agosto 1, 2026

Conecta con nosotros

#4 Tiempos

El buen nombre de Mira Nair | Columna de Jorge Ramírez Pardo

Publicado hace

el

ENRED@RTE

La India realiza la máxima producción fílmica anual, superior a la estadounidense.

En el caso de las sobre/ofertadas películas de Hollywood, consabido es, son películas en cantidad, oficiosas en tanto forjadas con herramientas industriales y con propósito comercial prioritario de ser un negocio de consumo a gran escala; la mayoría plagadas de lugares comunes y clichés que garanticen su comprensión a un público acrítico y desinformado; por contra, carentes de singularidad creativa y complejidad argumental verosímil. Las hay con calidad multimodal por excepción; realizadas con frecuencia por directores de origen extranjero. Los mexicanos, por orden de aparición, Luis Mandoki, Alfonso Cuarón, Guillermo Del Toro y González Iñárritu, entre ellos. Ahí también se desarrollaron y brillaron con denuedo, Charles Chaplin, británico; Fritz Lang estuvo, pero ya había dejado sus mejores aportes en Alemania (Metrópolis por sobre todo); Elia Kazan, armenio; Román Polanski, nacido polaco y Milos Forman, checoslovaco, por mencionar algunos destacados.

En el cine industrial estadounidense también estuvieron de paso precursores del cine sonoro mexicano como Fernando de Fuentes, Emilio “el Indio” Fernández y el cine/fotógrafo Gabriel Figueroa. De paso también, directores de otras extranjerías: Michelangelo Antonioni, de la vigorosa corriente neorrealista italiana, varios representantes del Free cinema inglés, el nuevocinealemanista Win Wenders y, más recientemente, la hindú Mira Nair, ahora residente en Sudáfrica.

Pese al volumen de cine indio, récord mundial de producción, a causa del monopolio de distribución que Hollywood, hasta hoy, impone al hemisferio occidental, es casi imperceptible en las pantallas grandes mexicanas en cine de la India. Por excepción y gracias a las Muestras internacionales de cine que organiza cada año la Cineteca nacional, se proyectan en circuitos no comerciales y cineclubes universitarios la obra fílmica más destacada de Mira Nair.

Nair, con notable conocimiento de la multiculturalidad de su país y los parámetros culturales básicos del hemisferio occidente y el American way of life estadounidense, realizó en su país obras fílmicas con maestría. Salaam Bombay (1988, con equivalencias a Los olvidados, de Luis Buñuel, filmada en México) y Boda monsónica (2001), proyección de una ritualidad excelsa.

NAIR EN AULAS POTOSINAS

La película “El buen nombre” (2006) de la citada Mira Nair, fue exhibida y analizada el viernes pasado al interior del Cineclub de Centro Universitario de las Artes (CUART-UASLP), dentro del ciclo El fenómeno migración en la mirada del cine. Estas fueron algunas de las reflexiones de los participantes cuya base argumental es la migración de una pareja joven Ashoke (Irrfan Khan), estudiante de posgrado en ingeniería de fibra óptica, y Ashima (Tabú), a la postre bibilotecaria, dejan la ciudad de Calcuta en la India para ir a Nueva York en los Estados Unidos. Buscan mejorar su condición económica y ampliar su horizonte cultural. En NY tienen dos hijos, Gogol/Nicki (Kal Penn) y Sonia (Sahira Nair):

Leer también: La 50ava corriente | Columna de Jorge Ramírez Pardo

• Paola, estudiante de medicina, y quien expuso el subtema Migraciones de Europa y Asia a Estados Unidos en el cine, presentó la película y aportó datos como los siguientes:
 >India tiene una población de 950 millones de personas junto con China, alrededor de un tercio de la población mundial.
 >Cerca del 50% de indios se encuentra en India y 50% viven en el resto del mundo provocando la diáspora india.
 >De entre la multiculturalidad proyectada en la película, los referentes indios son bengalíes.

• La película muestra un proceso de plena bi-culturalidad en los personajes adultos y en sus hijos de ascensión gradual que inicia con un relativo rechazo al ascendente hindú. Es fundamental un viaje al Taj Majal, inspiración para Gogol

, quien descubre su vocación por la arquitectura.

