enero 16, 2022

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La migración en la óptica de un cineclub universitario | Columna de Jorge Ramírez Pardo

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Alumnos de Filosofía, Literatura, Antropología, áreas médicas e ingenierías, Hábitat y Ciencias de la Comunicación de la UASLP, optaron por acudir a sesiones de cineclub, durante el semestre escolar en curso: reflexión y análisis del fenómeno migratorio desde la mirada del cine. Esto acontece los viernes por la tarde en el Centro Universitario de las Artes.

La mayoría de alumnos participantes ya estuvieron en algún curso de apreciación fílmica:

  • Nuevos cines mexicanos
  • Cinematografías Latinoamericanas: Cinema Novo, Hacia un tercer cine, El cine junto al pueblo, y más
  • Neorrealista italiano

“La migración -dijo el profe al inicio de la primera sesión de cineclub- no sólo es un hecho doloroso o, como lo quiere imponer Donald Trump, cargado de delincuencia, ilegalidad y, en su modelo, de racismo y oprobio; o, según insisten la mayoría de los medios de comunicación en mostrarlo como un acto sólo desgarrador, sufriente y conmiserador; la migración también aporta multiculturalidad, liberación, construcción o reconstrucción de la condición humana”.

CURVATURAS EN UNA VIDA OSCILANTE

El curso cineclub inició con una película chicana, “Las mujeres verdaderas tienen curvas” (2002), forjada con algunos contrapuntos:

  • Es chicana y la produjo HBO de Estados Unidos
  • Es chicana y la dirigió la colombiana Patricia Cardoso
  • La protagonista representa a una joven México/americana, y es interpretada por la hondureña América Ferrara
  • La protagonista contraviene usos y costumbres tradicionales y, en un contexto machista, es comprendida por el papá y abuelo; no por la mamá, quien refuerza un modelo de vida desventajoso, sumiso y resignado para las mujeres.
  • Las tallas de ropa para la protagonista contravienen los dictados de la moda: empero, ella asume su cuerpo tal cual, como receptor quinta/esencial al margen de “ideales” anatómicos y modas.

PERLA.- Cuando terminó la proyección de “Las mujeres verdaderas…”, Perla, estudiante/migrante Chihuahua-San Luis Potosí, mostró con emoción las bondades de la película y su empatía con el personaje femenino, reflejo de su propia vida.

MiCHELLE, estudiante de literatura, asentó en su reporte escrito: Es una cita que, en las últimas décadas, representa una idea que va adquiriendo más fuerza: las mujeres podemos contribuir al desarrollo de la sociedad como cualquier hombre. Es crucial que la trama plantee la situación de los chicanos, porque entonces, además de proponer la mirada femenina que crítica el sistema mexicano patriarcal de la mujer sumisa, también muestra esa lucha por encajar dos culturas en la creación de una nueva. Patricia Cardoso, de forma inteligente consigue empatía entre los personajes y el público. El que proponga nueva estética (en el vestuario y corporeidad femeninos) es una forma de demostrar que no solo los ideales comerciales y populares de belleza son la única forma de lo hermoso, sino que cualquier mujer es bella. Independientemente de su situación social, cultural y física: lo real de la diversidad es bello. El aceptar eso es una buena manera de ver que no es necesario que los demás te acepten para estar contento con lo que uno es. En conclusión, es un film que, para las nuevas generaciones, representa un punto de partida hacia una nueva conciencia social en muchos sentidos y que invita a todo el mundo a disfrutarla y reflexionar acerca de ella.

MONTSERRAT, estudia medicina ambiental, y opina: La película Las mujeres verdaderas tienen curvas, refleja el peso cultural y de rol de género que se le impone al personaje principal (Ana). Se muestra cómo el esquema familiar se ve alterado debido a la situación por la que pasa ella.  En el momento que Ana tiene la oportunidad de tener acceso a la educación universitaria rompe con la tradición que las mujeres de su familia, y en general, la mayoría de mujeres latinoamericanas migrantes. Muestra que la conservación de tradiciones machistas y rol de género que tiene la cultura de la mujer mexicana fragmenta el desarrollo del capital humano, pues, al privarle de la educación, no podrá desarrollar por completo sus habilidades y seguirá con el ciclo en el que se encuentra gran parte de las mujeres latinas. Ello, respecto a los trabajos ilegales en los que no se cumplen con los derechos humanos o no hay equidad, como en los trabajos que tienen los ciudadanos legales.

LUZ PARA LA LUZ

Perla, estudiante en la Facultad del Hábitat, presentará el próximo viernes, dentro del subtema “Migraciones y exilios a México”, la película “Luz silenciosa” (2007), de Carlos Reygadas; le dará contexto (trayectoria del director, circunstancias del rodaje, bondades formales y argumentales) y conducirá un diálogo/debate con sus compañeros de cineclub. Perla eligió este film, cuyo telón de fondo es la comunidad menonita que migró a Chihuahua (proximidades de Ciudad Cuauhtémoc), durante el mandato de Lázaro Cárdenas.

