junio 26, 2026

Conecta con nosotros

#4 Tiempos

El campamento de las buenas personas | Columna de Jorge Saldaña

Publicado hace

el

el campamento de las buenas personas

Tercera llamada 

 

Una pena; una nueva camada de la que mucho se esperaba, educada, estudiada, sin hambre, líderes de toda una generación y dueños de una gran oportunidad los que resultaron ser vulgares sabandijas.

Son Xavier Nava, los primos Valle Portilla y su cuñado García Rojas los que quedaron exhibidos en esta semana por estar involucrados en un negocio millonario en el corazón de la Sierra de Álvarez sin que puedan justificar el origen de los recursos para emprender un Hotel-Campamento de 50 millones de pesos como el que -se demostró- construyen.

(Aquí el reportaje completo para mayores y explícitas referencias: https://bit.ly/2zzhHSl)

Finalmente la ambición de la camada navista rasgó el velo de transparencia y dignidad con el que tanto se cubrieron, y del que tanto se aprovecharon…hasta que un día no resistió la máscara los colmillos.

“El Campamento del Terror” o “Rancho Fifí” como bautizaron otros medios el caso, es a la cúpula Navista lo que a Peña Nieto el asunto de la Casa Blanca o para el PRD el vergonzoso episodio de Bejarano y las ligas. Se les cayó el antifaz a los ladrones.

Los malosos y los mezquinos pensarán que este aprendiz de reportero está contento o jubiloso por el hallazgo periodístico, pero no.

Le confieso, Culto Público, que fue una verdadera tragedia y una profunda decepción para quien esto escribe, descubrir que los que enarbolaron el discurso de la verdad, el honor y la decencia, sean los mismos que hacen negocios y aprovechan las sillas (en las que no debieron jamás sentarse) para abultar sus fortunas, aumentar sus propiedades y extender sus patrimonios, y lo que quizás es lo peor: que lo hacen montados en su pose de muy nobles caballeros.

“La risita es lo que jode” dicen por ahí y es cierto, es la actitud socarrona y altanera la que agravia porque aún con pruebas, testimonios y documentos, niegan sin pudor sus fechorías abrazados de su táctica axiomática/Goebbelsiana de siempre:

A) La crítica viene del grupo adversario, por lo tanto se desacredita
B) Nosotros no somos corruptos, y si se demuestra, es falso
C) Todos los males son culpa de los opositores

Imposible argumentar con quien, por pura creencia, está convencido de tener una altura moral superior, lo que además es un rasgo fascistoide peligroso.

Al respecto me permito citar un fragmento de la columna del científico y periodista colombiano, Moisés Wasserman, publicada en el diario El Tiempo, sobre los peligros de la gente que históricamente se ha convencido de estar haciendo lo absolutamente correcto

-“ … Hitler no se veía a sí mismo como un asesino sino como el salvador que iba a construir, con un ‘hombre superior’, un imperio de mil años; se veía defendiendo la pureza de una raza y la dignidad de un pueblo. Stalin sentía que era el defensor de los oprimidos por quienes no importaba oprimir a otros. Mao purificó la moral revolucionaria matando a unos diez millones de cultivadores, traficantes y consumidores de opio.

Historias tremendas en la Biblia muestran que para los poseedores de la verdad, la crueldad es un evento menor. La Santa Inquisición, para la salvación eterna de las almas, no veía problema en martirizar los cuerpos. Boko Haram muestra orgulloso las fotos de los cientos de niñas cristianas secuestradas: las presenta como salvadas para la fe verdadera. En su visión, no fueron vendidas a viejos lascivos sino que se les aseguró una unión marital virtuosa…

…Por eso me asustan las personas demasiado buenas. Asustan quienes están tan convencidos de una verdad que no conciben que pueda ser discutida. Quienes desprecian desde su altura moral a esos pobres despistados no iluminados. Esas personas demasiado buenas están en la derecha, en la izquierda y en el verde, sentadas muy alto en sus tronos. No quiero decir que se vayan a convertir en criminales, pero sí que están generando una intolerancia con altos costos para los individuos y que mantiene a la sociedad en un estado permanente de crispación y parálisis.”

