octubre 20, 2026

Connect with us

#4 Tiempos

#Crónica | El día que Harry Styles me contagió de gripa

Published

on

Harry Styles

Una divertida anécdota sobre uno de los artistas más relevantes del momento

Por: Camila AR

El combustible de La Orquesta.mx siempre ha sido la vitalidad de los jóvenes periodistas potosinos. Como parte de un ejercicio para dar a conocer su talento, durante las próximas semanas publicaremos entrevistas y crónicas realizadas por  los alumnas y alumnos de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. Queremos saber cuál es la visión de las chicas y chicos que, desde ya, son responsables de registrar la memoria de nuestra ciudad.

Viernes 19 de septiembre, 2014. El Paso, Texas. 6:30 AM.

Desperté gracias al ruido que venía del baño. No queriendo abrir los ojos, oí a mi hermana Arantza decir “¿Ya te despertaste? No entiendo cómo puedes seguir dormida”, emití un sonido onomatopéyico porque realmente no quería dejar esa cama. En mi vida había conocido colchón y cojines tan cómodos.

“¡Ya párate!, ¿no estás emocionada?”, volvió a decir Arantza, mientras se retocaba las puntas del pelo de un color lila, no podían estar despintadas, no ese día. Por fin, abrí los ojos porque la luz que venía del baño había dejado de molestar. “Es un sueño. Cuándo me despierte, vamos a estar en San Luis y estaré en camino a clase de matemáticas” , le contesté.

Los sucesos de ese día, son tan claros. Recuerdo lo que comí, la ropa que usé, el vestido que compré en ese mall del Paso que estaba solo cruzando la carretera (una misión casi suicida), la gente con la que hablé y los sentimientos que me invadieron.

5:00 PM

Para llegar al estadio, un camión con pinta de limusina pasó por nosotras. Del restaurante PF Changs al estadio eran apróximadamente 15 minutos de recorrido. Ese día fueron más de dos horas. One Direction nunca había puesto pie en El Paso, así que la euforia era notoria. Llegó gente del norte de México y de otras partes de Texas para llenar el Sun Bowl Stadium. 51,500 personas.

El tráfico se volvía cada vez más desesperante y esto hizo que la emoción disminuyera, pero la pasión era tanta, que vimos abandonar sus automóviles a un costado de la carretera para llegar caminando más rápido al estadio.

Cuándo por fin llegamos al estadio, se podía oír que los teloneros ya habían comenzado a tocar. En la entrada principal, nos esperaba un guardia de seguridad con boletos en la mano, listo para llevarnos a nuestra sección. 
Hannah, una acompañante del grupo, estaba al borde de las lágrimas al saber que los teloneros, 5 Seconds of Summer, ya habían comenzado su acto y que ella no estaba en su lugar. Nos apresuró todo el camino a nuestros asientos.

Al llegar, pudimos disfrutar de la mayoría del acto de los teloneros. Yo, parada y cantando. Disfrutando de algo que no se sentía real. Solo canté. Recuerdo no sentir esas mariposas en el estómago como cuando se está nerviosa o emocionada. Era como si la versión que estaba escuchando fuera la misma versión que suelo cantar en mi habitación. Mi hermana estaba sentada en su lugar, aplaudía y sacaba su abanico para tratar de combatir el calor texano.

“¿Podemos ir al baño?”, le pregunté a mi hermana. Ella asintió y nos paramos de nuestros asientos. “¡Camila! Where are you going? It’s time!” , me informó el encargado del grupo, Keith Bond, que era momento de ir trás bambalinas.

Caminamos a un costado del estadio, donde esperaba por nosotros un guardia del evento que nos abrió las rejas para poder pasar al detrás del escenario. Rumbo al backstage, por fin comencé a sentir emoción y las famosas mariposas ya estaban presentes.

Había una puerta abierta y se nos informó que ahí sería el Meet & Greet y que nos teníamos que formar afuera del salón porque faltaba el retoque de los últimos detalles. La organizadora de eventos, Molly Thompson, se presentó ante nosotras y sugirió que se llorara antes de que nuestra foto con los de la banda fuera tomada.

De un segundo al otro, llegaron 5 Suburbans negras, completamente polarizadas, una atrás de la otra. “¡Ay!” , gritó Arantza mientras me tocaba el hombro para indicarme que viera a mi derecha. Zayn Malik y Louis Tomlinson estaban a poco más de 1 metro de distancia de nosotras. A mí izquierda, Liam Payne y un Niall Horan bajando de una de las camionetas.

