Destacadas
El coronavirus vs el personal de salud de SLP
Más del 10% de los contagios pertenecen a trabajadores de asistencia médica, ya van 36 muertos
Por: El Saxofón
En San Luis Potosí, más de 4 mil trabajadoras y trabajadores de la salud, quienes se enfrentan cara a cara con la pandemia de coronavirus, se han contagiado de Covid-19; 36 de ellos han fallecido.
El personal médico en San Luis Potosí representa el 10.61 por ciento de los contagios de Covid-19, según reportes de los Servicios de Salud sobre la situación epidemiológica que se vive en la entidad. De acuerdo con el informe presentado el viernes 25 de diciembre, hasta esa fecha sumaban 38 mil 690 casos en total en todo el estado, de los cuales 4 mil 106 correspondían a personal de salud.
El informe, en el apartado correspondiente al Personal con Riesgo Laboral y Covid-19, sobresale la cifra correspondiente a quienes se encuentran en la primera línea de combate contra la pandemia; sin embargo, esta lista también incluye al personal de seguridad pública, internos de penales y migrantes. En el caso del primer grupo, quienes más se han contagiado son los policías municipales, con 223 casos, que representan el 0.58 por ciento del total; le siguen los policías estatales, con 150 casos; entre Militares y Guardia Nacional suman 119 contagios; además de 106 entre elementos de la Fiscalía General del Estado (FGE).
La información también detalla que, hasta la fecha, se han contagiado 59 internos de penales estatales y además, se ha detectado el virus en 11 migrantes provenientes de Estados Unidos y 14 en migrantes nacionales.
En cuanto al personal médico, se detalla que de los 4 mil 106 contagiados, 1 mil 406 de los casos han sido de trabajadores de la salud “sin exposición laboral” al virus, lo que equivale al 34.24 por ciento.
Algunos fallecimientos han trascendido en la opinión pública. En junio se dio a conocer la muerte de una enfermera del Hospital General del ISSSTE de la capital potosina. Según la información que se dio a conocer al respecto, la enfermera no laboraba en el área Covid; sin embargo como parte de su trabajo, habría atendido a pacientes asintomáticos, y de esta forma se habría contagiado. Además, padecía diabetes e hipertensión, factores de riesgo que la llevaron a permanecer en terapia intensiva hasta que perdió la vida.
La doctora Rebeca Hernández, directora de Atención Médica del ISSSTE en San Luis Potosí, declaró a la prensa que ” Tuvimos casos que llegaban con problemas dermatológicos y con gastroenteritis, que no fueron detectados en urgencias, y es probable que lo haya adquirido a través de estos pacientes”.
Tras este fallecimiento, personal del ISSSTE se manifestó en demanda de mejores condiciones e insumos para protegerse contra el virus.
El 20 de agosto trascendió en medios de comunicación el deceso de un urgenciólogo del Hospital General de Zona No. 2 de la Oficina de Representación del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS. La prensa dio a conocer que se trababa del cuarto doctor que sucumbió al virus en la entidad, con lo cual sumaban nueve profesionales de la salud fallecidos por la enfermedad. Asimismo, reporta por tercera semana consecutiva al menos un deceso de médicos o enfermeras.
A principios de ese mes, una enfermera del Hospital General de Zona No. 1 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), murió por la Covid-19. Hasta el dos de agosto que se dio a conocer este fallecimiento, se contabilizaban 4 muertes entre trabajadores del sector salud: tres enfermeras y un médico.
En la primera quincena de noviembre, al menos tres profesionales de la salud fallecieron, se trató de una enfermera, un médico y un auxiliar de farmacia, todos del Instituto Mexicano del Seguro Social.
Según información de la Secretaría de Salud Federal, en la lucha contra la pandemia, 176 mil 320 trabajadores de la salud se han contagiado de coronavirus. Hasta el 21 de diciembre había 5 mil 522 casos activos. En el caso de San Luis Potosí, había 75 activos.
Al corte de información del día 21,el 8.7% de los casos activos en el país corresponde a Personal de Salud.
Del total de los contagiados, el personal más afectado es el de enfermería, con 41 por ciento; seguido de otros trabajadores de la salud con 30 por ciento; médicos, 26 por ciento; laboratoristas, 2 por ciento, y dentistas, 1 por ciento.
