febrero 1, 2026

Conecta con nosotros

#4 Tiempos

La mujer que sacó a la luz la Filosofía Mexicana | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Publicado hace

el

EL CRONOPIO

Infatigable estudiosa del pensamiento mexicano rescató las obras de una buena cantidad de filósofos mexicanos, y se convirtió en la fundadora de los estudios de lo que ahora se conoce como filosofía mexicana. De esta manera colocó en el escenario mundial la contribución del pensamiento de filósofos nacidos en estas tierras desde el siglo XVI al presente.

La muerte la sorprendió, y nos sorprendió, el pasado 19 de septiembre a la edad de noventa y ocho años, con mente lucida y entereza admirable, trabajando hasta los últimos días de su productiva vida. Se encontraba haciendo ajustes a un libro que está en edición relacionado con el pensamiento mexicano del siglo XVI. María del Carmen Rovira Gaspar deja una indisoluble huella en la filosofía y en la creación de conocimiento en México y, su obra, con seguridad, seguirá presente en el imaginario mexicano relacionado con las ideas y el pensamiento en el país.

Una española que se convierte en mexicana, por propia decisión y por las circunstancias política en su país natal. Nace en 1923 en Huelva, España y llega a México en 1939 con exiliados españoles que huían del régimen franquista. Ya en México estudia la preparatoria y se inclina por el estudio de las ciencias naturales, en especial la biología, cuando a través de la lectura de las ideas cartesianas en torno a la precisión y la certeza la lleva por la senda del estudio de la filosofía en la Universidad Nacional Autónoma de México, donde coincidió como alumna de otros destacado filosofo español José Gaos que estudiaba el pensamiento en los países de lengua española. Esta senda sería la que estaría recorriendo Carmen Rovira en su vida de investigadora, historiadora, ensayista y docente.

Su tarea como docente, actividad que amaba sobremanera, al parejo que la investigación, la iniciaría en la década de los cincuenta. En 1955 se titula como licenciada en filosofía y se gradúa en la maestría en filosofía, bajo la dirección de su maestro Gaos.

Se incorpora formalmente como profesora en la UNAM en 1973 y en 1991 funda los estudios sobre el pensamiento filosófico mexicano y la historia de las ideas filosóficas en México en el siglo XIX y XX que eventualmente expande con la traducción y divulgación del pensamiento de filósofos mexicanos en el siglo XVIII. En 2008 funda en la UNAM el Seminario Permanente de Filosofía Mexicana, que dirigió hasta el último día de su vida.

En los últimos años, trabajó en la tradición humanista de los pensadores mexicanos, originada en el siglo XVI como una critica a la conquista de México y una defensa de los pueblos originarios y su derecho a la autodeterminación.

Un par de días después de su muerte, iniciaba la actividad académica semestral que había diseñado Carmen Rovira en torno a su trabajo, en el Seminario Quinientos Años del Asedio a México Tenochtitlán y Doscientos Años de la Consumación de Independencia, que ahora le agregan sus alumnos, un colofón: Una Hermenéutica desde Carmen Rovira, que ahora incorporará la contribución de Carmen Rovira que produjo y rescató la filosofía mexicana que por mucho tiempo fue ignorada y que demostró la existencia de esa filosofía mexicana, abriendo una línea de investigación en el campo de la filosofía. La conferencia inaugural inició la semana pasada con la intervención del Dr. Ambrosio Velazco y que se recomienda su consulta en la dirección: https://www.youtube.com/watch?v=x7dsiv-heNw&t=1720s.

Gracias a su labor podemos conocer las contribuciones de filósofos potosinos y filósofos que vivieron en San Luis Potosí, contribuyendo a esta corriente que dio presencia la mexicana nacida en España, Dra. María del Carmen Rovira Gaspar.

Como un homenaje cerramos con una décima potosina que le dedicara Luis Guillermo Martínez Gutiérrez, filósofo y trovador potosino.

Adiós, Rovira querida

nuestra íntegra profesora;

adiós, pues llegó esa hora

de respirar tu partida.

 

Aunque allá en Huelva naciste

pronto llegaste a este lado

y como más exiliados

mexicana te volviste.

 

Esa trompeta que oíste

del mariachi no la olvidas,

tu música preferida

que gran placer te entregó

hoy el mariachi calló,

¡Adiós, Rovira querida!

 

Del dieciséis al dieciocho

esos siglos estudiaste

y en tal tramo constataste

lo que ahora aquí derrocho.