Mi mente no pudo registrar muy bien que estaba pasando hasta que Harry Styles caminó frente a nosotras, “Hi guys!” dijo él, mientras nos saludaba con su mano.

Al entrar al salón, había una mesa con un mantel negro, con muchos paquetes de galletas Oreo y Chips Ahoy encima. El fondo para tomarse la fotografía, también tenía el logo de las galletas de Nabisco. Todo esto estaba, porque el primer grupo que pudo tener una foto con ellos, fueron personas que ganaron un concurso de la marca de galletas. El segundo grupo, era el grupo que estaba ahí por contactos. El tercer y último grupo, era el nuestro.

Por algún motivo, al entrar al cuarto, terminé siendo la primera en la fila.

Retiraron el fondo de Nabisco, porque el tercer grupo no iba a tener ese fondo, sino uno completamente negro. Las galletas también fueron retiradas de la mesa y nos pidieron los objetos que quisiéramos que nos firmaran. Firmaron una copia de mi disco de Midnight Memories.

Mientras esto pasaba, mi hermana bromeaba con los guardaespaldas de One Direction ya que le pidieron prestado su abanico.

“Guys, this is Camila” , dijo Alberto, uno de los guardaespaldas de la banda. En ese momento, Harry, Niall, Zayn, Liam y Louis (posicionados en ese orden), dejaron de bromear entre ellos y me voltearon a ver. Todos. Al mismo tiempo. “Ay, yo soy Camila”, pensé.

Me paralicé por unos cuantos segundos, en lo que mi mente me reclamó que hiciera algo. Harry, al notar que no estaba avanzando, comenzó a caminar hacía a mi. “Hi, I’m Harry”, dijo mientras me daba su mano para que la sacudiera y así poder presentarnos. Fue muy amable de su parte el presentarse así con todo el mundo, aunque todos sabíamos quién era él.

Mi impulsividad, decidió que no quería darle la mano, así que, en ese momento aventé su mano de un manotazo para darle un abrazo, fue la primera acción que Camila adolescente y emocionada, pudo hacer. “¿Cómo estás, Camila?”, dijo Niall, con un acento en castellano bastante cómico, dijo, mientras abría sus brazos para abrazarme.

“You alright?”, preguntó Zayn. Estaba bien, estaba sintiendo tanta felicidad acumulada que realmente no sabía qué decir o cómo actuar. Caminé hacia él para abrazarlo también. El único olor que podía percibir fue el de alguna colonia cara mezclado con una cajetilla entera de cigarros.

“Hi babe”, dijo Liam. Su brazo derecho tenía un yeso, así que antes de darme un abrazo, metió su dedo en el yeso para rascarse la piel. “Hi love, how are you?” preguntó finalmente Louis, al caminar hacia él. Noté que ya tenía los brazos abiertos, para un abrazo.

Ese fue el saludo inicial con One Direction.

Podría contar cómo me paré sobre el pie de Liam, cómo fueron las fotos, los demás abrazos, pláticas y despedidas, como mi hermana casi se tropieza frente a ellos y cómo Niall se mordía los labios en un intento de no reírse en la cara de Arantza. Pero nada de esto forma parte de la historia que les quiero contar.

La vista de lo que pasaba debajo y atrás del escenario era perfecta desde nuestros asientos. Desde el Meet & Greet nos dimos cuenta que Harry se sentía mal. Sus ojos estaban apagados, cómo cuándo tienes un resfriado terrible (se sumaba el calor sofocante y la responsabilidad de tener que cantar frente a un Estadio con más de 50,000 personas esperando por ti… con una garganta que lastima). A pesar de tener una cara de resfriado, fiebre y olor a jarabe para la tos con un sabor a cereza falsa, su actitud fue increíblemente amable y agradable. Se notaba que a pesar de su situación de salud, quería estar ahí.

Desde nuestro lugar, podíamos ver que Harry se bajó varias veces del escenario para tomar pastillas, jarabe o para que le tomaran la temperatura. Tres veces, si mal no recuerdo. Regresó al escenario todas las veces, listo para seguir cantando. Al día siguiente, subió una foto a instagram, donde se observaba un jarabe para la tos y la garganta con una taza de té de jengibre y miel al lado.

