mayo 22, 2022

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#4 Tiempos

México en reconstrucción, y un mexiquito confundido | Columna de Jorge Ramírez Pardo

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México en reconstrucción

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Ayer hubo en avenida Carranza de la capital potosina otro desfile de automóviles con banderas tricolores y letreros anti AMLO.

Tal vez para sus protagonistas, acompañados de niños y mascotas, sea el desahogo del día, su terapia catártica de la semana, porque ante los ojos de la mayoría ciudadana eso es un acto ridículo. ¿De qué murió el quemado? Es la pregunta obligada.

Ya lo han comentado algunos analistas, es mucho escándalo para tan pocos adeptos. Y lo es porque tienen de su lado, todavía, a numerosos medios de comunicación convencionales. Otro es el eco en redes de Internet donde, sin decibeles de claxon, su minoría mínima se acrecienta.

El mito Lozoya

Todavía no hay ninguna declaración formal y ya se cimbra la clase política cupular, particularmente la pri/panista, hace mucho como frente coludido.

La lumbre ya está en los linderos de los ex presidentes Calderón y Peña.

Preocupa sí, el trabajo de la Fiscalía en la medida que la delincuencia de cuello blanco tiene recursos sobrados para contratar a los mejores leguleyos (es decir abogados de la corrupción o profesionistas con abogacía, pero sin códigos de ética), así tengan por nombre Baltazar Garzón. Que bajo es sobajarse.

Al INE, el “menospeorismo”

Así fue calificado por algunos expertos la elección de nuevos consejeros electorales en el Instituto Nacional Electoral.

Un continuismo con maquillaje de consenso. Se eligieron a nuevos consejeros “menospeores”

.

Si bien es cierto que se evitó una sobre/representación morenista, también lo es que se dejó fuera a personas muy experimentadas que pudieron dar una oxigenada al INE tan anquilosado con Lorenzo Córdova en la presidencia del organismo y Murayama como su brazo siniestro.

Así lo comentó en la semana Bernardo Barranco, columnista de opinión en La Jornada:

“Es lastimoso que no estén los mejores prospectos ni los más aptos. Éstos ni siquiera entraron a las listas y muchos ni atendieron la convocatoria. El INE se ha convertido en coto autorreferencial que se ha distanciado de sus orígenes ciudadanos. Estamos muy lejos de aquel INE con ciudadanos cuyas trayectorias y presencia, imponían respeto y otorgaban legitimidad a una institución que ha venido languideciendo su gravitación. Prevalece la sospecha del juego perverso de las lealtades (…).

Ahora con teatralidad, Lorenzo Córdova afirma que, como nunca en la historia, el INE enfrenta una atmósfera hostil y adversa. Junto a Murayama, se convierten en cruzados electorales, opositores patrióticos que con devoción chapucera defienden la supuesta integridad del INE como la piedra angular de la democracia mexicana. Y lanzaron una señal de rudeza provocadora al imponer la relección del secretario general Edmundo Jacobo.

Es paradójico pensar que uno de los primeros retos del nuevo Consejo General del INE no será electoral, sino político. Deberá recomponer la relación del INE con el actual gobierno. La relación actual está envilecida. No conviene al país seguir la ruta de la confrontación entre la 4T y el órgano electoral federal. Ni Córdova ni su fiel escudero Murayama tienen ya la capacidad de interlocución. Ésta deberá ser propiciada por la nueva atmósfera del nuevo consejo y quizá por uno de los nuevos integrantes.

Por su parte, también en La Jornada, Julio Hernández afirmó un día antes de la elección de los 4 nuevos consejeros:

“De consumarse la elección mediante el criterio desfallecido del menospeorismo, la llamada Cuarta Transformación habrá desaprovechado clamorosamente una oportunidad, tal vez difícilmente repetible, de iniciar un proceso auténtico para desenmarañar y depurar uno de los nudos principales que han frenado el desarrollo democrático de la nación.

