agosto 4, 2026

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#4 Tiempos

El enemigo | Columna de Víctor Meade C.

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SIGAMOS DERECHO.

Desde el mes pasado, la Fiscalía General de la República ha solicitado ya en dos ocasiones a un juez federal que libre órdenes de aprehensión a 31 académicas y académicos del país, denunciados por peculado, uso ilícito de atribuciones y facultades y operaciones con recursos de procedencia ilícita, en la modalidad de delincuencia organizada. En ambas ocasiones, los jueces federales han rechazado la solicitud de la Fiscalía, argumentando con sobrada razón, por un lado, que no existen elementos suficientes en el acervo probatorio y, por otro, que sencillamente no hay delito. Sin embargo, la Fiscalía ha anunciado sus intenciones de intentar por tercera vez conseguir que se giren dichas órdenes de aprehensión para que las y los académicos acusados lleven su proceso desde prisión.

Sin anticiparnos a la eventual decisión del juez al que se le presente el caso, considero que es importante reflexionar qué hay detrás de un procedimiento así y por qué es tan preocupante. Antes de ello, hay que reconocer que, naturalmente, es válido cuestionar e investigar cómo se han estado operando y gastando los recursos públicos, sin importar que se trate de la comunidad científica o no. Sin embargo, es necesario precisar que esa no es la historia que nos está contando el Gobierno Federal y la Fiscalía. El verdadero relato del oficialismo ubica a la comunidad científica como una suerte de enemigo a vencer. Las acusaciones que ahora impulsa con tanta urgencia la Fiscalía son solo un capítulo más; uno más incisivo y desproporcionado que los anteriores.

Desde el inicio de la gestión de María Elena Álvarez-Buylla al frente del CONACYT, la comunidad científica ha sido objeto de recortes desproporcionados a su presupuesto, descalificaciones, desmantelación de sus estructuras y, ahora, de persecuciones penales.

Justo durante los primeros meses del inicio de la pandemia, el presidente de la República decretó recortar en un 75% el presupuesto operativo de toda la administración pública federal durante 2020, lo cual, evidentemente impactó con mayor fuerza a las dependencias de cultura, arte, ciencia y tecnología y sus ya limitados recursos. Por fortuna, luego de algunas semanas de presión, los Centros Públicos de Investigación quedaron exentos de este recorte al presupuesto. Sin embargo, meses después llegó uno de los principales embates dirigidos a la comunidad científica. Se trata, sin duda, de la extinción de más de 60 fideicomisos operados por el CONACYT y de otros 26 operados por Centros Públicos de Investigación. El Poder Legislativo simuló con el parlamento abierto y, de un plumazo, acabaron con un instrumento —si bien perfectible— bastante eficiente para la operación de los recursos. Así, el Gobierno Federal minó la autonomía de los Centros Públicos de Investigación, al eliminar el instrumento jurídico que les permitía llevar a cabo proyectos multianuales sin estar sujetas sus operaciones únicamente al presupuesto que reciben año con año.

Posteriormente, sin consultar ni tomar en cuenta a la comunidad científica, el CONACYT aprobó el nuevo reglamento del Sistema Nacional de Investigadores, en donde excluyeron a más de 1,600 investigadores de instituciones privadas de recibir apoyos y estímulos económicos. De la misma manera, las convocatorias y becas para proyectos de investigación y posgrados en el extranjero se redujeron dramáticamente. También, en sem anas recientes, el CONACYT anunció requisitos injustificados para las Cátedras CONACYT, lo cual podría dejar sin empleo a cientos de investigadoras e investigadores.

En la cancha del Poder Judicial, la ministra Yasmín Esquivel solicitó al Pleno de la Suprema Corte la sustitución de un criterio jurisprudencial que busca modificar el régimen laboral al que están incorporados, entre otros, los investigadores y académicos de los centros públicos de investigación.

