enero 23, 2021

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#4 Tiempos

La época sin ideas | Columna de Andrea Lárraga

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época sin ideas

Mosaico de plumas

 

“Y éste es el proceso que se atrofia cuando el homo sapiens es suplantado por el homo videns. En este último, el lenguaje conceptual (abstracto) es sustituido por el lenguaje perceptivo (concreto) que es infinitamente más pobre: más pobre no sólo en cuanto a palabras (al número de palabras), sino sobre todo en cuanto a la riqueza de significado, es decir, de capacidad connotativa.”

― Giovanni Sartori, Homo videns

 

El fin de semana tuve la oportunidad de ver en la gran pantalla Pet Sematary (Kevin Kölsch y Dennis Widmyer, 2019). La nueva adaptación del clásico de Stephen King y que anteriormente había sido llevada al cine por Mary Lambert en 1989. Sólo una semana atrás también arribó a las salas la actualizada versión de Dumbo con el sello de Tim Burton. Además, Dumbo nos regaló el avance de Aladino con un William Smith, lejos del genio que tenía Robin Williams, en principios de los noventa. Por si fuera poco, en unos meses más tendremos la oportunidad de ver King Leon en Live-action.  Parece que nos enfrentamos a un mundo donde las nuevas ideas se encuentran ausentes, pero la necesidad de crear millones de dólares, no.

Existe un dicho que dice “los tiempos pasados siempre fueron mejores”, creo que la frase fue tomada muy en serio por miles de personas. En una época donde las décadas pasadas han resurgido en cafés, bares y moda, no es de sorprenderse que la televisión y el cine revivan las grandes historias por medio de homenajes (como se puede ver en Stranger Things o Ready Player One) o en las decenas de remakes que cada año llegan al cine y que amenazan con ser cada año más.  No estoy en contra de nuevas adaptaciones, creo que hay adaptaciones necesarias. Tal es el caso de todas esas películas que en su tiempo pasaron desapercibidos por diversos factores, pero que tienen historias dignas que contar.

O aquellas películas que por cuestiones culturales se encuentran invalidadas, pero con las adecuaciones necesarias pueden funcionar en nuestros días. Pero ¿una nueva versión de Dumbo? ¿Cómo para qué? ¿Para ser políticamente correctos? ¿Para tener una protagonista empoderada? Todos crecimos con pájaros políticamente incorrectos, escenas subliminales de las consecuencias del alcohol y un protagonista con una vida insuperablemente triste. Y sí, nada nos pasó. ¿Se imaginan una nueva versión de cualquier película de Stanley Kubrick? Sería el fin del respeto y la muestra tangible de que nos estamos quedando sin la capacidad de pensar.

En donde es posible notar esta poca capacidad de creación es en el cine mexicano actual. Después de la abrumadora Roma (Alfonso Cuarón, 2017), regresamos a nuestra realidad. Versiones mexicanas de películas extranjeras: La boda de mi mejor amigo (Celso García, 2019), Mi pequeño gran hombre (Jorge Ramírez Suárez, 2018), Perfectos desconocidos (Manolo Caro, 2018). Además de películas que gastan el presupuesto del Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE) con guiones poco originales y dignos de un capítulo de La rosa de Guadalupe (inserte aquí cualquier película mexicana de comedia con actores famosos de telenovelas). Quiero pensar que las ideas existen, que así, como Sueño en otro idioma (Ernesto Contreras, 2017) sorprendió, en el algún cajón de escritorio se encuentra guardado un guión original, pero está olvidado por razones de presupuesto.

Por culpa de los cientos de mexicanos que aplauden cualquier película de Marhta Higareda o Karla Souza, no porque no hay ideas. Quiero creer que la crisis de buen cine mexicano es más una cuestión de intereses económicos donde el cine de calidad no es rentable y no porque hemos olvidado la capacidad de pensar y crear nuevas historias.

 

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#4 Tiempos

De rojiblanco, ¡no! | Columna de Arturo Mena “Nefrox”

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TESTEANDO.

 

Sí, se perfectamente que los colores no afectan el rendimiento de un equipo, y entiendo también que las cábalas pueden llegar a ser incluso contraproducentes, pero que bien jugó San Luis en el Alfonso Lastras contra Chivas, curiosamente vestido de negro.

San Luis jugó bien, dominando por grandes lapsos a su rival y sometiendolo como el local que era en la cancha. Incluso me atrevo a decir que debieron ser más goles y llevarse la puerta en 0.

Chivas nunca apareció en el partido, jugando erraticamente y sin idea futbolistica, con jugadores muy por debajo de su nivel y sin encontrar el rumbo como para intentar hacerle juego a San Luis.

