octubre 24, 2026

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Opinión

La Garita, un espejo…. de la realidad

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En 1930 logró conformarse el Ejido conocido como La Garita de Jalisco en el Municipio de San Luis Potosí. Este conjunto de tierras originalmente contaba con 1008 hectáreas después de haber sido reconocido como un título virreinal que reconocía un asentamiento humano y comunidad sobre una superficie de 3,770 hectáreas.

¿Cómo es que pasó a disminuirse en aquél momento a menos de un tercio de su tamaño original?

Entre donaciones en las que se dotó a otras comunidades de varias hectáreas como sucedió con Escalerillas, Capulines, La Tenería, entre otros.

Los ejidatarios nunca tuvieron una posesión real de sus tierras porque los trámites burocráticos de papeleo para legitimar esos derechos, siempre estuvieron empañados por información incorrecta, a través de la cual, con engaños y un verdadero abuso tanto de las autoridades, como de los intereses de algunos desarrolladores, sirvió para que algunos vivales se aprovecharan de las circunstancias de ignorancia de los ejidatarios para ir despojándolos de sus tierras hasta reducir su extensión a casi nada….

Los “empresarios” especuladores expertos manipularon los planes de desarrollo de la ciudad capital para provocar un crecimiento en sentido opuesto al originalmente trazado, impactando ambientalmente todo el entorno y eso lo vemos actualmente en los niveles de contaminación en el aire que respiramos en San Luis Potosí.

Luego de un sinfín de operaciones que no cumplieron en su momento con las formalidades indispensables para que esas tierras que conformaban el Ejido y después pasaron a manos de particulares, en 1994 aportaron 200 hectáreas para participar en un “gran proyecto” con el cual los ejidatarios pasarían a alcanzar una calidad de vida sin las carencias de la pobreza extrema de tantos años de abusos y despojos, les entregaron a cada ejidatario en pago 2,500 metros cuadrados de los nuevos desarrollos… Con esta me cobro y con un pedacito te pago.

Actualmente existen 90 ejidatarios y aunque existe división entre algunos de ellos porque los desarrolladores los han intimidado con contratos que exigen la no actuación judicial para hacer ningún reclamo por las tierras aportadas, nos encontramos con una situación más grave aún.

En ese año de 1994 se hace una aportación mayor de 620 hectáreas y el despojo es muy evidente porque, luego de constituir en 1995, en el año 2000 piden los desarrolladores un cambio de uso de suelo de 737 hectáreas. Caray, 117 hectáreas que no corresponden a la aportación de las 620 hectáreas aportadas.

Actualmente se encuentran varias demandas en trámite ante el Tribunal Agrario, donde se reclama el despojo de esas 117 hectáreas que salen de las medidas del polígono aportado en 1994 y aunque se diga que la moneda está en el aire, la autoridad juzgadora debe considerar todas las pruebas aportadas y que gracias a la tecnología con la que se cuenta hoy día, no se puede hacer ojo de hormiga ante una realidad que en documentos y pruebas fehacientes hará por vez primera justicia a los ejidatarios del Ejido de La Garita de Jalisco en esta ciudad d San Luis Potosí.

Las sentencias que están por emitirse en el Tribunal Agrario serán el espejo de esta realidad que traerá como consecuencia revelar los abusos que entre particulares y autoridades se generaron en perjuicio de los ejidatarios de La Garita y se espera que una vez sea demostrada la injusticia, se repare el daño constante que por años se ha vivido en esa comunidad.

También lee: Xavier Nava reaparece… y viene con su plan B | Columna de Ana G Silva

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“De Forbes al Porfas”: La coartada de aspirante | Apuntes de Jorge Saldaña

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Culto Público, hijos de la coartada perfecta:

Si usted planea lavar dinero, cobrarle fortunas a Pemex con bendición de Tabvástagos, empresas facturalotodo y beneficiarse del huachicol, por favor no busque abogados: declare que quiere ser candidato.

Así, cuando la UIF le congele las cuentas, no tendrá que explicar los 400 millones inyectados de la noche a la mañana por su medio hermano ni decir nada sobre los socios compartidos y “casualidades” hasta de vecindad y notario con las empresas de Andy López Beltrán (-perdón, quise decir de su impecable y honorable amigo Amilcar Olán)

Que nada de eso le quite el sueño febril de octubre. Deje eso para los “malos” y que somos menos.

