enero 21, 2026

Conecta con nosotros

#4 Tiempos

El terrible final de sexenio para Carreras | Columna de Felipe Donato

Publicado hace

el

DE CHILE, DULCE Y MANTECA

Cierto, el 2020 ha sido un año por demás olvidable para todos los mexicanos y para los potosinos.
 
La tragedia universal que ha venido a representar la pandemia de Covid-19 le dio al traste a todos los planes y proyectos en otras áreas, no sólo las de salud.
 
La economía se paralizó y con ello la productividad y generación de empleos.
 
Por desgracia para Juan Manuel Carreras López, gobernador de San Luis Potosí, la mencionada situación ha coincidido con el final del sexenio.
 
Para los ciudadanos los “logros” de cualquier gobierno son fácilmente olvidables, no así los quebrantos y en este sentido el cierre del gobierno de Carreras López no podía haber sido peor.
 
En una reciente evaluación sobre la economía de los estados, de los ocho aspectos que califica, San Luis Potosí reprueba en seis de ellos y en los otros dos alcanzó un mediocre color amarillo.
 
En rojo aparece el rubro de desarrollo económico, con una caída en picada de 22.4 puntos porcentuales, a un mundo de distancia de la meta proyectada de crecimiento de 4.5 por ciento.
 
En empleos el gobierno de Carreras López no pudo alcanzar la meta de 19 mil 275 nuevos puestos por lo que el semáforo quedó también en un ardiente color rojo.
 
La productividad de San Luis Potosí también fue reprobada.
 
En cuanto a pobreza, de 45.5 por ciento de la población que no generaba ingresos suficientes para obtener la canasta básica, el porcentaje pasó al 47.7, por lo que el gobierno de Carreras López también acabó en semáforo rojo.
 
En semáforo amarillo quedó el indicador del combate a la informalidad y el de la deuda pública, pues dicho indicador no se movió de 0.9 por ciento de reducción, con respecto del monto del PIB.
 
En resumen, bajo el gobierno de Juan Manuel Carreras López, San Luis Potosí se ubicó como uno de los estados más mediocres de todo el país.
 
A los malos resultados en materia económica, el gobierno carrerista debe agregar el creciente problema de la inseguridad.
 
El equipo designado por el gobernador para atender este aspecto nada más no le ha hallado el modo y la violencia ha ido para arriba de manera realmente alarmante.
 
Ante el funesto panorama surgen varias preguntas. ¿El candidato que salga de la coalición PRI-PAN-PRD-PCP que cara va a poner para decir que va a resolver, ahora sí, los problemas que aquejan a los potosinos? ¿Cuál va a ser su discurso?
 
¿Cuál será el mensaje que van darle a los ciudadanos para decirles que van a acabar con la inseguridad si Carrera López no han podido con ella?
 
¿Podrán hablar de que será un gobierno austero cuando han demostrado que la mayoría de los integrantes de la coalición viven “a cuerpo de rey” con sueldos por demás onerosos?
 
Lo cierto es que el cierre de administración de Carreras López será una pesada carga para la campaña que deberá emprender el abanderado.
 
Nos mantenemos al pendiente para informarle oportunamente.
MIÉNTEME, ¡QUE ME GUSTA!
Se sabe a nivel popular que para ser buen mentiroso hay que tener una muy buena memoria.
 
Nuestra clase política; sin embargo, ni siquiera debe preocuparse por ello, pues sabe que sus votantes tienen aún peor memoria que ellos.
No son pocos los políticos que mienten descaradamente y ello no molesta a los ciudadanos, pues estos se encuentran más preocupados en encontrar la manera de sobrevivir y tratar de salir adelante aún contra los obstáculos que les atraviesa la clase gobernante con su ineficacia e ineficiencia.
 
La gente sigue creyendo en las promesas y compromisos que se les plantean durante cada temporada electoral los candidatos y luego simplemente no se cumplen.
 
Sin embargo, no podemos dejar de señalar que tal parece que mientras más disparatadas sean las tonterías y francas falsedades que emite algún candidato, la población más parece estar dispuesta a creerlas.
 
