mayo 12, 2021

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#4 Tiempos

El amor nos iguala | Columna de Paul Ibarra

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amor

Desde mi clóset

 

La vida es un cúmulo de momentos que nos hacer desarrollar cambios significativos o no para la existencia en el planeta.

Desde que salí del clóset, en el ya lejano 2010, decidí emprender una lucha, que entendí me costaría la vida. Así fue que, contra corriente, en una familia con ideales radicales en contra de la homosexualidad, la desafié sin reparo. Desde ese año, decidí incorporarme a procesos de acompañamiento a familias para entender la homosexualidad de sus hijos e hijas. Conocí gente muy valiosa, con la que compartí distintos ideales que nos unieron en una lucha franca contra la homofobia.

El 17 de mayo de 2010 fue la primera vez que de forma pública, ante los medios de comunicación, me asumí como homosexual y declaré el inicio de mi lucha personal contra la discriminación. Así pues, en colaboración con activistas consagrados y nuevos perfiles, avanzamos para dar algunas batallas.

No fue sino hasta nueve años después, que se ganó la Primer Batalla. Ayer, la LXII Legislatura del Congreso del Estado de San Luis Potosí reformó el Código Familiar en los términos propuestos por mis compañeras y compañeros de lucha, en colaboración con la diputada Alejandra Valdés. Esta iniciativa permitirá, a partir de ahora, que las parejas del mismo sexo podamos acceder a la figura matrimonial sin necesidad de acudir a la Justicia Federal para solicitar el amparo y protección de esta autoridad.

Hoy me siento profundamente emocionado, sin embargo, no dejo de pensar en todas estas personas jóvenes, niñas, niños y adolescentes, que, como yo lo viví alguna vez, sufren del acoso escolar, de la violencia familiar, solo por el hecho de expresar su identidad sexual. Muchos de los cuales terminan en las calles, abrazados por las adicciones, y víctimas de la inseguridad que nos devasta como sociedad.

La homofobia es una enfermedad que se cura con el amor. Estos días nos deben ayudar a reflexionar sobre los retos que en materia de igualdad y no discriminación tenemos como sociedad.

El gobierno potosino tiene un reto enorme. Lograr concluir una gestión con dignidad. Le toca implementar procesos en materia educativa y de difusión para lograr mitigar los efectos de la homofobia y la violencia que de esta emana. De la mano con el partido que está en el poder, el PRI, deberá repensar su estrategia de permanencia. El gobernador tendrá la obligación de convencerse de la necesidad de incluir políticas públicas que incorporen a las poblaciones LGBT.

El PAN por su parte es de dar pena. Sin argumentos sólidos, sin un liderazgo real, perdió más de lo que tenía pensado ganar. Se desinfla, de la misma forma que lo hace un globo agujerado. Que vergüenza que un partido político en un país como México siga creyendo que vivimos en el siglo XIX.

Por último, Morena tuvo un primer gran triunfo. La cuarta transformación empieza a concretarse, y es más que otra cosa, por el hartazgo social que despertó a incautos.

Amor es amor.

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#4 Tiempos

¿Por qué no hay influenza -ni sincicial-? | Columna de Andreu Comas García

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La Ciencia de la Salud

Cuando hablamos de influenza, no hablamos de un solo virus mas bien son muchos tipos y subtipos de virus. Tenemos influenza tipo A, B, C y D. La influenza A puede afectar humanos, aves, cerdos, caballos, perros, etc., en cambio influenza tipo B y C solo afecta al humano.

Los virus de influenza son uno de los patógenos que están clasificados como una amenaza para la supervivencia de la raza humana. Los virus de influenza A al tener la capacidad de infectar a múltiples seres vivos, son capaces de generar nuevos virus de influenza mediante el intercambio de sus genes con otros virus e influenza A. A este mecanismo se le conoce como cambio antigénico mayor. Estos virus también pueden generar pequeñas modificaciones en sus proteínas de superficie (hemaglutinina y neuroaminidasa). Las pequeñas modificaciones en sus proteínas de superficie son denominadas cambios antigénicos menores.

Los cambios antigénicos mayores son los culpables de generan nuevos tipos y subtipos de influenza, y por lo tanto causan la aparición pandemias de influenza. Se estima que cada 10 a 40 años ocurre una nueva pandemia de influenza.

Los cambios antigénicos menores son producto del efecto que ejerce el sistema inmune particularmente el mediado por anticuerpos (ya sea por infección natural o por vacunación). Esta presión causa pequeñas modificaciones en las proteínas que tienen que ver con unirse, entrar y salir de la célula. Los cambios antigénicos menores son los responsables que cada año haya que modificar la composición de la vacuna de influenza.