Y si antes había reprocho

por mirarte decidida

a estudiar comprometida

filosofía mexicana

hoy por hoy eres decana,

¡Adiós, Rovira querida!

 

Hablaste de Clavijero

De Márquez también de Alegre

Para que al poco se integren

Y se estudien por entero.

 

De Gamarra y de Severo

Nos diste una luz pulida

De Sor Juana fue sabida

Tu elocuencia pertinaz

Rovira descansa en paz

¡Adiós, Rovira querida!

 

Nos queda tu disciplina

tu estudio serio y actual

tu ser tan profesional

tu buen humor que fascina.

 

Aún nos queda y aún domina

esa tu voz decidida,

tu cátedra tan florida

y unos cuantos herederos

que siguen por tu sendero

¡Adiós, Rovira querida!

 

Lejos de tu Emeritazgo

-que no es decir cualquier cosa-,

lejos de tu noble prosa

se queda tu liderazgo.

 

Y en medio de tanto hartazgo

en una fac. corrompida,

y entre fáciles salidas

de corrupción y estrechez

nos quedará tu honradez,

¡Adiós, Rovira querida!

Luis Guillermo Martínez Gutiérrez

Lee también: El destacado científico y humanista potosino | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

#4 Tiempos

Una prueba de carácter | Columna de Arturo Mena “Nefrox”

Publicado hace

el

TESTEANDO

Por: Redacción

El partido de este fin de semana entre Atlético de San Luis y Chivas no es uno más en el calendario. Llega en un momento donde ambos equipos necesitan algo más que puntos: necesitan convicción. En una liga que castiga la duda y premia la determinación, este duelo se presenta como un examen incómodo, de esos que no se aprueban solo con intención.

San Luis llega con la sensación de haber entendido, por fin, cómo competir mejor en su propia narrativa. No es un equipo espectacular, pero sí uno que ha aprendido a sostenerse, a incomodar y a no regalar partidos. En casa, el exAlfonso Lastras y ahora llamado Libertad Financiera, suele convertirse en un escenario exigente para cualquiera, y este encuentro no será la excepción. San Luis sabe que estos partidos son los que construyen temporadas: vencer a un histórico no solo suma en la tabla, también fortalece el discurso interno y ojo aquí, que en su casa, las Chivas solo han podido vencerlo una vez.

Del otro lado aparece superlider Guadalajara, siempre cargando con el peso de su nombre. El Deportivo llega a este compromiso envuelto en la presión habitual que lo acompaña: la obligación de ganar incluso cuando el funcionamiento no termina de convencer. Chivas ha mostrado destellos, pero también lagunas que lo hacen vulnerable, especialmente cuando se enfrenta a equipos ordenados, intensos y sin complejos, justo el perfil que suele adoptar San Luis.

El choque promete ser más táctico que vistoso. San Luis buscará cerrar espacios, obligar a Chivas a jugar incómodo y capitalizar cualquier error. Guadalajara, en cambio, intentará imponer ritmo, pero deberá hacerlo con paciencia, porque la desesperación suele ser su peor enemiga

. Aquí, el partido puede definirse en detalles mínimos: una pelota parada, una distracción defensiva o una decisión tardía.

Hay, además, un componente emocional que no se puede ignorar. Para San Luis, ganarle a Chivas representa confirmar que su proyecto es capaz de competir contra cualquiera. Para Chivas, perder sería otro golpe a una confianza que se recompone con dificultad. En ese cruce de necesidades, el margen de error se reduce al mínimo.

Este tipo de partidos rara vez se recuerdan por su belleza. Se recuerdan por lo que provocan después. Una victoria puede impulsar a San Luis hacia una recta más tranquila; una derrota puede volver a colocar a Chivas bajo el reflector de la crítica. El empate, en cambio, dejaría a ambos con la incómoda sensación de haber dejado algo en el camino.

El fin de semana pondrá frente a frente a dos equipos con realidades distintas, pero con una urgencia compartida: demostrar que pueden sostener una idea cuando el calendario empieza. En la Liga MX no siempre gana el que juega mejor; suele ganar el que entiende mejor el momento.

San Luis y Chivas están justo ahí, frente a un partido que no promete fuegos artificiales, pero sí consecuencias. Y en este torneo, eso suele ser mucho más importante.