Apremiado por los tiempos jurídicos que le incitaron a una rápida resolución, entrampado por un mecanismo de toma de decisiones que no supo encauzar hacia el mandato de cambio político profundo que dictaron sus electores, el ebrardista Mario Delgado, es decir, el partido Morena en su vertiente legislativa en San Lázaro, podría ejecutar hoy alguna suerte de malabarismo político (con sus aliados, el Verde, el PT y el PES, con los que algo se habrá de ceder y negociar) para sacar adelante la votación en cuanto a las citadas consejerías electorales, pero no habrá hecho lo suficiente para impulsar la urgente revulsión en el INE que diera certidumbre a los delicados procesos comiciales en puerta e impulsara en los ciudadanos la confianza plena en la organización y resultados de esas jornadas electorales.

Si todo queda como se perfilaba, se habrá regalado un impensado tanque de oxígeno político al consejero presidente del INE, Lorenzo Córdova Vianello y a los partidos y grupos opositores a la llamada 4T pero, sobre todo, al modelo de organización electoral que con dos nombres (Instituto Federal Electoral y el actual INE) ha sostenido una apariencia de democracia contra la cual se manifestaron cuantiosamente los mexicanos en los comicios de 2018.

De entre los cuatro nuevos consejeros electos para Instituto Nacional Electoral, desde luego es de aplaudir que Martín Faz sea potosino y no se le conozcan ejercicios de corrupción en su trayectoria; sin embargo, en entrevistas concedidas luego del nombramiento y trayectorias revisadas, el único delos 4 con un espíritu crítico y ánimos innovadores estructurales es el yucateco Uuc-Kib Espadas Ancona.

Entrevistado por Carmen Aristegui, el 22 de julio hizo comentarios como los siguientes.

“El Poder Ejecutivo, sin tocar las funciones que le corresponden al INE, tiene un amplísimo espacio para aportar vigilancia a los procesos electorales. El gobierno federal no sólo maneja sus propios recursos, que en muchas ocasiones han sido utilizados para intervenir ilegalmente en procesos electorales. Me parece muy bien que el presidente haya establecido ese compromiso público”, subrayó.

De los 4 elegidos, Uuc-Kib es el único que puso, con sutileza, en posición de juicio al INE anterior a su llegada como consejero.

“Si el INE sale involucrado con las declaraciones de Lozoya debe atenderlo y sacar conclusiones públicas del hecho; conclusiones no sólo en términos de análisis, es más, lo de menos son los análisis. Si hay personas involucradas, ya no le tocará al INE, sino a las autoridades juridiccionales sancionarlo; conclusiones públicas en términos de cambios constitucionales. Si el INE sale –vamos a decirlo coloquialmente- embarrado, el Instituto tendrá que poner muchísima atención al contenido de esas declaraciones y actuar en consecuencia.                   

Acá en Puebloquieto, SLP, en ruinas

Sólo pendientes y cada vez más des-gobierno

  • A casi dos meses del agravio a las instalaciones del Congreso, están impunes e invisibles (en apariencia indolente) para las autoridades, los muy visibles cabecillas del suceso vandálico: Sebastián Domínguez López, apodado “mono blanco”, alumno del Tecnológico de Monterrey, y Alejandro Guerrero quien aparece distribuyendo cubre bocas, incitando la lapidación de la fiscalía, quemando la bandera de México afuera del congreso, en su perfil de Facebook integrante del Frente Aliado Revolucionario Anti represión (FRAAR)
  • Mónica Rangel, secretaria de Salud con graves acusaciones por malversación multimillonaria, en apariencia indolente.
  • La Escuela de iniciación musical Julián Carrillo a punto del desplome y se le amenaza con retirarle la oferta de un nuevo domicilio que ahora se requiere para un Museo del chile. ¿De quién es tal urgencia picosa? Porque ya ni toman en cuenta al secretario de Cultura Armando Herrera y secuaces para abogar por la música.