Este cambio de régimen laboral los haría transitar al apartado B del artículo 123 constitucional, lo cual significaría convertirles en empleados de confianza y hacerles dependientes directos del Poder Ejecutivo Federal. Lo problemático es lo siguiente: ¿qué sucede con la investigación y la academia cuando le es incómoda a tu patrón (el presidente de la República)? A los empleados de confianza, la ley permite, entre otras cosas, despedirles sin mayor justificación (mas que la pérdida de confianza) y sin derecho a solicitar una reubicación. El efecto inhibitorio a la libertad de expresión de la academia, en ese supuesto, es evidente. Sobre este particular, recomiendo leer https://eljuegodelacorte.nexos.com.mx/el-regimen-laboral-mexicano-de-vuelta-a-1974/.

Ahora, con las acusaciones penales formuladas por la Fiscalía a 31 académicos y académicas, el oficialismo reitera una vez más el carácter de enemigo que se le ha asignado a la ciencia y a la investigación mexicana. Si todo lo anterior no lo había demostrado, la acusación de delincuencia organizada ha venido a poner la cereza en el pastel. Ser acusado de delincuencia organizada abre la posibilidad de que se intervengan las comunicaciones privadas; de que se decomisen y vendan tus bienes aun sin que haya sentencia; de que te retengan por cuatro días en el Ministerio Público; de que detengan en arraigo por hasta 80 días; o de que te encarcelen en prisión preventiva oficiosa durante todo el procedimiento. Este régimen penal fue utilizado con holgura durante el sexenio de Calderón en contra de las personas acusadas de narcotráfico, e históricamente se ha utilizado por las Procuradurías y Fiscalías en contra de quien el gobierno considera como enemigo público en ese momento en particular.

Estas recientes acciones de la Fiscalía sin duda le correrán un costo político muy elevado tanto al fiscal Gertz Manero, como a la directora del CONACYT, Álvarez-Buylla. Sin embargo, el relato que el oficialismo nos ha querido contar sobre la comunidad científica avanza con los excesivos recortes, estigmatizaciones, despidos y ahora con persecuciones penales. Será, entonces, tarea de los tribunales federales estar a la altura que necesita nuestro Estado constitucional para leer y entender esta historia de persecución y hostigamiento a un gremio que el gobierno ha demostrado considerar como incómodo y opuesto a la narrativa oficial.

Lee también: México en la Corte Penal Internacional, ¿cuándo? | Columna de Víctor Meade C.

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#4 Tiempos

El pionero de la música electrónica en América Latina | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

Uno de los trascendentes desarrollos artísticos y científicos potosinos lo son los pianos metamorfoseados desarrollados por Julián Carrillo, únicos en el mundo y que abriera la puerta a un nuevo universo musical. Los pianos, diseñados dando importancia al esquema práctico del propio piano, o sea sin cambiar la disposición de las teclas, fueron diseñados para poder tocar en tercios, cuartos, hasta dieciseisavos de tono, conformando así una serie de quince pianos que fueron presentados en la Feria Internacional de Bruselas en 1958 donde obtuvieron la medalla de oro.

Previamente Carrillo había diseñado y transformado un piano comercial de alta calidad a piano de tercios de tono, cambiando por completo el cuerpo del piano, el arpa que daba paso a tener un piano en tercios de tono, lo cual fue desarrollado a finales de la década de los cuarenta del siglo XX.

En este importante diseño del piano de tercios de tono, participó un joven que se haría camino en el mundo de la música y de la tecnología, Raúl Pavón Sarrelangue que pasa a la historia de la música mexicana como el pionero en la música electrónica en América Latina.

Por el lado musical, Raúl Pavón estudiaría guitarra con el célebre guitarrista Andrés Segovia y en Milán, Italia y en Colonia, Alemania, música electroacústica. Posterior a su participación el piano de tercios de tono, continuó su trabajo en nuevos diseños y construcción de guitarras y sintetizadores.