El día siguiente al concierto, a mi me picaba la garganta. Un día después, de regreso en casa, ya tenía fiebre.

¿Pudo haber sido porque la temperatura en Texas pasaba los 30 grados y en el restaurante, hotel y transporte estaba puesto el aire acondicionado?, ¿pudo haber sido el volar 4 vuelos en 2 días lo que resecó mi garganta? o ¿pudo ser Harry Styles, la única persona enferma con la que tuve algún tipo de interacción, quién me contagió el resfriado?. Claramente, la última opción es la más lógica.

Al final, cuando todo había pasado. Me encontré en San Luis, en camino a clase de matemáticas y con un resfriado terrible.

De limpiar vidrios a fundar la Facultad de Ciencias Sociales de la UASLP

El Cronopio

Leticia Almazán de la Garza, compositora potosina | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Published

on

EL CRONOPIO

San Luis Potosí ha sido tierra de compositores, donde la música de concierto y las canciones de concierto han sobresalido. Algunos de estos personajes los hemos tratado en esta sección, aunque entre ellos han escaseado las mujeres, en cuanto a composiciones se refiere. Los tiempos cambian al abrirse oportunidades a las damas y, afortunadamente, en este siglo veintiuno podemos contar con algunas compositoras potosinas. Como muestra está el concierto que ofreciera la Orquesta Sinfónica de San Luis Potosí en el mes de marzo pasado donde interpretó, en el marco del Día Internacional de la Mujer, composiciones de autoras potosinas. Entre las compositoras potosinas programadas en el concierto se encontraba Leticia Almazán de la Garza.

Leticia Almazán, al menos fue mencionada en esta columna cuando tratamos el caso de la pianista potosina Malkhut Zavala, quien tiene entre su repertorio obras de Leticia Almazán, quien actualmente es encargada de las Escuelas de Iniciación Artística Asociadas que están asociadas al Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, que a pesar del esfuerzo de sus integrantes ha sido difícil su continuación, como suele suceder con el cambio de administraciones. Leticia Almazán se desempeña como Directora Académica del CEART San Luis.

Entre sus composiciones se encuentra La Noche, obra basada en los poemas de Manuel José Othón, obra con la que obtuvo el premio 20 de noviembre “Julián Carrillo”; la obra se estrenó en 2006, y ha sido poco interpretada, hasta que se armó el concierto de marzo.

A cien años de la muerte de Othón se compone esta obra musical, que da concreción a la obra inconclusa que contemplaran Othón y Carrillo, su conjunción lírica que habían titulado Tetralogía. Una pieza para celebrar el centenario de la Independencia de México que estaría dividida en cuatro partes: Descubrimiento de América, Conquista, Virreinato e Independencia. Así sería una obra que recorrería la historia hispana de México y la construcción de un nuevo país. La muerte sorprendió al poeta y la obra quedó en suspenso; colaboración entre dos grandes figuras potosinas del arte, cuestión ya tratada en muy anterior entrega de esta sección de El Cronopio.

Ahora Leticia Almazán, se basa en la poesía de Othón para crear su obra musical La Noche. Una forma de apreciar el nuevo arte musical potosino de la mano de Leticia Almazán y la poesía del máximo poeta potosino. Por desgracia, es música que no se encuentra grabada por lo que dificulta su difusión, de por sí escasa, en aquellas obras de que se disponen grabaciones.

Leticia Almazán surge, así como una de las mujeres que abren camino en el campo de la composición en San Luis Potosí. Su incursión en esta línea de la composición es alentadora, pues puede sumarse a la escasa pero existente lista de compositoras mexicanas que incursionaron en la música clásica, entre ellas, María Grever, Sofía Cancino de Cuevas, Rosa Guraieb, Consuelo Velázquez, Ángela Peralta, María Teresa Prieto, Alicia Urreta, Guadalupe Olmedo, y ahora la joven compositora potosina Galya Cisneros, por citar algunas.

Leticia Almazán se tituló en la Licenciatura en Composición en la Escuela Estatal de Música en el año 2015, y realizó una Maestría en Administración Pública en la Universidad Latinoamericana.