VERONIK Y VERONIQUE, UNA SOLA MIGRACIÓN

Michelle, con bagaje literario, redacción y capacidad de análisis consistentes, reporta, sin embargo, que la película “La doble vida de Verónica” (1991) de Krzysztof Kieslowski le resultó insuficientemente luminosa para entender la existencia de un proceso migratorio entre Veronik una varsoviana de Polonia y la parisina Veronique: “Siento que es una película difícil, hasta cierto punto, porque no solo muestra una historia …, se entrevén aspectos más allá del guion: el tema principal se reitera varias veces con variantes, la alegoría de una obra de títeres, la sexualidad, la soledad y el amor nos dejan ver, de manera muy curiosa, una conexión espiritual entre las protagonistas. Probablemente sea una de esas películas que necesitas ver más de una vez y tener un gran bagaje cultural para entender las referencias”. Pero, cuando Michelle, dialoga con el animador cultural, asume que la protagonista de la película representa, no a una mujer sino a un hombre, el propio director de la película quien, como Veronik, muere en Polonia para renacer en Francia como Veronique; es un ejercicio de migración y adquisición de una condición bicultural, liberadora y políglota.

  • Profe, la quiero volver a ver. Como dije, una película que necesitas ver más de una vez.
  • Así es, Michelle, las calidades formales de esta película son indudables, pero sus imágenes simbólicas nos permiten ver una complejidad que demanda análisis y contexto para su mejor comprensión y degustación.
  • Esto me gusta. Entiendo la importancia de la crítica, por eso le solicité algunos libros de los que nos ofreció en pdf.

CINECLUB Y FESTIVALES

Por fin, se avanza en la formación de un público fílmico analítico/crítico, sentido básico de un cineclub; más allá de la sola exhibición de películas denominadas, de autor, experimentales, no comerciales, festivaleras, y más.

Por cierto, entre viernes y domingo próximos, se realizará en SLP la 8ª entrega del Festival CINEMA. Es un evento gratuito, realizado con calidades y pulcritud. En el siguiente sitio encuentras la información a detalle: http://www.festival-cinema.com/.

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Filosofía para qué | Columna de León García Lam

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VOLUTA

 

Ahora que nos encontramos justo en la antesala de los universos virtuales, se podría calcular que las actuales redes sociales son tres cuartas partes hate u odio. La UNICEF ha informado que, en los tiempos de covid-19, la participación en redes sociales se incrementó un 61%, con el consecuente aumento en las agresiones digitales: prácticamente no existe persona que, ante la exposición de imágenes o comentarios no haya sufrido comentarios hirientes por parte de su propio círculo de amistades virtuales y créame que no hay explicaciones para las causas de este fenómeno, personas expertas piensan que simplemente es porque así somos los seres humanos. Yo quiero proponer aquí una hipótesis: El hate se debe a la convergencia de dos tendencias, por un lado, algo que es muy fácil de observar: se ha generado una gran facilidad de opinión (la democratización de las redes) y por otro, algo que es muy difícil de reconocer, la falta de argumentos que casi todos padecemos.

Métase como espectador a una discusión en redes sociales y verá las ganas que dan de decirle a alguno de los participantes lo muy ignorante, estúpido, animal, baboso y bestia infinita que es y de paso a su progenitora que debió ser incapaz de tomar ácido fólico durante el embarazo. Ese es el nivel de cualquier discusión, no importa el tema. Esas discusiones se ganan insultando a desconocidos, profiriendo maldiciones como si se estuviera corriendo chamucos de la casa y yo pienso que se debe a una enorme falta de argumentos.

Ahora bien ¿a qué se debe esa falta de argumentos? ¿de dónde debimos obtenerlos? Yo pienso, estimado y culto público de La Orquesta, que esos argumentos provienen de la filosofía. Desde hace décadas, la tendencia educativa ha sido marginar las materias filosóficas de los planes de estudio como lógica, ética o estética, esos temas fueron erradicados de la currícula de varias carreras y de los estudios de bachillerato, bajo el argumento creciente en popularidad de que estas materias no ofrecen ninguna utilidad práctica.

Así como las matemáticas sirven para que a uno no lo hagan menso con el cambio en la tiendita de la esquina, la filosofía sirve para tener argumentos, o bien para reconocer que no se tienen.

Las discusiones son muy necesarias para la democracia, porque generan opinión, construyen puentes de diálogo, señalan convergencias, pero también nos indican flaquezas y errores. Para sacarle jugo a una democracia, se requiere de hartas discusiones sobre todos los temas, pero también se necesita de reglas: no se vale faulear al contrincante, ni tirar el tablero cuando se va perdiendo, ni llevarse el balón como niño emberrinchado, hay reglas para argumentar: es decir entender cuándo se puede generalizar, cuándo se debe particularizar, en qué condiciones se puede comparar, etcétera. Es decir, discutir sin falacias y mucho menos sin meterse con las engendradoras, ni con los defectos personales de las contrapartes. Eso se aprende en las clases de filosofía y por ello, hoy vemos cómo la filosofía es más necesaria que nunca.