En el ámbito de la ingeniería y tecnología Raúl Pavón se formaría en el Instituto Politécnico Nacional egresando de la licenciatura en ingeniería en electrónica y comunicaciones en 1954, graduándose como ingeniero en radiocomunicación y electrónica con un diplomado en computación, continuando sus estudios superiores en electrónica en Milán, Colonia y París.

Su formación, así, estuvo ori entada a la música y la ingeniería lo que le permitiría unir esas disciplinas en sus futuras contribuciones en la música electroacústica de la que sería pionero en América Latina destacando además como compositor e investigador.

En 1964 construyó el primer sintetizador hecho en México, el Ominifón, uno de los primeros sistemas de sintetizador didáctico, que anticipó la idea de la tecnología musical como herramienta educativa y creativa.

En el Conservatorio Nacional de México fundaría en 1970 el Laboratorio de Música Electrónica junto a Héctor Quintanar, con quien colaboró en los primeros conciertos de música electrónica y electroacústica realizados en México. En 1976 dedicándose por completo a la música electrónica y al desarrollo del Icofón, instrumento de imagen y sonido electrónicos para el cual compuso las obras Suite icofónica (1983), Fantasía creacionista (1985), Una antifantasía (1986), Fantasía de la muerte (1987), Fantasía abstracta (1989) y Fantasía cósmica (1984), algunas de las cuales pueden escucharse por Youtube.

Publicó el primer libro sobre el tema de la música electrónica en 1981, intitulado La electrónica en la música y en el arte, editado por el Centro de Investigación y Documentación Musical Carlos Chávez (CENIDIM).

Raúl Pavón Sarrelangue, que tuvo relación con una de las aportaciones potosinas al mundo, nació en 1928 y falleció en el 2008.

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Corredor Humanitario

Trump pausa ataque a Irán; Teherán niega acuerdo sobre Ormuz

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Donald Trump

El presidente de Estados Unidos aseguró que suspendió una ofensiva militar para dar espacio a un acuerdo, pero el gobierno iraní rechazó que exista cualquier pacto y advirtió que responderá si es atacado

Por: Redacción

El conflicto entre Estados Unidos e Irán entró el fin de semana en una nueva fase de incertidumbre, luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara la suspensión de un ataque militar previsto contra Irán con el argumento de abrir una ventana para un acuerdo diplomático. Sin embargo, Teherán negó que exista cualquier negociación o pacto sobre la reapertura del estrecho de Ormuz.

Trump afirmó que decidió detener la ofensiva tras conversaciones con aliados de Medio Oriente y expresó su expectativa de alcanzar un acuerdo “rápido”. Entre las condiciones planteadas por Washington se encuentran la reapertura del estrecho de Ormuz y el abandono del programa nuclear iraní.

La respuesta iraní llegó pocas horas después. El gobierno de Teherán calificó de falsas las declaraciones del mandatario estadounidense y aseguró que no existe ningún acuerdo con Washington

. Además, reiteró que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado mientras continúen las hostilidades de Estados Unidos.

El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, sostuvo que su país responderá a cualquier nueva agresión, mientras medios cercanos a la Guardia Revolucionaria respaldaron la postura oficial y descartaron cualquier negociación en curso.

La tensión en la región se mantiene elevada después de cinco meses de enfrentamientos entre Estados Unidos, Israel e Irán, un conflicto que ha afectado el tránsito marítimo en el Golfo Pérsico, el mercado energético y la estabilidad de Medio Oriente.

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Acento Ajeno

Las murallas de Chapultepec | Columna de Haniel Valdés

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Acento ajeno

Por: Haniel Valdés Velázquez

La ciudad de las piscinas a desnivel, los puentes verdes y las licencias gratuitas, tiene un nuevo debate público, que lo mismo puede parecer ataque político vestido de periodismo ciudadano.

Resulta que a muchos cochistas les molestan los nuevos topes de la Avenida Chapultepec, porque autos volaron sobre ellos en su primera noche. Los quejosos voladores aducen a través de reportes, que aún los topes no estaba bien señalados; lo cierto es que quien va a la velocidad permitida, no sale volando.

