#4 TiemposDeportesGame, set and match

Un sol naciente | Columna de Jesús Alejandro Tello

Game, Set and Match

 

Una forma de saber la calidad de un tenista es a través de la posición que ocupa en el ranking mundial. Ciertamente, esta clasificación no contempla las especificaciones de cada jugador, sin embargo, de manera indirecta se reflejan todos los atributos que debe tener quien se dedica al deporte blanco, y los cuales conllevan a obtener el mayor número de victorias, que es lo que al final se refleja en el ranking —además de que estas victorias sean en los torneos de mayor prestigio, claro—.

El ranking del tenis femenil, y en particular en las posiciones de la uno a la veinte, es el que más variaciones tiene. Esto se observa más en el caso de jugadoras jóvenes que despliegan un gran potencial en los primeros años de sus carreras, pero que por diversas circunstancias no logran mantenerlas de manera constante.

Hago mención de esto por la tenista del momento, Naomi Osaka, una joven de 21 años nacida en Japón, que desde el año pasado está rompiéndola en el circuito: ganó el Premier Mandatory de Indian Wells el año pasado, se alzó con el título del más reciente Abierto de Estados Unidos —con lo que se convirtió en la primera japonesa que obtiene un título de Grand Slam, además ganándole a la local Serena Williams—, y hace un par de días derrotó a la checa Petra Kvitová en un partido muy parejo, con lo que sumó su segundo título en un major. Con todo esto, a partir de hoy registrará su primera semana como número uno de la WTA; sin duda, un aliciente bien ganado por la calidad de juego que ha desplegado el último año, el mejor en sus cinco y medio años de carrera.

Su prueba de fuego más inmediata es mantener el ritmo frente a la temporada 2019 que apenas va en sus primeras semanas, por lo que se vienen otros torneos en los que deberá enfrentarse con el resto de la élite tenística —Halep, Kerber, Wozniacki, la propia Kvitová, por mencionar algunas— quienes seguramente estarán más entradas en su juego conforme el transcurso de la temporada, por lo que el grado de dificultad irá en aumento. Pero de su lado tiene la juventud, nada despreciable cuando hablamos de enfrentar físicamente el máximo esfuerzo que el cuerpo es capaz de hacer.

De mantener un paso regular durante esta temporada, es muy probable que Osaka pueda acumular más títulos con el pasar de su carrera. Espero que este sol naciente ilumine las canchas de tenis durante mucho tiempo más; que no sea una promesa de las que tienen una o dos temporadas de ensueño pero no logran mantenerse. Por lo pronto, ya dio los primeros pasos.

Tiebreak

Novak Djokovic y Rafael Nadal fueron los protagonistas en la final de la rama varonil en el Abierto de Australia; un duelo de ensueño. Esta ocasión el triunfo se lo llevó Djokovic de manera magistral, barriendo en tres sets seguidos al español. Con ello suma su título de Grand Slam número 15 y Rafa se queda en 17. Muy parejo en los números. La pregunta obligada es: ¿les alcanzará el tiempo a alguno de estos dos para superar los 20 títulos de major que tiene Federer?

Nos leemos pronto.

@alejandrotello

También lea: Los Cuatro Fantásticos ya no serán Los Cuatro Fantásticos | Columna de Jesús Alejandro Tello

Nota Anterior

Gardons Espoir | Columna de Sebastián Escorza

Siguiente Nota

Aires de transformación, desde el Soconusco y el Mayab al país | Columna de Jorge Ramírez Pardo