• La película tiene un ritmo armónico, logrado con conjuga frecuentes giros argumentales que muestran en paralelos sucesos de pequeño núcleo familiar en Estados Unidos y el suceder en la vida de sus ancestros en La India. En ello hay pulcritud en referentes culturales hindúes y pautas musicales ancestrales indias y contemporáneas universales.

• Hay notables equivalencias culturales entre la multiculturalidad hindú y la mexicana. También junto a las mutuas grandezas culturales, la pobreza y marginalidad actual en grandes núcleos poblacionales de ambas naciones.

• El hecho de que sea la película realizada desde una mirada femenina, la de Mira Nair, permite ver a los personajes femeninos particularmente a Ashima esposa/mamá y quien representa a su nuera Zuleikha (Moushumi Mazumdar), permite ver un desdoblamiento asombroso/constructivo de estos personajes; no solo muestran fortaleza y capacidad de asimilar su condición bicultural, en el caso de Zuleikha, con su conducta interrogación el binomio fidelidad/lealtad en la pareja.

Leer también: La migración en la óptica de un cineclub universitario | Columna de Jorge Ramírez Pardo

• Gogol/Nicki, por su parte, tarda en asimilar la herencia cultural hindú de sus padres. Su primer viaje a la india y la repentina muerte de su padre le motivan a revalorar su herencia biológica/cultural. En cambio, en un suceso que el filme deja con final argumental abierto, no entiende la etapa amorosa de su esposa Zuleikha durante sus estudios en París, previo a su matrimonio, y sus resonancias en el tiempo presente de la historia.

LA PELÍCULA DE PUEBLO QUIETO/MUSTIO ES OBSCENA

Mientras un núcleo selecto de universitarios participa en un ejercicio pleno de cineclub:

Leer también: Toledo, el infinito, el melancólico de Juchitán | Columna de Jorge Ramírez Pardo

• Un secretario de Cultura potosino, Armando Herrera pan/priísta, desentona instalado en el engaño, la mentira, el sobresueldo para él y su equipo humano, sumador de incompetencias, la mayoría creativos en retiro. No satisfecho, todavía indujo la modificación de los estatutos en el Centro de las Artes para imponer en su dirección al pri/panista Eudoro Fonseca, fundador de la dictadura grupal que mal/comanda el sector oficial de cultura. Ambos creativos en retiro, ambos nepotes o sobrinos de exgobernadores, y sin visos de cumplir el anhelo de la comunidad artística potosina: que renuncien y den paso al relevo generacional.

• Un gobernante, Juan Manuel, borroso; la criminalidad y feminicidios ya le llegan a los aparejos.

• Un presidente municipal, Xavier Nava, de acendrado como imborrable origen Gallardo, acomodaticio a cualquier marca política, es también sobrino político de exgobernador con alientos del desvencijado priísmo local. Munícipe siempre en campaña política egolátrica torpe. A ver si le resulte efectivo, y le vaya a “despertar San Luis” y advierta de su incompetencia aspiracional.

 

@PEnredarteSLP

Acento Ajeno

Las murallas de Chapultepec | Columna de Haniel Valdés

Publicado hace

el

Acento ajeno

Por: Haniel Valdés Velázquez

La ciudad de las piscinas a desnivel, los puentes verdes y las licencias gratuitas, tiene un nuevo debate público, que lo mismo puede parecer ataque político vestido de periodismo ciudadano.

Resulta que a muchos cochistas les molestan los nuevos topes de la Avenida Chapultepec, porque autos volaron sobre ellos en su primera noche. Los quejosos voladores aducen a través de reportes, que aún los topes no estaba bien señalados; lo cierto es que quien va a la velocidad permitida, no sale volando.

Por primera vez una obra vial a nivel de la calle ocupa portadas y titulares en los medios, porque para los ingenieros viales o expertos de turno la solución siempre es que el peatón suba y baje 200 escalones de horribles estructuras de hierro o que los autos sigan a 100 km/h sobre un puente o paso a desnivel.

No soy un experto en ingeniería urbana, por lo que no pretendo entrar en detalles técnicos de si está bien o mal hecho, por eso me centro en los debates que quieren forzar las páginas de Facebook que se llaman medios de prensa.

Pocas veces he visto medios cuestionar la constante construcción de estructura cochista que lejos de mejorar la movilidad, como dicen los boletines oficiales, tienden solamente a favorecer la velocidad.

