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El día que dejamos de llamar noticia a todo. Manifiesto editorial.
En lo seguro no hay misterio.
Culto Público: Esta entrega no es mi columna ni mis apuntes. Es un acta y un manifiesto. Les suplico leerla como tal y de ser posible guardarla, no por ego, sino como garantía que extiendo.
Déjenme explicarles de qué va esto y el por qué.
Miren, todos los días, a esta redacción —como a las de cientos de medios en el país— llegan decenas de comunicados oficiales. Boletines puntuales, muchas veces mal escritos pero siempre perfumados de gerundio: “se llevó a cabo”, “se está trabajando”, “se está supervisando personalmente”.
Llegan con calificativos de acciones “inéditas, únicas, históricas” y todos compitiendo por destacar algo que es su obligación hacer. Lo he dicho estos días: Gobernar no es noticia.
Los comunicados por lo general vienen acompañados de una “selfie gubernamental” que retrata al gobierno mismo y deja en segundo plano, casi como escenografía lo importante, eso que es justo lo que le da sentido a que exista un sistema de gobierno: Los ciudadanos, con derechos y anhelos permanentes de recibir lo que carecen, lo que se les prometió no importa en que año, en qué campaña, que personaje ni que partido.
A ver, aquí no se culpa a nadie. La forma de comunicar el día a día de los aparatos institucionales tiene al menos cuatro décadas sin renovarse. Lo sé porque yo mismo fui parte de ello. Sí, las herramientas para difundir son más rápidas, pero no más útiles.
El resultado es algo que me despertó con alarma una noche cualquiera. Todos los medios terminamos pareciéndonos: somos espejos unos de otros, quizá con algunas variantes —algunos con colmillo, productos propios y estilo, si me permiten la vanidad—, pero variantes pues de lo mismo.
Eso se acabó hoy. Se acabó para mi y se acabó para La Orquesta.
A partir de esta publicación, La Orquesta sigue en su concierto periodístico pero deja de funcionar como repartidor de los volantes informativos que las instituciones nos piden convertir en noticia. Eso lo dejamos a los demás.
Nuestro público es Culto, lo repito hasta el cansancio, por lo tanto sabe que no todo lo que se hace, necesariamente es noticia, si acaso, un reporte de que se trabaja…que es lo menos que podemos exigir.
Para aliviar la angustia de esa noche cualquiera, decidí hacer algo que suena simple y no lo es: separar, todos los días, lo que es noticia de lo que es ruido. Evaluar la comunicación oficial no para aplaudirla ni para atacarla, sino para medirla. ¿Hubo resultado verificable? ¿Hay un dato, una obra, un beneficiario con nombre? ¿La gente necesita saberlo? Entonces es noticia y se reconoce sin regateos. En cambio ¿Es rutina disfrazada de logro, anuncio repetido o álbum de fotos del funcionario? Entonces también se dice.
Quiero ser claro en tres cosas.
La primera: esto no será un estudio científico ni un índice de laboratorio. Será una valoración editorial, mía y por lo tanto subjetiva aunque no carente de metodología básica. Claro, me podré equivocar y cuando lo haga, corregiré con el mismo tamaño y la misma tinta (no usamos tinta, pero ya saben lo que quiero decir).
Lo que no haré es fingir neutralidad donde lo que hay es postura. Junto a todo el equipo, estamos construyendo indicadores y herramientas para que ustedes tengan el contexto de lo que leen en nuestras plataformas. Pronto conocerán los nombres y la mecánica. Hoy solo les adelanto la promesa: cada evaluación será firmada, explicada y defendible.
La segunda: no vamos a mirarnos el ombligo. La agenda pública —y sobre todo la agenda del poder público— la hacemos todos los medios. Voy a leer, analizar y reconocer a todos. No tenemos miedo de publicar hallazgos de otros medios serios -ojo, no reproducir su material, sino reconocerlos e invitar a nuestro público sumarse al de ellos-
Si un colega hace un buen trabajo -como lo hacen muchos- se reconoce sin mezquindad. Si otro medio genera cambios y publica mejor que nosotros, también lo diremos. Hay que competir por informar mejor, no por decirlo más fuerte.
Eso sí, lo que ocurre atrás de lo que un medio publique —sus intereses, sus líneas, sus contratos, (que todos tenemos y que conste)— no es de nuestra incumbencia. Leeremos lo que hacen público. Punto.
La tercera, y esta va con dedicatoria: existe en San Luis Potosí —y en todo el país— una fauna de páginas que se hacen llamar medios pero a las que en realidad no se puede llamar por ningún nombre, porque son anónimas.