Lee también: María Luisa Toranzo, pionera del cuento mexicano

Continue Reading

Acento Ajeno

Ni Moisés dividió tanto el agua | Columna de Haniel Valdés

Published

on

Por: Haniel Valdés

Hoy escribo porque cometí un error. Fui de los periodistas que estuvimos en rueda de prensa con el alcalde de la capital, Enrique Galindo Ceballos, al terminar la Junta de Gobierno con Interapas. El miércoles pasado ofreció declaraciones a medios de prensa que sí acudimos a la cita nocturna y compartió los acuerdos tomados en dicha reunión.

Ahí está mi error: al parecer mis notas no fueron lo suficientemente claras. O quizás solo fue que varios medios salieron a llenar huecos que no había.

Lo interesante de ese encuentro es que se aprobó el plan de estímulos fiscales que se llevará al Congreso del Estado para su aprobación de cara a 2027, donde se aclaró además (y se insistió mucho en eso) que la tarifa de cobro del líquido se mantendría igual que en este año.

Al día siguiente muchos medios ya traían la nota de que aumentaría la tarifa y quién sabe cuántos inventos más de colegas que no estuvieron en la conferencia de prensa y que les pareció divertido el imaginar datos e informar a medias.

Pero lo que más me preocupa no es el ruido que generaron esas notas, sino la incoherencia que se vivió en dicha reunión por parte del síndico y el alcalde de Soledad, así como de Pascual Martínez.

Según informa Galindo, entre las decisiones tomadas, está la de revisar si es posible cumplir con la petición que hizo el gobernador de no cobrar el servicio a adultos mayores. Ni los participantes por Soledad, ni el titular de la CEA, votaron a favor de dicha propuesta. ¿No están de acuerdo con la idea de Gallardo? Es que la primera vez que el gobernador habló sobre el tema, fui muy cuidadoso y me fijé claramente que ambos, Pascual

y Navarro, estaban aplaudiendo esa iniciativa.

La CEA ya es habitual que no aporte a esas reuniones, según Galindo, el titular solo ha ido a tres y no votó en esta última, tampoco dio razones ni propuso algo. Sí, el organismo responsable de la política pública del agua en el Estado no tiene nada que aportar sobre el tema.

Según informó el presidente de la junta, Juan Manuel Navarro sí aportó algo, propuso un estímulo fiscal que también quedó dentro de los acuerdos que se enviaron al Congreso. Ahora, cuando tocó votar, Navarro se abstuvo de hacerlo, ¿no está de acuerdo con una idea que él mismo había planteado? ¿o algo lo hizo cambiar de opinión?

Lo cierto es que mientras la diputada Nancy Jeannine García, presidenta de la Comisión del Agua, llama a no politizar, todos lo continúan haciendo, lo hace el aquaman Gámez Macías, lo hace el alcalde capitalino, lo hace el gobernador del estado, lo hace el alcalde de Soledad y la CEA. Mientras hay cuentas sin pagar, tinacos sin llenar, conductoras sin reparar y rezos por hacer para que El Realito no vuelva a fallar.

“Entonces extendió Moisés su mano sobre el mar, y Jehová hizo que el mar se retirase por recio viento oriental toda aquella noche; y volvió el mar en seco, y las aguas quedaron divididas.” (Éxodo 14:21)

También lee: Maestría en derechos humanos y la incómoda pregunta | Columna de Haniel Valdés

Continue Reading

El Cronopio

María Luisa Toranzo, pionera del cuento mexicano | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Published

on

EL CRONOPIO

Por: J.R. Martínez/Dr. Flash

En la antología de Liliana Pedroza sobre el cuento mexicano, A Golpe de Linternas, que en su tomo I dedica a las pioneras, se encuentra entre las antologadas la potosina María Luisa Toranzo, que dedicó parte de su vida a la escritura y que fuera figura cultural mexicana. Madre y abuela del filósofo Luis Villoro y el escritor Juan Villoro, respectivamente.

Parte de su obra literaria se recoge en libros como: Azahares, espinas y rosas; Meditaciones, Suegras; Esbozos; Tres Chiquillas; Cuadros de una exposición; Páginas viejas; Charlas con mi hija; Átomos tontos, entre otros. Libros que reflejan su formación en el campo potosino y la época que le tocó vivir, donde impera el existencialismo y la fenomenología, campos que experimentaría posteriormente su hijo Luis Villoro. En su libro de ensayos: Esbozos, que lleva como ensayo central: El dominio de sí mismo, Sophrosyne vs la Hybris, “el dominio de sí mismo” no es una negación de la vida o de los impulsos, sino la condición necesaria para la auténtica libertad. Sin el gobierno de uno mismo, el ser humano queda a merced de fuerzas externas o de impulsos ciegos, perdiendo su autonomía.