¿Quién se acuerda de los peatones? ¿Quién piensa en el que quiere cruzar la calle sin tener que subirse a un gigante de hierro de más de 6 metros de altura? Antes de que lo invada un pensamiento clasista, whitexican o retrógrado y termine llamando “pobre” al que camina, tómese los 30 minutos que tarda en cada semáforo para respirar y léame con la mente un poco menos cerrada.

Las primeras quejas llegaron porque no había señalética para avisarle a los conductores que había una barda en medio de la calle, pero la mayoría de los que piden la señal con el aviso son los mismos que, a propósito, no ven las que sí están, esas que indican un máximo en la velocidad, o ser cortés con los peatones que intentan cruzar.

Señales faltan más, como una que indique para qué o quién es el carril central de Chapultepec, que en realidad nadie lo sabe a ciencia cierta, otras en toda la ciudad, las que avisen que la ciclovía no es para que se estacionen autos de los negocios de Carranza o Himno Nacional.

La Avenida Chapultepec tiene varias señales que indican que el límite de velocidad es de 50 km/h, algunas casi borradas -ahí te encargo, Ayuntamiento- pero en los videos que circularon de autos voladores, en ninguno de los casos, la velocidad del vehículo estaba por debajo del límite permitido

.

Sí hubo un fallo grande por parte de las autoridades viales municipales que no anunciaron a tiempo el tope y no colocaron la señal hasta que ya estaba listo el muro de los tormentos.

Sigue existiendo tardanza por parte de estas mismas autoridades para repintar o rescatar las señales que no solo ahí, sino en toda la ciudad, están mal pintadas, opacas, mal colocadas o tapadas por árboles.

Los medios que compartieron videos, que criticaron al gobierno municipal, que incitaron al odio de conductores hacia peatones (como si eso no fuera pan de cada día), ¿por qué no acompañaron sus post con un “circule con cuidado”, “cumpla con lo establecido”, “respete al peatón”?

A mis colegas de los medios: falta para el 2027, no empecemos desde ya a querer caerle mejor al que todavía no saben si va a seguir en el poder, hagamos periodismo útil, no crítica en busca de likes. 

Conductores: respeten al peatón. Peatones: no usen el móvil mientras cruzan las calles, ni intenten ganarle al semáforo. Ciclistas: hay solo 3 ciclovías, pero usémoslas correctamente. 

Autoridades: hagan su trabajo, pero háganlo bien, y no descuiden lo que hicieron antes por centrarse solo en obras nuevas.

Gobierno estatal: la obra municipal es para que las personas se sientan más seguras entrando a un parque bajo su cuidado, para evitar accidentes en una calle, de una ciudad que también es parte del estado.

Gobierno municipal: no se apresuren por hacer cosas solo de cara a la contienda electoral, échenle ganas y háganlas bien, respeten los tiempos, informen oportunamente a los usuarios de las vialidades.

Ya aprovechando, revisen las señales de tránsito de la zona, que necesitan mantenimiento, y luego dense una vuelta por la ciudad: hay banquetas que son estacionamientos, hay ciclovías intransitables, hay peatones en riesgo porque los conductores no siguen el reglamento.

En pocas palabras, bajemos todos la velocidad… en todo, hay topes.

También lee: Arrancó la carrera, todos la van perdiendo | Columna de Haniel Valdés

Continuar leyendo

Acento Ajeno

Arrancó la carrera, todos la van perdiendo | Columna de Haniel Valdés

Publicado hace

el

Acento ajeno

Por: Haniel Valdés Velázquez

La competencia por la elección de 2027 ya sabemos que inició hace un rato, ¿a quién le importan los tiempos electorales cuando ni Ceepac hace su chamba, ni a los políticos les importa respetar lo establecido? Aquí lo que hace falta es ganar.

Ahora, podemos ir revisando cómo va esa carrera, quienes van primero y quienes se rezagaron, pero hagamos un análisis serio y real, no mirando encuestas de esas que casualmente suelen dar ganador al que la pagó. Y lo cierto es que el ganador real hasta ahora no es ninguno.

Las batallas electorales deben pelearse en todos los terrenos, pero casi siempre es la prensa el más complicado, y el que suele dejar al ganador. Esta vez, más que nunca les está pasando factura ese campo minado que es la comunicación, han querido meterse de a lleno en el papel de comunicar, pero terminan desinformando.

