agosto 12, 2026

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#4 Tiempos

Militares, militares y más militares | Columna de Víctor Meade C.

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SIGAMOS DERECHO

“Los tres grandes enemigos del pueblo mexicano son el militarismo, el clericalismo y el capitalismo. Nosotros podemos acabar con el capitalismo y el clericalismo, pero después ¿quién acabará con nosotros? La patria necesita liberarse de sus libertadores”.

—Álvaro Obregón

A inicios de la década de los 70 —en el contexto de los movimientos pacifistas, de liberación y de lucha por los derechos civiles— Richard Nixon le declaró la guerra las drogas y, después con Ronald Reagan, comenzaron las presiones al gobierno mexicano para ponerle un alto a los cárteles y traficantes de estupefacientes. A partir de ahí, Carlos Salinas (1988-1994) trazó su estrategia de seguridad con una utilización progresiva de las Fuerzas Armadas en las tareas de combate al crimen organizado. Si bien el artículo 129 de la Constitución indica expresamente que “en tiempos de paz, ninguna autoridad militar puede ejercer más funciones que las que tengan exacta conexión con la disciplina militar”, la Suprema Corte de Justicia emitió una tesis jurisprudencial (38/2000) en 1996 en donde establece que sí es constitucional que las Fuerzas Armadas actúen en auxilio de las autoridades civiles aún en tiempos de paz.

A la luz de esta interpretación de la Corte, los presidentes Zedillo, Fox, Calderón y Peña Nieto se han servido de las Fuerzas Armadas para coadyuvar con los mandos civiles en las tareas de seguridad pública. Notoriamente, el caso de Calderón fue desastroso; a raíz de los gravísimos abusos de poder de los militares y de los asesinatos y desapariciones cometidos a inocentes, la Corte Interamericana de Derechos Humanos resolvió (caso Alvarado Espinoza y otros vs. México) que el uso de Fuerzas Armadas en tareas de seguridad debe ser extraordinario (con toda intervención justificada), subordinado y complementario (sin extensión en sus facultades), regulado (mediante mecanismos de excepcionalidad y proporcionalidad) y fiscalizado (por órganos civiles competentes e independientes).

Afortunadamente la Ley de Seguridad Interior que propuso Peña Nieto fue declarada como inconstitucional por la Corte. Sin embargo, algunas de las voces que más se opusieron a esta ley militarista fueron, precisamente, las voces de quienes hoy encabezan el Ejecutivo y tienen mayoría en el Legislativo. Durante su campaña, López Obrador aseguró que en seis meses los militares iban a estar de regreso en los cuarteles. Hoy, muy lejos de su promesa, las Fuerzas Armadas construyen y administran aeropuertos, trenes y puertos, distribuyen libros de la SEP, se encargarán de la aplicación de la vacuna del coronavirus y constituyen más del 70% de los activos de la Guardia Nacional, presentada en un inicio como un órgano civil.

Tanto las administraciones anteriores como la actual, encabezada por López Obrador, han tratado de aprovechar la errada idea de superioridad organizacional, menor nivel de corrupción y mayor eficiencia que tienen los militares con respecto de los mandos policiales para dar legitimidad a sus estrategias de seguridad. No obstante, ni en México ni en el resto de América Latina ha sido posible dar un avance considerable, guiado por los principios democráticos, en la subordinación militar.

Con la extensa ampliación de facultades y prerrogativas que el actual gobierno está otorgando a las Fuerzas Armadas, el dominio militar en diversas áreas de la administración pública puede convertirse rápidamente en un obstáculo para la gobernanza. Lo que preocupa, también, es que no ofrecen ninguna justificación seria desde Palacio Nacional para darle tantas atribuciones civiles a los militares; los argumentos versan sobre la incorruptibilidad de los mismos y la necesidad de no privatizar. El tema de la no privatización podría tomarse como válido; sin embargo, enfrascarse en el falso dilema de que para no privatizar hay que militarizar supone desconocer que existen servidores públicos notables y con las credenciales y capacitación suficientes para realizar estas tareas.