Por primera vez una obra vial a nivel de la calle ocupa portadas y titulares en los medios, porque para los ingenieros viales o expertos de turno la solución siempre es que el peatón suba y baje 200 escalones de horribles estructuras de hierro o que los autos sigan a 100 km/h sobre un puente o paso a desnivel.

No soy un experto en ingeniería urbana, por lo que no pretendo entrar en detalles técnicos de si está bien o mal hecho, por eso me centro en los debates que quieren forzar las páginas de Facebook que se llaman medios de prensa.

Pocas veces he visto medios cuestionar la constante construcción de estructura cochista que lejos de mejorar la movilidad, como dicen los boletines oficiales, tienden solamente a favorecer la velocidad.

¿Quién se acuerda de los peatones? ¿Quién piensa en el que quiere cruzar la calle sin tener que subirse a un gigante de hierro de más de 6 metros de altura? Antes de que lo invada un pensamiento clasista, whitexican o retrógrado y termine llamando “pobre” al que camina, tómese los 30 minutos que tarda en cada semáforo para respirar y léame con la mente un poco menos cerrada.

Las primeras quejas llegaron porque no había señalética para avisarle a los conductores que había una barda en medio de la calle, pero la mayoría de los que piden la señal con el aviso son los mismos que, a propósito, no ven las que sí están, esas que indican un máximo en la velocidad, o ser cortés con los peatones que intentan cruzar.

Señales faltan más, como una que indique para qué o quién es el carril central de Chapultepec, que en realidad nadie lo sabe a ciencia cierta, otras en toda la ciudad, las que avisen que la ciclovía no es para que se estacionen autos de los negocios de Carranza o Himno Nacional.

La Avenida Chapultepec tiene varias señales que indican que el límite de velocidad es de 50 km/h, algunas casi borradas -ahí te encargo, Ayuntamiento- pero en los videos que circularon de autos voladores, en ninguno de los casos, la velocidad del vehículo estaba por debajo del límite permitido

.

Sí hubo un fallo grande por parte de las autoridades viales municipales que no anunciaron a tiempo el tope y no colocaron la señal hasta que ya estaba listo el muro de los tormentos.

Sigue existiendo tardanza por parte de estas mismas autoridades para repintar o rescatar las señales que no solo ahí, sino en toda la ciudad, están mal pintadas, opacas, mal colocadas o tapadas por árboles.

Los medios que compartieron videos, que criticaron al gobierno municipal, que incitaron al odio de conductores hacia peatones (como si eso no fuera pan de cada día), ¿por qué no acompañaron sus post con un “circule con cuidado”, “cumpla con lo establecido”, “respete al peatón”?

A mis colegas de los medios: falta para el 2027, no empecemos desde ya a querer caerle mejor al que todavía no saben si va a seguir en el poder, hagamos periodismo útil, no crítica en busca de likes. 

Conductores: respeten al peatón. Peatones: no usen el móvil mientras cruzan las calles, ni intenten ganarle al semáforo. Ciclistas: hay solo 3 ciclovías, pero usémoslas correctamente. 

Autoridades: hagan su trabajo, pero háganlo bien, y no descuiden lo que hicieron antes por centrarse solo en obras nuevas.

Gobierno estatal: la obra municipal es para que las personas se sientan más seguras entrando a un parque bajo su cuidado, para evitar accidentes en una calle, de una ciudad que también es parte del estado.

Gobierno municipal: no se apresuren por hacer cosas solo de cara a la contienda electoral, échenle ganas y háganlas bien, respeten los tiempos, informen oportunamente a los usuarios de las vialidades.

Ya aprovechando, revisen las señales de tránsito de la zona, que necesitan mantenimiento, y luego dense una vuelta por la ciudad: hay banquetas que son estacionamientos, hay ciclovías intransitables, hay peatones en riesgo porque los conductores no siguen el reglamento.

En pocas palabras, bajemos todos la velocidad… en todo, hay topes.

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