Columna de Nefrox
Venganza de promotores | Columna de Arturo Mena “Nefrox”
Testeando
Hace unos días se hizo noticia un supuesto arreglo entre el promotor Greg Taylor y Guillermo Vázquez, se decía que dicho arreglo radicaba en la venta de jugadores para valorizarlos y después venderlos a precios muy altos en el mercado nacional.
Curiosamente esta noticia salía nuevamente de una fuente ubicada en el caribe mexicano, la misma que publicó la noticia de Gustavo Matosas y Fernando Pavón.
Llama la atención que la misma fuente difundió datos de entrenadores ligados a promotores y que ambos trabajaban o trabajan para el Atlético de San Luis.
Pero intentemos darle razón a la historia.
En primer lugar, los promotores mueven todo el futbol, no solo en México, sino en el mundo. No hay liga que no tenga los intereses muy metidos de algunos promotores. Estos sujetos comercializan, venden, revaloran, esconden, engañan, seducen, cuantifican, califican y clasifican a jugadores como si fueran mercancías. Ese es su negocio, viven de mover la pelota desde un escritorio.
Segundo, es obvio que muchos (sino es que todos) los técnicos del futbol mexicano tienen promotores como agentes, y que estos mismos promotores ven una oportunidad para valuar a “sus jugadores” cuando le consiguen trabajo a sus técnicos representados.
Tercero, el valor de un jugador en el mercado aumenta por dos circunstancias: minutos jugados y rendimiento de esos minutos jugados. Por más que se quiera inflar el valor de un jugador, los directores deportivos o presidentes que negocian su traspaso, tienen que hablar de datos y precios para ajustar su valor.
Ahora bien, el caso Memo Vázquez es muy curioso. Después del brillante paso de Vázquez por Necaxa, se hablaba mucho de su partida al futbol de Sudamérica, específicamente Ecuador, estaba muy cerca de firmar con uno de los grandes de aquel país para incluso dirigir las copas en Sudamérica. Al final, acuerdos más y acuerdos menos, firmó para el Atlético de San Luis, con algunas exigencias que puso el director técnico para sentarse en el banquillo.
Siguiendo con las curiosidades, Atlético de San Luis realizó cuatro “grandes” transferencias en el mercado invernal: dos del futbol local (Javier Cortés y Felipe Gallegos) y dos del futbol de Ecuador (León y Julio). Casualmente los dos jugadores provenientes de equipos mexicanos tienen un pasado que los liga a Memo Vázquez, mientras que los dos jugadores sudamericanos jugaban en la liga donde Vázquez iba a dirigir. Dicho con otras palabras, claramente está la mano de un promotor en las transferencias.
Pero seamos claros, no estoy hablando de Taylor o algún otro promotor en específico, ni tampoco estoy hablado de que Vázquez ha actuado mal por dichos movimientos. Estoy hablando de que la nota que se publica acusando al actual técnico de San Luis, parece más una venganza mediática de alguien que ha perdido mucho dinero por cortar sus relaciones de negocio con la entidad potosina.
“Cuando el río suena es porque agua lleva”, pero no significa que esta agua sea mala: los sonidos confunden al oído poco entrenado y engañan al inocente que no quiere ver la verdad.
Cuidado con lo que se dice y atención con lo que se lee. Hay que saber mediar las cosas para intentar entender las venganzas de los promotores.
También recomendamos leer: Nuevo torneo, nuevo presupuesto | Columna de Arturo Mena «Nefrox»
#4 Tiempos
Aún quedan 102 | Columna de Arturo Mena “Nefrox”
TESTEANDO
Comenzó la fiesta, la bola rodó en CDMX y Guadalajara, México y Corea pegaron primero y se llevaron los primeros puntos, se gritaron los primeros goles y la primera voltereta se dio en Jalisco. Así se cierra el primer día de actividades en tierra azteca. La pelota ahora va a Canadá y Estados Unidos.
En CDMX México ganó pero dejó dudas, un 2-0 que debió ser mucho más contundente, un equipo que no resolvió y un arquero sudafricano que salió inspirado fueron una constante en los 90, México con nerviosismo pudo romper la estadística de nunca haber triunfado en un partido inaugural después de 7 anteriores, lo hizo bien a secas y con una tarjeta roja que aunque cuestionable se sanciona y deja a la selección con una ausencia importante para el siguiente partido.
