#4 Tiempos
Del suicidio trascendente | Columna de Ricardo Sánchez García
Sin partitura
Jamás ningún suicidio de ninguna persona es algo que debiera alegrarnos. La lamentable decisión del cantautor ha creado un sinnúmero de comentarios en relación al #MeToo pues fue a partir de las denuncias recibidas anónimamente que se diera el fatal desenlace. Por la carta póstuma, sus interpretaciones y las posturas de quienes defienden al movimiento de denuncia pública, me referiré al suicidio, como tema de interés personal postergado por mucho tiempo.
Albert Camus, referente ineludible, define al suicidio como el máximo problema filosófico realmente serio. ¿Vale la pena vivir la vida? Es el inicio de la problematización para adentrarnos a su ensayo El Mito de Sísifo. El filósofo afirma que muchas personas prefieren salvar la vida incluso contradiciendo su aporte científico por considerarla importante. Tal es el caso de Galileo quien negó arriba del cadalso que la tierra girara en torno al sol.
En cambio, existen personas dispuestas a morir defendiendo sus ideales.
Sócrates pudo eludir beber la cicuta, pues habría hecho amistad con el carcelero que le cuidó 40 días antes de cumplir la sentencia, quien convencido de la importancia de las enseñanzas del maestro le invitó a escapar del castigo. El filósofo prefirió la coherencia, pues durante su vida habló continuamente de la importancia de respetar las leyes de la ciudad y de que, después de esta vida habría otra mejor. Ergo, quien le arranque la vida pretendiendo hacerle un mal, en realidad le hace un bien. Su muerte se considera un suicidio.
Quitarse la vida se ha tratado como si fuera un fenómeno social, decía Albert Camus, pero en el fondo es una íntima relación entre el pensamiento individual y el suicidio, “un acto como éste se prepara en el silencio del corazón, lo mismo que una gran obra”.
Antes de dar explicaciones simples sobre las razones del suicidio de una persona habría que saber si ese mismo día un amigo del desesperado no le habló con un tono indiferente, afirma el filósofo y sentencia: “Ese sería el culpable, pues tal cosa puede bastar para precipitar todos los rencores y todos los cansancios en suspenso”.
Matarse es confesar que no vale la pena vivir la vida. Pero no debemos confundirnos. El absurdo de la vida se da cuando hay un divorcio entre el hombre y ella. “Quienes se suicidan suelen estar con frecuencia seguros del sentido de la vida.” afirma el autor.
De entre los famosos que han pasado por esta encrucijada recordamos a Robin Williams. Lo estremecedor fue que este famoso habría realizado películas de contenido alentador. El ganador del Oscar (1998) participó en El Club de los Poetas Muertos, entre otras motivadoras películas.
A Ernest Hemingway y Vincent Van Gogh, les considero hombres apasionados en cada actividad que realizaron. Poniendo lo mejor de sí en cada segundo, nos dejaron una mirada alentadora del mundo con paradojas libradas vehemente, pero al final de su vida, ambos, con escopeta en mano suprimieron sus tormentos.
Casos como Marilyn Monroe y Miroslava Stern no dejan de sorprender. Vistas a distancia parecerían vidas plenas, en el apogeo de sus carreras, con fama, dinero y al parecer muchos enamorados. Colocados a menudo estos valores como deseos en la cúspide axiológica de algunas personas, pero nada les ató al trajín.
Violeta Parra seguro se fue al cielo. Una muerte anunciada a través de sus palabras. A la cantautora, pintora, escultora, bordadora y ceramista chilena la he sentido tal cual me hubiera tocado escribir su noticia.
Alfonsina Storni y Horacio Quiroga son dos grandes. De la primera sabemos la versión del suicidio adentrándose al mar, según conocida canción. De Quiroga conocemos sus escritos y cercanía con el tema recurrente de la muerte, quien escoge como final para eludir el cáncer, beber un vaso de cianuro.
Hablar de la muerte es abordar una experiencia ajena, siempre será así, pero debemos acercarnos a lo complejo de esta realidad.
La última, Armando Vega Gil. Según lo definido por Camus, lo más coherente que pudo hacer era arrancarse la vida. La salida clara frente a sus ojos por el fallido intento de cambiar lo podrido del mundo. Lo podrido fue descrito y palpado en el otro, pero no lo había sentido en carne propia.
