En 2025, los hospitales privados del país practicaron 268,269 cesáreas frente a 49,035 partos vaginales; en San Luis Potosí, 6,925 frente a 2,187
Por: Haniel Valdés Velázquez
En los hospitales privados de México, 85 de cada 100 partos terminaron en cesárea durante 2025. En San Luis Potosí fueron 76 de cada 100: 6,925 cesáreas frente a 2,187 partos vaginales, el nombre médico del nacimiento por la vía natural, sin cirugía. Los datos son de las Estadísticas de Salud en Establecimientos Particulares del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), publicadas en julio de 2026.
La proporción potosina fue la más alta de los últimos tres años. En 2024 fue de 72.9% y en 2023 de 72.8%. A nivel nacional, los hospitales privados practicaron 268,269 cesáreas en 2025, frente a 49,035 partos vaginales.
Esas cifras corresponden solo a establecimientos particulares con camas, la parte del sistema donde las cuentas las paga la familia o un seguro privado. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó en 1985 que las cesáreas no pasaran de entre 10 y 15% de los partos, y en 2015 dejó de fijar una meta, pero advirtió que, por encima de 10%, no hay indicios de que baje la mortalidad de madres y recién nacidos.
¿Qué implica una u otra vía de nacimiento?: la cesárea es una cirugía. Cuando hay una razón médica, como una complicación que pone en riesgo a la madre o al bebé, la OMS la considera eficaz para evitar muertes y daños graves. Cuando no la hay, el organismo señala que no existen beneficios demostrados para la madre ni para el recién nacido, y que, como toda cirugía, puede traer riesgos inmediatos y de largo plazo, incluso en embarazos posteriores.
El contraste con el sector público aparece en los certificados de nacimiento que la Secretaría de Salud
publica como datos abiertos. En 2024, el último año disponible en el portal de datos abiertos de San Luis Potosí,
46 de cada 100 nacimientos ocurridos en la entidad fueron por cesárea, sobre un total de
34,356. En hospitales privados la proporción fue de
79% (6,825 de 8,640 nacimientos). En los públicos fue de
34.4% (8,420 de 24,472).
El INEGI midió el promedio del país en la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica 2023: 51 de cada 100 partos fueron cesárea, y 27 de ellas estaban programadas de antemano. El Instituto Nacional de Salud Pública ubicó a México en segundo lugar entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), con 48.8% en 2018-19.
En San Luis Potosí, los hospitales privados registraron más del doble de cesáreas por cada 100 nacimientos que los públicos: 79% contra 34.4%, una brecha de 44.6 puntos porcentuales. El Instituto Nacional de Salud Pública, que ha estudiado el fenómeno en el país, concluye que la demanda de las mujeres no es un impulsor sustancial del aumento de las cesáreas en México.
Cada cesárea es una decisión médica, y como tal debe poder explicarse. Cuando tres de cada cuatro partos en los hospitales privados de San Luis Potosí terminan en cirugía, corresponde a la Secretaría de Salud y a los propios hospitales revisar los criterios clínicos que la justifican. Ninguna cuenta ni conveniencia de agenda debería pesar más que la salud de la madre y del bebé.
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