octubre 4, 2022

Conecta con nosotros

#4 Tiempos

Castigos en tiempos pandémicos | Columna de Paul Ibarra

Publicado hace

el

castigos en tiempos pandémicos

Desde mi clóset

 

Cuando las sociedades experimentan amenazas, la respuesta de las autoridades tiende al control de las masas. Durante una buena cantidad de tiempo he estado revisando los mensajes que se han circulado en los medios masivos relativos al cuidado en este momento de crisis sanitaria. En su mayoría, se utilizan mensajes amenazantes, que promueven el miedo, incluso el terror psicológico. Se juega con el miedo a la muerte que históricamente ha aquejado a la sociedad occidental. La experiencia nos ha dicho que este tipo de mensajes tienen a funcionar para un sector de la población, sin embargo, siempre hay mentes divergentes que pasan por alto estas directrices y optan por el cuestionamiento que luego se convierte en desobediencia.

Es un patrón histórico. Cuando en Estados Unidos existía el “separados pero iguales”, se crearon campañas de adoctrinamiento para promover la necesidad de la segmentación racial. Una buena cantidad de ciudadanía lo cooptó e hizo suyo el discurso. Pero, hubo quien comenzó a cuestionar la separación. No entendían los criterios para afirmar que una raza era si no superior por lo menos “distinta” a la otra. Se sublevaron y el resto es historia. Incluso hoy mismo los rescoldos de esa lucha empiezan a avivar un fuego que se creía consumido.

Para el caso de la actual crisis sanitaria pasa algo parecido, más no idéntico que lo ocurrido con pandemias anteriores, como la de la década anterior provocada por la gripe porcina. Hoy se sigue promoviendo el estigma acompañado del escarnio para las personas que deciden de manera autónoma, por ejemplo, no usar cubrebocas o salir a las calles. Algunas personas piden que se extremen las medidas restrictivas al grado de limitar la circulación, el libre tránsito y el flujo de la actividad económica. Incitan a desarrollar medidas punitivas, incluso penales, para sancionar a quienes desobedecen los protocolos estatales.

Como sociedades no hemos entendido que el excesivo control de los cuerpos traerá consigo cuestionamientos legítimos. No se ha avanzado tanto de los mecanismos medievales que subyugaban a los súbditos al grado de que el poder hegemónico ejercido por un puñado de humanos podía decidir incluso sobre la vida de los demás.

Hoy en día, el panóptico del que hablaba Foucault dejó de ser físico. Hoy en día es digital y nos vigila de forma constante. La cacería en redes sociales es despiadada, los políticos conocen su magnitud y utilizan toda la fuerza del estado para girar la balanza a su favor. Pero no solo ellos, también los grupos de poder oligárquicos, quienes desde la magnificencia económica hacen lo propio.

Dicho esto, resulta fundamental hacer un análisis crítico de las políticas utilizadas por los Estados para controlar el avance de este virus llamado COVID-19. Desde mi punto de vista, la solución no es sancionar a la sociedad civil, no es multar al que hace fiestas, al que no trae cubrebocas, o al que decide salir a pasear a la plaza pública. Lo que hay que hacer es generar las condiciones institucionales para que el estado no colapse en una crisis de este tipo. Ya que no es la magnitud. Todas las personas deberíamos tener garantizado el acceso al derecho humano a la salud. En San Luis Potosí somos casi tres millones de habitantes, la pregunta es, ¿ese número de personas tenemos garantizado el acceso a la salud? Si la respuesta es negativa, ni con todas las medidas sanitarias se va a detener el avance de ninguna epidemia. Lo único que se hará es aplazar lo inminente, el colapso de un sistema plagado de corrupción.

También recomendamos leer: La picardía homofóbica | Columna de Paul Ibarra

#4 Tiempos

Los estudios botánicos de los potosinos Barroeta y Estrada | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Publicado hace

el

EL CRONOPIO

 

La gran variedad de vida que existe en nuestro planeta no deja de maravillarnos, nuevas especies, hasta el momento desconocidas, siguen descubriéndose, tanto en el mundo vegetal como animal. Muestra de lo anterior, son los recientes descubrimientos de un par de especies vegetales y una, animal, dados a conocer por la comunidad científica.

Un grupo de investigadores de la Facultad de Ciencias Forestales de la Universidad de Concepción en Chile descubrió una nueva especie de orquídea en la sureña región del Maule, la que fue bautizada como Bipinnula gabriel. Diferenciar las especies de orquídeas es tarea complicada pues estas florecen cada tres o cinco años, y sin flores es muy difícil diferenciar especies.

Por su parte, científicos estadunidenses localizaron en el suroeste de Texas, cerca de la frontera con México, una nueva especie de planta posiblemente venenosa y que pudiera estar cerca de la extinción. La planta, bautizada con el nombre científico de Solanum cordicitum, tiene un lejano parentesco con la berenjena, aunque es muy probable que no sea comestible para humanos o animales.