Son esas páginas que escriben sincronizadas como si les mandaran guión. No usan método periodístico, usan adjetivos, conjeturas y afirmaciones sin comprobar. Ellos no quieren informar: quieren atacar sin honor, todos conocemos a alguno y todos sabemos que esas cañerías de publicaciones tienen sus villanos favoritos y sus mecenas invisibles (entre comillas, subrayado y en rojo…no son invisibles aunque así lo crean)
A esos no los voy a poner en duda, porque duda no tengo: no sirven para nada excepto para generar ruido, polarización y satisfacer los vacíos emocionales de sus autores y sus patrocinadores.
Escriben con coraje porque están enojados. Escriben con miedo porque se sienten inferiores. Escriben insultos porque se están proyectando. Es la psicología básica de la cobardía.
A esa revisión le vamos a llamar El Graznido del Pato. No para darles importancia —lo último que merecen— sino para lo contrario: para que al menos mi Culto Público y el círculo rojo de este estado distinga a esos como lo que son y lo poco que valen. Desestimarlos es justo.
Si algún dueño, patrocinador o autor escondido de estas cañerias de pato-notas quiere reclamar algo, el trámite es bien simple: quitarse la máscara. Hablar de frente y hacerse responsable de sus publicaciones de manera retroactiva. Los espero, yo no tengo prisa, confío en su profunda intolerancia al ego herido.
Ahora, lo que hace posible este cambio no es solo un arranque de valentía ni mi despertar ese de madrugada.
Detrás de estos cambios, nuestro medio empieza a operar una infraestructura de inteligencia artificial diseñada para hacer lo que ningún equipo humano puede hacer todos los días con todo lo que se publica: leer la información, desarmarla, extraer los datos cuando se detecten , y cruzarlos contra la memoria de lo que ya se dijo antes.
La máquina recuerda lo que luego el poder confía en que se nos olvide. Esa será su función y también su límite: propone, pero un ser humano dispone. Ninguna evaluación, criterio o producto se publicará jamás sin el cuidado de un periodista. El día que eso se invierta, y dejemos todo a la maquina, entonces cierren esta página porque ya no seremos nosotros. El periodismo o tiene alma, o deja de hablarle a los seres humanos perdiendo todo sentido.
El primer paso de este camino tiene nombre y se entregará desde mañana a un círculo muy reducido al que mantendré en mis listas de difusión, lo bauticé como “A Tiempo y Marcando el Ritmo”.
Ese es solo el inicio. Hay más productos en camino y cambios estructurales que iremos anunciando conforme estén listos —no antes, porque aquí no vamos a cometer el pecado que le señalamos al poder de anunciar lo que todavía no existe.
Empezamos en San Luis Potosí, que es donde el águila paró y donde han iniciado, nacido y generado hombres, mujeres, movimientos, piezas y talentos de valor universal.
Sin embargo, la vieja enfermedad de la repetición informativa y de la construcción deliberada de narrativas y relatos mediáticos desde el poder, mismos que obedecen al piramidal filtro del discurso occidental de producción, consumo y miedo, no es un problema exclusivo ni de nuestro estado ni país, es un asunto continental.
Y es que ese sistema viejo como Matusalen, junto a la velocidad sin criterio de las herramientas a la mano, el peligroso scroll incuestionable, el reto de informar en 4 palabras o detener al navegante en dos segundos, ha generado dos cosas: nuevas especies en el espectro de la comunicación y el periodismo, y la desalmada condena que nos depara si seguimos confundiendo cualquier cosa como noticia, sin cuestionarla y -lo que es peor- asumirla como verdad.
Se le atribuye a Mark Twain la afirmación: “Lo que te mete en problemas no es lo que no sabes, es lo que crees que sabes con certeza… y resulta no ser cierto”. Así nos está pasando.
El remedio no lo tenemos, pero primero hubo fiebre que paracetamol. El termómetro está a reventar y a la vista de todos.
Una cosa más, Culto Público y con esto cierro: En lo seguro no hay misterio, y cuando no hay camino…”se hace camino al andar “ escribió Antonio Machado.
Por lo tanto, seguro que nos llamarán locos, (lo bueno es que la cordura nos cae gorda y a mi me han dicho más feo) seguro incomodaremos a algunos o a muchos, seguro habrá tropiezos y errores.
Lo que les prometo es que no habrá arrepentimiento. El afán es honesto. Desde La Orquesta quiero contribuir a la construcción de un mástil, vela y timón con el que el periodismo supere la tempestad en la que estamos, y que surque los mares de eso que chocará de frente, fuerte y rapidísimo, eso de lo que no tenemos remota idea de lo que es, ni de lo cerca que pueda estar, pero -les aseguro- viene.
Yo soy Jorge Saldaña.
