noviembre 28, 2022

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#4 Tiempos

Infodemia nacional covid-19, y potosina de gobernabilidad | Columna de Jorge Ramírez Pardo agosto 3, 2020

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El término infodemia se emplea para referirse a la sobreabundancia de información (falsa) sobre un tema concreto, como por ejemplo en el caso del coronavirus. ​ El término se deriva de la unión entre la palabra información y la palabra epidemia.

Ayer domingo por la tarde, Genaro Villamil, director del Sistema público de radiodifusión del estado mexicano, se unió a la conferencia de salud que encabeza cada tarde el subsecretario Hugo López-Gatell para hablar de la acerca del tema.

México, dijo Genaro Villamil, es el segundo país generador de noticias falsas, sólo superado por Turquía y por encima de Estados Unidos y Brasil; hasta julio, se han registrado un total de mil 294 fake news. De ellas, el 82 por ciento viene de las redes sociales, y es WhatsApp el principal medio por el que se difunden.

Villamil agregó: “Es un fenómeno catalogado por la Organización Mundial de la Salud como tan peligroso o negativo como la propia pandemia, porque tiene como objetivo, busca o pretende, generar pánico social, pánico moral, desestabilización, confusión en la población, por múltiples intereses, que no tiene qué ver estrictamente con lo político, sino con el mercado de intereses mediáticos, de ganar audiencia, de generar notas que llamen la atención.

En las redes sociales, cuando algo es gratis, quiere decir que el negocio somos nosotros.

Pasos para detectar noticias falsas

Genaro Villamil concluyó su intervención con recomendaciones para identificar y descartar noticias falsas.

1.- Revisa la fuente que emite la noticia: Verifica que la información sea emitida por autoridades o por un medio de comunicación de prestigio.

2.- Verifica que la noticia sea actual y se haya realizado en el lugar señalado.

3.- Revisa el contenido de la noticia: Debe ser creíble, original y real, si detectas información incoherente, duda.

 

En SLP gobiernos fake de bajoalfombra y fiscal fantasma

Como en varias ocasiones se ha comentado en este espacio, un ciudadano, por instinto y gratitud pudiera presumir de sus gobernantes, acudir a tomarse la foto con ellos como un hecho significativo. No es el caso en Puebloquieto.

El gobernador Juan Manuel Carreras (de habitual lento y mustio proceder; cualidades tan potosinas de élite), ex empleado de Felipe Calderón y repetidor de las formas/fondo de los capítulos más impresentables de sus esencias pri/panistas, parece empeñado en concluir su mandato en la oscuridad y acabar mal su carrear política signada por atender intereses minoritarios y favorecer al grupo de élite de donde procede.

Aún está a tiempo Carreras de aprovechar su diplomática relación con López Obrador en el juego de espejos. El siempre citable y distinguido priísta, que también los hay, Jesús Reyes Heroles padre, decía “Lo que parece es” y si el gobernador no hace una limpia a fono en casa, la mustiedad y omisión se nota, aunque esté en el clóset o en la bajoalfombra.

Por su parte, Xavier, el munícipe capitalino y visible delfín a suceder al gobernador, compromete el futuro pagando o pactando cuantiosa propaganda en forma de noticia (fake news de oficio, pues’n) de la parte de su quehacer asistencialista (despensas, foquitos carísimos que se funden a las primeras, coladeras desazolvadas, infraestructura para automóviles, ciclovías inútiles), con lemas campaña adelantada. “En son (pero no) de paz”, sino de juegosucio que parece limpio. “Cerveza que parezca sidral”, pedía el ex presidente Ernesto Zedillo.

A tan sólo dos días de que el presidente López Obrador, procedente de Querétaro y camino a Zacatecas, asista en la capital potosina a una reunión de la Conferencia Nacional de Gobernadores, CONAGO, en la cual los temas prioritarios son salud y economía, será inocultable lo que sistemáticamente los mandantes estatal y municipal de la capital parodian a las fake news de closet y bajoalfombra. Este es el recuento de los ocultamientos y/o distorsiones informativas:

  • Que la ya muy desconchinflada avenida Venustiano Carranza –despojada más y más de su señorío, tendrá -¿previa consulta ciudadana, si, te cái?- ciclopista a semejanza de la fallida de avenida Himno nacional. En esta última transita un ciclista por cada 100 automóviles y el pieandante para abordar un autobús tiene que torear vehículos estacionados y muy eventuales ciclistas. Aquí confluyen las actividades del tío del munícipe Xavier con las del ex gobernador Sánchez Unzueta en el Centro histórico –de opacidad en la cuantía y destino de los dineros; y actual frenética actividad puntual antes no tenía- pero estamos en tiempos preelectorales-, y conveniente promoción para su sobrino político Xavier, de primigenio ascenso político Ricardo/gallardista, hoy su “enemigo íntimo” en el juego de apariencias.
  • También, donde la suegra no ve, se encuentra en proceso la designación de un Fiscal estatal anticorrupción. El asunto huele mal porque todo indica la búsqueda desaforada de un “fiscal carnal” que hasta el momento tiene nombre, Felipe Aurelio, y apellido, Torres Zúñiga.
  • ¿Hay fiscal general estatal? Si lo ves, lector, avisas, porque el 6 de junio un grupo de vándalos, hoy identificados como junior de élite, fueron a agredir su sede y destrozaron ahí mismo una patrulla, luego también hicieron cuantiosos destrozos en la sede del Congreso. Hay numerosas pruebas que inculpan de sobra a Alejandro N, hasta ese día, administrador de la página FRAAR-SLP (Frente Revolucionario Aliado Anti Represión) y a Sebastián, cuya N de presunción la glosa cibernética trocó por el apodo de “Mono blanco”, hijo de Hilda López, directiva de la Secretaría de Cultura cuyo titular es Armando Herrera de tibio y omiso proceder en ello y en el todo de sus ¿i/responsabilidades? Esto lo ve la ciudadanía a través de profusos videos en redes sociales e información en medios de comunicación, particularmente en portales informativos, pero ¿Hay fiscal? Porque sus subalternos sólo identifican falsos culpables (los fakes tan de moda) e inventan cargos a defensores de la Sierra de San Miguelito.
  • La criminalidad a tope. Los familiares de Karla Pontigo (con pruebas sobradas del victimario, ahora incluidas en el video documental de Olivia Portillo “Justicia para Karla Pontigo”, realizado a partir de un programa de investigación dirigido por la doctora Oresta López, es sólo uno entre numerosos casos de feminicidios sin indagatoria ni ejercicio de justicia.
  • Poco gobierno, mucho munícipe fuera de base, fiscal fantasma y en la cocina anhelo de imponer un fiscal carnal anticorrupción. De última hora se informa que la elección del fiscal anti corrupción se pospone porque se intenta un reacomodo jurídico que le hiciera autónomo. ¿Seráaaa?, ¿o se trata de otro espejismo fake?
  • ¿Hay Secretario de Cultura? No se mira. No “se vide”. Ah, raza malpensada.

Más lo que se acumule… en tiempos efímeros de reunión CONAGO.

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#4 Tiempos

Una historia de derechos humanos | Columna de León García Lam

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VOLUTA

 

Se acerca diciembre, mes en el que evaluamos cuánto de lo propuesto se cumplió. Yo me propuse desde hace meses narrar una historia de lo más sorprendente que me pasó en este 2022.

Comienzo esta narración reconociéndome una capacidad perfeccionada de estar cerca de las situaciones más insospechadas, en vez de verlo como un defecto (una persona bien poco agradable un día me lo reprochó: “León, ¿por qué siempre, siempre te metes en líos?) lo veo con optimismo y poca humildad, como una de mis virtudes más presumibles. Faltaba más: por eso soy antropólogo, documento y registro situaciones sociales y entre más extrañas y peligrosas, mejor.

Sucedió pues de que estaba yo en la Central Camionera de Morelia, el mero Domingo de Pascua, último día de vacaciones de Semana Santa. Sí, el peor día para tomar un autobús de vuelta a casa, al San Luis de las Tunas. Filas y filas de gente desesperada en todas las líneas. Era la época en que el COVID todavía asustaba y las multitudes intentaban guardar infructuosamente su distancia, con su cubrebocas y poniéndose gel en las manos.

En el mostrador de ETN estaban 2 señoritas atendiendo a los pasajeros. Frente al mostrador, en el piso, estaban pegados unos círculos rojos que indicaban el lugar en que cada cliente debía ubicarse. Sin embargo, solo había una fila con 12 personas formadas y el resto de círculos rojos ahí solitos. Pensé en formarme en una fila vacía y ahorrarme unos 20 minutos, pero me pareció extraña la situación y mejor le pregunté a la última persona formada:

  • Disculpe ¿esta es la fila para comprar boletos…?