México ha sido un país militarizado desde que se constituyó como nación independiente. Comenzando con Agustín de Iturbide en 1821 y terminando con Manuel Ávila Camacho en 1940, todos los gobernantes y presidentes del país fueron militares, salvo contadas excepciones. Durante el contexto post-revolucionario, la militarización fue una de las causas principales del surgimiento de los tiránicos caudillos en los estados. Lázaro Cárdenas, por su parte, inició con el proceso de desmilitarización, aunque, claro, nunca han dejado de tener un papel protagónico en la conformación del gobierno. Hoy, los militares están más cercanos al poder de lo que habían estado en varias décadas y aun no hay una justificación cierta y suficiente. Como mencioné, la tendencia a la atribución de más facultades a los militares inició de nuevo —en buena medida— por las presiones de Nixon y Reagan, sin embargo, la situación ha dado un salto disparatado y resulta casi imposible hilar la serie de acontecimientos y decisiones que hoy tienen a las Fuerzas Armadas encargadas hasta de la distribución de los libros de texto de la SEP. Imagine usted. ¿Qué más le falta por hacer a las Fuerzas Armadas?

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El Cronopio

El artista, narrador, periodista e ingeniero, Alberto Sustaita | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

J.R. Martínez/Dr. Flash

En la lista de los grandes literatos potosinos del siglo XIX y principios del siglo XX se encuentra Miguel Alberto Sustaita Zavala que combinó su actividad profesional entre el periodismo, la literatura, el dibujo y la música. Esta última exponiendo la vena musical familiar pues su abuelo fue el músico potosino de reconocimiento internacional León Zavala, cuyo nombre perduró en el imaginario potosino al preservarse la orquesta con su nombre, en la cual, por cierto, iniciaría sus actividades musicales Julián Carrillo.

Su nombre se suma a la lista de personajes que combinan su vocación entre las ciencias e ingeniería con las letras. Alberto Sustaita ingresaría a estudiar ingeniería en el Colegio Militar de México, después de terminar sus estudios de preparatoria en el Instituto Científico y Literario de San Luis Potosí, mismos que abandonaría para dedicarse a la escritura iniciando actividades de literatura y periodismo, en San Luis Potosí.

Miguel Alberto Sustaita Zavala nació en San Luis Potosí el 10 de mayo de 1863, su primera infancia la vivió bajo la ocupación francesa en San Luis. Si bien su obra literaria no es del todo conocida, sus composiciones musicales lo son menos, las cuales fueron influenciadas por el ambiente familiar en el cual varios de sus tíos ejercían su vocación musical heredada de su abuelo.

En sus primeros años como escritor se distinguiría por su trabajo periodístico, donde luego usaba la poesía como forma de expresión. Sus contribuciones en los periódicos locales de la época, como El Estandarte y El Correo de San Luis, usaba el seudónimo de P.K. Dor, el que luego también usaría en su obra literaria. Fue director del periódico potosino El Contemporáneo.

Su obra literaria incluye teatro, cuento, drama y novela

, la cual produjo desde fines del siglo XIX hasta su muerte que ocurrió el 29 de junio de 1909.

En 1892 publicó Siete Pecados, libro de narraciones editado por la imprenta Vélez e hijos, donde Manuel José Othón hizo la presentación; presentación donde Othón lamentaba “porque en San Luis nadie lee” (¿qué tanto ha cambiado esta apreciación?).

Iniciando el siglo XX llevaría a la imprenta varias de sus obras, entre las que se encuentran la realizada en la Imprenta Popular en 1906 intitulada Las Bolado. En la Tipografía de la Escuela Militar de San Luis Potosí, editaría las obras: Nita. Drama en un prólogo y tres actos, en 1904; El crimen del Pullman en 1907; Mortales y veniales en 1907; El padre Adrián. Drama en tres, también en 1907; Mutilado en 1909, poco antes de su muerte.

En 2010 el Ayuntamiento de San Luis Potosí publicó la obra Cuentos Potosinos donde se incluyeron los escritos por Alberto Sustaita y en 1998 El Colegio de San Luis, en su colección Literatura Potosina 1850 – 1950 coordinada por Ignacio Betancourt, publicó los cuentos Un Truchiman, Doña Juanita y el Tren de Balastre.

Alberto Sustaita procreó cinco hijos en su matrimonio el 7 de mayo de 1898 con María Emilia Muñoz López realizado en San Luis Potosí.

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#4 Tiempos

El pionero de la música electrónica en América Latina | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

Uno de los trascendentes desarrollos artísticos y científicos potosinos lo son los pianos metamorfoseados desarrollados por Julián Carrillo, únicos en el mundo y que abriera la puerta a un nuevo universo musical. Los pianos, diseñados dando importancia al esquema práctico del propio piano, o sea sin cambiar la disposición de las teclas, fueron diseñados para poder tocar en tercios, cuartos, hasta dieciseisavos de tono, conformando así una serie de quince pianos que fueron presentados en la Feria Internacional de Bruselas en 1958 donde obtuvieron la medalla de oro.

