Deportes
4 mexicanos que tardaron 101 años en ganar el bronce | Columna de Roberto Rocha
Sueños Olímpicos
Aunque México no consiguió medallas olímpicas hasta los juegos de la décima olimpiada, en Los Ángeles 1932, fue muchos años antes cuando un grupo de mexicanos logró subirse a un podio, en París 1900. ¿Cómo?
Los segundos juegos de la era moderna, los de París 1900, estuvieron cerca de ser boicoteados por la Exposición Universal del mismo año, hasta que los organizadores encontraron una forma de hacer más atractivo el evento: con la presentación de atletas profesionales que dieran entretenimiento a los visitantes de la Exposición.
La presencia de profesionales era contraria al espíritu olímpico que impulsaba Pierre de Coubertin, pero fue la única forma de lograr financiamiento para la justa atlética.
También, en aras de mejorar el entretenimiento, en distintos deportes, como la vela, atletismo, tenis y polo, no participaron selecciones nacionales, sino equipos, conformados por jugadores de distintas nacionalidades.
Así, un trío de acomodados hermanos mexicanos, los Escandón y Barrón, Manuel, Pablo y Eustaquio, conformaron el equipo Norteamérica de polo junto al estadounidense William Hyden Wright.
Los hermanos mexicanos vivieron poco tiempo en México, pues su familia entró en conflicto con la administración de Benito Juárez. Vivieron y tuvieron negocios en Francia e Inglaterra, pero nunca renunciaron a la nacionalidad mexicana.
Ya en el torneo de polo de los Olímpicos de 1900, los Escandón y Barrón perdieron las semifinales contra el equipo Rugby, que tenía jugadores ingleses y franceses, por 8-0. Pero en el polo no se acostumbra hacer juegos de consolación, por lo que el tercer lugar se entregó a los dos equipos derrotados .
Entonces Manuel Escandón, Pablo Escandón y Eustaquio Escandón son los primeros mexicanos que ganaron medallas olímpicas. Años más tarde William Hyden Wright se naturalizó mexicano y cambió su nombre a Guillermo. Por eso, también se le reconoce como medallista olímpico mexicano.
En 1909, Pablo Escandón y Barrón, cercano al presidente Porfirio Díaz, se convirtió en gobernador de Morelos.
Ahora, en 2020, ese estado también está gobernado por un atleta que participó en Juegos Olímpicos, el exfutbolista Cuauhtémoc Blanco.
Pero aunque los Escandón y Barrón y Guillermo Hyden son considerados los primeros medallistas olímpicos de la historia de México, en realidad no recibieron ninguna medalla.
El equipo Norteamérica y el resto de los ganadores en el polo recibió como premio una charola de plata. La conseguida por los cuatro atletas mexicanos está extraviada.
En 2001, 101 años después, el Comité Olímpico Internacional reconoció que el equipo Norteamérica estaba conformado por deportistas mexicanos, por lo que decidió, hasta entonces, dar como oficial la medalla de bronce para México, conseguida por el equipo de polo de París 1900.
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Deportes
SLP acaricia las 100 medallas en la Olimpiada Nacional
Al momento, los atletas potosinos suman 96 preseas, con resultados históricos en deportes como karate y racquetbol
Por: Redacción
San Luis Potosí mantiene una destacada participación en la Olimpiada Nacional 2026, al acumular hasta el momento 96 medallas: 28 de oro, 32 de plata y 36 de bronce, de acuerdo con el más reciente reporte de la Comisión Nacional del Deporte (CONADE).
Entre los logros más sobresalientes, el karate potosino alcanzó por primera vez en su historia el primer lugar nacional con una cosecha de ocho medallas de oro, tres de plata y cuatro de bronce, mientras que el ráquetbol obtuvo el segundo sitio nacional con tres preseas doradas, ocho plateadas y ocho más de bronce.
En materia individual, atletas como Paloma Palacios destacan con tres oros, una plata y dos bronces en natación, además de una presea plateada en aguas abiertas , así como Valeria Juárez, quien conquistó por cuarto año consecutivo el oro en karate y sumó una plata en judo. Caso similar con Orlando Reyna Cano, quien también logró preseas en ambas disciplinas.
La participación potosina continuará esta semana con disciplinas como charrería, con sede en San Luis Potosí, además de gimnasia rítmica, luchas asociadas, levantamiento de pesas, patinaje artístico y de velocidad.
También lee: San Luis Potosí suma dos medallas más en tiro con arco en la Olimpiada Nacional 2026
Columna de Nefrox
La respuesta siempre ha estado en casa | Columna de Arturo Mena “Nefrox”
TESTEANDO
Durante años, el fútbol mexicano se acostumbró a mirar hacia afuera cada vez que necesitaba un entrenador. Como si la solución siempre hablara otro idioma o español con diferente acento. Como si la experiencia solo valiera cuando venía de Europa o Sudamérica. Como si aquí no pudiera construirse algo propio.