Por otro lado, un equipo de investigación germano-chino ha descubierto una rara avispa, que ha recibido el nombre científico de Deuteragenia ossarium, pertenece a una familia cuyos miembros a menudo son denominados “avispas de las arañas” debido a la tendencia que tienen a parasitar a estas últimas. El hallazgo lo ha hecho el equipo de la Universidad de Friburgo en Alemania, así como científicos del Museo de Historia Natural de Berlín en Alemania, y de la Academia China de Ciencias en Pekín.

Científicos potosinos no han estado fuera de este camino de indagación de nuevas especies. Un par de casos, tienen que ver con catedráticos del entonces Instituto Científico y Literario de San Luis Potosí, Gregorio Barroeta y Francisco Estrada, a quienes, por cierto, el Instituto les hiciera un homenaje póstumo en 1908, por sus contribuciones al desarrollo del Instituto Científico. 

Gregorio Barroeta médico potosino que se dedicó, además, a los estudios biológicos y botánicos tiene la honra de que su nombre aparezca en géneros de plantas. En 1878, sus investigaciones sobre la flora potosina fueron revisadas por la comunidad académica de Viena, a iniciativa del Dr. Schaffner, quien en esta ciudad impuso el nombre científico de Viola Barroetácea a una especie del género violeta, descubierta por Barroeta, mientras que el Dr. Asa Gray profesor de Historia Natural en la Universidad de Harvard en Boston, le dedicó un nuevo género de plantas que encontró entre las que se remitieron de esta ciudad y de sus alrededores por Barroeta; el nuevo ejemplar se denominó como Barroetea setosa, Grey

. Con seguridad estas especies debieron estar en el Museo de Historia Natural del Instituto Científico que dirigió Barroeta.

En el mismo año, Francisco Estrada se interesó en la búsqueda de una nueva especie bautizada con el nombre de phytolacsa eléctrica, cuyas propiedades eléctricas y magnéticas llamaron la atención de Estrada que pretendía estudiar y eventualmente aprovechar sus propiedades físicas. En el periódico oficial La Unión Democrática, publicó la nota: “PLANTA EXTRAORDINARIA. Se ha encontrado en las regiones ecuatoriales una que goza de propiedades sumamente raras, pues participa de las de la electricidad y el magnetismo. Algunos hombres de la ciencia la han bautizado con el nombre de “phytolacsa eléctrica”. La zona en donde se ha descubierto está comprendida entre los diez y doce grados de latitud Norte, zona que abunda en vegetales raros por sus propiedades botánicas y medicinales y de las que con frecuencia se descubre en los vegetales que espontáneamente crecen en nuestro feraz territorio.

Esta circunstancia hace creer que sería posible que la phytolacsa eléctrica creciera en algunos puntos de nuestras cálidas costas, con más probabilidades quizá en las que baña el Golfo de Mexicano.

Si los estudiosos botánicos que han recorrido en distintas direcciones nuestra tierra caliente hubiesen encontrado algún vegetal en que sospecharen propiedades tan interesantes, harían un positivo, servicio á la ciencia suministrando las noticias que tuvieren respecto de la existencia en nuestro país de la nerviosa planta que tanto ha llamado la atención. En este supuesto y lograda su adquisición serían indemnizados de los gastos que para ello erogaren así como de los que ocasionare su transporte a esta Capital.

Las contestaciones pueden dirigirse al que suscribe en el Instituto Científico.

San Luis Potosí, Abril de 1878.- Francisco Estrada (hijo).”

Barroeta y Estrada, son un ejemplo de la intensa actividad que desarrollaban los catedráticos del Instituto en varias áreas del conocimiento, en la época de esplendor del Instituto Científico y Literario de San Luis Potosí.

También lee: Joaquín Arriaga y su obra de divulgación científica | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Continuar leyendo

#4 Tiempos

A todo o ¿nada? | Columna de Arturo Mena “Nefrox”

Publicado hace

el

TESTEANDO

Al principio de la temporada, poco era lo que prometía San Luis comparado con el torneo pasado: un equipo con pocos refuerzos que había dejado ir a jugadores importantes y se aventuraba con un cuadro muy parecido al anterior con tan solo algunas cuantas incorporaciones.

Hoy lo sabemos, estamos a 90 minutos de poder hacer lo mismo que el torneo pasado, o nuevamente fracasar.

El torneo no ha sido fácil para el equipo de casa: entre lesiones, bajas de juego y errores que han costado muy caros, hemos llegado a la última fecha con la posibilidad de entrar al repechaje dependiendo solo de un resultado: ganar.

Sí, lo sé, el empate y hasta la derrota nos podrían dar la calificación, sin embargo las cosas no parecen tan sencillas y, para evitar sacar la calculadora, vale la pena salir a cazar Tigres.