Los conflictos entre individuos o grupos fueron siempre inherentes e inevitables en toda sociedad. Por tal razón, a medida que las comunidades humanas crecieron en tamaño, crearon instituciones para resolver sus pugnas internas de manera organizada y evitar que los propios antagonismos las destruyeran. Así nació la política y su consecuencia, los políticos.
 
Se puede enfocar la política desde tres ángulos:
1) Como un conjunto de acciones desarrolladas por un grupo que permiten crear, planificar y ejercer el poder.
2) Como la lucha y la oposición que debe llevarse a cabo por parte de un grupo para dominar a otro.
3) Como una actividad para alcanzar un fin preciso que es el bien común, sin la utilización de la violencia.
Sin embargo, algunos opinaron distinto sobre la política y los políticos. Por ejemplo, John Arbuthnot (1667-1735), un irónico médico y escritor inglés, definía a la política de una manera cínica como “el arte de hacer creer falsedades saludables al pueblo con un buen fin”.
 
Por su lado, Thomas. Sowell (1930), pensador y economista estadounidense, afirmaba: “La política es el arte de conseguir que los intereses egoístas de los políticos parezcan intereses nacionales”.
 
Como en toda actividad o profesión, existen políticos buenos y malos, eficientes e ineptos, honrados y deshonestos, sinceros y mentirosos.
Pero, ¿qué es mentir? Es toda expresión intencional que resulta contraria a lo que se sabe, se piensa o se cree.
 
En esto reside la clave de la mentira: la intención de ocultar la verdad que se conoce y es, precisamente, lo que la diferencia de la equivocación, del error, de la creencia o de la falsedad.
 
Hannah Arendt afirmó que la mentira en política es como ineludible. Llamó “conspiración a plena luz” a la capacidad de mentir en aquellas cosas cuyo conocimiento está, incluso, al alcance de todos.
 
Que los políticos puedan mentir es entendible. Pero también una pregunta que se impone es por qué razón se les cree.
Una primera respuesta es porque sin política una sociedad se destruye.
 
Una segunda, y quizás más interesante, es pensar que necesitamos que nos mientan.
 
Sigmund Freud introdujo la idea de que la realidad no es nunca independiente de la subjetividad, que es la que construye los objetos del mundo externo.
 
Desde su perspectiva, la construcción del mundo que habitamos no es más que la constitución de una trama simbólica que se acepta como realidad, que está frente a uno pero en el momento que se le asigna significados, ya no es “la” realidad sino “mi” realidad, la cual es fruto de experiencias pasadas, expectativas futuras, miedos o creencias. En ese sentido, Freud afirmaba que a fin de evitar el sufrimiento “sólo vemos lo que queremos ver”.
 
Así, el autoengaño es una práctica común pero peligrosa porque aleja la realidad hacia un decorado identificado por la mente como verdadero. ¿La finalidad? Tolerar el dolor psíquico y el sufrimiento actual con la esperanza que los políticos, con sus promesas, permiten hacer creer en la existencia de un futuro mejor y diferente.
 

#4 Tiempos

La batalla del segundo café | Columna de Carlos López Medrano

Publicado hace

el

Mejor dormir

 

Sé que un día se ha estropeado cuando, antes de que empiece la faena, no tengo tiempo de tomar un café y tontear un poco. Desayunar sin prisa, leer una nota ligera del periódico, observar a un paseador de perros, pensar fugazmente en un viejo amor. Ese paréntesis previo al trabajo es la última línea de defensa entre el espíritu libre y el triste destino de convertirse en un engranaje más de una máquina fría. Conviene protegerlo como se protege una playa al amanecer, atrincherado frente al desembarco de la urgencia, para que no arrase con lo más valioso de uno mismo.

Hay seres poseídos por ánimos totalizadores que han logrado convencernos de la necesidad de la prisa. No ya llegar a tiempo, sino llegar antes, hacer acto de presencia, simular que la puntualidad es la forma más alta de la responsabilidad. Son los que clavan la bandera en la luna: lunáticos del ansia, sometidos a un espacio donde ya no son ellos, sino el sometimiento mismo, el hilo carcomido del proceso. Embusteros que, al final del día, cambian muy poco el mundo.