En el caso de influenza B este no hace cambios antigénicos mayores, únicamente cambios antigénicos menores y por lo tanto no causa pandemias. La influenza C solo infecta al humano, generando casos esporádicos, pero sin capacidad de causar epidemias ni pandemias. La influenza D es muy similar a la influenza C, pero esta solo afecta a los cerdos.

Los virus de influenza A y B, junto con el virus sincicial respiratorio (del cual escribí hace unas dos semanas) son los tres principales patógenos respiratorios que afectan al humano. Cada año existe a nivel global una competencia entre los virus de influenza con el virus sincicial respiratorio para ser el principal patógeno que infecta la vía respiratoria de los humanos.

Ecológicamente, influenza tiene varias diferencias con respecto al virus sincicial. Influenza infecta a múltiples seres vivos y el sincicial solo a humanos. Para los virus de influenza tenemos vacunas y medicamentos antivirales específicos y para el sincicial no. La duración de la enfermedad y del tiempo en que una persona es infecciosa, es mayor para el sincicial que para influenza. Finalmente, la capacidad de infección del sincicial es mayor que la de influenza. Las epidemias de sincicial duran al menos el doble que las de influenza. Cuando en una población el virus predominante es sincicial casi no hay circulación de influenza y viceversa.

La interacción ecológica o poblacional de ambos virus se puede explicar con la teoría de presa-depredador generada por Alfred Lotka y Vito Volterra en 1926. Por todo lo explicado antes sabemos que existe un agente superior y predominante es decir el depredador (el virus sincicial respiratorio) y un ser cuyo tamaño de la población esta limitada por la presencia del depredador, es decir la presa (los virus de influenza).

Cuando predomina a nivel mundial la circulación del virus sincicial respiratorio, particularmente el subtipo A, entonces la circulación de influenza es mínima. Las epidemias de sincicial duran más tiempo y causan mas casos, hospitalizaciones y muertes que las epidemias de influenza. Cuando por motivos climáticos o por que se alcanzó la inmunidad colectiva (de rebaño) en los niños menores de cinco años, entonces predomina influenza y causa su brote anual. Las epidemias de influenza duran menos tiempo y son más abruptas.

Sí en una temporada de otoño-invierno predomina el virus sincicial tipo B en lugar del A, este no es tan infeccioso y por lo tanto influenza puede vencer a su depredador y causa epidemias de mayor tamaño. La adaptación de la teoría presa-depredador a la explicación ecológica entre el sincicial y influenza fue propuesta por uno de los mejores matemáticos de América Latina, el Dr. Jorge X. Velasco Hernández y la Dra. Mayra Núñez (ambos chilangos) y recibió el nombre de la Teoría de la Superinfección.

Mediante esta teoría hemos logrado entender como ambos virus compiten en las poblaciones de seres humanos durante las épocas de mayor transmisión de ambo virus (otoño e invierno). Además, nos ha permitido aprender como la presencia o ausencia de uno afecta al otro.

Desde que apareció el SARS-CoV-2 la cantidad detecciones y hospitalizaciones por influenza y el sincicial se han vuelto escasas, por no decir anecdóticas a nivel mundial. Prácticamente ambos han dejado de circular entre los humanos.

Este fenómeno podría tener varias explicaciones. La primera sería que debido al diagnóstico masivo que se esta haciendo de SARS-CoV-2 no se este buscando influenza ni sincicial. Sin embargo, en los lugares donde aún se hace la búsqueda de virus respiratorios no se reporta una cantidad relevante de influenza ni de sincicial.

La segunda explicación podría ser que el uso de mascarillas, geles antibacteriales, distanciamiento social, cierre de fronteras, disminución/suspensión de clases y cuarentenas haya impedido la circulación de ambos virus. Probablemente todas estas estrategias hayan facilitado la desaparición -momentánea- de influenza y sincicial, pero tampoco han sido estrategias que hayan parado por completo la circulación del coronavirus. Entonces, ¿por qué sería que dichas estrategias sí funcionen muy bien contra influenza y sincicial pero no contra el coronavirus?

La tercera explicación retoma la Teoría de la Superinfección. Ahora llegó al ser humano un depredador mas dominante y poderoso, el coronavirus. El SARS-CoV-2 tiene mayor capacidad de transmisión que los otros dos, su periodo infeccioso es mayor, hay nula historia de anticuerpos en el ser humano, no hay tratamiento específico y apenas vamos teniendo vacunas disponibles.