Previamente Carrillo había diseñado y transformado un piano comercial de alta calidad a piano de tercios de tono, cambiando por completo el cuerpo del piano, el arpa que daba paso a tener un piano en tercios de tono, lo cual fue desarrollado a finales de la década de los cuarenta del siglo XX.

En este importante diseño del piano de tercios de tono, participó un joven que se haría camino en el mundo de la música y de la tecnología, Raúl Pavón Sarrelangue que pasa a la historia de la música mexicana como el pionero en la música electrónica en América Latina.

Por el lado musical, Raúl Pavón estudiaría guitarra con el célebre guitarrista Andrés Segovia y en Milán, Italia y en Colonia, Alemania, música electroacústica. Posterior a su participación el piano de tercios de tono, continuó su trabajo en nuevos diseños y construcción de guitarras y sintetizadores.

En el ámbito de la ingeniería y tecnología Raúl Pavón se formaría en el Instituto Politécnico Nacional egresando de la licenciatura en ingeniería en electrónica y comunicaciones en 1954, graduándose como ingeniero en radiocomunicación y electrónica con un diplomado en computación, continuando sus estudios superiores en electrónica en Milán, Colonia y París.

Su formación, así, estuvo ori entada a la música y la ingeniería lo que le permitiría unir esas disciplinas en sus futuras contribuciones en la música electroacústica de la que sería pionero en América Latina destacando además como compositor e investigador.

En 1964 construyó el primer sintetizador hecho en México, el Ominifón, uno de los primeros sistemas de sintetizador didáctico, que anticipó la idea de la tecnología musical como herramienta educativa y creativa.

En el Conservatorio Nacional de México fundaría en 1970 el Laboratorio de Música Electrónica junto a Héctor Quintanar, con quien colaboró en los primeros conciertos de música electrónica y electroacústica realizados en México. En 1976 dedicándose por completo a la música electrónica y al desarrollo del Icofón, instrumento de imagen y sonido electrónicos para el cual compuso las obras Suite icofónica (1983), Fantasía creacionista (1985), Una antifantasía (1986), Fantasía de la muerte (1987), Fantasía abstracta (1989) y Fantasía cósmica (1984), algunas de las cuales pueden escucharse por Youtube.

Publicó el primer libro sobre el tema de la música electrónica en 1981, intitulado La electrónica en la música y en el arte, editado por el Centro de Investigación y Documentación Musical Carlos Chávez (CENIDIM).

Raúl Pavón Sarrelangue, que tuvo relación con una de las aportaciones potosinas al mundo, nació en 1928 y falleció en el 2008.

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Corredor Humanitario

Trump pausa ataque a Irán; Teherán niega acuerdo sobre Ormuz

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Donald Trump

El presidente de Estados Unidos aseguró que suspendió una ofensiva militar para dar espacio a un acuerdo, pero el gobierno iraní rechazó que exista cualquier pacto y advirtió que responderá si es atacado

Por: Redacción

El conflicto entre Estados Unidos e Irán entró el fin de semana en una nueva fase de incertidumbre, luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara la suspensión de un ataque militar previsto contra Irán con el argumento de abrir una ventana para un acuerdo diplomático. Sin embargo, Teherán negó que exista cualquier negociación o pacto sobre la reapertura del estrecho de Ormuz.

Trump afirmó que decidió detener la ofensiva tras conversaciones con aliados de Medio Oriente y expresó su expectativa de alcanzar un acuerdo “rápido”. Entre las condiciones planteadas por Washington se encuentran la reapertura del estrecho de Ormuz y el abandono del programa nuclear iraní.

La respuesta iraní llegó pocas horas después. El gobierno de Teherán calificó de falsas las declaraciones del mandatario estadounidense y aseguró que no existe ningún acuerdo con Washington

. Además, reiteró que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado mientras continúen las hostilidades de Estados Unidos.

El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, sostuvo que su país responderá a cualquier nueva agresión, mientras medios cercanos a la Guardia Revolucionaria respaldaron la postura oficial y descartaron cualquier negociación en curso.

La tensión en la región se mantiene elevada después de cinco meses de enfrentamientos entre Estados Unidos, Israel e Irán, un conflicto que ha afectado el tránsito marítimo en el Golfo Pérsico, el mercado energético y la estabilidad de Medio Oriente.

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