enero 24, 2021

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#4 Tiempos

La vida de Benito Jerónimo Feijoo y Montenegro | Columna de Ricardo García López

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San Luis en su historia

Trataremos de esbozar algunos datos de su fecundo paso por esta tierra: Benito Jerónimo Feijoo y Montenegro nació en  Casdemiro, en Orense, región de Galicia, el año de 1676, y murió en Oviedo en 1764. La crítica literaria lo consideró uno de los principales ensayistas de su siglo pero en realidad, como lo veremos posteriormente manejó todos los géneros literarios y cultivó con gran éxito la filosofía; al igual que un gran número de los filósofos de su época fue poseedor profundo de diversas ciencias.

Es a la vez y sucesivamente pedagogo, predicador, filósofo, teólogo, moralista, médico, economista como todo el mundo, narrador llegado el caso; y finalmente sus libros son un reflejo de su celda atestada de obras raras y objetos de complicada manufactura, provista de una chimenea construida por él y animada por la presencia de los amigos a los que reúne para discutir, si se tercia, y también para realizar experimentos de física.

En el aspecto humanístico, ya lo hemos dicho, se le consideraba el principal representante del criticismo en la primera mitad del siglo XVIII. Su vida y su obra giraron en torno a las apasionantes polémicas que suscitaron sus enemigos. Fustigó la ignorancia, la hipocresía y la superstición en todos los campos. Siempre estuvo a la vanguardia en muchos aspectos del pensar y de la ciencia; hubo quienes no compartieron sus ideas y por lo tanto lo atacaron con violencia; así tenemos por ejemplo a Salvador José Maner, Suárez de Ribera, N. Bonanich, Francisco de Soto y, sobre todo, los médicos, que vieron en él a un intruso y a un enemigo peligroso por sus innovaciones y sátiras. Pero también contó con un gran número de científicos que comulgaban con sus ideas, entre ellos podemos mencionar al famoso Padre Isla, Martín Martínez y Martín Sarmiento. La polémica entre Feijoo y sus detractores subió tanto de tono que fue preciso que interviniera el rey de España Fernando VI, quien era partidario de Fray Benito.

De manera principal han cimentado la fama del Padre Benito Jerónimo Feijoo sus Cartas Eruditas y curiosas y el Teatro Crítico Universal. Entre sus muchos escritos encontramos  varios que se han tomado como modelo de la crítica, entre los que podemos contar: la Razón del gusto, que constituye una fina crítica y al mismo tiempo un panegírico de su siglo; El no sé qué, un manifiesto romántico lleno de sugerentes opiniones en torno al genio creador; Reflexiones sobre la historia, en donde la mesura y prudencia se hacen arte sobre el buen gobierno; Sátiros, Tritones y Nereidas, es una crítica reiterativa contra las falsas creencias en casos maravillosos. Dejó muchos textos más, en los que manifiesta ser el portavoz de la cultura europea de su tiempo, sin que por ello deje de sentirse profunda y orgullosamente español.

Con genial intuición habló de la hipnosis como medio curativo, arremetió contra las tradiciones anquilosadas que perjudicaban el prestigio de la Iglesia; demostró, mediante su experiencia personal y su intervención, la falsedad de ciertos “milagros”. Durante toda su vida mostró un carácter abierto y comprensivo, incluso con personas de diferente religión. Un modelo de mesura y tolerancia es la carta que dirigió a un judío de Bayona, en la que le ofrece abiertamente su amistad, porque “todos los hombres debemos contemplarnos como hermanos”.

Pese al carácter erudito de sus obras, Feijóo se muestra con un gran dominio de la estilística, maneja el idioma con gran soltura, sabe dosificar los rasgos humorísticos y la amenidad con que cubre los temas más escabrosos; en resumen, puede considerarse, sin hipérbole de ninguna naturaleza, que el padre Feijóo es el primer ensayista español moderno. Marañón, que fue gran admirador de su obra, hace un penetrante estudio sobre la personalidad de Feijóo y lo define como “hombre universal y a la vez español por los cuatro costados”, precisando que “se sentía incorporado al ansia renovadora de su siglo, sin que se rompiese ni una sola de las raíces de su tradición nacional, incluso aquella que se funde allá en lo hondo, en los estratos oscuros de la superstición, contra la que tanto luchó, pero que en ocasiones enviaba a su grande y abierto espíritu oleadas de savia confusa y pueril”.

Hombre del siglo XVIII supo, con su perspicacia y fino sentido crítico, saltar las barreras de lo temporal e interesar a críticos posteriores que vieron en él el comienzo de nuestra mejor tradición ensayística.                            

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#4 Tiempos

De rojiblanco, ¡no! | Columna de Arturo Mena “Nefrox”

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TESTEANDO.