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#4 Tiempos

De solo cuatro | Columna de Arturo Mena “Nefrox”

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TESTEANDO

El torneo anochece y las semifinales se encienden. Mientras algunos equipos ya han comenzado con sus pretemporadas y otros siguen acelerando el paso para cerrar fichajes, los cuatro semifinalistas aún sueñan con campeonar.

Atlas es el campeón vigente y después del partido de ida, da razones para que sus aficionados piensen en una nueva final, hoy ser del Rojinegro en Jalisco está de moda, mientras que el otrora todo poderoso Guadalajara lo seguirá viendo por tv.

Tigres parece herido de muerte, sin embargo su poderosa ofensiva puede anotar sin problema esos tres goles que necesitan para recuperar la ventaja, se ve complicado pero nunca imposible para esos Tigres que con Herrera saben golear. La moneda parece decidida para Guadalajara, pero Monterrey puede meter su mano.

Del otro lado América deslumbra después de un torneo donde fueron último general, desde allá vienen las Águilas levantando el vuelo y ahora con la posibilidad de darle vuelta en Pachuca, un empate que los dejaría fuera, pero que al menos los mantiene en la pelea.

Pero enfrente está el exitoso y superlíder Pachuca, rival sumamente incomodo según la historia azulcrema, ese Pachuca que al principio del torneo parecía uno más y que terminó conquistando la liga

, ahora falta su liguilla. Ojo, que el problema de Pachuca hoy, está en la banca: Almada es un increíble técnico, desgraciadamente no ha podido consolidarse en las finales, eso ya parece una losa individual, esa que hay que saber cargarla para por fin levantar el título; esperemos, tal vez Almada ya aprendió.

Gran torneo y extraordinaria fase final, con aún 90 minutos por disputarse en cada una de las llaves en este fin de semana. Me atrevo a dar mi pronóstico: no se cuánto queden en sus encuentros, pero creo que me inclinaré por una nueva final de vuelta en el Jalisco, casi puedo apostar que Atlas y América serán los últimos que se irán de vacaciones.

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#4 Tiempos

Hijos de mi brújula desatinada | Apuntes de viernes de Jorge Saldaña

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APUNTES

 

Amigos del “no soy de aquí ni soy de allá”, hijos de mi falta de edad y porvenir: en este viernes de apuntes hago pública y extensiva mi invitación a la mudanza, al éxodo masivo e inmediato con rumbo al altiplano potosino.

Sí señores, allá en Cedral, en Vanegas, en Villa de la Paz, en Real de Catorce y otros municipios de la zona, puede uno encontrar todo el tiempo para ver las estrellas, allá se puede vivir con tranquilidad, en paz, se pueden dejar las puertas y ventanas abiertas, rondar sin angustias por sus calles y callejuelas, allá simple y sencillamente no hay inseguridad al grado que no hay ni necesidad de policías.

Nuestro altiplano es una utopía, un paraíso, un mar en calma. Y es que de acuerdo a sus presidentes municipales y sus jefes de seguridad, la vida allá es ligera y absolutamente segura, un oasis libre de delincuencia, de levantones, de balaceras, de grupos criminales, de secuestros, de drogas y hasta de migrantes. Todo está en paz.

Allá de vez en cuando alguien choca su auto y se arregla amistosamente con la contraparte. Muy pocas veces se comete alguna falta administrativa menor y algún sábado muy esporádico, se detiene a algún borrachín sin mayores aspavientos.

Ante semejante maravilla de información, le confieso Culto Público que yo mismo había preparado ya mis maletas cual Lupita Dalessio en Mudanzas y mi mayor dilema era escoger qué municipio, de entre los mencionados, escoger para continuar desde allá mi vida dispuesto a disfrutar de un alto cielo azul.

“Pero la de malas se nos vino” hijos de mis “nada me sale bien”. Ayer jueves en la mesa de seguridad que se llevó a cabo en Matehuala, mis esperanzas se rompieron como pantalla de celular contra una dura banqueta.

Mis ilusiones quedaron hechas pedazos cuando el general de la 12ª Zona Militar, Crisóforo Martínez Parra, intervino para exhibir la cantidad de mentiras y omisiones de los rabones reportes de incidencia que los alcaldes y jefes policiacos “altiplanenses” presentaron en la mesa de seguridad.