Entre los trabajadores de la salud, el factor de riesgo más frecuente es la obesidad, que afectaba al 15.93 por ciento de quienes se contagiaron; hipertensión al 10.86 por ciento; diabetes 6.76 por ciento, y tabaquismo 6.57 por ciento, entre otros.
A nivel nacional, hasta el 21 de diciembre, se contabilizaban 2 mil 330 defunciones entre el personal médico, el 70 por ciento hombres y 30 por ciento mujeres, cuya mediana de edad era de 57 años.
En contraste con los contagios, en el caso de los decesos, la mayoría son de médicos, con el 48 por ciento; seguidos de otros trabajadores de la salud con 29 por ciento; enfermeras 19 por ciento; dentistas 2 por ciento, y laboratoristas 2 por ciento.
Cabe recordar que el pasado 24 de diciembre inició la vacunación del personal médico que atiende a los pacientes de Covid-19. Se espera que para enero del 2021 todo el personal médico haya sido vacunado contra la enfermedad.
Lee también: UASLP desarrolla su propia vacuna contra el covid-19
Ciudad
Galindo reconoce limitaciones del municipio frente a anexos
Destacadas
Identifican a tirador de Teotihuacán; hay trece turistas lesionados
La Fiscalía mexiquense confirmó que el autor material es Julio César Jasso Ramírez y presuntamente actuó en solitario
Por: Roberto Mendoza
La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) documento un saldo final de dos occisos y 13 heridos, en los hechos ocurridos en lanzona arqueológica de Teotihuacán el organismo de procuración de justicia aclaró: “al momento de establece, de manera preliminar, que intervino un sólo agresor identificado como Julio César Jasso Ramírez con identificación oficial mexicana”.
El desglose operativo de las víctimas por impacto de proyectil de arma de fuego, emitido por el Coordinador General de Protección Civil y Gestión Integral del Riesgo, Adrián Hernández Romero, incluyó a los ciudadanos colombianos Gerónimo González Castro, de seis años de edad, y Dayana Paola Castro Calderón, de 37; a la canadiense Delicia Li de Yong, de 29; al ruso Maikol Michelle Mitrocil, de 32; a la brasileña Leticia Mondea Folsta, de 13; y a los estadounidenses Alex Daniel Marco Witz, de 29, y Barriet-D Marco Witz, de 61. El personal de emergencias ejecutó los traslados desde las clínicas locales en Axapusco y San Martín de las Pirámides hacia hospitales de alta especialidad.
La tarjeta informativa oficial documentó a un segundo grupo de extranjeros con lesiones músculo esqueléticas y dermoabrasiones originadas durante la evacuación del recinto federal . En este bloque de atenciones médicas en sitio se registró a la ciudadana colombiana Luisa Fernanda Puentes Álzate, a la brasileña Francis Arlette Rivero, y a los estadounidenses Jaslin Landaverde, Gregoire Magadini, Jalen Aybar y Alejandra Graciano. La Presidencia de la República entabló comunicación directa con el cuerpo diplomático de los países involucrados para gestionar la asistencia consular de los turistas afectados.
El perímetro de la Pirámide de la Luna se mantiene bajo resguardo de la Mesa de Paz del Estado de México y el Gabinete de Seguridad Nacional mientras los peritos procesan los elementos balísticos. El cierre de la carpeta inicial sobre el móvil del ataque y el deceso de Jasso Ramírez depende de la finalización de las necropsias “La causa de la muerte del presunto agresor será determinada con base en las conclusiones de los protocolos correspondientes que a su vez permitirán establecer las circunstancias del hecho”.
También lee: Pánico en Teotihuacán, muere una turista canadiense
Destacadas
Claudia y los nueve minutos de México | Apuntes de Jorge Saldaña
Por Jorge Saldaña
Sin mapas, sin ejércitos, sin carabelas y sin reproches, Claudia Sheinbaum desembarcó en España.
En un solo discurso dejó un estandarte, un ayate, un cuadro de Frida Khalo del 2026, una postura por la paz, una definición de democracia y una propuesta para sembrar vida.