La señora me miró pensando en lo tonto de la pregunta (“no, es la fila para comprar filetes de pescado”), me respondió un lacónico “sí” y me formé, como el ciudadano obediente y decente que soy. Luego de mí, llegaron otras y otros que hacían la misma pregunta tonta al último formado. Entonces sucedió: un hombre en short y con playera de quien acaba de llegar de la playa observa una fila enorme de 15 personas y toma la decisión de pararse en el primer círculo rojo abandonado.

Tiene razón, pensé. Ahí están las marcas, que claramente tienen el letrero pintado “párese aquí” y espere su turno, pero mi experiencia me hace saber que, aunque una institución ponga reglas, la mejor manera de meterse en problemas es seguir esas reglas, siempre hay que esperar a ver qué pasa. Efectivamente sucedió: cuando el hombre quiso pasar, la señorita le dijo: fórmese en la fila y él respondió, “yo me formé en donde la empresa puso las marcas de las filas”. La señorita se molestó y le ordenó al señor que se formara en la fila de ya 20 personas que veíamos la situación. Como el hombre no se quiso mover de ahí hasta ser atendido, la señorita 2 llamó a la otra señorita 1 para explicar entre las dos que, aunque la empresa puso esas marcas en el piso, no había que hacerles caso: es una trampa para ver quién cae. Luego, llamaron al gerente de ETN, quién creyó que si ponía su semblante más amargado y gritaba iba a poner en su lugar al cliente que estaba cada vez más ofendido.

Aquí es donde intervengo yo: me salgo de la fila y voy y le digo al gerente: “El señor tiene razón, ustedes pusieron esas marcas, yo mismo me hubiera formado, pero se trata de una cuestión cultural, claramente él es extranjero y no tiene por qué saber que en México hay que preguntar en la cola de las filas, por favor atiéndalo ya y ayude a que la fila avance”. Lo más sorprendente del caso fue que el hombre me contradijo hablando un español perfecto: “No, no se trata de una cuestión cultural, sino de educación y de orden, que la empresa respete sus propias reglas”.  Wuao.

¿Cómo supe que era extranjero? Por un detalle que he omitido intencionalmente: el hombre era negro y aquí entró un prejuicio mío, supuse que era extranjero por su piel y que era turista por su atuendo.

Mientras el gerente de ETN gritaba y manoteaba, el señor se recargaba en el mostrador desafiante y tranquilo a la vez. Una señora mayor y de tez blanca se formó en una de las filas vacías e inmediatamente fue llamada al mostrador. Entonces sí, el señor reclamó y argumentó que se trataba de un caso de evidente discriminación racial, a él lo formaban y a la señora la dejaban pasar. El gerente no pudo más y llamó a la policía. Entonces saqué el celular y me puse a grabar, porque pensé que se iban a llevar al señor detenido por formarse en una fila de trampa.

Arribaron corriendo las fuerzas de la policía privada que cuida la Central Camionera (en estos casos, la policía llega bien rápido). El jefe y tres de ellos se fueron contra el señor y otro contra mí por estar grabando. Aquí entran discusiones del tipo “¿qué estás grabando?” “Lo que me da la gana, señor”, “no puedes grabar aquí” “¿por qué no?”, “lo dice el reglamento”, “tráigame el reglamento”. Etc. Hubo un momento de máxima tensión cuando los policías intentaron llevar el conflicto a un terreno físico.

Entonces ocurrió algo muy extraño. Los policías poco a poco se empezaron a retirar y solo quedó el jefe que le ordenó al último guardián del orden que me dejara en paz. Yo estaba a un turno para llegar al mostrador a comprar mis boletos, pero seguí grabando.

El hombre ofendido le reprochaba al jefe policía, dónde estaba su placa y le recordaba todos los artículos del reglamento que estaba incumpliendo. Le pidió ciertos papeles que el policía también incumplió y le advirtió: “tú vas a escribir tu informe y ahí vas a poner que incumpliste este procedimiento, y este y esto más y si no lo pones, yo me voy a encargar de que además seas sancionado por ocultar información, esto que hiciste es muy grave”. El policía se iba haciendo chiquito, chiquito, chiquito. El gerente de ETN desapareció de la escena y la señorita 1 atendió al hombre y le despachó sus boletos.