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Carreteras, escuelas y MetroRed: lo que Gallardo mostrará en su informe
Ricardo Gallardo detalla resultados de cinco años en cuatro regiones de SLP
Por: Redacción
El gobernador Ricardo Gallardo Cardona rendirá este lunes, a las 17:00 horas, en el Centro de Negocios de San Luis Potosí, su Quinto Informe de Gobierno, con el balance de resultados del último año y de cinco años de administración en las regiones Centro, Altiplano, Media y Huasteca.
“Este informe es para las familias potosinas, porque son ellas quienes todos los días viven los resultados y quienes deben conocer con claridad qué hemos hecho y hacia dónde vamos”, señaló Gallardo, quien adelantó que la rendición de cuentas incluirá resultados en infraestructura, movilidad, educación, salud, seguridad, desarrollo económico, finanzas públicas y bienestar social.
Entre las acciones que detallará están la construcción y modernización de carreteras, puentes y vialidades, la intervención de más de 520 planteles educativos, la ampliación del transporte gratuito MetroRed, la atención mediante las Clínicas Rosa y los programas sociales dirigidos a miles de familias en las cuatro regiones del estado.
El informe también dará cuenta de resultados en seguridad pública, generación de empleo, atracción de inversiones y estabilidad financiera, además de las acciones para llevar infraestructura, servicios y programas a municipios y comunidades que, según el Gobierno del Estado
, permanecieron rezagados durante años.Al acto asistirán representantes de los poderes del Estado, autoridades federales y municipales, gobernadoras y gobernadores de otras entidades, y de los sectores empresarial, académico y social, aunque el Gobierno del Estado señaló que el eje central del informe es la ciudadanía potosina, ante quien Gallardo presentará los resultados de su administración.
A cinco años del inicio de la administración, el Quinto Informe mostrará el balance de obras, programas y acciones realizadas en las cuatro regiones del estado, con la mira puesta en los proyectos previstos para el cierre del sexenio.
También lee: Encuesta de Reforma ubica a Gallardo con dos tercios de aprobación
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Educación, ciencia y cultura suben en papel en el presupuesto 2027
El gobierno federal subirá el gasto en los tres rubros para 2027, pero buena parte de lo que llama ciencia es en realidad dinero para becas universitarias
Por: Carlos Ruíz
El gobierno federal quiere gastar más en educación, ciencia y cultura el próximo año. Eso es lo que dice, en números, el Paquete Económico 2027 que la Secretaría de Hacienda entregó el 8 de septiembre a la Cámara de Diputados. Pero cuánto suba cada rubro, y en qué se va a gastar exactamente, son dos preguntas con respuestas muy distintas.
Educación: el billón de pesos que en buena parte es beca
Según la publicación, la Secretaría de Educación Pública recibiría 576,600 millones de pesos. Si se suma todo el paquete educativo (educación, ciencia y cultura juntas, como las agrupa el gobierno en sus cuentas) la cifra llega a 1.4 billones de pesos, 7.2% más que el año pasado descontando la inflación. Es, básicamente, el equivalente a 3.50 de cada 100 pesos que produce el país en un año.
De ese billón y medio, las tres becas que el gobierno agrupa bajo el nombre “Benito Juárez” (la de educación básica (Rita Cetina), la de educación media superior y Jóvenes Escribiendo el Futuro) se llevan juntas 190,552 millones de pesos: es la partida más grande de todo el rubro educativo, más que cualquier programa de infraestructura o de formación docente.
Esa cifra es apenas 3.2% mayor a lo que las mismas tres becas recibieron en 2026 (184,595 millones de pesos), un aumento uniforme, idéntico en las tres becas, muy por debajo del ritmo con el que ha crecido el resto del gasto en ciencia y tecnología.
El contraste, y de donde surge la queja de muchos opositores, es que en la prueba PISA de 2025 se encontró que 4 de cada 10 estudiantes mexicanos no alcanzan el nivel básico en matemáticas, lectura o ciencias. Con ese dato en la mano, algunos legisladores ya han justificado medidas como prohibir los celulares en el salón de clases, y se alega que más dinero no es, por sí solo, garantía de mejores resultados.
Ciencia: sube 18%, pero la mayor parte no es para investigar
El presupuesto para ciencia y tecnología (que ahora maneja la Secihti, la dependencia que sustituyó al viejo Conacyt) sería de 193,333.7 millones de pesos. Es apenas medio punto porcentual del PIB, pero representa un salto real de 18% respecto a 2026, el mayor de los tres rubros.
La bolsa más grande dentro de ese presupuesto, llamada “generación de conocimiento”, suma 136,571 millones de pesos, y de ahí, 85,616 millones de pesos son becas y colegiaturas de educación superior, no laboratorios ni proyectos de investigación. A los Centros Públicos de Investigación, que son las instituciones dedicadas justamente a investigar, les tocan 7,139.7 millones de pesos: menos del cinco por ciento de todo el rubro.