Más tarde en Guadalajara, el estadio de las Chivas fue testigo de un insípido primer tiempo que terminó 0-0
, partido nada digno de una justa tan importante, para la segunda parte los asiáticos comenzaron perdiendo, un tremendo saque de banda que fue catapultado emulando a un tiro de esquina consigue llevar un remate de cabeza impresionante, de ahí, Corea se levanta para terminar ganando 2-1 y sacar los tres puntos muy importantes para colocarse en segundo del grupo, solo por diferencia de goles detrás de México.Buen arranque de la fiesta aunque el fútbol de nivel sigue y probablemente seguirá ausente en esta primera ronda, el estallido de la copa se verá a partir del fin de semana, cuando arranquen hasta 4 partidos diarios. Justo ahí la fiesta se habrá puesto completamente buena.
También lee: Que arranque la fiesta | Columna de Arturo Mena “Nefrox”
Columna de Nefrox
Que arranque la fiesta | Columna de Arturo Mena “Nefrox”
TESTEANDO
Hay fechas que aparecen en el calendario. Y hay otras que parecen escritas desde hace décadas.
El 11 de junio de 2026 pertenece a la segunda categoría.
Porque cuando la pelota se lance en el Estadio Azteca, no comenzará solamente un Mundial. Comenzará una historia que México lleva años esperando volver a contar. Será la tercera vez que el país reciba una Copa del Mundo y la tercera vez que el Azteca ocupe un lugar central en la memoria del fútbol. Ningún otro estadio puede decir eso.
Durante meses hablamos de sedes, remodelaciones, boletos y logística.
Ahora ya no.
Ahora empieza el fútbol.
Y eso cambia todo.
México tendrá partidos en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey. El Azteca volverá a ser protagonista con el partido inaugural y encuentros de eliminación directa; Guadalajara y Monterrey también recibirán juegos de fase de grupos y la sultana del norte, uno de ronda posterior.
Habrá aficionados de todos los continentes.
Habrá camisetas imposibles de encontrar juntas en otro lugar.
Y por unas semanas, el país volverá a sentirse el centro del mundo futbolístico.
Quizá por eso resulta tan difícil dimensionar lo que viene. Porque los Mundiales no se entienden antes de empezar.
Se sienten.
Se sienten cuando aparece la primera ceremonia. Cuando suena el primer himno. Cuando una selección desconocida le complica la vida a un favorito. Y, sobre todo, cuando descubrimos que los pronósticos casi nunca sobreviven intactos a julio.
Claro que hay candidatos.
Los de siempre.
La vigente campeona, la selección de Argentina, llega con el peso de defender una corona que pocas veces permite relajaciones.
Francia sigue teniendo una generación que parece diseñada para competir en cualquier escenario.
Brasil nunca deja de ser Brasil, incluso cuando las dudas aparecen.
España llega respaldada por una nueva generación que ha demostrado que el talento no entiende de ciclos.
Y luego están Alemania, Inglaterra y Portugal, selecciones que parecen estar siempre a una buena racha de distancia de la gloria.
Pero los Mundiales nunca pertenecen únicamente a los favoritos
. Si algo ha enseñado la historia es que siempre aparece alguien inesperado.Croacia lo hizo.
Marruecos lo hizo.
Corea del Sur lo hizo.
Y este torneo también tendrá su sorpresa.
Porque siempre la tiene. Quizá una selección africana que encuentre confianza demasiado pronto. Quizá un equipo europeo que llegue sin reflectores. Quizá una nación americana que descubra que el miedo cambia de bando cuando avanzan las rondas.
Y en medio de todo eso está México.
El anfitrión.
El equipo que carga con la ilusión de una generación entera que sueña con ver algo distinto. Con romper una barrera que parece eterna. Con aprovechar la ventaja de jugar en casa. Porque un Mundial en México nunca es solamente un torneo. Es una conversación nacional. Una pausa colectiva.
Un momento donde millones de personas hablan el mismo idioma durante noventa minutos.
Dentro de algunos años recordaremos quién levantó la copa. Pero también recordaremos otras cosas. La primera vez que vimos el Azteca vestido de Mundial por tercera ocasión.
La fiesta en Guadalajara.
Las noches de Monterrey.
Las historias que todavía no conocemos.
Porque así funcionan los Mundiales. Empiezan con favoritos. Empiezan con estadísticas. Empiezan con pronósticos. Y terminan convirtiéndose en algo mucho más grande.
Algo que durante unas semanas nos hace creer que el futbol puede detener el tiempo.
Y, para fortuna de México, ese momento está a punto de comenzar, aquí.
