mayo 7, 2021

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#Entrevista | ADSL femenil: precarización laboral y un despido injustificado

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Atlético de San Luis Femenil

Saida Anyul Abud habló sobre su despido del cuerpo técnico del Atlético de San Luis Femenil, entre la desigualdad y el machismo en el futbol mexicano

Por: María José Puente Zavala

La abrupta salida de la doctora Saida Anyul Abud del cuerpo técnico del Atlético de San Luis Femenil ha destapado una cloaca que apesta a desigualdad, precarización laboral y machismo en el deporte mexicano, pese a que no hace más de tres meses que los potosinos atestiguaron el debut de las futbolistas en el Alfonso Lastras.

Sobre su despido, la joven profesionista ha obtenido dos versiones: que le faltó al respeto a Martín Casas, director técnico del equipo femenil y que su perfil, como médico general, dejó de ser suficiente para atender las necesidades de un equipo que; no obstante, ha sido sometido a un desgaste físico que bien podría justificar las 10 derrotas que acumulan en el torneo.

Al margen de las versiones que obtuvo sobre su salida, Abud tiene otra teoría que, con un vistazo a la breve historia de la Liga MX femenil, no suena descabellada:

“Muchas veces yo hablaba con la nutrióloga, Leslie Pinzón, que es con la que más tuve contacto, que las niñas tenían que alimentarse mejor (…) Les exigían que hay que comer ciertas cosas (…) cómo van a comprar los veinte gramos de carne o los veinte gramos de salmón o los veinte de pollo si al final eso excede la cantidad de dinero que les están pagando. No todas tienen unos papás que les estén resolviendo las deudas”.

Comentarios por el estilo o gestiones para mejorar las condiciones de trabajo de las jugadoras, estima, pudieron granjearle la molestia de su superior, Jordi González, quien el 30 de septiembre pasado habría ordenado su despido a través del doctor Emmanuel Díaz de León, jefe de servicios médicos del club español franquiciado en la entidad.

Para ellos todo; para ellas nada

En una liga cuyos partidos, en ocasiones, no presentan ni una sola asistencia, las atléticas llegaron a jugar con más de 17 mil personas como testigos en el Alfonso Lastras y, de hecho, ese partido, contra las Águilas del América, se mantiene como el que mayor asistencia ha logrado durante todo el torneo, seguido de otro, en la décima jornada, cuando la escuadra potosina enfrento a Tigres.

Ese primer encuentro parece retratar la realidad a la que se enfrentaría el equipo de manera constante, pues cientos de personas no lograron ingresar al estadio ya que apenas se dispuso una taquilla para la venta de entradas que rápidamente se vio rebasada por la marea de aficionados; además, al interior no se había concretado convenio alguno para la venta de bebidas o alimentos, lo que generó descontento entre quienes acudieron.

La condición física de las jugadoras saltó rápidamente a la vista y fue cuestión de tiempo para que cobrara factura con cargo a los resultados del equipo que saltan a la vista en la tabla general, donde actualmente ocupan el lugar 17, entre 19 equipos participantes.

Anyul Abud achaca ese fenómeno a la mala alimentación, la falta de espacios y condiciones para realizar entrenamientos de manera óptima, además de la brecha salarial que impide a las chicas proveerse de la atención sanitaria que el Club, a diferencia de con la división varonil, les escatima.

La doctora recuerda que, al recibir el equipo, las jugadoras llegaron en “números rojos” y que al cuestionarles sobres sus hábitos alimenticios, estas reconocían alimentarse con productos económicos pero altos en componentes dañinos que les impedían mantener una condición física saludable.

Otro factor que agrava las condiciones en que subsisten las jóvenes, es que algunas de ellas no son originarias de San Luis Potosí, sino que se trasladaron desde otros estados para jugar con el conjunto potosino, lo que suma gastos a su precaria situación económica.

Según la información disponible en el sitio oficial de la Liga MX, de las 28 jugadoras con que cuenta el Club Atlético de San Luis, 16 provienen de otros estados de la República como la Ciudad de México, Monterrey, Aguascalientes, Tepic, Estado de México, Morelia, Sinaloa, Hidalgo, Jalisco, Coahuila y Guanajuato.

Para 8 de estas jugadoras, Anyul Abud comenta haber gestionado que una empresa local de cárnicos patrocinara los productos de origen animal que las futbolistas necesitan para mantener una alimentación balanceada; además, otras tres voluntarias ofrecieron un donativo extra para la compra de pan, tortillas, frijoles, aceite y otros abarrotes.

Esa necesidad de recurrir a la beneficencia, generó malestar en la joven médica: “a los hombres (les dan) desayuno, comida y cena más el sueldazo. (…) Estas niñas no tienen ni la cuarta parte del sueldo y tampoco les están dando comida, pero sí les están exigiendo los mismos resultados que al equipo varonil”.