En cambio, quienes pelean por otro sorbo de café, por caminar una cuadra más, por detenerse en la esquina siguiente y descubrir una calle nueva, llevan una insignia que convendría reivindicar en tiempos de métricas, rendimiento y KPIs —a qué punto hemos llegado, Dios mío—. Son los verdaderos justicieros: la resistencia suave que consiste en tomarse el ritmo a la ligera y escuchar otra canción.

Cumplir, sí. Llegar a tiempo. Hacer lo tuyo. Pero sin renunciar a la parte del pastel que te pertenece: ese tiempo libre que, sin venir a cuento, cedemos a las dinámicas de la preocupación y la rutina. El gran engaño de la jornada laboral de ocho horas, que siempre acaba siendo más larga por los minutos regalados al transporte, a la anticipación, a la congoja, minutos que podrían devolverte una sonrisa que no encontrarás en ningún otro sitio.

Sobre la importancia del aquí y el ahora, del tiempo libre como una variante del oro, aprendí de mi amigo Karim, abogado poblano, un mediodía en el Bar Mascota del Centro Histórico de la Ciudad de México. Estábamos de vacaciones, aunque incluso en esos territorios se filtra la ponzoña del oficio. Entre risas y anécdotas sonó su teléfono. Alguien quería hacerle una consulta, pedirle algo. Karim escuchó con atención, sin perder el aplomo ni olvidar que estaba pasándola bien con los presentes. Entonces soltó una frase memorable que aún guardo en el anecdotario: «Si es urgente, márcame en media hora». Y siguió en la cháchara, sin agobiarse.

Nadie es recordado por su fervor a la rutina, por renunciar a una escena de cine para sentarse veinte minutos antes frente a un escritorio. Quienes gozan de su tiempo cargan con un descrédito inmerecido. Hay más que aprender del hombre que fuma un cigarrillo y mira el horizonte que del que corre ansioso a apretar una máquina checadora.

Algo parecido ocurre por la noche: saber cuándo marcharse. Entender las responsabilidades como el oleaje: nunca desaparecerá, y mal hacen quienes pretenden domarlo. La sabiduría consiste, más bien, en surfearlo, pulir un poco las piedras, volver a casa y al día siguiente repetir el gesto. El trabajo nunca se acaba; la disponibilidad perpetua solo sirve para avivar el fuego y descubrir nuevos rincones que limpiar.

Languidecer no es el destino de los viernes. Un viernes es para detenerse y saludar a la vendedora de la esquina, mirar una vitrina de pan dulce, probarse un suéter que no se comprará, hojear el menú de un restaurante al que invitarás a alguien. Beber el licor suave de no hacer nada. La rutina es un ladrón de guante blanco: te roba historias y momentos si no te resistes, si no das la batalla cada mañana.

Hay que ponerse en modo guerrilla para defender la propia subsistencia antes de convertirse en una versión disminuida de lo que ya hace mejor un robot sin agallas o la mentada IA, incapaz de atender al olor de una naranja recién cortada o de entender el valor de un atardecer: la belleza de quedarse embobado, de no tener respuestas, de esperar un poco.

Sal del arroyo de las tonterías. Todo pasa.

«La noche fue hecha para amar», decía Lord Byron. Bien podría decirse lo mismo de la vida entera.

 

Contacto:
Correo: yomiss[arroba]gmail.com
Twitter: @Bigmaud

Lee también: Otro año de mi vida | Columna de Carlos López Medrano

Continuar leyendo

#4 Tiempos

Pedro Miramontes Vidal y su faceta de escritor científico | Columna de J. R. Martínez/Dr. Flash

Publicado hace

el

EL CRONOPIO

 

Manuel Martínez Morales, uno de los creadores de El Cronopio, hablaba de la responsabilidad del investigador en el quehacer de la divulgación de la ciencia. Su corriente de trabajo basado en la socialización del conocimiento científico, exigía de cierta forma, exponer una opinión ante los temas tratados. Su obra de divulgación abordaba artículos y ensayos donde la historia, el arte, la filosofía y la ciencia eran recurrentes en el abordaje de sus temas. 

Un buen tiempo tenía sin encontrar artículos con esta característica, hasta que la buena voluntad de Pedro Miramontes me tendió un libro suyo intitulado Mares de Tiempo y Agua, de las ediciones del Instituto de Física de la UASLP que encabeza Jesús Urías; si bien, el libro no está exento de errores editoriales viene a enriquecer los títulos que el Instituto de Física ha editado a lo largo de su corta existencia y que ha venido a refrescar el árido mundo de las ediciones potosinas y, sobre todo, las universitarias. 