Termino la cita y hago hincapié “…Están generando una tolerancia con altos costos que mantienen a la sociedad en un estado permanente de crispación y parálisis” ¿Le suena familiar, Culto Público?

Así el gobierno municipal que tenemos, incapaz de aceptar una pizca de crítica, incapaz de admitir una idea que no provenga de sí mismos, ciegos en sus yerros, necios en sus defensas sostenidas en virtudes que están seguros de tener.

Somos los Nava-Valle-Portilla-García Rojas, somos los buenos, demasiado buenos, somos los ricos, somos los puros, somos la profecía cumplida, ¿A qué despistado se le ocurre cuestionar nuestra fortuna? ¿A quién tendríamos que dar cuentas? ¿A los muertos de hambre? ¡JA! ¿Por qué dudan de nuestra verdad, si es la única y absoluta? ¿Las leyes y la transparencia? ¿Para qué? si somos… nosotros.

Lo dicho al principio: Una pena. Una vergüenza para una generación y un sector muy amplio al que deshonran.

Y no se trata de poseer fortuna, que nadie debería disculparse por tenerla siempre y cuando su origen sea lícito, se trata de ser coherentes entre lo que se predica y lo que se hace, otorgar transparencia para exigirla, no dejar espacio a los cuestionamientos que por puro sentido común surgen: si son tan afortunados, si siempre lo han sido, ¿Por qué no pudieron invertir antes de ser administradores de las arcas municipales? ¿Por qué esconder con trucos sus declaraciones? ¿Por qué no dar parte al registro público de sus movimientos? ¿Hay que esconder sus pillerías porque son el círculo de la gente buena?

En fin, que disfrute la camada mientras pueda mantenerse sobre la impunidad de su soberbia.

Generación perdida de gente tan buena.

Jorge Saldaña
@jfsh007

También te puede interesar: Deshojando a Margarita | Columna de Jorge Saldaña

El Cronopio

La cultura es la infraestructura viva de un país: Ángel Blanco | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Publicado hace

el

EL CRONOPIO

Ángel Blanco, el músico méxico-canadiense de quien hemos tratado en varias ocasiones en esta columna; que se distingue por ser de los principales difusores de la música de Julián Carrillo, con énfasis en la de Sonido 13, intervino en la Casa de los Comunes del Parlamento Canadiense ante el Comité Permanente de Patrimonio Canadiense, bajo una invitación del mismo para disertar y proponer ideas para el desarrollo cultural de la región, enfatizando en su presentación que la cultura no es un elemento decorativo, sino la infraestructura viva de un país.

Blanco habló en el Parlamento desde la visión de los artistas que trabajan fuera de los grandes centros urbanos, donde existe talento, pero las oportunidades siguen siendo desiguales, en su calidad de artista independiente y en representación de la École de musique Alain-Caron, situada en Rivière-du-Loup, donde labora profesionalmente enseñando música; habló también desde la visión de un artista internacional que llva el nombre de Canadá al extranjero y de quien mantiene vivo el vínculo con sus raíces y herencias mexicana y estadounidense.

Sus planteamientos, dados en la Casa de los Comunes y dirigidos al contexto canadiense, son de aplicación general a nuestros pueblos latinoamericanos y en particular al mexicano, dado que subraya la infrarrepresentación de las tradiciones musicales indígenas en las instituciones educativas formales, la necesidad de integrar la innovación tecnológica en la educación musical, recordando que la tecnología no sustituye al arte; lo amplifica.