A diferencia de los varones, incluso los que juegan en las subdivisiones, las mujeres no pudieron utilizar el gimnasio del Club hasta los últimos días de septiembre; después de que dos jugadoras se lesionaran y una más se desmayara durante un enfrentamiento con las Pumas, en La Cantera.

Antes de eso, se les cambió para entrenar “al plan de San Luis. Las canchas horribles, hoyos espantosos. De hecho, Daniela Lázaro ahí tuvo una caída y se rompió el ligamento cruzado anterior y el posterior por las condiciones de la cancha” relata Abud.

Otro aspecto que menguó, por un lado el bienestar de las jugadoras y, por otro, la relación entre Anyul Abud y Jordi González, fue un viaje que realizó el equipo a Chihuahua en agosto para enfrentar al FC Juárez.

Aunque la directiva dispuso de vuelos para el traslado de la plantilla, estos no se programaron de la forma adecuada por lo que las chicas tuvieron que dormir en el suelo del aeropuerto de Guadalajara, primero, y después en el suelo del hotel donde descansarían pues arribaron mucho antes de que pudieran formalizar su registro para el ingreso a las habitaciones.

“Llegamos al hotel exigiendo que ya les dieran las habitaciones para dormir cuando el check in es después de la una de la tarde. Las dejaron entrar a las 12, pudieron dormir, entrenaron en la tarde un rato y al día siguiente querían que dieran su máximo”; sin embargo, lograron apenas un empate a cero y, encima, debieron regresar en autobús, un trayecto que significa más de veinte horas en un asiento.

“El problema fue que yo quise obtener el mismo beneficio de los regresos en avión”, relata y recuerda cómo Jordi González la conminó a mantenerse al margen de los asuntos administrativos a cambio de que él no interfiriera en su actividad como médico.

Hasta su actividad en redes, pretexto para atacarla

Luego de las lesiones sufridas por las jugadoras durante el partido contra Pumas, la doctora relata cómo González la tildó de incompetente delante del cuerpo técnico del equipo en un grupo de WhatsApp, y la amenazó con despedirla si un caso similar volviera a presentarse.

Incluso su actividad en redes sociales y los comentarios que sobre su aspecto físico comenzó la prensa deportiva fueron utilizados por su superior para reprenderla y exigirle no utilizar la marca del Club en sus publicaciones.

“Teníamos el juego contra el León, me hablan los administrativos del Club y me dicen: necesitas dar una rueda de prensa para dar un adelanto de cómo están las niñas, cómo han evolucionado, cuál es su estatus y yo dije ‘voy a hablar con el doctor Emanuel para saber qué sí y qué no’”.

El médico la citó en un hospital privado donde presta sus servicios y la cuestionó sobre faltas al respeto que habría cometido contra sus superiores para, finalmente, notificarle que había sido despedida con el fin de evitar más confrontaciones.

Después de recibir el anuncio y publicarlo en sus redes sociales, Anyul recibió un mensaje del director deportivo, a quien señala como el principal promotor de su despido. “Qué poca categoría tienes” le reclamó para enseguida azuzarla: “¿por qué no publicas también esto en tu twitter”.

Era una fotografía donde aparece dando atención a una jugadora que se encuentra tendida sobre el pasto.

“Doctor”, le dijo a Díaz de León esa tarde, “yo creo que este es un tema más de machismo; yo creo que es un tema porque yo quise pedir las mismas condiciones para las niñas. Yo creo que el problema fundamental es que el genital que yo tengo es distinto al que esperan en ese Club para tratarme como igual”.

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Atlético de San Luis anunció “una reestructura profunda”

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Leonel Rocco fue despedido luego de la goleada que sufrió el equipo ante el Pachuca

Por: Redacción

Esta mañana, a través de de un boletín se informó que a partir de hoy Leonel Rocco ha dejado de ser el director técnico del Atlético de San Luis, esto luego de que ayer por la noche la escuadra perdiera 1-5 en contra de los Tuzos del Pachuca en el estadio Alfonso Lastras.

El Club informó que la decisión fue tomada después de que se analizara la situación deportiva por la que pasó el equipo durante este torneo, en que solo consiguió 12 puntos, no clasificó y tendrá que pagar la multa de 120 millones de pesos, por ser el último lugar de la porcentual.

El Atlético de San Luis agregó que habrá una reestructuración profunda en todas las áreas para preparar y planificar de mejor forma la próxima temporada.