Formados como físicos por la misma época y su deambulación por las matemáticas, así como el estilo de escribir artículos de corte científico dirigidos a un amplio público, son los factores que caracterizan a Manuel Martínez y Pedro Miramontes quien en mares de tiempo y agua nos recorre la historia del pensamiento que formó el estudio de los sistemas complejos y nos descubre un mundo multifactorial para su explicación. Los detalles históricos, muchos de ellos dejados de lado en la historia oficial del pensamiento científico y su relación con la construcción de las ideas sobre nuestro universo desde la antigüedad y que ha moldeado la filosofía de la ciencia, son recurrentes en los capítulos que corresponden a artículos y ensayos escritos en su mayoría al despuntar el siglo XXI para la revista Ciencias de la Facultad de Ciencias de la UNAM, una de las revistas de divulgación de gran prestigio en el país, y que ahora es dirigida, precisamente, por Pedro Miramontes que realiza una estancia académica en la Facultad de Ciencias de la UASLP.

La complejidad de los sistemas naturales que conforman nuestro mundo, lo manifiesta en sus propios escritos pues la visión holística con que los aborda, nos permite transitar desde diferentes enfoques en el entendimiento de tales sistemas, ya sea a través del arte y por supuesto, desde la ciencia en su gran abanico de disciplinas, donde las matemáticas sintetizan las posibles explicaciones. A través de la selección que realiza Miramontes podemos enterarnos de conceptos sobre el caos, la geometría fractal

, sin desligarnos de aspectos sociales y educativos. Sus escritos responden al requerimiento filosófico de Ortega y Gasset donde critica la especialización y sus inconvenientes en asuntos de carácter complejo, como es el mundo donde nos desenvolvemos y del que queremos entender a cabalidad para mejorarlo y construir sociedades más justas y de feliz convivencia.  

En todos ellos, hay una opinión, y una socialización del conocimiento formado a lo largo de siglos para la contribución del desarrollo científico y social. Pues el carácter utilitario de la ciencia es un factor que requiere reflexión por parte de los constructores de dicho conocimiento para contribuir al desarrollo social. Nuestro país, no es ajeno a este requerimiento y esa carencia que suele suceder sobre reflexión de nuestra labor como científicos, la señala Miramontes, como un recordatorio de nuestro papel como miembros de una sociedad con múltiples problemas y de los cuales podemos contribuir. 

Si tienen oportunidad, no dejen de leer ese libro es ampliamente recomendado y, en especial para quienes quieren adentrarse en la divulgación escrita, es un buen ejemplo de cómo realizarlo, para lo cual se requiere mucha preparación en el ámbito cultural.

Pedro Miramontes estudió física en la UNAM y se doctoró en la propia UNAM en Matemáticas, combina sus investigaciones en áreas interdisciplinares como computación, biología, física, matemáticas, genómica, entre otras. Es profesor titular del Departamento de Matemáticas de la Facultad de Ciencias de la UNAM, ha participado desde hace años como profesor e investigador visitante en la Facultad de Ciencias de la UASLP. Su trabajo docente y de investigación lo combina con la divulgación del conocimiento científico, participa activamente como disertador en el ciclo de charlas La Ciencia en el Bar, actualmente dirige la revista de Divulgación Ciencias de la Facultad de Ciencias de la UNAM una de las más importantes revistas de alta divulgación científica en el país.

Lee también: Autonomía de la UASLP sobre senda de espinas | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Continuar leyendo

#4 Tiempos

“Ya cállate, tenías razón” | Apuntes de Jorge Saldaña

Publicado hace

el

¡Ah culto público! Buen día y compañeros espero de bienestar:

Luego de unos días por aquí y por allá, regreso dichoso de hablarles. ¿Andan en grillas? Se pasan siendo tan temprano de enero.

Empezaré por el señor gobernador Gallardo que bien sabe, es mi bendición y maldición enterarme de todo: una llamada lo hizo decidir. No, no va la Ley gobernadora y qué bueno. ¿Y para qué? Diría Napoleón con José José. 