Para “los buenos que son los más” (los más…luego le digo que) basta con huir a Estados Unidos y ponerse en el papel de víctima y gimotear como damisela en apuros que se le persigue solo por ser aspirante a mejorar la vida de “sus hermanos potosinos a los que quiere mucho”.

A otra orca con esa foca. El periódico Reforma confirmó hoy lo que nosotros habíamos humildemente aportado en LaOrquesta con el anexo documental y reportaje publicado hace poco menos de dos semanas.

Reforma hoy es irrefutable y su investigación no deja dudas: a Gerardo Sánchez Zumaya no lo investiga la autoridad por sus votos en potencia, lo hicieron correr sus cuentas de banco hinchadas de dinero público ilícitamente obtenido y que hoy están bajo cero.

Y un asunto fundamental: El Huasteco NO es investigado por sus “enemigos”, y no está huyendo de miedo por un gobernador.

Pasó de Forbes a “Porfas” en las oficinas de sus “amigos” con los que tanto presumió cercanía.

Aquí no se vale engatusar a nadie: Es el gobierno de la 4T, el de Claudia Sheinbaum

, el que está limpiándose de Tabasco.

Es el que está separándose justamente de personajes que están manchados de huachicol con billetes pegajosos de crudo y perfume de Villahermosa.

El Huasteco está huyendo sin ser aún perseguido (otra casualidad con Amilcar Olán)

Está siendo investigado por autoridades con las que presumió cercanía a los dos pares de vientos.

El Huasteco la hizo de Gulliver: pasó de la isla en la que se sentía un gigante, a la otra isla, en la que es un “inútil, pequeño y perdido”, como lo canta Miguel Bosé.

Entonces que nadie llore como Niño, todos ya están grandes, sabían lo que hacían y las reglas del juego.

30 millones no compran impunidad transexenal y ya le quedó claro a Gerardo, que anda a salto de mata en Texas, en una de esas, se convierte en colaborador voluntario de los Estados Unidos… o en involuntario eslabón más débil.

Aquí le dejo el documento que publica hoy Reforma y que -bien raro- me encontré bajo unos correos de la UIF en mi escritorio.

El joven que aparece en el documento, Eduardo Isaac Sánchez Zúñiga, es medio hermano del Huasteco, comparten padre, empresa, chequera, colonia en Tabasco y congelador de liquidez.

Yo soy Jorge Saldaña.

Lee también: La casual visita de Mario Delgado

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Opinión

¿Quién cambia la cerradura? | Columna de Gonzalo Hernández Araujo

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Ilustración de una hilera de puertas con el mismo candado viejo y una caja azul con una cerradura nueva sin abrir frente a cada una.

Sistema Operativo

Imagina que en millones de edificios se descubre la misma cerradura defectuosa y que, de un día para otro, todo mundo sabe cómo abrirla. El fabricante ya mandó la cerradura nueva. Pero cada edificio tiene que instalarla por su cuenta, y muchos todavía no lo hacen. Con esa imagen explicó Matt Shumer lo que pasó esta semana en internet, y es la más clara que he leído.

La cerradura se llama PHP. Es el lenguaje que corre en el servidor detrás de buena parte de los sitios web, incluidos los hechos con WordPress. El 21 de octubre, el proyecto publicó correcciones para dos fallas críticas que podían permitir a un atacante ejecutar código en un servidor sin necesidad de contraseña. Según Matthew Prince, director de Cloudflare, los intentos de aprovecharlas pasaron de miles a millones en cuestión de horas.

De la metáfora, lo que más me interesa no es la cerradura. Es quién la instala.

1. Por qué esta vez es distinto

Durante años, encontrar fallas así requería gente muy especializada, y había poca. Esa escasez era, en buena medida, nuestra protección. Ya no lo es: las herramientas de inteligencia artificial ayudan a encontrar huecos y a probarlos a una velocidad que antes no existía.

Entre el aviso y el primer intento de ataque ya no cabe una semana. A veces caben horas. Esperar a que «alguien lo vea» dejó de ser un plan.

2. Si solo usas internet

Si eres usuario, la falla no vive en tu teléfono ni en tu navegador. Vive en los servidores de los sitios que visitas, y no puedes parcharla tú. Lo que sí puedes es cerrar las puertas que dependen de ti, porque cuando un sitio se compromete lo que sigue suele ser lo de siempre: datos filtrados y llamadas o mensajes que suenan demasiado reales.