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#Crónica | El castigado regreso para la afición del Atlético de San Luis

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Luego de más de un año sin gente en las gradas, la escuadra potosina recibió a su afición con una derrota de 4-1 ante el Puebla

Por: Ana G Silva

Esta fue la última esperanza del Atlético de San Luis condenado a pagar una multa de 120 millones de pesos y quedarse siquiera sin repechaje, filas de personas que se dieron cita para apoyar a su equipo y que tal vez, solo tal vez, con sus cánticos, sus apoyos y aplausos harían que la escuadra tunera lograra despertar y que no se los habían permitido gracias a este eterno año de pandemia por el covid-19.

Entre las filas se logró percibir la presencia de mayores de 60 años que unos días antes fueron a vacunarse contra el coronavirus.

Así es como comenzó el encuentro entre el Atlético de San Luis contra Puebla en el coloso de Valle Dorado que siempre se veía lleno, pero en esta ocasión solo se le permitió la entrada a 5 mil 175 aficionados, que el sábado, puntuales llegaron a la cita, esos que, en las buenas, en las malas y en el covid nunca han dejado de seguir a su equipo, sin importar el nombre o el color que vistan.

El Alfonso Lastras volvió a ver las caras que desde hace más de un año no se presentaban, unos rostros llenos de esperanza y alegría de regresar, llenos de sudor por los 30 grados centígrados que el termómetro registró, listos con sus celulares para tomarse fotos donde de fondo están los jugadores en el terreno de juego, o la foto de la cerveza en la mano para subirla a sus historias en redes sociales.

Todo fue especial, todo fue como siempre, con el clásico calentamiento, con Nico Ibáñez, con Damián Batallini, con Germán Berterame, con Axel Werner, con el camarógrafo ajustando el lente, el árbitro lanzaba la moneda para determinar quién iba a sacar, los jugadores se colocaban en su posición y así arrancaban los primeros 90 minutos.

La Guerrilla en aquella esquina de la Zona Movil en las gradas no podía faltar y que en varias ocasiones tuvieron que sentar y callar debido a las restricciones por la nueva normalidad, hacían que aunque de regreso, sí, eran el claro ejemplo de que ya nada es igual, pues esos que siempre se abrazaban, que con tambores y bombos se desgastaban las gargantas para cantar, que ondeaban banderas, que tomaban y fumaban, no estaban completos y por esta vez, fueron parte de los aficionados que solo van a observar.

En varias ocasiones, durante el primer tiempo, todos en el estadio se unieron para expresar unos cuantos “¡Agggg!” por jugadas que el Atlético de San Luis tuvo para hacer gol o que no pudieron concretar, también varios “¡ufff!” de algunas atajadas por parte de Werner o por las intervenciones de la defensa rojiblanca. No fue hasta el minuto 41 cuando Santiago Ormeño anotó el primer tanto para el visitante y enseguida resonó como en una sola voz “¡San Luis, San Luis, San Luis!”.

Ya para el segundo tiempo el estadio estaba un poco silenciado, algunos rebeldes que se quitaban el cubrebocas pero los elementos de seguridad del estadio los obligaban a ponérselos nuevamente.

En el minuto 60 Cristián Tabó hacia el 2-0, “¿Y eso que? aún queda tiempo” gritó el hombre tatuado con playera auriazul, esa del Real San Luis del 2002. Los potosinos no bajaban la guardia y 7 minutos después parece que el universo se alineó para que Luis Gallegos hiciera el primer tanto del Atlético de San Luis: “Todavía se puede”, gritó una chica rubia que iba acompañada de su novio.

El reloj indicaba el minuto 84 del partido y el árbitro hizo sonar su silbato, señalando con su mano al punto penal de la escuadra de casa, algunos en las gradas confundidos por no saber qué pasó, y aunque en el fondo querían que Daniel Álvarez fallara, el destino se puso la del Puebla.

Los rostros de los asistentes cambiaron y aunque los rayos de sol aún eran fuertes y hacía que algunos se cubrieran con sus suéteres para evitar quemarse, no calentaban sus ánimos y comenzaron a reclamar “¡Fuera Rocco!”, y así como en el inicio esperaban entrar, ahora deseaban que todo acabara, pero en el tiempo extra a los poblanos no les importó que los potosinos ya estuvieran “muertos” y el delantero Guillermo Martínez hizo el 4-1 y una vez más, pero con más ímpetu, se escuchó “¡Fuera Rocco!”.

El silbatazo final se escuchó en todo el recinto, los aficionados salieron en silencio respetando el protocolo establecido por las autoridades del estadio, todos sacudiéndose la marca de tierra que les dejó su asiento por no ser usado desde marzo del año pasado. La mayoría ya ni siquiera voltearon a echar un último vistazo al coloso que encendía las luces pues comenzaba a caer la noche.

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Columna de Nefrox

Una liga en Norteamérica | Columna de Arturo Mena “Nefrox”

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TESTEANDO.

