México

Líder de federales inconformes estuvo preso por secuestro: Durazo

Ignacio Benavente no forma parte de la Policía Federal, dirige una asociación civil y estuvo preso varios años por el delito de secuestro

Por: Redacción

Alfonso Durazo Montaño, titular de la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, informó que Ignacio Benavente Torres, presidente y fundador de la asociación civil Pro Libertad y Derechos Humanos en América, figura como uno de los líderes de los policías federales inconformes.

Durazo añadió que Benavente Torre no pertenece a las fuerzas policiacas y, además, estuvo en prisión varios años por el delito de secuestro.

“Se trata de Ignacio Benavente Torres presidente de la organización Pro Libertad y Derechos Humanos en América, sentenciado por el delito de secuestro cumpliendo la pena impuesta del interior del Cefereso número 32, declaró el Secretario en conferencia de prensa.

De acuerdo con información de internet, la asociación que lidera Benavente fue fundada en marzo de 2013 y tiene como objetivo “promover, difundir y enseñar los derechos humanos de todas las personas que se encuentran en vulnerabilidad, de tal forma que se puedan reintegrar y resocializar a la comunidad.  Especialmente a los inmigrantes y a las personas privadas de la libertad”.

En conferencia de prensa, Alfonso Durazo dijo que hay errores en la implementación de la Guardia Nacional, y confirmó que siguen las negociaciones con elementos de la Policía Federal, aunque mencionó que el paro nacional no tiene razón de ser y que ha sido aprovechada por opositores del gobierno actual.

Finalmente, el titular de Seguridad dio a conocer el finiquito y destacó que el plazo para realizar la transferencia de los elementos de la corporación a otras dependencias será de 18 meses y se hará de manera gradual.

Con información de: Sin Embargo

La Policía Federal en SLP sigue operando pese a convocatoria a paro nacional

Nota Anterior

Invertirán 4 mdp para pavimentar Camino a San José del Barro

Siguiente Nota

1986: el año que marcó un antes y después para el Perro Aguayo | Columna de Los Coliseínos