Armando Vega Gil, murió como vivió. La responsabilidad de su libertad cobra sentido por sus palabras de reconocer las consecuencias de sus propias decisiones, pero a la vez, esta última función debía ser un acto político.
El suicidio de Armando fue, por supuesto un acto irreverente, transgresor, conmovedor, público y polémico. Pero sobretodo, fue una manifestación de soberbia empatía con fines de transformación social.
Y como en muchas de sus luchas, ha logrado trastocar las bases del movimiento que le denunció.
El Cucurrucucú se va sin victimizarse y defendiendo hasta el último aliento su verdad.
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El Cronopio
El artista, narrador, periodista e ingeniero, Alberto Sustaita | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash
EL CRONOPIO
J.R. Martínez/Dr. Flash
En la lista de los grandes literatos potosinos del siglo XIX y principios del siglo XX se encuentra Miguel Alberto Sustaita Zavala que combinó su actividad profesional entre el periodismo, la literatura, el dibujo y la música. Esta última exponiendo la vena musical familiar pues su abuelo fue el músico potosino de reconocimiento internacional León Zavala, cuyo nombre perduró en el imaginario potosino al preservarse la orquesta con su nombre, en la cual, por cierto, iniciaría sus actividades musicales Julián Carrillo.
Su nombre se suma a la lista de personajes que combinan su vocación entre las ciencias e ingeniería con las letras. Alberto Sustaita ingresaría a estudiar ingeniería en el Colegio Militar de México, después de terminar sus estudios de preparatoria en el Instituto Científico y Literario de San Luis Potosí, mismos que abandonaría para dedicarse a la escritura iniciando actividades de literatura y periodismo, en San Luis Potosí.
Miguel Alberto Sustaita Zavala nació en San Luis Potosí el 10 de mayo de 1863, su primera infancia la vivió bajo la ocupación francesa en San Luis. Si bien su obra literaria no es del todo conocida, sus composiciones musicales lo son menos, las cuales fueron influenciadas por el ambiente familiar en el cual varios de sus tíos ejercían su vocación musical heredada de su abuelo.
En sus primeros años como escritor se distinguiría por su trabajo periodístico, donde luego usaba la poesía como forma de expresión. Sus contribuciones en los periódicos locales de la época, como El Estandarte y El Correo de San Luis, usaba el seudónimo de P.K. Dor, el que luego también usaría en su obra literaria. Fue director del periódico potosino El Contemporáneo.
Su obra literaria incluye teatro, cuento, drama y novela , la cual produjo desde fines del siglo XIX hasta su muerte que ocurrió el 29 de junio de 1909.
En 1892 publicó Siete Pecados, libro de narraciones editado por la imprenta Vélez e hijos, donde Manuel José Othón hizo la presentación; presentación donde Othón lamentaba “porque en San Luis nadie lee” (¿qué tanto ha cambiado esta apreciación?).
Iniciando el siglo XX llevaría a la imprenta varias de sus obras, entre las que se encuentran la realizada en la Imprenta Popular en 1906 intitulada Las Bolado. En la Tipografía de la Escuela Militar de San Luis Potosí, editaría las obras: Nita. Drama en un prólogo y tres actos, en 1904; El crimen del Pullman en 1907; Mortales y veniales en 1907; El padre Adrián. Drama en tres, también en 1907; Mutilado en 1909, poco antes de su muerte.
En 2010 el Ayuntamiento de San Luis Potosí publicó la obra Cuentos Potosinos donde se incluyeron los escritos por Alberto Sustaita y en 1998 El Colegio de San Luis, en su colección Literatura Potosina 1850 – 1950 coordinada por Ignacio Betancourt, publicó los cuentos Un Truchiman, Doña Juanita y el Tren de Balastre.
Alberto Sustaita procreó cinco hijos en su matrimonio el 7 de mayo de 1898 con María Emilia Muñoz López realizado en San Luis Potosí.
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#4 Tiempos
El pionero de la música electrónica en América Latina | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash
EL CRONOPIO
Uno de los trascendentes desarrollos artísticos y científicos potosinos lo son los pianos metamorfoseados desarrollados por Julián Carrillo, únicos en el mundo y que abriera la puerta a un nuevo universo musical. Los pianos, diseñados dando importancia al esquema práctico del propio piano, o sea sin cambiar la disposición de las teclas, fueron diseñados para poder tocar en tercios, cuartos, hasta dieciseisavos de tono, conformando así una serie de quince pianos que fueron presentados en la Feria Internacional de Bruselas en 1958 donde obtuvieron la medalla de oro.