La señora mayor seguía ahí esperando. ¡Iba en compañía del hombre!

Pero la historia aun no acaba, viene lo mejor.

El señor me pidió mi teléfono para compartir los videos, pues estaba decidido a denunciar formalmente a la empresa ETN y a los policías. Me dijo: “Esto no puede seguir pasando en este país” y nos despedimos. Minutos más tarde, mientras comía una torta deliciosa en un lugar privilegiado (y casi secreto) de la central camionera me llegó un whatsapp de mi nuevo amigo. En su foto aparecía él, de traje, sentado en un escritorio, junto a las banderas de México, de la Comisión Internacional de Derechos Humanos y de la ONU. Lo busqué y resultó que se trataba de un alto comisionado que asesora al Gobierno de Michoacán en este tema de los derechos humanos. ¡ja!

Hace unas semanas recibí un mensaje de él. Me relataba que su denuncia fructificó: la empresa ETN debe solicitar disculpas públicas y desarrollar talleres y cursos para preparar a su personal en Derechos Humanos y evitar a toda costa actos de discriminación. Yo añado: No estaría mal también una asesoría en manejo de las filas de clientes.

Estimadas y cultas lectoras de La Orquesta: este es el mensaje para las empresas y gerentes discriminadores: Nunca saben cuándo están en la mira.  

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Jornada 1 | Columna de Arturo Mena “Nefrox”

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TESTEANDO 

 

Se acabó la primera jornada del Mundial 2022. Cosas interesantes, sorpresas, pero sobre todo acciones a resaltar en esto que es la mejor época para los que amamos al futbol.

 

Interesante:

 

Como siempre las novedades en formas de juego o reglamentos: en esta ocasión la FIFA nos sorprende con el intento por generar verdaderos minutos de juego en cada partido. Se ha vuelto una constante que al final de cada tiempo se agreguen más de 6 minutos, incluso a veces, se ha llegado al límite de sobrepasar los 10 minutos de agregado. Creo que es necesaria una medida de este tipo, para intentar darle más espectáculo a los aficionados, pero también creo que el producto televisivo se ve muy afectado con la medida, por lo que parece que se quedará como una interesante anécdota de tiempos mundialistas.

 

Sorpresas:

 

Las personas ven algunos resultados como verdaderas sorpresas en este Mundial y en parte es cierto: muy pocas personas pensarían antes del mundial, que Arabia le quitaría lo invicto a la selección Argentina o que Japón volvería a poner contra las cuerdas a Alemania en un segundo mundial consecutivo (lo cual de concretarse, podría ser una eliminación temprana para los cuatro veces campeones). Pero creo que la verdadera sorpresa es la forma en que se prepararon los equipos para poder llegar a esos marcadores.

Estábamos acostumbrados a los partidos de preparación como un termómetro de lo que nos esperaría en el mundial, sin embargo, los equipos han entendido que esas épocas se han terminado, los partidos de preparación sirven para darle reflector a los jugadores, pero no para preparar partidos en competencia oficial, al menos no con selecciones.

 

Acciones a resaltar:

 

Cierto es hablar de los marcadores, pero lo que esta primera jornada nos ha regalado son destellos de gran brillo en cuanto a jugadas individuales o récords que se consiguen. Tenemos ahora a 8 jugadores que han llegado o podrían llegar a estar en 5 mundiales: Cristiano Ronaldo escribiendo su nombre como el único jugador que ha marcado gol en 5 copas; la selección de España que pudo llegar a 100 goles en la historia del torneo o los memorables goles como la joya de Richarlison con Brasil o el gol de Embolo con Suiza, anotándole a su país natal (Camerún) y no festejarlo.

En fin, muchas historias las que nos deja la primera jornada del mundial, enumerarlas todas es complicado y nos faltan muchas cosas más por ver.

Creo que el mundial terminará con los mismos equipos de siempre en la fase final; tal vez alguna selección “extraña” se cuele y veamos a un nuevo caballo negro, pero al final, después de todas las fases, me atrevo a pensar que no tendremos un nuevo campeón del mundo, muy probablemente repita, alguno de los 8 anteriores.