 

Sí, se perfectamente que los colores no afectan el rendimiento de un equipo, y entiendo también que las cábalas pueden llegar a ser incluso contraproducentes, pero que bien jugó San Luis en el Alfonso Lastras contra Chivas, curiosamente vestido de negro.

San Luis jugó bien, dominando por grandes lapsos a su rival y sometiendolo como el local que era en la cancha. Incluso me atrevo a decir que debieron ser más goles y llevarse la puerta en 0.

Chivas nunca apareció en el partido, jugando erraticamente y sin idea futbolistica, con jugadores muy por debajo de su nivel y sin encontrar el rumbo como para intentar hacerle juego a San Luis.

Por su parte los de casa hicieron un gran partido, presentando en media cancha a dos estupendos cambios en los botines de Duque y Castro que arrancaron de titulares, dejando fuera tanto a Gino y a Gallegos que poco habían demostrado en la cancha con los minutos que han participado.

En la defensa, nuevamente Ramiro y Piñuelas hicieron un trabajo discreto, mientras que Escalante cumplió correctamente cuando fue necesitado.

Pablo Barrera quiso limpiar su error del partido anterior y logró hacer un extraordinario primer tiempo, que se fue apagando para la segunda mitad, muy probablemente por el desgaste físico, mientras que Berterame y Nico, volvieron a cumplir y levantar la mano haciendonos preguntar para que tenian ahí a Quiroga el año pasado.

Buen juego y extraordinarios 3 puntos, ojalá y este sea el comienzo de partidos que den puntos, y ojalá no vuelvan pronto al rojiblanco.

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El potosino pionero en trasplantes de riñón | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO.

En 1963 se realizó en México el primer trasplante de órgano en Latinoamérica, en el Hospital General del Centro Médico Nacional, donde participaron los doctores Federico Ortiz, Gilberto Flores dirigidos por el matehualense Manuel Quijano Narezo. En aquel año en el mes de octubre practicaban un trasplante de riñón escribiendo una de las importantes páginas en la historia de la medicina en el país.

Manuel Quijano Narezo, a su vez, daba nueva gloria a la medicina potosina y el particular a la cirugía. A pesar de haberse formado en la Universidad Nacional Autónoma de México, sus caminos por la medicina inician en San Luis al continuar la tradición médica de la familia Quijano que ha escrito una rica historia en la medicina en San Luis Potosí desde el siglo XIX. En particular recibió una influencia directa de su tío José María Quijano Ramos y de cierta forma continuó esa inclinación familiar por la medicina, que también siguieron el hijo y el nieto de Quijano Ramos, los potosinos Fernando Quijano Pitman y Fernando Quijano Orvañanos.

De niño vino a vivir de Matehuala a San Luis Potosí, trasladándose posteriormente a la ciudad de México donde realizó sus estudios básicos y de formación en medicina, donde se tituló en 1943 en la UNAM, para continuar su residencia en cirugía en el Hospital General de México. En pleno auge de la Segunda Guerra Mundial, va a Estados Unidos a continuar su formación y posteriormente a Francia. En su estancia en Norteamérica a través de las conferencias del doctor Francis D. Moore aprendió el pensamiento del médico científico que orientaría su futura vida profesional en México.

En 1947 regresa a México incorporándose al Hospital de Enfermedades de la Nutrición, donde se practicaba un sistema insólito en el país, desplegando una intensa actividad académica y formativa, lo que le permitió a Quijano Narezo participar en las biopsias de hígado, testículo o riñón, que se hacían por primera vez en el país. Esta escuela quirúrgica y de logística administrativa le permitirían a Quijano imprimir su estilo en la medicina social de esa época.

En 1962 ingresa al Hospital General del Centro Médico Nacional siendo su director en 1963. Esa institución que dejó en 1971 al ser removido de la dirección se convirtió en uno de los primeros hospitales donde se estableció, en 1963, un sistema organizado de enseñanza de la cirugía general.

Quijano Narezo ha sido uno de los pilares de la cirugía en México, donde destaca la realización del primer trasplante de riñón en el país y Latinoamérica.

Su vida académica incluye además su participación como profesor y funcionario en la UNAM donde figuró como miembro de la Junta de Gobierno. Participó además internacionalmente como Director de Asuntos Internacionales de la entonces Secretaría de Salubridad y Asistencia; Consejero Científico de la Delegación de México ante la UNESCO; Presidente del Consejo Ejecutivo de la Organización Mundial de la Salud; Vicepresidente del Comité Ejecutivo de la Organización Panamericana para la Salud; Presidente del Consejo Ejecutivo de la Organización Mundial de la Salud y Miembro de la Junta Internacional de Fiscalización de los Estupefacientes de la Organización de las Naciones Unidas.

Su importante obra médica lo convierte en uno de los médicos mexicanos más importantes de los últimos años, llenando de orgullo a la ciencia médica potosina de donde nacen sus raíces. Nació en 1919 en Matehuala, y murió en la ciudad de México en 2017.

