febrero 16, 2026

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San Luis, doce años sin futbol de liguilla

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Por primera vez, desde el 2010, un equipo potosino se instala en la fase definitiva de la Liga MX, donde se enfrentará al Pachuca en una reedición de la final de hace 16 años

Por: Ana G Silva

El sábado pasado, el Atlético de San Luis sorprendió en la Liga MX al derrotar en tanda de penales (3-1) al Monterrey dentro del partido de repechaje, por lo que los dirigidos por André Jardine jugarán la primera liguilla desde el el año 2010, cuando en el torneo apertura el entonces San Luis cayó en cuatro de final frente al América.

Para la temporada del Apertura 2010 el San Luis terminó en segundo lugar del grupo B y quinto lugar de la tabla general, los entonces dirigidos por Ignacio Ambriz habían sumado 26 puntos, donde en la fase regular obtuvo ocho victorias, dos empates y siete derrotas.

En cuartos de final el San Luis se enfrentó contra el cuarto lugar, ocupado por el América, el 17 y el 20 de noviembre de aquel año. El primer encuentro se realizó en el estadio Alfonso Lastras en donde el equipo local necesitaba sacar la ventaja, sin embargo, a pesar de que el encuentro fue intenso, no hubo anotaciones.

Para el partido de vuelta el San Luis estaba obligado a ganar, pues un empate no le ayudaría a avanzar a la siguiente ronda, no obstante un gol tempranero de Vicente Sánchez del equipo rival al minuto 14 iniciaría el hundimiento del cuadro tunero y sus aspiraciones de pasar a la semifinal. Para el minuto 23 el argentino Anibal Matellán puso a las águilas 2 a 0 y el tercer tanto llegó al 45 gracias a Enrique Esqueda. Aunque el visitante quiso despertar en el segundo tiempo con un tanto de Diego de la Torre en el minuto 53, no se generaron más oportunidades en la portería de Guillermo Ochoa y en el minuto 80 Vicente Matías Vuoso sellaría el triunfo contundente de los azulcremas.

Un dato curioso de aquel partido es que para esa fecha ambos equipos eran de la misma familia, es decir del mismo dueño, Emilio Azcarraga.

Además, Nacho Ambriz debutó como técnico y llegó a esta fase del futbol mexicano.

Aquel equipo contaba con jugadores como Miguel Arroyo, Wilmer Aguirre, Tressor Moreno, Othoniel Arce, César González, Aníbal Matellán, Édgar Castillo, Diego de la Torre, Víctor Lojero, Juan Carlos Medina y Sergio Amaury Ponce.

El último encuentro entre San Luis y Pachuca en liguilla se llevó a cabo hace 16 años, en la final del Clausura 2006 en donde los tuzos le arrebataron la primera y única oportunidad que ha tenido el equipo auriazul de coronarse campeón de la Primera División del Futbol Mexicano.

La final de ida se disputó el 18 de mayo y finalizó con empate sin goles. Tres días después los Tuzos se impusieron 1-0 en el Estadio Hidalgo para conseguir su cuarto título de la Liga MX con el gol de Richard Nuñez desde el punto de penalti.

El San Luis fue dirigido por Raúl Arias y destacaban jugadores como Ariel González, Jesús Mendoza, Marcelo Guerrero, Álvaro Ortiz y Adrián Martínez. En esa temporada se realizó el famoso “gol del milagro” en el que en el último minuto de juego de Marcelo Guerrero anotó el tanto para evitar el descenso del equipo de manera increíble y memorable; además de conseguir el pase a la liguilla.

Ahora los tuzos son el equipo favorito a ganar la temporada, pues son el primer lugar de la tabla general y en el torneo lograron sumar 38 puntos, perdiendo únicamente dos partidos (con León y Pumas). Por su parte, el Atlético de San Luis fue el único equipo visitante que logró vencer en el repechaje, dejando fuera al equipo más caro de México.

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Columna de Nefrox

El clásico de la gente | Columna de Arturo Mena “Nefrox”

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TESTEANDO

El clásico entre San Luis y Querétaro es uno de esos partidos que no se explican únicamente desde lo futbolístico. No nace de finales, títulos ni de una historia prolongada de choques decisivos. Su verdadera raíz está en otro lado: en la tribuna, en el viaje, en el orgullo regional y en una rivalidad que las aficiones se han encargado de alimentar con el paso de los años.

En la cancha, el enfrentamiento suele ser más sobrio de lo que la previa anticipa. Ni los jugadores ni los cuerpos técnicos cargan con una animadversión profunda; los planteles cambian, los proyectos se renuevan y las prioridades pasan por sumar puntos más que por saldar cuentas históricas. Pero fuera del rectángulo verde, el partido se vive con otra intensidad. Ahí es donde el clásico cobra sentido.

San Luis llega a este duelo con la obligación de hacerse respetar en casa. El Alfonso Lastras se transforma cuando aparece Querétaro en el calendario, no tanto por lo que representa el rival en términos deportivos, sino por lo que despierta en la afición local. Ganar este partido es una forma de reafirmar identidad, de sostener una narrativa que va más allá de la tabla y que conecta directamente con la grada.

Querétaro, en cambio, asume el papel de visitante incómodo. No necesita dominar el juego para competirlo; le basta con resistir el ambiente y aprovechar cualquier momento de desconcentración. En este tipo de clásicos, el equipo que mejor entiende el contexto suele sacar ventaja, porque sabe que el partido puede romperse por tensión, no por talento.