Me resulta difícil de entender ¿quién aconseja a los políticos potosinos?, ¿de dónde salieron sus grupos de comunicación?, todos parecen tener un mismo objetivo, que el rival pierda, en lugar de centrarse en que su patrón gane la campaña.

Los dime y diretes que cada vez vemos más en las conferencias de prensa, los empujones e interrupciones por pseudocomunicadores e influencers de turno de páginas de facebook autoproclamadas medios, que acompañan cada banquetera, no solo demuestran la falta de educación formal, civismo y ética periodística que consume al gremio, también evidencia carencias que ya no son de la persona, vienen desde la academia y los nuevos “periodistas” que se están formando.

Pero volviendo al tema de los que hacen boletines y posts para informar que sus jefes trabajan, ¿no hay algo más que necesite comunicarse? ¿de verdad es siempre “gracias al trabajo inconmensurable del supremo líder de tal o más cuál municipio/estado/entidad” que las cosas se solucionan?

Donald Trump en su primera campaña presidencial echó a perder la prensa internacional, en números su campaña fue maravillosa, pero es un modelo netamente primermundista, la heroización, el convertir a personajes políticos en protagonistas de Marvel funcionan en economías donde la fuerza del voto está en los grandes empresarios y en poder de las multinacionales, todos quieren al empresario exitoso dirigiendo su país.

En latinoamérica solo hay un caso donde ese modelo de prensa ha funcionado, Nayib Bukele controla los medios de El Salvador y su triunfalismo lo posicionó como el presidente con mayor aceptación del mundo. En México hubo un caso muy positivo, pero al que no le alcanzó, fue la pasada campaña presidencial de Máynez, donde mientras dos señoras se la pasaban criticándose entre sí y hablando de administraciones pasadas, el emeceísta se posicionó como el más votado de su partido en una carrera por la presidencia.

¿Pero, qué pasa en el interior de los estados, en los municipios? Las personas no creen en héroes, no les importan los muchos adjetivos que acompañan a las autoridades en las notas institucionales, el pueblo busca ver sus problemas resueltos y no siempre se acuerda de quién los soluciona.

Todas las notas periodísticas y boletines institucionales parecieran redactados por la misma persona, o el mismo usuario de chatgpt, “gracias a la labor de”, “por indicación de”, “con la guía de”, no solo dejas de reconocer al que sí estuvo al sol medio día tapando el bache o 4 meses haciendo una carretera o puente, logras hartar al lector de escuchar el mismo nombre y el mismo cargo 100 veces al día, cuando lo cierto es que a veces ni por su colonia se le ha visto.

Hay campañas peores: la zumayezca idea de que los bots cuentan en urnas es de político novato. Lo peor es que le copiaron la idea y ahora sus rivales la replican en sus propias granjas, para atacar medios aliados a su contraparte.

Ojalá me equivoque, pero nos esperan 12 meses de bombos y platillos de un lado y de otro, todos jugando a ser el ganador y bombardeando al rival con cuanta tontería (o no) aparece.

No hay charla cercana con el pueblo (aunque nos hagan creer que sí), no hay investigación, búsqueda de los problemas reales que aquejan a los potosinos, solo buscan hacer estructuras cada vez más grandes para autos, prometer agua, y bombardear sus actos y sus redes de promesas vacías que saben no van a resolver los problemas.

La carrera inició, pero esta vez casi nadie está mirando la carrera en sí, ni a sus corredores, andan pendientes de los comentarios de “narradores” que no están tampoco mirando a la pista. La descomunicación va a la cabeza, y seguramente será la vencedora.

Donde reinan las mentiras repetidas hasta el cansancio, los triunfalismos, y la vieja costumbre de intentar humillar al rival, el éxito nunca será para el periodismo o la verdad, solo para quien se siente en el trono y para aquellos que decidan seguirle el juego.

También lee: Hagamos Fan Fest, eso lo paga el pueblo | Columna de Haniel Valdés

Continuar leyendo

#4 Tiempos

Una figura representativa de la literatura potosina, Ramón F. Gamarra | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Publicado hace

el

EL CRONOPIO

 

En el siglo XIX se desarrolla el género de novela en San Luis Potosí al que desde entonces han contribuido excelentes plumas potosinas entre quienes se encuentran: Francisco de Paula Palomo, Francisco de Asís Castro, Alberto Sustaita Zavala, Eugenio Verástegui, Agustín Vera, Adolfo Antonio de Alba, Miguel Álvarez Acosta, Rafael Montejano y Aguiñaga, Jesús Goytortúa Santos, Teodoro Torres, Jorge Piñó Sandoval, Jesús R. Alderete, Jorge Ferretis, Manuel José Othón, entre otros, y de manera especial Ramón Francisco Gamarra que fue de los primeros en editar una novela en San Luis Potosí.