Por lo tanto, la explicación más plausible sería que la desaparición -por el momento- de influenza y sincicial se debe a la circulación predominante y masiva del SARS-CoV-2 como nuevo depredador y por lo tanto este ha desplazado a los otros dos.

¿Entonces estamos ante el fin de influenza y sincicial?, no. Ahora más que nunca es muy importante que todos los países estemos realizando no solo detección de ambos virus, también su caracterización. Esto es de gran relevancia porque existe la posibilidad que para que influenza o el sincicial puedan vencer al coronavirus se generen nuevas variantes virales. La presencia de nuevas variantes de estos virus podría llegar a causar una nueva pandemia de influenza o un gran brote de sincicial.

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#4 Tiempos

El Trasplante México, producto de la medicina potosina | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

Guillermo Ruiz Argüelles es un importante médico mexicano egresado de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí donde se recibiera en 1976 con la especialidad en hematología. A lo largo de su vida profesional ha recibido importantes reconocimientos entre ellos los otorgados por el American College of Physicians y la Clínica Mayo. El American College of Physicians es la mayor organización en medicina interna y el segundo mayor grupo médico en los Estados Unidos. La distinción, reconoce a los médicos que tienen una trayectoria destacada en labores de asistencia, enseñanza e investigación.

En 2017 fue envestido por su Alma Mater, la UASLP, con el Doctorado Honoris Causa la que se une a la serie de reconocimientos internacionales que ha obtenido en su carrera médica. El Dr. Ruiz Argüelles es uno de los médicos más reconocidos a nivel internacional, gracias a sus trabajos de hematología y a sus desarrollos para el tratamiento de la esclerosis múltiple. Ese mismo año fue reconocido en Estados Unidos por el Centro Internacional de Investigación en Sangre y Trasplante de Médula (CIBMTR) con el Distinguished Service Award, en particular por sus resultados en el desarrollo del HSCT (Hematopoietic Stem Cell Transplantion), como se conoce al trasplante de células madre para el tratamiento, entre otras enfermedades, de la leucemia y la esclerosis múltiple (EM), método alternativo al uso de fármacos, muy costosos y generalmente inútiles en los grados avanzados del padecimiento.

El pasado 29 de abril fue reconocido con la admisión a la Royal College of Physicians of London, sumándose a la larga lista de reconocimientos.

El Dr. Ruiz Argüelles desarrolló el método para trasplantes de médula ósea para enfermos con esclerosis múltiple por lo que fue premiado en Estados Unidos. A su método lo llamó trasplante México o método mexicano para trasplantar la médula ósea.

El método comenzó a ser desarrollado después de su formación en San Luis y durante su estancia en la UNAM en el Hospital de Nutrición en México, y posteriormente en la Clínica Mayo. Al volver de Estados Unidos e instalarse en Puebla en 1993, donde naciera en 1951, empezó a realizar los trasplantes de acuerdo con la realidad mexicana de manera muy diferente a cómo se realizaban en los países desarrollados que hacían imposibles poderlos desarrollar en países como México.

El método mexicano del Dr. Ruiz Argüelles se enfrentó durante veinte años a descalificaciones de los propios médicos mexicanos y algunos críticos en foros extranjeros. Tuvieron que pasar veinte años hasta que se dieron cuenta de que lo que empezaron a decir Guillermo Ruiz y sus colaboradores en 1993 era cierto y además muy visionario, hoy en día muchos métodos para trasplantar la médula ósea se apoyan en los métodos que desarrollaron estos médicos mexicanos en esos años.

El trasplante de médula ósea es un procedimiento que consiste en cambiarle la médula ósea a una persona por otra nueva. Técnicamente es muy sencillo, porque se saca de la sangre del donador y se le pone al receptor en las venas y solita va y se mete a donde debe de estar en el interior de los huesos. Así que realmente es una mera trasfusión. La clave ahí está en cómo hacer para que el receptor no rechace la médula trasplantada, y en cómo el donador no lastime al receptor con las células que se le trasplantan.