La rivalidad, entonces, se manifiesta más en los cánticos que en las barridas, más en el color de las tribunas que en los esquemas tácticos. Los futbolistas juegan un partido importante

, sí, pero no uno que defina su historia personal. Para la afición, en cambio, este encuentro sí pesa distinto: es conversación de semana completa, es memoria compartida, es rivalidad de las redes y comparación inevitable.

Eso no significa que el partido carezca de intensidad. Al contrario. Precisamente porque se carga desde fuera, el margen de error se reduce. Nadie quiere ser el responsable de un tropiezo en un partido que la gente siente propio. Cada balón dividido se juega con un poco más de cuidado, cada decisión arbitral se magnifica y cada gol tiene un eco que trasciende los noventa minutos.

El clásico San Luis–Querétaro no necesita exagerar su importancia deportiva para existir. Su valor está en el entorno, en la cercanía geográfica, en la rivalidad que se construyó sin manual y sin guion. Es un partido donde los jugadores cumplen su función y los entrenadores hacen su trabajo, pero donde las aficiones son las verdaderas protagonistas.

Al final, como ocurre con muchos clásicos regionales, el resultado importa, pero no lo es todo. Lo que queda es la sensación de haber defendido colores, de haber impuesto presencia y de haber ganado (o perdido) un duelo que se juega tanto en la memoria como en el marcador. Y en la Liga MX, esos partidos, aunque no siempre definan campeonatos, sí terminan definiendo identidades.

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Columna de Nefrox

Noventa minutos para confirmar | Columna de Arturo Mena “Nefrox”

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TESTEANDO

El duelo entre San Luis y Necaxa llega en un punto delicado, la tabla empieza a apretar y cada partido deja de ser trámite para convertirse en sentencia. No es un choque cargado de reflectores ni de discursos, pero sí uno de esos encuentros que terminan definiendo el ánimo y el rumbo de un equipo.

San Luis enfrenta este compromiso con la obligación silenciosa de hacerse sentir. De visita ha sido más, los cuatro puntos de este torneo, los ha obtenido en patio ajeno, un espacio donde el equipo entiende mejor sus límites y virtudes. San Luis no vive de la posesión prolongada ni del brillo individual; vive del orden, de la disciplina táctica y de saber esperar su momento. Ante Necaxa, esa paciencia será clave, porque cualquier exceso de confianza puede volverse en contra.

Necaxa, por su parte, llega con una identidad clara: intensidad, presión y transiciones rápidas. Es un equipo incómodo, que rara vez regala espacios y que suele crecer cuando el rival se desespera. No necesita dominar el partido para competirlo; le basta con mantenerse cerca del marcador y aprovechar errores ajenos. En ese contexto, el reto para San Luis será no caer en el juego que propone el rival.

Este partido se jugará más en la cabeza que en los pies. San Luis tendrá que manejar la ansiedad de buscar el resultado sin romper su estructura. Necaxa, en cambio, intentará alargar el partido, hacerlo pesado, llevarlo a una zona donde cualquier descuido sea definitivo. No es un duelo para distracciones ni para excesos de riesgo.

Hay además una lectura más profunda: este encuentro puede marcar una línea. Para San Luis, ganar significaría confirmar que el proyecto tiene argumentos para sostenerse en la pelea y no quedar atrapado en la irregularidad. Perder, en cambio, devolvería viejas dudas sobre su capacidad para cerrar partidos clave. Para Necaxa, sumar sería reforzar la idea de que su propuesta sigue siendo competitiva, sobre todo en casa.

No será un partido que se decida por grandes secuencias de juego. Todo apunta a que el marcador se moverá por detalles mínimos: una pelota parada, una mala salida, una jugada aislada. En la Liga MX, esos momentos suelen pesar más que cualquier dominio estadístico.

San Luis y Necaxa se encuentran en un cruce que no promete espectáculo, pero sí consecuencias. Y en un torneo tan corto y tan exigente, esos partidos son los que terminan definiendo temporadas completas. Aquí no se trata de brillar, sino de resistir, entender el momento y no fallar cuando la oportunidad aparece.

Partido de pronóstico reservado, parejo y con ambas escuadras muy necesitadas de esos sagrados tres puntos. Que gane el fútbol y que por lo menos Joao Pedro vuelva a marcar, que ese es un espectáculo independiente en este presente del fútbol potosino.

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Ciudad

Listo operativo “Estadio Seguro” para el Atlético de San Luis vs Chivas

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Más de 860 elementos coordinarán la seguridad, asegurando tranquilidad para las familias asistentes

Por: Redacción

La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana del Estado (SSPCE) implementa el Plan de Operaciones “Estadio Seguro” como parte de las medidas de seguridad para la Jornada 4 del Torneo Clausura 2026 de la Liga MX.

El encuentro entre Atlético de San Luis y las Chivas Rayadas del Guadalajara se llevará a cabo este sábado 31 de enero a las 17:00 horas, y se espera la presencia de miles de aficionados en el estadio.

En una reunión presidida por Jesús Juárez Hernández, titular de la Secretaría, y con la participación de representantes de las instituciones de seguridad y procuración de justicia, se definieron las líneas de acción del operativo, incluyendo el monitoreo constante a través de cámaras de videovigilancia y la coordinación entre todas las corporaciones involucradas

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El operativo iniciará a las 13:30 horas y contará con más de 860 elementos de seguridad, Protección Civil y personal médico. Su objetivo es mantener el orden y garantizar un ambiente seguro y familiar para todos los asistentes durante la jornada futbolística, reafirmando el cambio que se vive y se siente en cada evento organizado en la entidad.

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