Su intervención nos hace reflexionar sobre el estado en México de la difusión y enseñanza de las tradiciones musicales autóctonas, mismas que no están integradas en la educación formal y que son también sistemas vivos de conocimiento que siguen evolucionando e influyendo en el presente. La música de los pueblos mesoamericanos estuvo muy desarrollada y se cultivaban formalmente y esas tradiciones no son solo el legado de esas grandes civilizaciones americanas. También nos hace reflexionar sobre las trascendentes contribuciones de músicos mexicanos y potosinos que suelen estar alejadas en los planes educativos nacionales.

La innovación a la que se refiere Ángel Blanco en su intervención, no sólo es tecnológica sino también conceptual, lo ejemplifica con modelos de integración entre tradición e innovación que ya se usan en algunos países han desarrollado políticas culturales que integran activamente las tradiciones locales en la educación, la creación contemporánea y la identidad nacional, demostrando que la tradición y la modernidad no son opuestas, sino profundamente interdependientes, como el caso de Burkina Faso.

En su intervención subraya que la música puede ser accesible, inclusiva y un motor de creatividad desde una edad temprana, incluso para las personas con discapacidad

. Ejemplifica con herramientas tecnológicas usadas en el Reino Unido que tienen su fuerte relación con la aportación del músico mexicano Raúl Pavón Sarrelangue que creara en 1960 el Ominifón, uno de los primeros sistemas de sintetizador didáctico, que anticipó la idea de la tecnología musical como herramienta educativa y creativa.

Resaltó la importancia de la música microtonal para ampliar los planes de estudios, diversificar las herramientas pedagógicas y profundizar en la comprensión del sonido, para lo cual puso en la palestra las contribuciones de los músicos mexicanos Augusto Novaro con su Sistema Natural de Música, y de quien tratamos en su oportunidad en esta columna, así como del potosino Julián Carrillo y su Teoría del Sonido 13 como campo coherente de experimentación sonora de donde surge una corriente que va más allá de la experimentación para convertirse en una auténtica línea de pensamiento musical.

Esta obra no debe considerarse una simple curiosidad aislada, sino una contribución significativa al lenguaje musical contemporáneo, con claras implicaciones para la educación, la investigación y la creación artística”.

Su intervención la remata recordando que el que el progreso colectivo no se mide únicamente bajo variables económicas. “Una sociedad fuerte no se sustenta únicamente en la economía sino también en la ciencia, el arte, el deporte y la filosofía: pilares esenciales de la formación humana. La próxima generación de artistas no solo necesita espacios; necesita un sistema conectado

Felicitamos a Ángel Blanco por tan distinguida invitación en el Parlamento Canadiense y en la oportunidad para resaltar uno de los puntos esenciales para el desarrollo cultural y su integración en la educación, en particular lo relacionado con el caso mexicano.

También lee: El incansable escrutador del cielo, Enrique Chavira Navarrete | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Continuar leyendo

#4 Tiempos

Hagamos Fan Fest, eso lo paga el pueblo | Columna de Haniel Valdés

Publicado hace

el

Acento Ajeno

 

La clase política potosina parece estar de acuerdo en una sola cosa: es hora de pelearse. Sin embargo para coordinarse y ahorrar dinero público, para cumplir promesas de campaña o terminar las obras conjuntas, para dialogar como adultos o políticos maduros, serios, profesionales, en lugar de andar tirando piedras con cuanta pregunta lanzan mis colegas del gremio, para eso: “no señor, no tenemos tiempo”.

El Mundial de 2026 está dejando una imagen que resume buena parte de la relación entre el gobernador Ricardo Gallardo y el alcalde Enrique Galindo: dos Fan Fest en la misma ciudad, financiados con recursos públicos distintos, promovidos por gobiernos distintos y dirigidos exactamente al mismo público, los potosinos.

Por un lado, el Gobierno del Estado adquirió un paquete de derechos de transmisión para llevar los partidos a San Luis Potosí, Soledad, Ciudad Valles y Rioverde. Por otro, el Ayuntamiento capitalino firmó sus propios acuerdos para organizar transmisiones en Plaza del Carmen.