Por su parte los de casa hicieron un gran partido, presentando en media cancha a dos estupendos cambios en los botines de Duque y Castro que arrancaron de titulares, dejando fuera tanto a Gino y a Gallegos que poco habían demostrado en la cancha con los minutos que han participado.

En la defensa, nuevamente Ramiro y Piñuelas hicieron un trabajo discreto, mientras que Escalante cumplió correctamente cuando fue necesitado.

Pablo Barrera quiso limpiar su error del partido anterior y logró hacer un extraordinario primer tiempo, que se fue apagando para la segunda mitad, muy probablemente por el desgaste físico, mientras que Berterame y Nico, volvieron a cumplir y levantar la mano haciendonos preguntar para que tenian ahí a Quiroga el año pasado.

Buen juego y extraordinarios 3 puntos, ojalá y este sea el comienzo de partidos que den puntos, y ojalá no vuelvan pronto al rojiblanco.

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El potosino pionero en trasplantes de riñón | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO.

En 1963 se realizó en México el primer trasplante de órgano en Latinoamérica, en el Hospital General del Centro Médico Nacional, donde participaron los doctores Federico Ortiz, Gilberto Flores dirigidos por el matehualense Manuel Quijano Narezo. En aquel año en el mes de octubre practicaban un trasplante de riñón escribiendo una de las importantes páginas en la historia de la medicina en el país.

Manuel Quijano Narezo, a su vez, daba nueva gloria a la medicina potosina y el particular a la cirugía. A pesar de haberse formado en la Universidad Nacional Autónoma de México, sus caminos por la medicina inician en San Luis al continuar la tradición médica de la familia Quijano que ha escrito una rica historia en la medicina en San Luis Potosí desde el siglo XIX. En particular recibió una influencia directa de su tío José María Quijano Ramos y de cierta forma continuó esa inclinación familiar por la medicina, que también siguieron el hijo y el nieto de Quijano Ramos, los potosinos Fernando Quijano Pitman y Fernando Quijano Orvañanos.

De niño vino a vivir de Matehuala a San Luis Potosí, trasladándose posteriormente a la ciudad de México donde realizó sus estudios básicos y de formación en medicina, donde se tituló en 1943 en la UNAM, para continuar su residencia en cirugía en el Hospital General de México. En pleno auge de la Segunda Guerra Mundial, va a Estados Unidos a continuar su formación y posteriormente a Francia. En su estancia en Norteamérica a través de las conferencias del doctor Francis D. Moore aprendió el pensamiento del médico científico que orientaría su futura vida profesional en México.

En 1947 regresa a México incorporándose al Hospital de Enfermedades de la Nutrición, donde se practicaba un sistema insólito en el país, desplegando una intensa actividad académica y formativa, lo que le permitió a Quijano Narezo participar en las biopsias de hígado, testículo o riñón, que se hacían por primera vez en el país. Esta escuela quirúrgica y de logística administrativa le permitirían a Quijano imprimir su estilo en la medicina social de esa época.

En 1962 ingresa al Hospital General del Centro Médico Nacional siendo su director en 1963. Esa institución que dejó en 1971 al ser removido de la dirección se convirtió en uno de los primeros hospitales donde se estableció, en 1963, un sistema organizado de enseñanza de la cirugía general.

Quijano Narezo ha sido uno de los pilares de la cirugía en México, donde destaca la realización del primer trasplante de riñón en el país y Latinoamérica.

Su vida académica incluye además su participación como profesor y funcionario en la UNAM donde figuró como miembro de la Junta de Gobierno. Participó además internacionalmente como Director de Asuntos Internacionales de la entonces Secretaría de Salubridad y Asistencia; Consejero Científico de la Delegación de México ante la UNESCO; Presidente del Consejo Ejecutivo de la Organización Mundial de la Salud; Vicepresidente del Comité Ejecutivo de la Organización Panamericana para la Salud; Presidente del Consejo Ejecutivo de la Organización Mundial de la Salud y Miembro de la Junta Internacional de Fiscalización de los Estupefacientes de la Organización de las Naciones Unidas.

Su importante obra médica lo convierte en uno de los médicos mexicanos más importantes de los últimos años, llenando de orgullo a la ciencia médica potosina de donde nacen sus raíces. Nació en 1919 en Matehuala, y murió en la ciudad de México en 2017.

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El derecho de las comunidades indígenas a las telecomunicaciones | Columna de Víctor Meade C.

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SIGAMOS DERECHO. 