Esto se lo comento, estimado y Culto Público de La Orquesta, porque nos rodean escenarios muy extraños, por ejemplo, mientras que en las cámaras de diputados y senadores la política nacional se revuelca en un lodazal de insultos, la Universidad Autónoma de San Luis Potosí planea suspender la oferta educativa 2022 de algunas carreras (se sospecha que Filosofía está entre ellas) por falta de interés de los estudiantes.

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El primer ser que pudo volar

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Después de casi un año, hemos interceptado una nueva carta de Eugen Blitz Zepief. Domie Vorti C. :

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La divina gracia de abrir puertas | Columna de León García Lam

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VOLUTA.

 

Los cerrajeros pertenecen, con los mecánicos, los vulcanizadores, los médicos y los abogados, al conjunto de oficios que se ganan la vida sacando de apuros a las personas. A todos nos ha pasado que, por una razón o por otra, no podemos abrir una puerta, porque se nos pierden o se nos olvidan las mugres llaves. Con inocencia intentamos forzar inútilmente la cerradura hasta que, con resignación se solicita la intervención del especialista que, empleando unos fierritos con artes misteriosas, convence al cerraje de abrirse. Tan útil es que se nos abra una puerta, que decidí, querido y culto público de La Orquesta, dedicar esta columna a los cerrajeros, a las puertas y al dilema de abrirlas o cerrarlas.

Primero, para valorar aun más a quienes abren puertas, le sugiero empezar por las antípodas de la cerrajería, es decir por aquellos especialistas en impedir el paso. Los más comunes: policías, secretarias o ventanillas que le preguntan a uno la razón por la que se visita un lugar. Cuando se desea ingresar a un lugar se requiere del visto bueno del portero, luego se pasa a escribir en un diario el nombre, la fecha, la hora y el “asunto”. Hoy día ya no se puede visitar un lugar (aunque sea público) nada más porque a uno le dio la gana y sin una buena excusa. La burocracia moderna organiza la obstaculización del espacio en círculos concéntricos, como un infierno dantesco: después del portero siguen ventanillas, escritorios, señoritas, asistentes, auxiliares, encargados de despacho, cuya principal función es la de obstaculizar lo más posible el acceso a los funcionarios que pueden solucionar los problemas.

La sistematización de la atención al público es llevar el infierno burocrático a otro nivel. Consiste en que, en vez de cerrar la puerta, el “sistema” ingresa a un ciudadano, derechohabiente o usuario a un laberinto angustiante para convencerlo de que su problema no tiene solución. Se marca un número telefónico, responde una máquina parlante que ofrece opciones y más opciones dentro de las opciones que no llevan a ningún lugar, hasta que el usuario cansado de ingresar los 16 dígitos de su cuenta y sin cabellos qué arrancarse, cobra consciencia de que la única solución posible es aceptar a Dios como el salvador de su alma miserable.

Culto público de La Orquesta, hay otra clase de obstáculos modernos que se han inventado para impedir el ingreso a los nuevos espacios residenciales, cuyo sistema se basa en la discriminación, el clasismo y el racismo con tan poco apego a la Constitución, que lo dejaré para otra columna. También cabrían aquí, los hoteles que impiden el disfrute de las playas nacionales y esos grupos amafiados de artistas, deportistas o académicos que cierran las puertas desde dentro de las instituciones para impedir el acceso de los demás: efectivamente, los cotos en la vida pública son miserables.

Consideremos ahora que, los próceres fueron esa clase de personas que lograron abrir puertas no solo para ellos, sino para todos los demás. Así me da por pensar en don Ponciano Arriaga, quien abrió las puertas de la justicia proponiendo el derecho de amparo, en don José María Morelos quién nos abrió la puerta de este lugar que hoy seguimos llamando “Nuestra Nación”. En Francisco I. Madero y en todos aquellos que abrieron las puertas de la democracia.

Cristóbal Colón, ese navegante genovés, abrió las puertas más grandes del mundo, las del Océano Atlántico y con ese suceso histórico que inició un 3 de agosto en el puerto de Palos y terminó el 12 de octubre de 1492 en las actuales Bahamas, recordamos y celebramos que nos conocimos y reconocimos las naciones de aquí y las de allá, con heridas profundas y dolores (como el esclavismo y la colonia) pero también con gozos y bienes muchos. Tenga usted un feliz día del encuentro de dos mundos como lo llamó el Dr. Miguel León Portilla o de la invención de América como lo cuestionó Edmundo O’Gorman.

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