  • Actualiza tu teléfono, tu computadora y tu navegador desde su propia configuración, nunca desde un aviso que te aparezca en una página.
  • Estas semanas, piénsalo dos veces antes de poner tu tarjeta en una tienda en línea que no conoces.
  • Si alguien te llama o te escribe para pedirte un código que te acaba de llegar por mensaje, es una estafa. Siempre. Cuelga y marca tú al número que viene en tu tarjeta.

3. Si tienes un negocio con sitio web, tú eres la puerta pequeña

Shumer recomienda alejarse de los sitios pequeños mientras pasa la tormenta, porque son los que menos probabilidades tienen de haberse actualizado y desde afuera no se nota. Para el usuario es un buen consejo. Para el dueño de un negocio es otra cosa: el sitio pequeño es el suyo.

En México, más de 126 mil sitios activos usan PHP, según estimaciones de BuiltWith. En la columna de Ignacio Gómez Villaseñor en Milenio, un conteo con Shodan encontró al menos 8,600 servidores mexican os con versiones de PHP que nunca recibirán corrección: cerca de uno de cada cinco detectados en el país, y es un mínimo. Ni el gobierno se salva: un sistema de la SEP todavía corre una versión de 2004. Y, como advierte ahí un especialista, que no haya alertas no descarta que alguien ya haya entrado.

Para darte una primera idea sin instalar nada, la empresa de seguridad Aikido publicó un verificador gratuito: escribes la dirección de tu sitio y hace una prueba ligera desde afuera. Úsalo solo en un sitio que sea tuyo o que tengas permiso de revisar, y deja sin marcar las pruebas de choque opcionales, porque pueden tumbar el sitio por un momento. Si el resultado sale limpio, no significa que estés a salvo; la propia herramienta lo advierte. Es un termómetro, no un diagnóstico.

4. El parche existía. La última palabra no era mía

El mismo 21 revisé las cuentas de hosting que administro. Antes de saber si alguna estaba expuesta, tuve que averiguar qué tenía cada una.

Una seguía en PHP 5.6, una versión tan vieja que no tiene corrección oficial. Ahí no había parche que aplicar: había que mover el sitio a otra versión y comprobar que siguiera funcionando. Otra estaba en 8.1, que el proyecto ya no mantiene; depende de que algún proveedor traslade la corrección. La mayoría estaba en 8.2. El parche ya existía, pero el servidor todavía no lo traía, y esa capa no la actualizo yo, sino el proveedor de alojamiento.

Podía revisar el mismo día. No podía decidir cuándo quedaba arreglado.

Eso es lo que deja ver la metáfora si la sigues un paso más. En un edificio hay dueño, administrador, conserje y cerrajero. En un sitio web también: quien paga, quien lo hizo, quien lo mantiene y quien renta el servidor. Muchas veces nadie acordó cuál de ellos cambia la cerradura.

5. Mitigar no es arreglar

Cloudflare activó reglas de protección unas horas antes del anuncio, incluso para cuentas gratuitas. Si tu sitio pasa por Cloudflare, tienes una capa más. Es una buena capa, pero compra tiempo: bloquea ciertos ataques, no cambia la versión vulnerable que sigue instalada. El aviso de PHP lo dice sin rodeos: las medidas temporales reducen la exposición, y solo actualizar resuelve el problema.

Con la frase «el sitio funciona» pasa algo parecido. Que cargue rápido y reciba formularios demuestra que funciona hoy. No demuestra que alguien lo esté manteniendo.

No necesitas saber programar para hacerte cargo de esta parte. Necesitas que la responsabilidad tenga nombre. Pregúntale a quien lleva tu sitio:

  • ¿Qué versión de PHP tengo y quién puede actualizarla?
  • ¿Quién revisa WordPress, sus extensiones y el servidor cuando sale un aviso como este?
  • ¿Cómo me entero, y quién actúa si pasa un viernes en la noche?
  • Lo que pago de hosting cada año, ¿incluye respaldos y un plan para cuando pasa algo así, o solo el espacio para que mi sitio exista?

En un negocio pequeño casi nadie lo pregunta al contratar, y muchas veces el mantenimiento no viene incluido. Si la respuesta es «eso lo ve el hosting», pregunta qué significa exactamente. Pagar el hosting no es lo mismo que pagarle a alguien para que cambie la cerradura.