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El derecho de las comunidades indígenas a las telecomunicaciones | Columna de Víctor Meade C.

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SIGAMOS DERECHO. 

En medio de la aparentemente interminable oleada de malas noticias y despropósitos políticos de las semanas recientes, me permito utilizar este espacio para compartir con usted una buena. Primeramente, un poco de contexto.

El Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) estima que el 90% de las personas indígenas del país cuentan con algún tipo de cobertura telefónica, sin embargo, tanto la oferta como la calidad de este servicio se ve limitado, en buena medida, por una serie de factores. Por un lado, las condiciones geográficas de varias comunidades dificultan la instalación de la infraestructura necesaria. Por otro, los servicios proveídos por las grandes compañías de telefonía ofrecen costos que son inaccesibles para las comunidades. Al mismo tiempo, se estima que hay más de 13 millones de personas sin acceso a internet porque no hay quien les pueda ofrecer ese servicio.

Ahora bien, les cuento. Con el objetivo de atender estas desigualdades y reducir la brecha en el acceso a las comunicaciones, la asociación civil Telecomunicaciones Indígenas Comunitarias (TIC A.C.) obtuvo del IFT dos concesiones: una para usar y aprovechar bandas de frecuencia del espectro radioeléctrico sin fines de lucro para uso social indígena en diversos municipios de Oaxaca, Veracruz, Chiapas, Guerrero y Puebla; y otra para prestar servicios de telecomunicaciones y radiodifusión sin fines de lucro con propósitos culturales, científicos y educativos en los mismos municipios de la concesión anterior.

Sin embargo, el IFT impuso un recargo a TIC A.C. por no haber realizado el pago de derechos correspondiente al uso del espectro radioeléctrico en los ejercicios fiscales de 2016 y 2017
— todo esto con fundamento en los artículos 239 (establece la obligación al pago de derechos) y 244-B (especifica las condiciones del pago y la cuota aplicable) de la Ley Federal de Derechos (LFD) vigente en 2016. Ante esto, TIC A.C. presentó un amparo para ser excluido del pago de estos derechos y, después de un complicado proceso legal llevado por la Clínica de Interés Público del CIDE, el caso fue turnado a la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación para que determinara la constitucionalidad de dichos artículos.

Así, el proyecto de sentencia realizado por la ponencia del Ministro Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena se pregunta si existe un derecho constitucional de los pueblos y comunidades indígenas a acciones afirmativas en la operación de los medios de comunicación. Aquí abro un pequeño paréntesis para definir, en términos generales, este concepto clave: las acciones afirmativas son políticas que dan a un determinado grupo social, étnico o minoritario un trato preferencial en el acceso o distribución a causa de ciertos recursos o servicios, con el objeto de mejorar la calidad de vida de grupos desfavorecidos. 

En el estudio de fondo, el proyecto argumenta que los artículos 2, 6 y 28 de la Constitución, así como diversos preceptos de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas y del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo configuran una obligación constitucional del Estado a prever medidas diferenciadas para el acceso de los pueblos y comunidades indígenas a los medios de comunicación. Así pues, el siguiente paso es determinar si el legislador estableció un tratamiento diferenciado en favor del grupo vulnerable respecto del cual debe existir una acción afirmativa.

Después de analizar la norma impugnada, el proyecto concluye que el legislador no reconoció la situación de exclusión de pueblos y comunidades indígenas, ignorando el hecho de que, al no poder tener fines de lucro, el cobro de los derechos de uso del espectro radioeléctrico constituye una barrera al acceso de los medios de comunicación por parte de estas comunidades.

A la luz de lo anterior, este proyecto de sentencia fue aprobado por la Primera Sala de la SCJN el pasado miércoles por unanimidad, señalando la inconstitucionalidad del artículo 239 de la LFD de 2016 y reconociendo el derecho de las comunidades indígenas a tener acciones diferenciadas que les permitan acceder y administrar sus propios medios de comunicación. De esta manera, TIC A.C. y las comunidades indígenas con las que trabaja podrán seguir ampliando las redes de telecomunicaciones de costos accesibles que ahora les permiten, por nombrar un par de ejemplos, fomentar de manera importante la economía local y comunicarse con otras comunidades en caso de una eventualidad.

Una buena noticia de este tipo —en momentos en los que el panorama nacional es tan incierto— es solo un recordatorio más de que las causas justas deben ser perseguidas, aunque sea un camino cuesta arriba.

Entre tanta incertidumbre, más sociedad civil organizándose para conseguir el reconocimiento de sus derechos; más centros públicos de investigación y academia trabajando por beneficios tangibles para la sociedad; más acceso y más autogestión para las telecomunicaciones indígenas; más buenas noticias.

 

 

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