Ramón Francisco Gamarra nació en San Luis Potosí alrededor de 1828. Participó de manera activa en la política potosina del siglo XIX siendo liberal, entre las actividades que realizaría se encuentra el periodismo, donde igualmente destacaría codirigiendo en 1885 El Diablo Verde, en 1867 fue director de El Fantasma y, en 1868 de La Charanga. En 1874 fue redactor de El Potosino, que fue un periódico que impulsó la candidatura para gobernador del estado de Manuel Muro, historiador potosino. De los periódicos oficiales del gobierno del estado, fue redactor de La Unión Democrática junto a Rafael Castillo.

En el gobierno del estado fue secretario de gobierno de tres gobernadores, Vicente Chico Sein, Degollado y Bustamante, fue también diputado en varias ocasiones. Al retirarse de la vida política, fue bibliotecario del Instituto Científico y Literario de San Luis Potosí.

En el ámbito literario, en 1868, escribió una de las primeras novelas potosinas El Filántropo, la cual se conserva en forma manuscrita, al igual que sus Memorias de un Espiritista y la Historia Contemporánea de San Luis Potosí.

En 1885 publicó por entregas Catecismo popular de la doctrina democrática y, en 1886, Ellos, un singular texto donde Gamarra aclara: “es un episodio de fondo cristiano y de forma realista que corresponde al volumen XII de mis Ensayos Literarios”. Este texto fue escrito en 1878 y publicado ocho años después por la Imprenta de Dávalos en San Luis Potosí.

Como suele suceder con los autores que mencionamos al principio, su obra no es muy conocida, existen escasas ediciones lo que ocasiona no sea difundida, a pesar de ser considerado como una figura representativa de la literatura potosina del siglo XIX,

además de su contribución al periodismo y la narrativa histórica, lo que lo lleva a ser uno de los autores relevantes en la cultura decimonónica.

Ellos, sería la novela más conocida, novela que aborda eventos históricos en un ámbito narrativo. La novela fue reeditada por el Colegio de San Luis en 1999 dentro de la serie Literatura Potosina 1850-1950, coordinada por Ignacio Betancourt.

En la presentación de Ellos, que hace el Colegio de San Luis nos indica la trama principal de la novela de Gamarra donde el autor recrear “una excepción horrorosa y rigurosamente histórica de que el amor de la madre hacia sus hijos, está siempre creciente”.

Relato alucinante en torno al incesto donde, como un mural, Gamarra intercala cuadros de costumbres, situaciones fantásticas y reflexiones culteranas acerca del mal y sus insospechadas manifestaciones. Con un recurso muy contemporáneo al ‘documentar’ la realidad, el escritor presenta una genealogía demoniaca y nos conduce ´por los vericuetos de un San Luis sorprendente y sórdido.

El abigarramiento de la narración estalla en un desenlace polifónico, cuya verosimilitud no resulta de su desarrollo anecdótico sino del extraño humor negro que caracteriza al autor.

Esta edición de El Colegio de San Luis nos permite conocer una de las obras de Ramón Francisco Gamarra, que posiblemente pueda aún conseguirse en esa institución o, al menos ser consultada en su biblioteca.

Ramón Francisco Gamarra, el político, periodista y escritor cuya obra merece ser rescatada, murió en San Luis Potosí el 18 de abril de 1886.

También lee: Arturo Medellín Anaya, su pasión por la poesía | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Continuar leyendo

Opinión

Pautas y Redes de México S.A. de C.V.
Av Cuauhtemoc 643 B
Col. Las Aguilas CP 78260
San Luis Potosí, S.L.P.
Teléfono 444 2440971

EL EQUIPO:

Director General
Jorge Francisco Saldaña Hernández

Director Administrativo
Luis Antonio Martínez Rivera

Directora Editorial
Ana G. Silva

Periodistas

Diseño
Karlo Sayd Sauceda Ahumada

Productor
Fermin Saldaña Ocampo

 

 

 

Copyright ©, La Orquesta de Comunicaciones S.A. de C.V. Todos los Derechos Reservados