También lee: La respuesta siempre ha estado en casa | Columna de Arturo Mena “Nefrox”
Columna de Nefrox
La respuesta siempre ha estado en casa | Columna de Arturo Mena “Nefrox”
TESTEANDO
Durante años, el fútbol mexicano se acostumbró a mirar hacia afuera cada vez que necesitaba un entrenador. Como si la solución siempre hablara otro idioma o español con diferente acento. Como si la experiencia solo valiera cuando venía de Europa o Sudamérica. Como si aquí no pudiera construirse algo propio.
Y entonces aparece esta final.
Cruz Azul contra Pumas.
Joel Huiqui contra Efraín Juárez.
Dos técnicos mexicanos. Dos procesos jóvenes.
Dos historias que, hasta hace poco, parecían destinadas a esperar más tiempo.
Porque el fútbol mexicano suele ser impaciente con los entrenadores nacionales. Les exige resultados inmediatos, pero les niega margen. Los quiere preparados, pero rara vez les permite equivocarse. Y aun así, aquí están. A noventa minutos (o un poco más) de tocar el campeonato.
Lo de Joel Huiqui tiene algo profundamente simbólico. Un hombre que entendió durante años lo que significa cargar la presión de Cruz Azul desde adentro, ahora intentando devolverle identidad desde el banquillo. Sin reflectores exagerados, sin vender revoluciones tácticas, pero construyendo un equipo serio, compacto y emocionalmente estable. Que en Cruz Azul, después de tantos años de caos emocional, ya parece muchísimo.
Porque este equipo no juega desesperado.
No corre por ansiedad. No se rompe cuando recibe un golpe.
Y eso también se entrena.
Del otro lado aparece Efraín Juárez, quizá el caso más interesante de los dos.
Porque mientras muchos técnicos mexicanos siguen esperando una oportunidad local, él decidió salir. Aprender lejos. Equivocarse lejos. Crecer lejos.
Y eso pesa.
Su paso por el extranjero le dio algo que pocas veces se ve en entrenadores jóvenes mexicanos, una idea clara de juego y la personalidad suficiente para sostenerla. Pumas no es un equipo perfecto, pero sí es un equipo reconocible. Presiona, intenta ser agresivo, ocupa espacios con intención.
Tiene identidad.
Y en una liga donde muchos equipos cambian de rostro cada tres jornadas, eso ya es una ventaja enorme.
Por eso esta final importa más de lo que parece.
Porque sí, hay un campeonato en juego. Sí, hay historia, afición y presión. Pero también hay un mensaje. Uno que el fútbol mexicano llevaba tiempo necesitando escuchar.
Que los entrenadores mexicanos no tienen que esperar eternamente para estar listos. Que la juventud no es incapacidad. Que las ideas nuevas no necesariamente vienen de afuera.
Y quizá lo más importante: que un técnico mexicano también puede construir equipos modernos, competitivos y emocionalmente fuertes.
Cruz Azul puede romper otra barrera emocional levantando el título con Huiqui. Sería una especie de reconciliación con su propia historia, un hombre de casa devolviendo estabilidad donde tantas veces hubo caos.
Pumas, en cambio, puede confirmar algo distinto con Efraín Juárez, que el técnico mexicano también puede evolucionar, viajar, aprender y regresar más preparado que nunca.
Las dos historias tienen valor.
Las dos se sienten necesarias.
Y quizá por eso esta final tiene algo diferente. Porque más allá de quién levante el trofeo, el fútbol mexicano ya ganó una pequeña batalla que llevaba años perdiendo silenciosamente.
La de volver a confiar en los suyos.
En jóvenes entrenadores mexicanos que dejaron de pedir permiso para competir. Y que ahora, desde los dos banquillos más importantes del país esta semana, están demostrando algo que parecía olvidado, que el futuro también puede hablar con acento mexicano y que la respuesta, siempre estuvo en casa.
También lee: México vs México | Columna de Arturo Mena “Nefrox”
-
Destacadas2 años
Con 4 meses trabajando, jefa de control de abasto del IMSS se va de vacaciones a Jerusalén, echando mentiras
-
Ciudad4 años
¿Cuándo abrirá The Park en SLP y qué tiendas tendrá?
-
Ciudad4 años
Tornillo Vázquez, la joven estrella del rap potosino
-
Destacadas5 años
“SLP pasaría a semáforo rojo este viernes”: Andreu Comas
-
Ciudad3 años
Crudo, el club secreto oculto en el Centro Histórico de SLP
-
Estado3 años
A partir de enero de 2024 ya no se cobrarán estacionamientos de centros comerciales
-
#4 Tiempos3 años
La disputa por el triángulo dorado de SLP | Columna de Luis Moreno
-
Destacadas4 años
SLP podría volver en enero a clases online