El Dr. Guillermo Ruiz Argüelles participa como académico en universidades poblanas y fundó la clínica privada Clínica Ruiz, que prosigue la tradición de los Laboratorios Ruiz que desde la década de los veinte ha tenido presencia en Puebla y que fuera formada por su padre Raymundo Ruiz Rosete, quien en cierto momento fue alcalde la ciudad de Puebla y rector de la Universidad Autónoma de Puebla. La clínica Ruiz es el centro de investigación científica de la iniciativa privada más importante de México. La Clínica Ruiz ha realizado en los últimos años más de mil trasplantes de médula ósea y es, con los 305 trasplantes en pacientes con esclerosis múltiple, la punta de lanza en el desarrollo del método alternativo a los fármacos para el tratamiento de esta devastadora enfermedad.

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Los pormenores del desafuero | Columna de Víctor Meade C.

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SIGAMOS DERECHO.

El pasado jueves 06 de mayo, la Suprema Corte de Justicia recibió la controversia constitucional presentada por el Congreso Local de Tamaulipas en contra de la declaración de procedencia dictada en días previos por la Cámara de Diputados que retira la inmunidad procesal —comúnmente conocida como fuero— al gobernador Francisco Javier García Cabeza de Vaca. Retrocedamos un poco en los hechos para analizar qué implica esto y por qué es un caso al que hay que prestarle atención.

Dentro de la interminable lista de nombres de políticos que han soltado Emilio Lozoya y compañía, el gobernador García Cabeza de Vaca y otros panistas —como Felipe De Jesús Cantú, hoy en Morena y coordinando la campaña de Clara Luz Flores a la gubernatura de Nuevo León— fueron señalados como responsables de obtener sobornos a cambio de aprobar la reforma energética impulsada en el sexenio de Peña Nieto. Por estos señalamientos y por acusaciones de defraudación fiscal equiparada, de operaciones con recursos de procedencia ilícita y de probable participación en delitos de delincuencia organizada, la Fiscalía General de la República solicitó el 23 de febrero a la Cámara de Diputados el desafuero del gobernador de Tamaulipas para que se le remueva del cargo y se pueda llevar a cabo el proceso penal en su contra.

El 30 de abril, la Cámara de Diputados conoció del caso de García Cabeza de Vaca y se procedió a la votación para su desafuero, que tuvo como resultado 302 votos a favor, 134 en contra y 14 abstenciones, por lo que se avaló el dictamen y se realizó la Declaración de Procedencia. Más tarde ese mismo día, el Congreso de Tamaulipas llevó a cabo una votación en la que determinaron con 26 votos a favor, 3 en contra y 7 abstenciones, rechazar el desafuero de García Cabeza de Vaca.

Ante la clara contradicción de criterios, el Congreso de Tamaulipas solicitó a la Suprema Corte que desechara la Declaración de Procedencia que emitió la Cámara de Diputados. Como se vislumbra, estamos ante un caso clásico de juego de fuerzas: por un lado, una Cámara de Diputados mayoritariamente morenista; por otro, un Congreso local casi completamente panista; ambos
auspiciados por sus respectivos líderes e interpretando a conveniencia los poco precisos artículos constitucionales.

La Constitución establece en su artículo 111 que para proceder penalmente por delitos federales contra los gobernadores de los estados, “la declaración de procedencia será para el efecto de que se comunique a las Legislaturas Locales, para que en ejercicio de sus atribuciones procedan como corresponda”. Esta última parte «como corresponda» es, a mi juicio, la que complica exageradamente este asunto. ¿Qué significa «como corresponda»?

A primera vista, podría parecer que después de la declaración de procedencia realizada por la Cámara de Diputados se le pasa la bolita al Congreso local para determinar si retiran la inmunidad procesal al acusado o no, lo cual me parece una interpretación razonable. Tiene cierta lógica pensar que sea el Congreso local el que decida si se le retira la inmunidad procesal a su gobernador, pues finalmente parecería ser un asunto que solo atañe a los tamaulipecos.

Sin embargo, más adelante el mismo artículo 111 constitucional indica que las resoluciones de la Cámara son inatacables y —más importante— que “[e]l efecto de la declaración (…) será separarlo de su encargo en tanto esté sujeto a proceso penal”. Sobre esta misma línea, el artículo 74 constitucional indica que es competencia exclusiva del Congreso de la Unión —o sea, de la Cámara de Diputados— proceder penalmente contra los funcionarios públicos que caen bajo los supuestos del 111. Entonces, hay que remitirnos a la Constitución del Estado de Tamaulipas y buscar qué puede corresponder a la declaración de procedencia de la Cámara de Diputados.