Y entonces aparece esta final.
Cruz Azul contra Pumas.
Joel Huiqui contra Efraín Juárez.
Dos técnicos mexicanos. Dos procesos jóvenes.
Dos historias que, hasta hace poco, parecían destinadas a esperar más tiempo.
Porque el fútbol mexicano suele ser impaciente con los entrenadores nacionales. Les exige resultados inmediatos, pero les niega margen. Los quiere preparados, pero rara vez les permite equivocarse. Y aun así, aquí están. A noventa minutos (o un poco más) de tocar el campeonato.
Lo de Joel Huiqui tiene algo profundamente simbólico. Un hombre que entendió durante años lo que significa cargar la presión de Cruz Azul desde adentro, ahora intentando devolverle identidad desde el banquillo. Sin reflectores exagerados, sin vender revoluciones tácticas, pero construyendo un equipo serio, compacto y emocionalmente estable. Que en Cruz Azul, después de tantos años de caos emocional, ya parece muchísimo.
Porque este equipo no juega desesperado.
No corre por ansiedad. No se rompe cuando recibe un golpe.
Y eso también se entrena.
Del otro lado aparece Efraín Juárez, quizá el caso más interesante de los dos.
Porque mientras muchos técnicos mexicanos siguen esperando una oportunidad local, él decidió salir. Aprender lejos. Equivocarse lejos. Crecer lejos.
Y eso pesa.
Su paso por el extranjero le dio algo que pocas veces se ve en entrenadores jóvenes mexicanos, una idea clara de juego y la personalidad suficiente para sostenerla. Pumas no es un equipo perfecto, pero sí es un equipo reconocible. Presiona, intenta ser agresivo, ocupa espacios con intención.
Tiene identidad.
Y en una liga donde muchos equipos cambian de rostro cada tres jornadas, eso ya es una ventaja enorme.
Por eso esta final importa más de lo que parece.
Porque sí, hay un campeonato en juego. Sí, hay historia, afición y presión. Pero también hay un mensaje. Uno que el fútbol mexicano llevaba tiempo necesitando escuchar.
Que los entrenadores mexicanos no tienen que esperar eternamente para estar listos. Que la juventud no es incapacidad. Que las ideas nuevas no necesariamente vienen de afuera.
Y quizá lo más importante: que un técnico mexicano también puede construir equipos modernos, competitivos y emocionalmente fuertes.
Cruz Azul puede romper otra barrera emocional levantando el título con Huiqui. Sería una especie de reconciliación con su propia historia, un hombre de casa devolviendo estabilidad donde tantas veces hubo caos.
Pumas, en cambio, puede confirmar algo distinto con Efraín Juárez, que el técnico mexicano también puede evolucionar, viajar, aprender y regresar más preparado que nunca.
Las dos historias tienen valor.
Las dos se sienten necesarias.
Y quizá por eso esta final tiene algo diferente. Porque más allá de quién levante el trofeo, el fútbol mexicano ya ganó una pequeña batalla que llevaba años perdiendo silenciosamente.
La de volver a confiar en los suyos.
En jóvenes entrenadores mexicanos que dejaron de pedir permiso para competir. Y que ahora, desde los dos banquillos más importantes del país esta semana, están demostrando algo que parecía olvidado, que el futuro también puede hablar con acento mexicano y que la respuesta, siempre estuvo en casa.
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Deportes
Sí pasarán el Mundial en las escuelas: SEGE
Para el partido inaugural dejarán salir antes a los alumnos para que puedan verlo en sus casas
Por: Redacción
Juan Carlos Torres Cedillo, titular de la Secretaría de Educación de Gobierno del Estado (SEGE), anunció que permitirán que en las escuelas vean los partidos de la Copa del Mundo 2026, especialmente, los juegos de México.
El secretario detalló que esta medida está dirigida específicamente al partido inaugural entre la Selección Mexicana y Sudáfrica, ya que al ser a la 1 de la tarde, es el único de los tres duelos del ‘Tri’ en fase de grupos que se disputará en horario escolar.
Asimismo, dio a conocer que para este partido también dejarán salir a la mayoría de los alumnos antes, con el fin de que puedan irse a ver la inauguración a sus casas y no les toque la hora de la salida a medio encuentro.
Comentó que esta es una medida que esta administración ya adoptó en el Mundial de Qatar 2022 (donde dos de los partidos coincidieron con horarios escolares), por lo que se dará continuidad en un “evento tan importante para la afición mexicana”.
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