En nueve minutos, la presidenta dibujó para el mundo el ADN mexicano, su milenaria historia, su basta y universal cultura, su profundo espíritu, su conocida diplomacia magnánima y su columna de valores con olor a copal.
Claudia recorrió miles de años en los nombres de los dioses que dieron y siguen dando significado a una raza de la que somos fruto, dioses vivos en nuestras lenguas, tradiciones y en nuestra forma de mirar el cielo.
Apellidos heroicos que nos dieron no solo independencia sino sentimientos a una nación.
Hombres que se levantaron en armas para darle sentido a un país, que exigía tierra y libertad, sufragio efectivo, no reelección y tierra para quien la trabaje.
Ni por encima ni después, los nombres de mujeres con apellido completo. Muchas aquellas a quienes la historia minimizó en sus renglones pero que llegaron junto a Claudia, y junto a todas en 2024.
Es sábado. Escuché el discurso de los nueve minutos al menos cinco veces, lo repetí a propósito mientras transitaba mi fin de semana.
Las palabras de la mandataria en Barcelona me resonaban con cada escena que estuvo a mi alcance.
El mismo sábado pude y me senté en una banca. No era cansancio, era esa cosa sin nombre que a veces te obliga a quedarte quieto cuando algo importante se está diciendo. Es como detener el auto, para atender una llamada.
Desde la banca me puse a ver: Vi al señor que espera el camión con la semana y la vida entera en los hombros. Vi a unos niños que juegan futbol sin saber que son la cosa más seria del mundo. Vi a una señora vendiendo nopales con la economía de un país en sus manos callosas.
Vi a unos uniformados que trabajan en sábado porque el descanso es un lujo que no les toca.
Vi a mis sobrinas crecer y a mis padres volverse más lentos.
Y me vi a mí, con mi historia cosida a retazos como la de cualquier mexicano que ha tenido que inventarse el camino mientras lo camina.
Porque México no es solo un país; es la fuente donde cada uno lanza la moneda de su historia. Es una herencia que se sangra y se canta.
Saboreé el discurso de la presidenta, que más que hablar, contó esa herencia a nombre de todos en la Cumbre por la Democracia en Barcelona.
Escuchándola me vino a la mente un collage de mi propia memoria. Con su voz me llevó a las imágenes que ahí están: el Calendario Azteca, el humo del copal, el sarape de Saltillo y la vastedad de un país que se desbordaba en palabras ante los líderes del mundo.
Ahí estaba la blancura de Mérida, el azul que solo pertenece al Caribe y los arcos de piedra que custodian el fin del mundo en Los Cabos.
Apareció la tierra de José Alfredo, el vértigo de los clavadistas en la Quebrada y ese puerto de Veracruz que también es canción y donde la historia siempre decide desembarcar.
Ahí estaban los mayas y los olmecas, los volcanes y las lenguas que ninguna conquista pudo borrar.
En ese podio, Claudia dejó de ser una figura política para volverse bandera, himno y escudo. Fue el sincretismo —esa mezcla imposible y perfecta que somos— sin contradicción y sin disculpa.
¿Cómo lo hizo? Con una sola herramienta: una palabra repetida como invocación, como el caracol prehispánico que anuncia y convoca.
Vengo.
En retórica se llama anáfora. Pero llamarla figura retórica es como llamar copal a un perfume: técnicamente correcto, esencialmente equivocado.
Lo que se construyó con cada repetición no fue gramática, fue una vela encendida sobre el altar de la memoria colectiva. Cada “vengo” sumaba una fuente de autoridad moral distinta; era un escalón milenario que no sostenía a una mujer, sino a una nación entera de pie.
“Vengo cubierta”, dijo en un momento. Y esa palabra, de metáfora se convirtió en rebozo. Era el peso físico y espiritual de todo lo que cargamos los mexicanos sin que nadie nos lo pida y sin que queramos soltarlo. Dieciocho veces la palabra. Dieciocho esca lones. Y al final, la Cumbre escuchando en silencio lo que llevamos cinco siglos queriendo decir.
De pronto pensé en Cortés y en su ignorancia involuntaria. Ese hombre que pisó Veracruz pensando que llegaba a civilizar…lo que ya estaba civilizado.