Lo dije en privado y en público y eso me queda de satisfacción. La señora y senadora Ruth le puede ganar a todos y a todas. Esa ley iba a causarle nada más oposición en todos los niveles por su percepción de “imposicón” (Ese CEEPAC de veras…jajaja)

Qué bueno que lo pensaron bien y ¿pues cómo no? si llamada fue clara: ganas ahorita o te gano después. Punto.

Morena local como sea (Dicen que el gobernador Gallardo hasta un Ron Potosí mandó a Gabino Morales).

Lo que sí hay que pensar es en no confiar mucho los Verdes de los de yate. Esos lo usan y ya. (Los yates).

Para el 2027 se abren de nuevo todas las posibilidades y ¿qué mejor? 

Si alguien no lo pensó pues yo tampoco: el que tenga la estructura gallardista va a ganar, y solo hay una condición: no abrir los cajones.

El color es lo de menos. El triángulo dorado que se llama Soledad, capital (ahí si con Ruth porque no son casualidad las fotos de Galindo y Ricardo ni los 800 millones para la capital) Pozos y Villa de Reyes, no son cualquier cosa.

¿Todo cambia? Sí. Todo. Pero no tanto. El Gallardismo junto a Morena solo tiene un hombre y nombre para la gubernatura (luego se los digo pero empieza con Juan)

Mujeres tienen varias cartas: desde mi tía Leonor, hasta la maestra Lola.

Oposiciones pues Galindo y ya. (Con el que prefiere entenderse que con otros y otras) y si me apuran pues con el que haga contraste, entendimiento y punto.

¿Y la familia? Bien gracias. Don Ricardo feliz de que su nuera sea alcaldesa…y ya.

En estos días y como para cambiar de temas, y para no ser el “ya cállate, tenías razón” pues deje les cuento mejor de crayolas.

Yo no tuve tiempo de colores, pero Holbox y León me enseñaron en tonos de grises y nada más. Por algo se empieza. Los arcoíris luego.

¿La uni? Que weba… es la única rectoría con pensamiento de pobreza en años. (Hasta Mario García, al que Marcelo le abonaba hasta casi en 31 de diciembre, hizo “El Bicentenario)

Hace poco hablé sobre las “Las dos promesas” y son las siguientes: Fabian no quiere 846 millones, le prometieron 84 mitad y mitad para la próxima rectora si es que se deja ganar. (No la menciono porque me da una flojera enorme responder sus solicitudes de réplica).

El rector pues tiene “vicerrectoras”,”vicerrectores”, sabelotodos y sabelotodas a su alrededor. ¿Para qué necesita más? Suerte. Perdiendo 86, con 189 menos y un amparo en contra para que los estudiantes no paguen, ojalá no le haya tocado además poner los tamales.

Seguro tomarán la mejor decisión. Igual que Ricardo mañana. (Hoy)

¿INTERAPAS? Feliz. No hay cosa mejor que le pueda pasar que Soledad se vaya y Pozos también. ¿A quien le van a echar la culpa ahora?

Yo mientras, si usted me lo permite o no, “voyatrair” el pelo suelto.

Hasta la próxima. (Ha que por cierto, que que la próxima puede ser desde la Pila, pero mire que me van a caer de maravilla 30 días de escribirle a lápiz y papel una iniciativa que traigo sobre que los y las jueces también tomen en cuenta la voz del afectado en las órdenes de restricción cuando se compruebe que el caballero jamás buscó a la dama)

Yo soy Jorge Saldaña.

 

Lee también: Tiranos y los relatos que se creen | Apuntes de Jorge Saldaña

Continuar leyendo

Opinión

Pautas y Redes de México S.A. de C.V.
Miguel de Cervantes Saavedra 140
Col. Polanco CP 78220
San Luis Potosí, S.L.P.
Teléfono 444 2440971

EL EQUIPO:

Director General
Jorge Francisco Saldaña Hernández

Director Administrativo
Luis Antonio Martínez Rivera

Directora Editorial
Ana G. Silva

Periodistas

Diseño
Karlo Sayd Sauceda Ahumada

Productor
Fermin Saldaña Ocampo

 

 

 

Copyright ©, La Orquesta de Comunicaciones S.A. de C.V. Todos los Derechos Reservados