 

Mucho se ha hablado de esa idea de generar una fusión entre la MLS y la Liga MX, una oferta el poderío de la organización mientras la otra presume el poderío deportivo, una luce sus estadios de primer mundo y la otra el color de su afición, y ¿saben? Es verdad, creo que todos podrían ganar mucho.

La Liga MX ha demostrado a lo largo de los años una verdadera supremacía deportiva en CONCACAF: los equipos mexicanos parecen estar lejos del restro de los clubes del área, pensando a veces en competir más con Sudamérica que con la región; pero del otro lado, la MLS ha demostrado un increíble nivel de organización, un verdadero poderío tanto en infraestructura como en contratos, una liga que en esos rubros busca competirle mercado ni más ni menos a ligas tan poderosas como la NBA, la NFL o la MLB. Ambas ligas tienen mucho qué ofrecer, mucho qué enseñar pero sobre todo mucho qué aprender una de la otra.

Ahora bien, soñemos un poco: imaginemos una fusión entre las ligas, un gran monstruo donde pudieran coexistir todos los equipos de cada país. Inventemos nuestra Súper Liga Norteamericana.

Actualmente la MLS está conformada por 27 equipos, dividos en dos conferencias, sin embargo hay tres equipos que entrarán a competir en los próximos años en la liga: Charlotte, St Louis y Sacramento. Alcanzando con esto el número mágico de 30 equipos.

Por el lado de la Liga MX, actualmente se cuenta con 18 equipos en la primera división y 16 en la liga de expansión, dando un total de 34 equipos.

Se ha hablado mucho sobre la posibilidad de establecer una súper liga con 60 equipos, 30 de la MLS y 30 de México. Pero para hacer más emocionante la propuesta, dividamos esos 60 equipos en 3 divisiones, evidentemente cada una con 20 equipos participantes.

Imaginemos ahora, una liga donde entre sus tres divisiones exista ascenso y descenso, muy al estilo de las ligas europeas, 3 ascensos y 3 descensos al año, todos ligados a los últimos lugares de la tabla anual. También imaginemos el reparto equitativo de los derechos de transmisión, publicidad y mercadeo, entre todos los participantes de las divisiones.

Por último, hagamos el ejercicio de establecer las divisiones y el acomodo de cada equipo, basándonos en los últimos resultados de cada participante en sus ligas actualmente.

Comencemos con la tercera división: del lado de la liga Mx tendremos que sacrificar a dos equipos, para esto tomaré a los dos últimos lugares de la tabla actual de la liga de expansión: UdeG y Correcaminos. Para emparejar a los 10 equipos mexicanos representantes en la segunda división, separaré a los dos primeros lugares de la tabla actual: Morelia y Cimarrones. Con esto quedaría así la representación mexicana: Celaya, Zacatecas, Atlante, Tapatío, Tepatitlán, Cancún, Dorados, Tlaxcala, Oaxaca, Mérida, Tabasco y Tampico.

Mientras que en la MLS: Charlotte, St Louis y Sacramento (como equipos nuevos) Cincinnati, Houston, DC United, Atlanta, Chicago, Salt Lake, Austin.

En la segunda división colocaremos a los dos mejores de la liga de expansión y a los 8 peores de la liga mx actualmente, así como a los lugares del 11 al 20 de la MLS.
México: Morelia, Cimarrones, Necaxa, Juárez, San Luis, Chivas, Pachuca, Pumas, Tijuana y Mazatlán.
MLS: Los Angeles, Miami, Montreal, Vancouver, San Jose, New England, Nashville, Red Bull NY, LAFC y Dallas.

En la primera división, colocaríamos a los mejores equipos de la actualidad de cada liga.
México: Querétaro, Tigres, Toluca, León, Atlas, Santos, Puebla, Monterrey, América y Cruz Azul.
MLS: Colorado, Minnesota, Portland, New York, Seattle, Orlando, Columbus, Kansas, Toronto y Philadelphia.

El ejercicio resulta interesante como propuesta, una liga con ascensos y descensos deportivos justos, una competencia cerrada que ayudará a levantar el nivel deportivo y económico de las ligas y por ende de la región.

Sin embargo, el ejercicio tiene problemas: como el descenso a la segunda división de equipos históricos de ambas ligas como Los Angeles, Red Bull o Chivas y Pumas. Mientras que equipos pequeños participarían en la primera división, como Orlando, Colorado o Atlas y Querétaro. Eso se tendría que ajustar mejor.

La idea existe, ojalá se concretara de la mejor manera para ambas ligas, el futbol de la CONCACAF merece un mejor lugar a nivel mundial y justo es desde ahí, desde las ligas, donde puede darse el movimiento importante para dar el siguiente paso. Habrá que esperar, que decidan lo verdaderamente mejor en todos los aspectos.

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