En lo relativo al juicio político por razón de delitos penales, la Constitución de Tamaulipas establece en su artículo 152 que al gobernador sólo se le puede acusar ante el Supremo Tribunal de Justicia del Estado (STJ) en los términos del artículo 151. Por su parte, el 151 señala que el gobernador del Estado puede ser sujeto de juicio político en los términos del 110 de la Constitución, lo cual nos regresa al supuesto inicial sin ninguna respuesta; pero más adelante también indica que el Congreso local debe proceder a acusar ante el STJ, previa declaración de las dos terceras partes de sus integrantes. Así, el mismo artículo 151 contempla dos supuestos que pueden servir a ambos intereses y que nos dejan aún con las mismas dudas.

Dentro de la misma Constitución de Tamaulipas, su artículo 84 establece que en los casos en que el gobernador sea suspendido de sus funciones (como sucede con la declaración de procedencia), el Congreso Local deberá convocar a nuevas elecciones si la falta ocurre en los primeros tres años de gobierno; o nombrar a un gobernador interino para que termine el periodo restante. En mi opinión, esta es la respuesta a «procedan como corresponde».

La lógica es esta: primero, la Fiscalía acusa. Luego, la Cámara de Diputados, con mayoría absoluta aprueba la declaración de procedencia, cuyo efecto es retirar la inmunidad procesal y separar de su cargo al inculpado mientras esté sujeto a un proceso penal. Después, ante la falta de persona ocupando el cargo de gobernador, le toca al Congreso local nombrar a un interino mientras el acusado lleva su proceso penal. Para el caso concreto, considero que efectivamente García Cabeza de Vaca ya no cuenta con la protección del fuero constitucional.

La interpretación de estos artículos, tanto de la Constitución federal como de la local, ha resultado ser un tema de amplísima discusión pues, como vimos, la redacción está lejos de ser precisa en el procedimiento que se debe de seguir. Además, en los más de 100 años que ha estado vigente nuestra Constitución, no ha habido un solo precedente que nos pueda orientar; el desafuero de Andrés Manuel del 2005 fue distinto, pues en ese tiempo al Jefe de Gobierno del Distrito Federal no se le consideraba gobernador. Como lo hace el ministro en retiro José Ramón Cossío en su artículo para El Universal, es posible argumentar que la respuesta se encuentra en la exposición de motivos de la reforma constitucional de 1982 que modificó el artículo 111, y que expresa que la razón de ser de la modificación es dejar el asunto en manos del congreso local. No obstante, como hemos discutido, la literalidad y redacción de los artículos en cuestión es poco feliz, por llamarle de alguna manera.

Antes de terminar de enfrascarnos en una discusión estrictamente técnica y leguleya, vale la pena alejar un poco la vista y estudiar el asunto desde sus hechos. Por un lado, tenemos un presidente que ha concentrado en sus manos una inmensa cantidad de poder; una Cámara de Diputados que aprueba lo que sea que les digan desde arriba, sin preguntar; una Fiscalía que está lejos de probar su verdadera autonomía; y una Suprema Corte que, por las presiones a las que se ha dejado someter su ministro presidente, ya no convence. Por otra parte, tenemos a un gobernador que se ha enfrentado fuertemente a López Obrador, pero que con un Congreso local metido en la bolsa puede salirse con la suya y prevenir cualquier proceso penal en su contra.

Si la presente disputa se tratase de un gobernador cualquiera en una situación política cualquiera, mi postura y lectura constitucional van en favor de que sea la Cámara de Diputados la que resuelva el desafuero. Sin embargo, ahora que será la Suprema Corte la que resuelva, considero importantísimo que también se considere el clima político del momento. De avalarse el desafuero a García Cabeza de Vaca, se le estaría abriendo la puerta a López Obrador para desaforar indiscriminadamente a cualquier gobernador que se le oponga, siempre que mantenga su mayoría en la Cámara de Diputados.

En ningún momento defiendo la idea de que a García Cabeza de Vaca no se le debe de investigar; si hay motivos para abrirle una investigación, que se le investigue y en su caso que se le juzgue con todo el peso de la ley. Sin embargo, el fundado sospechosismo no deja de hacerse presente cuando hablamos de un gobernador con una particular rivalidad con el presidente. Más aún cuando se le intenta desaforar en época electoral y a poco tiempo de que termine su periodo (2022); una vez abandonando la gubernatura, García Cabeza de Vaca ya no contará con inmunidad procesal y se le podrán abrir todos los procesos penales que se deseen.

** A García Cabeza de Vaca le defiende el hábil abogado Alonso Aguilar Zinser, quien en su momento sacó de la cárcel al exgobernador de Nuevo León, Rodrigo Medina. Hay tiro.

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