La pregunta es inevitable: ¿era realmente necesario dos fan fest en la capital del estado?

Porque más allá de los argumentos políticos o administrativos que cada autoridad pueda presentar, el resultado práctico fue que dos gobiernos sostenidos por los mismos contribuyentes terminaron desarrollando estructuras paralelas para ofrecer exactamente el mismo servicio: que los ciudadanos vieran partidos del Mundial en espacios públicos.

Pantallas, logística, promoción, personal operativo, actividades complementarias y derechos de transmisión. Todo por duplicado.

Hasta ahora, ninguna autoridad ha transparentado completamente cuánto costaron los derechos de transmisión en cada caso. Se especula que mientras el Ayuntamiento capitalino gastó unos 11 millones, el “tetrapack” estatal superó los 60 millones.

Estas cifras pueden o no ser ciertas, pero lo que sí se conoce es que tanto el Ayuntamiento como el Gobierno del Estado comprometieron millones de pesos en contratos relacionados con sus Fan Fest destinando recursos para un mismo esquema de transmisiones mundialistas, solo que en dos plazas distintas.

El problema no es que existan eventos para acercar el Mundial a la gente. Eso puede justificarse perfectamente. El problema es la ausencia de coordinación institucional.

¿Alguien analizó cuánto habría costado un solo gran Fan Fest respaldado por ambas administraciones?

¿Alguien calculó cuánto dinero público se habría ahorrado compartiendo infraestructura, producción y permisos?

¿Alguien explicó por qué era mejor tener dos proyectos compitiendo entre sí en lugar de uno complementario?

La impresión que queda es incómoda: la rivalidad política terminó pesando más que la eficiencia administrativa.

Mientras los discursos oficiales hablan de unidad, promoción turística y convivencia familiar, las decisiones muestran otra cosa. Muestran dos gobiernos empeñados en demostrar quién podía organizar el mejor evento, aunque eso implique gastar más recursos públicos de los necesarios.

Yo veo dos niños pequeños, organizando su cumpleaños y peleados por ver quien hace la fiesta más linda. ¿El problema? Como los niños son de la misma familia, el dinero sale de la misma bolsa y los invitados son exactamente los mismos “amiguitos”.

El Mundial dura unas semanas. Las consecuencias de gastar sin coordinación permanecen mucho más tiempo.

Porque el dinero utilizado para financiar proyectos paralelos no pertenece ni al gobernador ni al alcalde. Pertenece a los ciudadanos.

Y los ciudadanos tienen derecho a preguntarse si realmente era indispensable pagar dos veces por lo mismo.

También lee: Educar en el siglo veintiuno es un acto de fe, no solo de vocación | Columna de Haniel Valdés Velázquez

Continuar leyendo

El Cronopio

El incansable escrutador del cielo, Enrique Chavira Navarrete | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Publicado hace

el

EL CRONOPIO

El 5 de junio de 1925 nace en la Ciudad de México Enrique Chavira Navarrete, el incasable escrutador del cielo; personaje que representa el renacer de la astronomía mexicana moderna. Heredero de los pioneros mexicanos de la astronomía que formaron los establecimientos para el estudio de la disciplina, entre ellos los potosinos Valentín Gama y Rodolfo Jurado y, muy especialmente de Joaquín Gallo quien le enseñó a observar y dar seguimiento a cuerpos celestes en el Observatorio de Tacubaya donde ingresó Chavira a trabajar, para luego pasar, al entonces naciente, Observatorio Nacional de Tonantzintla en Puebla, siendo de los astrónomos que iniciaron actividades en aquel lugar en 1943.