Mucho hay que cuestionar de San Luis y su temporada: algunos jugadores que no han dado el ancho, otros que solo corren en la cancha y un desempeño táctico con errores que nos hicieron perder puntos, desatenciones en defensa y hasta rechaces al centro desde la portería

; en fin, no ha sido el mejor de los torneos. Sin embargo, si al final de la jornada, estamos dentro de los 12 que siguen con vida, la misión estará parcialmente completa y lo digo así, porque el verdadero reto del equipo no es solo calificar, sino alejarse ahora sí completamente de las multas. En ese rubro, hoy San Luis está en el lugar 13, medianamente alejado de los últimos 3 que pagarán multa, pero ojo, no del todo salvado.

El equipo ha cumplido hasta ahora con lo pactado, pero viene la última parte: ganar 3 puntos para calificar al repechaje, lograr cerrar la temporada lo más tarde posible y ¿por qué no?, soñar con volver a alcanzar la liguilla. Compleja situación, pero no imposible, un partido muy duro: tres puntos en disputa y solo dos puestos para entrar, mismos que en 90 minutos, se nos pueden ir y dejarnos absolutamente con nada.

También lee: Todos quieren tener la razón | Columna de Arturo Mena “Nefrox”

Continuar leyendo

#4 Tiempos

Recomendaciones del cine de Terry Gilliam | Columna de Mario Candia

Publicado hace

el

Apuntes de un cineófito

El Rey Pescador (The Fisher King. 1991) Es una película diferente, a la que el tiempo ha tratado bien. La cinta nos retrata a un hombre superficial en la gran ciudad, atormentado y roto, que conoce por casualidad a un loco maravilloso que le salva la vida. The Fisher King trata con humor y originalidad el problema de las enfermedades mentales, de los demonios que todos tenemos dentro y que luchan por salir, con los que tenemos una batalla constante para mantener la cordura. Es comprensible que haya personas que se dejen llevar y caigan en el abandono personal de la lucha por mantener a raya sus demonios. La solución que da este film, la amistad, pero sobre todo, el amor.

Las Aventuras del Barón Munchausen (The Adventures of Baron Münchausen. 1988) La imaginación al poder, efectos especiales impactantes incluso 34 años después de su estreno, surrealismo y humor al estilo de Terry Gilliam, cine de aventuras diferente, con un magnífico reparto, Uma Thurman como la diosa Venus más bella que nunca…El barón de Munchausen es un curioso personaje que vive mil y una fantásticas aventuras acompañado por sus fabulosos criados capaces de correr más rápido que la luz, escuchar los ronquidos de alguien a mil kilómetros, levantar violentos huracanes, o acertar un blanco en la otra punta del mundo. Años más tarde, cuando todo el mundo ha olvidado sus aventuras; él tiene que volver a reunir a sus criados para salvar la ciudad del ataque de sus antiguos enemigos. El principal factor de atracción de esta película es, sin duda, el divertimento que supone ver las mil y una locuras del barón, sus criados, y demás personajes que aparecen. Sin embargo, su mayor virtud es, precisamente, en las paradojas que produce contra posicionando realidad y ficción.

12 Monos (12 Monkeys. 1995) El síndrome de Casandra: dícese en psicología de la sensación de angustia que experimenta una persona que conoce de antemano lo que va a ocurrir, cuando nadie le cree. A este trastorno se ve sometido James Cole (Bruce Willis), un presidiario al que se le propone conmutar su pena a cambio de obtener información sobre las causas y el origen de propagación de un virus que devastó la humanidad en 1996. Nos hallamos ahora en un futuro que permite viajes al pasado, gracias a los avances científicos realizados bajo la superficie de la Tierra, donde residen los supervivientes de este apocalipsis. Basándose en una película francesa, Terry Gilliam nos sumerge en sus particulares visiones oníricas, surrealistas y extrañas para componer un rompecabezas confuso al principio, pero en el que acaban encajando todas sus piezas a la perfección. Además, la cinta ofrece un análisis sobre la mente humana y nos invita a una profunda reflexión acerca del comportamiento del hombre con respecto a la naturaleza y lo que le rodea, pensamiento que atormentará al propio protagonista haciéndole creer si realmente todo es una invención y ha perdido la razón.

Miedo y asco en Las Vegas (Fear and Loathing in Las Vegas. 1998) Adaptación cinematográfica fiel de la novela homónima de Hunter J. Thompson, creador del género periodístico Gonzo. Relata las aventuras del periodista y escritor, encarnado en Johnny Deep, y su abogado interpretado por Benicio del Toro, en el seguimiento de una carrera de motos en Las Vegas. Para ello llevan todo lo necesario: Dos bolsas llenas de marihuana, un salero de cocaína, un litro de éter, mezcalina, ácidos, mariguana, ron y tequila. Gilliam, quien si no, es fiel a la memoria del maestro Gonzo. La película reproduce genialmente lo que todos imaginamos cuando leemos cualquier trabajo de Hunter J. Thompson. Una genuina obra maestra.

Tambien lee: Recomendaciones del cine de Alan Parker | Columna de Mario Candia

Continuar leyendo

Opinión