Pensé en lo trágico y triste de que haya muerto sin saber que el territorio que pisó era tan vasto que toda su España cabría en él casi cuatro veces. Sin saber que estaba ante civilizaciones que miraban las estrellas con una precisión que Europa apenas imaginaba.
Y quinientos años después, una mujer mexicana —hija de esa historia larga, dolorosa y magnífica— se paró allá de donde ellos partieron e hizo lo que la fuerza acá nunca pudo: mostrarle al mundo de qué está hecho realmente este territorio.
Claudia habló, en ese recorrido de nueve minutos, usó tres palabras que no solo describen, sino que dibujan y gobiernan: pueblo, dignidad, soberanía.
Pueblo no como estadística, sino como el filo que separa a los de abajo, de los que siempre han mirado desde arriba.
Dignidad como palabra que convierte la carencia en postura recordándonos que los desposeídos no necesitan lástima, sino reconocimiento.
Y soberanía como el escudo figurado de Juárez, rescatado para advertir que la paz sin autonomía es solo otro nombre para la sumisión.
Pero el movimiento más audaz fue una pregunta: ¿Cuál libertad? Tres palabras con interrogación que desarmaron una ideología entera sin disparar un solo dardo.
El discurso no atacó a nadie, no hubo estridencia, y sin embargo, nadie en esa sala pudo escucharla sin saber exactamente a quién se estaba refiriendo.
Más allá de las siglas o de la gestión que el tiempo habrá de juzgar, lo que se presenció fue un ejercicio de altura política. Fue “colmillo” envuelto en terciopelo discursivo. Mis respetos.
Regresé a la banca. A los mismos rostros. Al mismo sábado de una ciudad que no siempre sabe que es protagonista de su historia.
El discurso no solo me explicó y recordó a México; me lo devolvió silbando “La Bikina”.
Porque Claudia allá representó a nuestros abuelos que resistieron sin odiar y a generaciones que heredarán esta historia sin haberla pedido.
Claudia fue cada uno de nosotros, lanzando las monedas a la fuente.
No, no escribo desde la trinchera de un partido, ni defiendo una sola posición. Soy imparcial y objetivo frente a lo mucho que nos aqueja, lo mucho que nos falta, del miedo que sentimos y de los rumbos a veces inciertos que tomamos.
A lo que sí soy parcial es a la construcción de lo bien dicho, lo que produce emociones, y evoca la memoria simbólica, a un discurso de reconocimiento personalísimo de lo que me hicieron sentir que esos nueve minutos, tan bien estructurados, que para mi fueron en realidad, quinientos años.
Soy parcial por esa mujer que llegó a Barcelona a hacer sonar el caracol místico ante quienes quizás nunca habían escuchado ese sonido —y que, sin saberlo- lo llevábamos dentro.
Con el pueblo todo, sin el pueblo nada. Fue el cierre profético y cita fundacional.
Claudia cantó a México en Barcelona, sin el Cielito Lindo, sin el Son de la Negra, sin Jarabe Tapatío.
Allá, Claudia dejó su voz y la de todos para el registro histórico, y para la resignificación de la democracia en una cumbre por la defensa de la misma. No es poca cosa.
Mientras tanto, nosotros acá en la banca, en la calle, en el mercado, en el camión, en la casa, en el campo, en la ciudad o en la montaña, tarareábamos a distancia el futuro. Como siempre lo hemos hecho. Como México.
-
Destacadas2 años
Con 4 meses trabajando, jefa de control de abasto del IMSS se va de vacaciones a Jerusalén, echando mentiras
-
Ciudad3 años
¿Cuándo abrirá The Park en SLP y qué tiendas tendrá?
-
Ciudad4 años
Tornillo Vázquez, la joven estrella del rap potosino
-
Destacadas5 años
“SLP pasaría a semáforo rojo este viernes”: Andreu Comas
-
Ciudad3 años
Crudo, el club secreto oculto en el Centro Histórico de SLP
-
Estado2 años
A partir de enero de 2024 ya no se cobrarán estacionamientos de centros comerciales
-
#4 Tiempos3 años
La disputa por el triángulo dorado de SLP | Columna de Luis Moreno
-
Destacadas3 años
SLP podría volver en enero a clases online