Cultura: crece en papel, pero varios museos e institutos pierden
A la Secretaría de Cultura le tocarían 15,858 millones de pesos, un alza de apenas 1.9% ya descontada la inflación… la más baja de los tres rubros.
El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) van a recibir más pesos que el año pasado, pero al ajustar por inflación, en realidad pierden poder de compra: 2.2% y 2.9% menos, respectivamente.
La Subsecretaría de Desarrollo Cultural, mientras tanto, se desploma de 692.8 a 184.4 millones de pesos, una caída de más de dos terceras partes.
No todos pierden: el Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías, Radio Educación, la Cineteca Nacional y el Centro de Capacitación Cinematográfica sí ganan terreno real, entre 10.8% y 18.2%.
¿Y esto cómo aplica en San Luis?
De todo este paquete nacional, hay una sola cifra que se puede rastrear con precisión hasta San Luis Potosí, porque el propio documento la desglosa estado por estado: la del Ramo 33, que es el mecanismo por el que la federación reparte dinero directo a los gobiernos estatales. Para 2027, a San Luis Potosí le corresponden 28,577.5 millones de pesos por esa vía.
De ese total, 19,422 millones de pesos están etiquetados para educación. Y de esos 19,422 millones, 18,617 millones, es decir, 96 de cada 100 pesos, son para pagar la nómina de los maestros de educación básica, a través del Fondo de Aportaciones para la Nómina Educativa y Gasto Operativo (FONE). Lo que queda se reparte entre infraestructura escolar y asistencia social (547.3 millones de pesos) y educación tecnológica y para adultos (257.9 millones de pesos).
En resumen, casi todo el dinero educativo que le llega al estado ya está comprometido antes de que empiece el año, porque paga sueldos. Lo que sobra para construir, equipar o abrir programas nuevos es, en comparación, muy poco.
Nada de esto es definitivo todavía. La Cámara de Diputados y el Senado tienen hasta el 20 y el 31 de octubre, respectivamente, para aprobar la Ley de Ingresos, y los diputados tienen plazo hasta el 15 de noviembre para aprobar el Presupuesto de Egresos de la Federación. En ese proceso, los montos, incluidos los que le tocan a San Luis Potosí, todavía se pueden mover.
También lee: El Sistema Nacional de Cuidados perderá presupuesto para 2027
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Encuesta de Reforma ubica a Gallardo con dos tercios de aprobación
Gallardo llega a 67 por ciento de aprobación mientras el Verde domina la contienda por la gubernatura
Por: Roberto Mendoza
El 67 por ciento de los ciudadanos de San Luis Potosí aprueba la labor de Ricardo Gallardo Cardona, gobernador del Estado, de acuerdo con una encuesta estatal en vivienda levantada por Grupo Reforma del 9 al 13 de septiembre. El ejercicio, realizado a mil 5 adultos con credencial de elector vigente, registra una desaprobación del 27 por ciento hacia su gestión.
El respaldo ciudadano se sostiene principalmente en tres rubros de gestión administrativa: el 69 por ciento de los encuestados califica como “Bien” el manejo de los programas sociales; el 67 por ciento aprueba la gestión en infraestructura y obra pública; y el 65 por ciento respalda el desempeño en educación pública. En contraparte, los indicadores con mayor desaprobación se concentran en el combate al narcotráfico y crimen organizado, con 52 por ciento; el combate a la corrupción, con 50 por ciento; y la seguridad pública, con 48 por ciento.
El 55 por ciento de los encuestados percibe que la situación económica de su familia mejoró en el último año. La inseguridad pública, en cambio, es el principal problema que enfrenta San Luis Potosí, según el 50 por ciento
de las menciones espontáneas registradas en la encuesta, y el 59 por ciento de los entrevistados considera que aumentó en el último año.Ese respaldo se traduce en ventaja electoral: el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) encabeza las preferencias en el estado. Ante el escenario de una elección para gobernador, el PVEM registra 41 por ciento de la preferencia efectiva, por encima de Morena, con 25 por ciento; el Partido Acción Nacional, con 10 por ciento; y el Partido Revolucionario Institucional, con 8 por ciento.
La misma casa encuestadora ubicó al PVEM en 43 por ciento de la intención de voto y a Morena en 23 por ciento —una brecha de 20 puntos— en una medición levantada del 22 al 26 de julio, cuando la aprobación de Gallardo era de 63 por ciento. Frente a esa fotografía, el margen entre ambos partidos se redujo a 16 puntos, mientras la aprobación del gobernador subió cuatro puntos porcentuales.

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