Su labor sería pionera al llevar a la astronomía observacional y a explicar que sucede en los fenómenos celestes que fue un paso significativo de la astronomía para usos prácticos que se realizaba en México a la astronomía moderna en el país, con el uso de nuevos instrumentos con los que contaría el Observatorio de Tonantzintla, como la cámara Schmidt, convirtiéndose en uno de los grandes observadores del cielo. El Observatorio de Tonantzintla se convertiría en uno d ellos principales centros de astronomía a nivel mundial, donde se descubrieron una buena cantidad de objetos celestes, participando en ello Enrique Chavira.  

En los setenta, cuando yo estudiaba física en San Luis, visitamos el INAOE que había asumido ese nombre a principios de los setenta al extenderse el observatorio de Tonantzintla a las áreas de electrónica y óptica que se agregaban a la de astrofísica, el Instituto Nacional de Astrofísica Óptica y Electrónica, conocimos a Enrique Chavira quien nos mostraba parte de la instrumentación telescópica que contaba esa institución, posteriormente al ir a continuar mis estudios a Puebla, fui compañero de la maestría en física de su hija Elsa Chavira, de quien ya hemos comentado en esta sección, y visité varias veces su casa además de encontrarlo seguido en el INAOE; entre las visitas a su casa, una de ellas de varios días pues estaba convaleciente y la familia de Elsa me albergó, descubrí que Enrique Chavira era un estudioso de las arqueología, y que había recopilado una buena colección de objetos prehispánicos propios de la región cholulteca donde estaba alojado el INAOE

, mismos que estudiaba con ahínco. 

Enrique Chavira es uno de los pilares de la astronomía observacional en México, que lo llevo a ser integrado como investigador en 1952 del Observatorio Astrofísico Nacional de Tonantzintla (OANTon), destacando en la identificación y clasificación de galaxias y estrellas azules gracias a su preparación en análisis espectral.

Entre sus descubrimientos observacionales se encuentran, el de una supernova en la región de Sagitario, el registro del quasar Ton256, que en el nombre lleva las siglas del observatorio de Tonantzintla, el objeto extragaláctico más lejano observado por la Cámara Schmidt de Tonantzintla y del Cometa Haro-Chavira en 1954 en la región del Toro. No es de extrañar que aparezca en el par de novelas de Elena Poniatowska que le dedicó la escritora al Observatorio de Tonantzintla donde trabajaba su esposo Guillermo Haro, compañero de Enrique Chavira.

A lo largo de más de cincuenta años contribuyó a la colección de más de 15 mil placas astrofotográficas del INAOE, sucesor del OANTON. La colección de placas astrofotográficas de la Cámara Schmidt de Tonantzintla que fue reconocida oficialmente en 2015 en el programa Memoria del Mundo de la UNESCO, cuestión que ya no pudo ser testigo Enrique Chavira Navarrete, pues su muerte ocurrió el 23 de noviembre del año 2000 en la Ciudad de Puebla donde radicó en todo ese tiempo. 

Sus grandes descubrimientos y la intensa labor en pro de la astronomía mexicana le valieron diversas distinciones, diplomas, cédulas reales, medallas al mérito académico y el nombramiento de Investigador Emérito en el INAOE.

Enrique Chavira, el gran astrónomo observacional, pasa a la historia como uno de los pilares de la astronomía mexicana moderna. 

También lee: La enseñanza de matemáticas para la vida, Emma Castelnuovo | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Continuar leyendo

Opinión

Pautas y Redes de México S.A. de C.V.
Av Cuauhtemoc 643 B
Col. Las Aguilas CP 78260
San Luis Potosí, S.L.P.
Teléfono 444 2440971

EL EQUIPO:

Director General
Jorge Francisco Saldaña Hernández

Director Administrativo
Luis Antonio Martínez Rivera

Directora Editorial
Ana G. Silva

Periodistas

Diseño
Karlo Sayd Sauceda Ahumada

Productor
Fermin Saldaña Ocampo

 

 

 

Copyright ©, La Orquesta de Comunicaciones S.A. de C.V. Todos los Derechos Reservados