También lee: Dos partidos, tres puntos | Columna de Arturo Mena “Nefrox”

Continuar leyendo

El Cronopio

El padre Peñaloza al rescate de la obra de Francisco González Bocanegra | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Publicado hace

el

EL CRONOPIO

 

En las décadas de los cuarenta y cincuenta del siglo pasado hubo un importante movimiento editorial en San Luis Potosí dirigido por un selecto grupo de intelectuales preocupados por la cultura potosina; así aparecieron revistas como Estilo, Letras Potosinas, Cuadrante, Jueves Literarios, Revista de la Facultad de Humanidades, Archivos de Historia Potosina, entre otros, que recogieron importantes escritos culturales y que dieron vida a libros de importancia histórica local, como la memoria de Francisco Estrada padre, titulada Recuerdos de mi Vida y el libro conmemorativo por el centenario del Himno Nacional, publicados en los cincuenta a través de la UASLP.

En 1954 se publicaría el libro Vida y Obra de Francisco González Bocanegra con motivo del centenario del Himno Nacional, de la pluma del padre Dr. Joaquín Antonio Peñaloza, que participaba en algunas de las revistas y publicaciones mencionadas. En 1998 se editaría la segunda edición de este libro, ahora dentro del marco de festejos por el setenta y cinco aniversario de la autonomía universitaria, edición que estuvo a cargo de Jesús Rivera Espinosa y del propio padre Peñaloza. Esta edición agregaba otros poemas inéditos recopilados en ese periodo entre los cincuenta y los noventa.

El libro mencionado es uno de los mejores esfuerzos por difundir la obra de González Bocanegra y aún puede conseguirse en la Librería Universitaria de la UASLP a costo bajo, pues debe de andar en la friolera de ochenta y cinco pesos. Una buena forma de conocer a este personaje y disfrutar sus poemas y escritos realizados principalmente en la década de los cincuenta decimonónicos.

González Bocanegra vivió treinta y siete años, muriendo en 1861 sobreviviéndole su esposa y dos de sus hijas, una de ellas tomaría los hábitos y otra se casaría dejando descendencia del insigne poeta. En el libro el padre Peñaloza repasa la vida del poeta desde su nacimiento en San Luis Potosí, el destierro voluntario de su familia a Cádiz en España debida a la expulsión de españoles del país al formarse la República, su regreso a San Luis y su partida a la ciudad de México donde comenzaría su obra literaria. El padre Peñaloza divide su vida de acuerdo con sus aportaciones literarias, así nos habla de su faceta de poeta, de orador, de dramaturgo, de funcionario público, de narrador

, entre otros; además de su etapa de vida en San Luis Potosí.

El libro recoge, además, la recopilación de su obra, con sus poemas, sus escritos, sus ensayos, sus reportes como censor de obra de teatro. De esta forma es una buena forma de conocer la obra de este potosino que trasciende en el mundo de las letras al ser el autor de la letra del Himno Nacional, uno de los mejores poemas cívicos creados a nivel mundial.

Su estatua, retirada de la glorieta que lleva o llevaba su nombre, ya no sé, ha quedado relegada a un costado de la glorieta un tanto perdida, como ahora es la obra de González Bocanegra que es poco a nada conocida, al igual que la relegación de la estatua a Manuel José Othón otros de los importantes hombres de letras que colocan a San Luis en la historia de las letras mexicanas.

Así que, hágase de este libro, si no lo ve en las estanterías, solicítelo a ver si lo sacan de las bodegas de la librería universitaria.

Ante la ausencia de homenajes en los aniversarios de su nacimiento, como sucedió hace dos años que se cumplieron doscientos años de su natalicio el 8 de enero, el mejor homenaje que podemos hacer a este ilustre potosino es mantener su obra viva a través de la lectura.

También lee: Pedro Miramontes Vidal y su faceta de escritor científico | Columna de J. R. Martínez/Dr. Flash

Continuar leyendo

#4 Tiempos

La batalla del segundo café | Columna de Carlos López Medrano

Publicado hace

el

Mejor dormir

 

Sé que un día se ha estropeado cuando, antes de que empiece la faena, no tengo tiempo de tomar un café y tontear un poco. Desayunar sin prisa, leer una nota ligera del periódico, observar a un paseador de perros, pensar fugazmente en un viejo amor. Ese paréntesis previo al trabajo es la última línea de defensa entre el espíritu libre y el triste destino de convertirse en un engranaje más de una máquina fría. Conviene protegerlo como se protege una playa al amanecer, atrincherado frente al desembarco de la urgencia, para que no arrase con lo más valioso de uno mismo.