María Luisa Toranzo Jordana nació en San Luis Potosí el 13 de marzo de 1890, perteneciente a familia de hacendados, vivió su infancia en la Hacienda de Cerro Prieto en el altiplano potosino, rumbo a Zacatecas, fue hija natural y creció entre libros, estudiando idiomas y cultivando la música tocando el arpa y la mandolina. El movimiento revolucionario le llevó en la adolescencia a radicar en la Ciudad de México, donde la vida placentera se trastocaba y la famosa banda del automóvil gris hacía de las suyas, y que quedó registrada en una de las primeras películas realizadas en México, llamada justo La banda del automóvil gris de 1919 de Enrique Rosas, filmada en los lugares donde pertrecharan sus ataques. En la película aparece la casa Toranzo donde vivió María Luisa en México y donde aparece en escena acechada en el asalto a su casa por tan peculiar banda.

Los acechos no pararon para María Luisa y fue pretendida por un general revolucionario del que logró escapar partiendo a España e instalándose en Barcelona donde se casaría con el médico barcelonés Miguel Villoro Villoro, procreando a tres hijos, entre ellos al filósofo Luis Villoro. Quedaría viuda y al iniciar la guerra civil española regresa a México huyendo de nuevo de la violencia. Se instala por un tiempo en la Hacienda de Cerro Prieto y parte a la Ciudad de México para que sus hijos continuaran sus estudios de formación.

Su familia potosina de abolengo le propició una considerable fortuna que le permitió ir a Barcelona, su abuela paterna Genoveva Peña Santacruz que casó en segundas nupcias con Casimiro Toranzo Ortiz, había sido esposa de Pantaleón Ipiña Eguía, siendo madre de José Encarnación Ipiña Peña.

Su pensamiento que de cierta forma influyera en su hijo Luis Villoro lo destaca en su libro Esbozos: “El dominio de sí mismo sobre la soberbia debe de consistir, no sólo en dominarse ‘delante de la gente’ y en vuestras ‘relaciones sociales’ para que los demás ‘vean’ que sois humildes o sencillos, sino que este dominio sobre vosotros mismos y sobre vuestra soberbia debe ser de tal modo profundo, que no sea un dominio efímero, originado únicamente por el bien parecer; tampoco debe ser un dominio de autosugestión, que sin serlo, os haga creer que ya sois humildes; sino que este dominio de vosotros mismos sobre la soberbia, debe ser una especie de ‘cura’ si queréis lenta y suave, pero sí honda, minuciosa y profunda. El dominio de vosotros mismos debe ser como un cauterio que tienda a curar, aunque sea quemando; a cauterizar, aunque sea con dolor, la llaga de vuestra soberbia, el cáncer de vuestro orgullo”

María Luisa Toranzo fue una mujer de una cultura vasta que participó activamente en la vida intelectual mexicana, aportando una sensibilidad ética que complementaba el rigor lógico de la época. Su enfoque en el “dominio de sí” suele leerse como un puente entre la virtud antigua, la psicología moderna y la abierta espiritualidad. Su nieto Juan Villoro la describe como una mujer que intentaba descifrar los secretos de la convivencia humana.

María Luisa Toranzo Jordana murió en la Ciudad de México a los 78 años de edad, el 2 de abril de 1968.

También lee: El influyente divulgador de la ciencia, Luis González de Alba | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

Continue Reading

Opinión

Pautas y Redes de México S.A. de C.V.
Av Cuauhtemoc 643 B
Col. Las Aguilas CP 78260
San Luis Potosí, S.L.P.
Teléfono 444 2440971

EL EQUIPO:

Director General
Jorge Francisco Saldaña Hernández

Director Administrativo
Luis Antonio Martínez Rivera

Directora Editorial
Ana G. Silva

Periodistas

Diseño
Karlo Sayd Sauceda Ahumada

Productor
Fermin Saldaña Ocampo

 

 

 

Copyright ©, La Orquesta de Comunicaciones S.A. de C.V. Todos los Derechos Reservados