La versión completa está en mi archivo personal: El parche no es lo difícil. Saber quién lo aplica, sí

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Columna de Nefrox

San Luis en el Azteca: la historia también juega esta noche | Columna de Arturo Mena “Nefrox”

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TESTEANDO

Hay estadios que parecen guardar una parte de la historia del fútbol mexicano en cada rincón. Escenarios donde el tamaño de la cancha parece quedarse corto frente a la cantidad de recuerdos que han pasado por sus tribunas. El Estadio Azteca es uno de ellos. Para el fútbol potosino, visitarlo ha significado enfrentarse a algunos de los clubes más importantes del país, medir fuerzas en noches de máxima presión y descubrir que, incluso en una cancha acostumbrada a las grandes historias, también puede aparecer una sorpresa con acento de San Luis.

Este viernes, el Atlético de San Luis volverá a la capital para medirse con Atlante, un rival con el que comparte más historia de la que podría sugerir el calendario actual. El partido corresponde a la jornada 14 del Apertura 2026 y llega en un momento en el que los potosinos necesitan convertir sus buenas intenciones en puntos que los mantengan con posibilidades reales de pelear por un lugar en la Liguilla. No es una visita para hacer turismo fútbolístico. Es una oportunidad para demostrar que la victoria ante Querétaro puede convertirse en el inicio de algo más consistente.

El Azteca, hoy identificado comercialmente como Estadio Banorte, representa una prueba particular. No basta con llegar a la Ciudad de México y resistir el ambiente. Hay que entender el escenario, administrar los momentos del partido y mantener la personalidad cuando el rival encuentra la manera de apretar. Aunque el nombre del anfitrión esta noche sea Atlante y no América, jugar en ese inmueble coloca al Atlético en un contexto distinto al de una jornada habitual en el Alfonso Lastras.

La historia de San Luis en ese estadio tiene uno de sus capítulos más interesantes precisamente frente al América. Durante años, visitar al conjunto de Coapa parecía una tarea que exigía rozar la perfección. Sin embargo, el Atlético de San Luis ha demostrado que puede competir y ganar en ese terreno. En febrero de 2022 consiguió una de esas victorias que cambian la conversación: derrotó 3-2 al América como visitante. Más adelante, en mayo de 2023, volvió a imponerse 2-1 en el Azteca durante la vuelta de los cuartos de final, aunque el resultado global favoreció a los azulcremas.

En diciembre de ese mismo año llegó otro resultado significativo. El Atlético ganó 2-0 en la vuelta de las semifinales del Apertura 2023. Fue una demostración de carácter en una cancha donde pocos visitantes consiguen imponer condiciones. Pero la contundencia del triunfo no alcanzó para revertir el 5-0 que América había conseguido en San Luis en el partido de ida. Aquella noche dejó una lección amarga: se puede ganar en uno de los estadios más importantes del país y, aun así, quedarse a las puertas de la final por lo ocurrido anteriormente.

Esos resultados permiten poner en perspectiva las visitas potosinas al Azteca. En los registros recientes de sus enfrentamientos como visitante ante América aparecen victorias importantes, pero también derrotas que recuerdan la dificultad de sostener el rendimiento en una cancha de esa dimensión. No existe una fórmula para ganar ahí. La historia demuestra, más bien, que San Luis puede encontrar oportunidades cuando consigue jugar con valentía, aprovechar los errores del rival y mantener el orden sin renunciar al ataque.

Sin embargo, el partido de esta noche tiene otra particularidad: el adversario será Atlante, una institución cuya trayectoria atraviesa distintas épocas del fútbol mexicano. Los Potros han pasado por cambios de sede, descensos y regresos, pero conservan una identidad reconocible y una afición que espera que el club vuelva a ocupar un sitio importante en la Primera División. Su regreso a la máxima categoría convierte este encuentro en algo más que un cruce entre dos equipos que buscan puntos.

Atlante y Atlético de San Luis no se enfrentaban desde marzo de 2019, cuando empataron sin goles en un partido de la entonces Liga de Ascenso. Aquellos encuentros pertenecen a una etapa distinta para ambas instituciones. El San Luis que terminó conquistando el ascenso tuvo que aprender a competir en eliminatorias exigentes, y uno de sus episodios destacados frente a los azulgranas ocurrió en las semifinales del Apertura 2018. Los potosinos ganaron 3-0 el partido de ida, aunque Atlante respondió con un 2-0 en la vuelta. San Luis consiguió avanzar y posteriormente se coronó en aquella competencia.