Hay seres poseídos por ánimos totalizadores que han logrado convencernos de la necesidad de la prisa. No ya llegar a tiempo, sino llegar antes, hacer acto de presencia, simular que la puntualidad es la forma más alta de la responsabilidad. Son los que clavan la bandera en la luna: lunáticos del ansia, sometidos a un espacio donde ya no son ellos, sino el sometimiento mismo, el hilo carcomido del proceso. Embusteros que, al final del día, cambian muy poco el mundo.

En cambio, quienes pelean por otro sorbo de café, por caminar una cuadra más, por detenerse en la esquina siguiente y descubrir una calle nueva, llevan una insignia que convendría reivindicar en tiempos de métricas, rendimiento y KPIs —a qué punto hemos llegado, Dios mío—. Son los verdaderos justicieros: la resistencia suave que consiste en tomarse el ritmo a la ligera y escuchar otra canción.

Cumplir, sí. Llegar a tiempo. Hacer lo tuyo. Pero sin renunciar a la parte del pastel que te pertenece: ese tiempo libre que, sin venir a cuento, cedemos a las dinámicas de la preocupación y la rutina. El gran engaño de la jornada laboral de ocho horas, que siempre acaba siendo más larga por los minutos regalados al transporte, a la anticipación, a la congoja, minutos que podrían devolverte una sonrisa que no encontrarás en ningún otro sitio.

Sobre la importancia del aquí y el ahora, del tiempo libre como una variante del oro, aprendí de mi amigo Karim, abogado poblano, un mediodía en el Bar Mascota del Centro Histórico de la Ciudad de México. Estábamos de vacaciones, aunque incluso en esos territorios se filtra la ponzoña del oficio. Entre risas y anécdotas sonó su teléfono. Alguien quería hacerle una consulta, pedirle algo. Karim escuchó con atención, sin perder el aplomo ni olvidar que estaba pasándola bien con los presentes. Entonces soltó una frase memorable que aún guardo en el anecdotario: «Si es urgente, márcame en media hora». Y siguió en la cháchara, sin agobiarse.

Nadie es recordado por su fervor a la rutina, por renunciar a una escena de cine para sentarse veinte minutos antes frente a un escritorio. Quienes gozan de su tiempo cargan con un descrédito inmerecido. Hay más que aprender del hombre que fuma un cigarrillo y mira el horizonte que del que corre ansioso a apretar una máquina checadora.

Algo parecido ocurre por la noche: saber cuándo marcharse. Entender las responsabilidades como el oleaje: nunca desaparecerá, y mal hacen quienes pretenden domarlo. La sabiduría consiste, más bien, en surfearlo, pulir un poco las piedras, volver a casa y al día siguiente repetir el gesto. El trabajo nunca se acaba; la disponibilidad perpetua solo sirve para avivar el fuego y descubrir nuevos rincones que limpiar.

Languidecer no es el destino de los viernes. Un viernes es para detenerse y saludar a la vendedora de la esquina, mirar una vitrina de pan dulce, probarse un suéter que no se comprará, hojear el menú de un restaurante al que invitarás a alguien. Beber el licor suave de no hacer nada. La rutina es un ladrón de guante blanco: te roba historias y momentos si no te resistes, si no das la batalla cada mañana.

Hay que ponerse en modo guerrilla para defender la propia subsistencia antes de convertirse en una versión disminuida de lo que ya hace mejor un robot sin agallas o la mentada IA, incapaz de atender al olor de una naranja recién cortada o de entender el valor de un atardecer: la belleza de quedarse embobado, de no tener respuestas, de esperar un poco.

Sal del arroyo de las tonterías. Todo pasa.

«La noche fue hecha para amar», decía Lord Byron. Bien podría decirse lo mismo de la vida entera.

 

Contacto:
Correo: yomiss[arroba]gmail.com
Twitter: @Bigmaud

Lee también: Otro año de mi vida | Columna de Carlos López Medrano

Continuar leyendo

Opinión

Pautas y Redes de México S.A. de C.V.
Miguel de Cervantes Saavedra 140
Col. Polanco CP 78220
San Luis Potosí, S.L.P.
Teléfono 444 2440971

EL EQUIPO:

Director General
Jorge Francisco Saldaña Hernández

Director Administrativo
Luis Antonio Martínez Rivera

Directora Editorial
Ana G. Silva

Periodistas

Diseño
Karlo Sayd Sauceda Ahumada

Productor
Fermin Saldaña Ocampo

 

 

 

Copyright ©, La Orquesta de Comunicaciones S.A. de C.V. Todos los Derechos Reservados