Gracias solo a Dios Misericordioso yo no estuve presente, pero tuve la oportunidad de conocer de primera mano la tremenda, altisonante, merecida y manoteada regañada marca diablo que el general les puso a los bribones presidentes municipales y sus jefes policiacos que se quisieron pasar de listos.

“Si aquí no pasa nada, entonces ¿qué hacemos aquí?”, les dijo Martínez Parra con sarcasmo militar (que es más castrense que el sarcasmo regular).

La exhibida fue memorable, a cada municipio les sacó sus trapitos al sol y de tantos, los dejó chiquitos y encuerados.

El general de la 12ª Zona enumeró las acciones que el ejercito y el gobierno del estado han llevado a cabo en cada municipio y se contaron detenciones de objetivos importantes, desarticulación de células criminales, decomisos de drogas de todos los tipos, ubicación y desmantelamiento de talleres de “blindaje” clandestinos y otra media docena de intervenciones que “misteriosamente” no estaban apuntadas en los reportes municipales.

Del amable “o nos dejamos de hacer tontos (no estoy seguro si usó esa palabra o la otra que es mi favorita) o no vamos a llegar a ningún lado”, les dijo.

No pues toma chango tu banana, los presidentes ya no sabían ni qué decir y sus policías pues menos.

¿A quién protegen y por qué se callan las autoridades de esa zona respecto a la realidad de la inseguridad de sus municipios? Esa pregunta está re fácil.

Lo difícil será que a partir de ahora los alcaldes entren en cintura y valga la pena la descobijada que les dio el general del ejercito.

Como datos adicionales a la realidad del altiplano: Real de 14 solo tiene una patrulla y 30 elementos policíacos. En Cedral no hay más de una docena de policías y ninguno, pero ninguno, tiene siquiera permiso para portar armas porque no están acreditados dentro de las licencias colectivas, ya de las pruebas de control y confianza mejor ni hablamos.

Entonces, sabiendo la verdad, a los que son de aquí mejor aquí quédense y a los que son de allá exijan a sus autoridades no ser tan mentirosas e invertirle dinero y estrategia al tema de la seguridad.

En otros asuntos, amigos de los caminos del sur, hijos de mi “vámonos para Guerrero porque le falta un lucero” les comparto que San Luis Potosí no asistirá al tianguis turístico de Acapulco y será el único estado de todo el país que estará ausente.

El costo-beneficio, de acuerdo a lo que pude platicar con la titular de turismo, Paty Veliz, hizo inviable la participación potosina y en este momento, me dijo, se tienen otras prioridades.

Ni modo, no habrá venta de destinos ni acuerdos con operadoras para SLP en esta ocasión. Los casi 2 millones de pesos que hubiera costado el piso y montaje del stand allá cerca de las playas de Caleta y Caletilla, parecieron excesivos al presupuesto estatal y se usarán en otras causas turísticas de mayor beneficio para el estado.

Por cierto: ¿Cuánto costaría el evento “Mexicana Universal” operado por la Secretaría de Cultura y cuántos beneficios atraería a la entidad? Nada más es una duda.

En fin, no todo son malas noticias, para el próximo 24 de mayo se tienen altas expectativas para que SLP sea premiado en varias categorías en el certamen “México Desconocido”, ojalá nos vaya bien porque en materia de turismo nos hace falta un lucero, y ese lucero eres tú.

Ya para rematar el tema, el ayuntamiento capitalino si acudirá al tianguis acapulqueño, ya tienen todo listo e igual y hasta un llaverito les traen de recuerdo a los de la secretaría estatal.

Por cierto los que hicieron ayer muy buenos acuerdos y recuerdos fueron los New Orange, los MC locales que estuvieron de manteles largos y recibieron a figuras nacionales como al muy joven encargado de la estrategia política nacional de ese partido y al titular nacional de las juventudes naranjas.