Previamente Carrillo había diseñado y transformado un piano comercial de alta calidad a piano de tercios de tono, cambiando por completo el cuerpo del piano, el arpa que daba paso a tener un piano en tercios de tono, lo cual fue desarrollado a finales de la década de los cuarenta del siglo XX.
En este importante diseño del piano de tercios de tono, participó un joven que se haría camino en el mundo de la música y de la tecnología, Raúl Pavón Sarrelangue que pasa a la historia de la música mexicana como el pionero en la música electrónica en América Latina.
Por el lado musical, Raúl Pavón estudiaría guitarra con el célebre guitarrista Andrés Segovia y en Milán, Italia y en Colonia, Alemania, música electroacústica. Posterior a su participación el piano de tercios de tono, continuó su trabajo en nuevos diseños y construcción de guitarras y sintetizadores.
En el ámbito de la ingeniería y tecnología Raúl Pavón se formaría en el Instituto Politécnico Nacional egresando de la licenciatura en ingeniería en electrónica y comunicaciones en 1954, graduándose como ingeniero en radiocomunicación y electrónica con un diplomado en computación, continuando sus estudios superiores en electrónica en Milán, Colonia y París.
Su formación, así, estuvo ori entada a la música y la ingeniería lo que le permitiría unir esas disciplinas en sus futuras contribuciones en la música electroacústica de la que sería pionero en América Latina destacando además como compositor e investigador.
En 1964 construyó el primer sintetizador hecho en México, el Ominifón, uno de los primeros sistemas de sintetizador didáctico, que anticipó la idea de la tecnología musical como herramienta educativa y creativa.
En el Conservatorio Nacional de México fundaría en 1970 el Laboratorio de Música Electrónica junto a Héctor Quintanar, con quien colaboró en los primeros conciertos de música electrónica y electroacústica realizados en México. En 1976 dedicándose por completo a la música electrónica y al desarrollo del Icofón, instrumento de imagen y sonido electrónicos para el cual compuso las obras Suite icofónica (1983), Fantasía creacionista (1985), Una antifantasía (1986), Fantasía de la muerte (1987), Fantasía abstracta (1989) y Fantasía cósmica (1984), algunas de las cuales pueden escucharse por Youtube.
Publicó el primer libro sobre el tema de la música electrónica en 1981, intitulado La electrónica en la música y en el arte, editado por el Centro de Investigación y Documentación Musical Carlos Chávez (CENIDIM).
Raúl Pavón Sarrelangue, que tuvo relación con una de las aportaciones potosinas al mundo, nació en 1928 y falleció en el 2008.
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Corredor Humanitario
Trump pausa ataque a Irán; Teherán niega acuerdo sobre Ormuz
El presidente de Estados Unidos aseguró que suspendió una ofensiva militar para dar espacio a un acuerdo, pero el gobierno iraní rechazó que exista cualquier pacto y advirtió que responderá si es atacado
Por: Redacción
El conflicto entre Estados Unidos e Irán entró el fin de semana en una nueva fase de incertidumbre, luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara la suspensión de un ataque militar previsto contra Irán con el argumento de abrir una ventana para un acuerdo diplomático. Sin embargo, Teherán negó que exista cualquier negociación o pacto sobre la reapertura del estrecho de Ormuz.
Trump afirmó que decidió detener la ofensiva tras conversaciones con aliados de Medio Oriente y expresó su expectativa de alcanzar un acuerdo “rápido”. Entre las condiciones planteadas por Washington se encuentran la reapertura del estrecho de Ormuz y el abandono del programa nuclear iraní.
La respuesta iraní llegó pocas horas después. El gobierno de Teherán calificó de falsas las declaraciones del mandatario estadounidense y aseguró que no existe ningún acuerdo con Washington . Además, reiteró que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado mientras continúen las hostilidades de Estados Unidos.
El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, sostuvo que su país responderá a cualquier nueva agresión, mientras medios cercanos a la Guardia Revolucionaria respaldaron la postura oficial y descartaron cualquier negociación en curso.
La tensión en la región se mantiene elevada después de cinco meses de enfrentamientos entre Estados Unidos, Israel e Irán, un conflicto que ha afectado el tránsito marítimo en el Golfo Pérsico, el mercado energético y la estabilidad de Medio Oriente.
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