En medio de la aparentemente interminable oleada de malas noticias y despropósitos políticos de las semanas recientes, me permito utilizar este espacio para compartir con usted una buena. Primeramente, un poco de contexto.

El Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) estima que el 90% de las personas indígenas del país cuentan con algún tipo de cobertura telefónica, sin embargo, tanto la oferta como la calidad de este servicio se ve limitado, en buena medida, por una serie de factores. Por un lado, las condiciones geográficas de varias comunidades dificultan la instalación de la infraestructura necesaria. Por otro, los servicios proveídos por las grandes compañías de telefonía ofrecen costos que son inaccesibles para las comunidades. Al mismo tiempo, se estima que hay más de 13 millones de personas sin acceso a internet porque no hay quien les pueda ofrecer ese servicio.

Ahora bien, les cuento. Con el objetivo de atender estas desigualdades y reducir la brecha en el acceso a las comunicaciones, la asociación civil Telecomunicaciones Indígenas Comunitarias (TIC A.C.) obtuvo del IFT dos concesiones: una para usar y aprovechar bandas de frecuencia del espectro radioeléctrico sin fines de lucro para uso social indígena en diversos municipios de Oaxaca, Veracruz, Chiapas, Guerrero y Puebla; y otra para prestar servicios de telecomunicaciones y radiodifusión sin fines de lucro con propósitos culturales, científicos y educativos en los mismos municipios de la concesión anterior.

Sin embargo, el IFT impuso un recargo a TIC A.C. por no haber realizado el pago de derechos correspondiente al uso del espectro radioeléctrico en los ejercicios fiscales de 2016 y 2017
— todo esto con fundamento en los artículos 239 (establece la obligación al pago de derechos) y 244-B (especifica las condiciones del pago y la cuota aplicable) de la Ley Federal de Derechos (LFD) vigente en 2016. Ante esto, TIC A.C. presentó un amparo para ser excluido del pago de estos derechos y, después de un complicado proceso legal llevado por la Clínica de Interés Público del CIDE, el caso fue turnado a la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación para que determinara la constitucionalidad de dichos artículos.

Así, el proyecto de sentencia realizado por la ponencia del Ministro Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena se pregunta si existe un derecho constitucional de los pueblos y comunidades indígenas a acciones afirmativas en la operación de los medios de comunicación. Aquí abro un pequeño paréntesis para definir, en términos generales, este concepto clave: las acciones afirmativas son políticas que dan a un determinado grupo social, étnico o minoritario un trato preferencial en el acceso o distribución a causa de ciertos recursos o servicios, con el objeto de mejorar la calidad de vida de grupos desfavorecidos. 

En el estudio de fondo, el proyecto argumenta que los artículos 2, 6 y 28 de la Constitución, así como diversos preceptos de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas y del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo configuran una obligación constitucional del Estado a prever medidas diferenciadas para el acceso de los pueblos y comunidades indígenas a los medios de comunicación. Así pues, el siguiente paso es determinar si el legislador estableció un tratamiento diferenciado en favor del grupo vulnerable respecto del cual debe existir una acción afirmativa.

Después de analizar la norma impugnada, el proyecto concluye que el legislador no reconoció la situación de exclusión de pueblos y comunidades indígenas, ignorando el hecho de que, al no poder tener fines de lucro, el cobro de los derechos de uso del espectro radioeléctrico constituye una barrera al acceso de los medios de comunicación por parte de estas comunidades.

A la luz de lo anterior, este proyecto de sentencia fue aprobado por la Primera Sala de la SCJN el pasado miércoles por unanimidad, señalando la inconstitucionalidad del artículo 239 de la LFD de 2016 y reconociendo el derecho de las comunidades indígenas a tener acciones diferenciadas que les permitan acceder y administrar sus propios medios de comunicación. De esta manera, TIC A.C. y las comunidades indígenas con las que trabaja podrán seguir ampliando las redes de telecomunicaciones de costos accesibles que ahora les permiten, por nombrar un par de ejemplos, fomentar de manera importante la economía local y comunicarse con otras comunidades en caso de una eventualidad.

Una buena noticia de este tipo —en momentos en los que el panorama nacional es tan incierto— es solo un recordatorio más de que las causas justas deben ser perseguidas, aunque sea un camino cuesta arriba.

Entre tanta incertidumbre, más sociedad civil organizándose para conseguir el reconocimiento de sus derechos; más centros públicos de investigación y academia trabajando por beneficios tangibles para la sociedad; más acceso y más autogestión para las telecomunicaciones indígenas; más buenas noticias.

 

 

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