Tuvieron una jornada productiva, en la mañana hicieron reta de futbol con los jóvenes, al medio día tuvieron un “conversatorio” y por la tarde en el Teatro de la Paz entregaron un par de reconocimientos a dos profesionales de la salud que se distinguieron por su destacada labor en el combate al Covid.

Esperen… ¿En el Teatro de la Paz? Pues sí, efectivamente.

A la dupla Antonio de Rabinal Gamboa y Liz Torres, secretario de cultura de facto y secretaria de cultura de hecho, respectivamente, se les hizo de lo más generoso y políticamente correcto prestar el recinto de Villerías para un evento de un partido político.

Bendita ignorancia o maldito dolo, cualquiera de las dos reprobable.

¿No sabrán que prestar un recinto público a un partido político es un desvío de recursos?

¿Qué sigue? Seguramente la próxima asamblea de Conciencia Popular será en el Museo Francisco Cossio.

La próxima convención del PRI pues puede ser en el Teatro de la Ciudad.

Cuando el PAN así lo quiera, pues puede llevar a cabo su reunión de Consejo Político en la Cineteca o en Bellas Artes.

Al partido de Tecmoloco, pues seguro le prestan el Museo de la Máscara

Total, a la Secretaría de Cultura le importa un comino la legalidad.

Mañana seguramente sacarán de la manga un recibo y dirán que fue rentado pero créame, no fue así y aunque lo fuera… ¿Con qué criterios se están rentando los museos y espacios culturales? ¿Con qué tarifas? ¿Con qué tabulador?

Les digo que ni el peor ebrio de la peor cantina de la peor colonia, tomaría decisiones tan embriagadas de ignorancia como las que toman la dupla Rabi-Liz.

Así como van, esos no llegan al informe.

Hasta la próxima hijos de mi alma musical y disfruten su viernes.

Atentamente,

Jorge Saldaña.

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#4 Tiempos

Meditación sobre el infierno | Columna de Juan Jesús Priego

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LETRAS minúsculas

 

¿Existe el infierno? Así lo cree el cristianismo. Pero, ¿cómo conciliar este lugar de tortura, esta eternidad de sufrimiento, con la existencia de un Dios apacible, bueno y misericordioso? ¿Pudo Dios haber creado un lugar de dolor infinito para castigo de sus hijos descarriados? La idea se nos antoja repugnante. Dios e infierno parecen ser términos que se oponen, que se rechazan entre sí.

Los teólogos más abiertos (por llamarlos de algún modo) dicen que el infierno es un mito de otro tiempo que nada tiene que ver con nuestra actual concepción de Dios; los menos abiertos, pero acaso más fieles a las enseñanzas de la tradición, se lanzan a hacer negociaciones con el dogma, diciendo:

-Bueno, es verdad que el infierno existe, pero acaso esté vacío. La Iglesia, que al canonizar reconoce la salvación de unos, nada se atreve a afirmar acerca de la condenación de otros: ni de Judas, el traidor, se ha atrevido a hacer la Santa Madre una condenación categórica. ¿Está Judas en el infierno? No lo sabemos…

Y, sí, tienen razón al decir esto último: nadie conoce la anchura y la profundidad del amor de Dios, pero, ¿habría que deducir por eso que el infierno está vacío?

A Dios gracias, ya pasaron los tiempos en que los predicadores se regodeaban describiendo las penas de los condenados, cual si les diera mucho gusto que estuvieran allí y sufrieran tanto; ya no insisten en hacernos oler la pestilencia de las aguas sulfurosas ni en obligarnos a escuchar, aunque sólo sea imaginariamente, el torrente brutal de sus blasfemias. Predicadores como el que aparece en el Ulises de James Joyce están ya, por fortuna, en franca decadencia, pero eso no quita que alguna vez, aunque sea en las grandes solemnidades de la vida,  se deban abordar estos asuntos.  Pero, ¿cómo?, ¿con qué palabras?