P.D. Resalto también la ausencia de público en algunos estadios y la forma en que muchos espectadores han abandonado sus asientos para las segundas partes; esto y mantener ratings televisivos, será algo con lo que la FIFA tendrá que comenzar a ajustar para el siguiente ciclo.

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La mediocridad heroica | Columna de Julián de la Canal

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Nada más evidente en el panorama cultural que la mediocridad de la literatura. Por momentos, da la impresión de que esta mediocridad carece de precedentes. Sin embargo, así fue siempre. Las sociedades abiertas y el acceso a la educación han multiplicado el número de escritores. Se aprecia un hecho curioso: a mayor número de autores, no es rastreable mayor número de autores con talento. Incluso cuando se afirma que determinado autor es talentoso, casi siempre resulta un autor carente de talento o de talento esporádico que es como no tenerlo. Diferentes causas explican la postración: las editoriales apuestan por las ventas del libro, pero no por la calidad literaria; los escritores aceptan las leyes del mercado descartando el oficio; incapaces de resistirse a campañas de promoción, los escasos lectores adquieren títulos de moda sin otro criterio que el reclamo publicitario. Escritor y lector olvidan con frecuencia que la escritura y la lectura son trabajos sometidos a rigores.

Pocas veces ha sido cierto que un autor al escribir piense en sus lectores porque al escribir supone que tendrá lectores sin necesidad de pensar en ellos, pero ante todo porque si pensara en los lectores en ocasiones escribiría de otra manera. Estos ingredientes se reúnen en la literatura actual cuyo resultado es pavorosa vulgaridad, rematada habitualmente con espléndidas presentaciones de libro mejor a cargo del erario, en que dos amigos del autor proclaman las bondades del nuevo título que ingresará sin demora en el canon occidental, en que la familia permanece expectante ante la confirmación definitiva de una promesa siempre pospuesta, en que el público asiste desconcertado a un concierto hermético, en que todos esperan la hora de canapés y vinos que justifica la presencia del autor, los presentadores, la familia y los asistentes, desembarazados por fin del pretexto aun cuando una vez más se haya postergado la definitiva confirmación de una promesa siempre pospuesta.

Parecería que no hay modo de evadirse de la abrumadora mediocridad. Pero la mediocridad misma llega al rescate de la mediocridad: la mediocridad heroica. Una mediocridad que añade un elemento que presuntamente la salva no de su mediocridad sino de su mediocre mediocridad. Es esa literatura practicada por autores que llevan tiempo en la profesión, incapaces de otros resultados que no sean triviales, pero cuya perseverancia estimula a voltearlos a ver. Autores habituales de ferias de libros, talleres, revistas culturales, tertulias y reuniones literarias, movidos por el desdoro de lo que pudieron ser antes que por la grisura de lo que son. Escritores ocupados en pluralidad de quehaceres excepto en la escritura que no sea en la mesa de un café arrimada al ventanal. Sabedores de que nunca desbordarán ya esa recia mediocridad que los reduce, bucean en ella para acariciar sus límites, pero nunca para transgredirlos puesto que son límites propios.

En los mejores, se aprecia voluntad de mistificar la mediocridad que solo mistifica la voluntad. La persistencia de estos autores merece consideración. Han asumido su mediocridad, conviven con ella, la incorporan con apostura. Son finalmente escritores por haber aceptado esa mediocridad que los rescata como escritores, aunque no los rescate para la literatura. Mediocres, pero menos, su heroicidad es distintiva por encima de colegas mediocres-mediocres alojados ya en vida en el olvido si alguna vez ocuparon un recuerdo. Nunca accederán a la posteridad, ni sus nombres serán recordados, excepto por dos o tres académicos a la búsqueda de cuentas de vidrio que justifiquen sus tumultuosas existencias, pero su empeño amerita reconocimiento, aunque ninguno su talento literario. Individuos que entre poses, fingida gravedad, apariencia reconcentrada, redondos lentes de pasta o acetato, despiertan algo semejante a ternura o compasión, no tanto por lo que son como por lo que pretendieron. Soldados en orden de batalla que van a la guerra sabiendo que ya la han perdido antes incluso de avistar al enemigo. Ese gesto último, decisivo, los salva como seres humanos que escriben, pero no como escritores que escriben literatura, aunque lo primero es significativo.

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