En efecto, las palabras Dios e infierno parecen contradecirse entre sí. Y, sin embargo, no por decir eso se resuelve el problema. ¿Qué ganamos con sólo enunciar la contradicción? Pero, pensemos: si el infierno no existe, entonces muchos crímenes horrendos quedarán sin castigar. Y si no hay castigo después de esta vida, ¿quién vengará a los mártires de la tierra? Este era el punto que más preocupaba a Max Horkheimer (1895-1973), un gran filósofo de nuestro tiempo, quien, aunque ateo, llegó a afirmar: «Hoy ya no podemos admitir que los seres vivientes que pululan en el universo tengan un alma inmortal y que, por lo mismo, después de su muerte, vayan a ser premiados y castigados por sus insignificantes acciones. Y sin embargo, pese a estas consideraciones, existe el profundo lamento de que no exista esa justicia de que hablan y siguen hablando la religión y la teología; en último análisis, esto es un motivo de tristeza. Todo hombre que lo sea verdaderamente no puede no sentir dolor al pensar que todos los horrores acaecidos en la tierra y que siguen acaeciendo aún hoy no hallen una compensación en eso que la religión llama eternidad».

Horkheimer no creía en la inmortalidad del alma; le parecía absurdo que ese animalito insignificante que es el hombre fuera a ser llamado a rendir cuentas tras su pequeña muerte. Y, sin embargo, que no fuera juzgado ni después ni nunca le parecía algo todavía mucho más absurdo. ¿Y las víctimas? ¿Y los asesinos? ¿Quién castigaría entonces a Hitler y a los demás? ¿Quién a los asesinos de todas las épocas y latitudes? ¿Los absolvería, pues, el olvido?

Para la teología católica, la existencia del infierno significa que Dios no es indiferente a lo bueno y a lo malo, que no le dan lo mismo las malas acciones que las buenas, pues si así fuera, ¿qué clase de Dios sería?

Cuando un delincuente se atreve a agredirnos (robándonos nuestro auto, por ejemplo, o secuestrándonos, o qué sé yo) nosotros esperamos, con toda razón, que la policía se ponga en movimiento y dé su merecido al malhechor; esperamos, para decirlo ya, que una instancia superior nos haga justicia. Pero si esta instancia se limita a cruzarse de brazos (porque está en complicidad con los bandidos, o por simple y pura incompetencia), ¿de qué respeto podría gozar entre los ciudadanos? Poco a poco la sociedad, minada por la impunidad, se vendría abajo.

Ahora bien, ¿qué diríamos de un Dios que, como muchas de nuestras policías latinoamericanas, tampoco hiciera nada? ¿No le faltaría algo a este Dios? Si al final de los tiempos abrazara a San Francisco de Asís con el mismo amor que al secuestrador más peligroso y que al narcotraficante más temido, ¿no diríamos que algo anda mal en la administración celestial de la justicia?

¿Y no es verdad, también, que cuando hemos sido ultrajados u ofendidos, con mucha frecuencia renunciamos a la venganza, diciendo: «Se lo dejo a Dios: que él dé a cada uno según sus obras»? Pero si Dios no venga ni castiga nada porque es sumamente misericordioso, ¿qué puedo entonces hacer yo?, ¿procurarme la justicia con mi propia mano?

El dilema no es nada sencillo: si, por un lado, digo que el infierno existe, me arriesgo a poner en entredicho la infinita misericordia de Dios; pero si digo que un espejismo, caigo en el peligro opuesto, es decir, convierto a Dios –como dirían los españoles- en un pasota moral.

Durante mucho tiempo –en mis años de estudiante de teología-, yo también llegué a pensar que acaso el infierno estaría vacío; disfrutaba hablando y oyendo hablar de la misericordia divina. Pero los años pasan y la vida le hace conocer a uno de cerca los meandros del corazón humano, sus abismos profundísimos. Y hoy, cuando he visto sufrir a muchos hombres y mujeres violencias y maldades indecibles e inimaginables, ya no estoy para nada seguro de que la misericordia y el amor se rechacen mutuamente, ni que la ternura excluya la justicia.

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