Si tomamos como referencia los seis enfrentamientos oficiales registrados entre ambos clubes en esa etapa reciente, el balance favorece al Atlético: tres victorias potosinas, dos de Atlante y un empate. Los números corresponden a la etapa en la que ambos coincidieron en la categoría de ascenso; no deben confundirse con un historial completo de todas las franquicias o épocas que han representado al fútbol de San Luis Potosí. Lo verdaderamente relevante es que el Atlético ya conoce lo que significa enfrentar a los Potros en partidos donde el margen de error puede ser mínimo.

Ahora, la historia cambia de escenario y de contexto. Ambos equipos se encuentran en la Liga MX, con la presión de una temporada que comienza a entrar en su tramo decisivo. San Luis llega después de vencer 2-1 a Querétaro en el Clásico de la 57, un resultado que le permitió recuperar ánimo y ofrecerle una alegría a su gente. Atlante, por su parte, viene de ganar 1-0 a FC Juárez y buscará aprovechar la condición de local para enlazar resultados positivos.

La clasificación también ayuda a entender lo que está en juego. Antes de esta jornada, el Atlético suma 16 puntos, producto de cuatro victorias, cuatro empates y cinco derrotas. Atlante tiene 14 unidades, con tres triunfos, cinco empates y cinco derrotas. La distancia entre ambos es pequeña y una victoria puede modificar el panorama de cualquiera de los dos. Para San Luis, sumar fuera de casa sería una manera de confirmar que el triunfo en el clásico no fue una reacción aislada, sino un paso hacia una mayor regularidad.

El desafío está en que jugar bien durante algunos minutos no será suficiente. El Atlético ha mostrado capacidad para generar fútbol y encontrar el arco, pero también ha concedido oportunidades que terminan complicando partidos que parecían controlados. En una visita como esta, esos detalles pueden resultar determinantes. Atlante no necesita dominar durante los noventa minutos para hacer daño; le basta con encontrar un espacio, aprovechar una pérdida o convertir una pelota detenida en una oportunidad clara.

Por eso será importante que San Luis no confunda la confianza con la relajación. Haber ganado el Clásico de la 57 representa un impulso emocional, pero el fútbol no concede puntos por lo que un equipo hizo en la jornada anterior. Cada encuentro exige resolver problemas distintos. Esta vez, los potosinos tendrán que competir en una cancha de grandes dimensiones históricas, ante un rival que también necesita sumar y frente a una clasificación que no permite desperdiciar demasiadas oportunidades.

El Atlético debe encontrar en la experiencia de sus jugadores y en la capacidad de su mediocampo las herramientas para manejar el encuentro. Si logra mantener la pelota, elegir bien cuándo acelerar y reducir los errores en la salida, tendrá posibilidades de incomodar a Atlante. Si, por el contrario, permite que el partido se convierta en una sucesión de pérdidas y ataques desordenados, terminará exponiéndose a un rival que sabe que una victoria en casa vale más que tres puntos cuando se trata de afianzarse en su regreso a Primera División.

También habrá que observar la respuesta ofensiva. San Luis llega con futbolistas capaces de marcar diferencias, pero la responsabilidad no puede descansar exclusivamente en quienes aparecen en la última línea de ataque. Para competir como visitante, el equipo necesita que todos participen: que la defensa sostenga la concentración, que el mediocampo encuentre soluciones bajo presión y que los delanteros aprovechen las oportunidades cuando aparezcan. En partidos así, la contundencia puede pesar tanto como la posesión.

Hay otra razón por la que esta visita importa. San Luis ha vivido temporadas en las que ha conseguido entusiasmar a su afición y otras en las que ha dejado la sensación de que pudo haber alcanzado algo más. La diferencia entre una campaña irregular y una que termina con aspiraciones reales suele encontrarse en los encuentros que parecen pequeños sobre el papel. Sumar en la capital, después de un triunfo en el clásico, puede ayudar a construir una secuencia positiva. Perder, en cambio, obligaría a volver a empezar el trabajo emocional y fútbolístico.

No se trata de convertir el partido de esta noche en una final anticipada. Todavía queda camino por recorrer. Pero tampoco tendría sentido minimizar su importancia. Cuando la tabla está tan apretada, cada punto puede modificar las posibilidades de un equipo. San Luis necesita dejar de mirar la clasificación como una promesa y empezar a convertirla en una realidad que dependa de sus resultados.

El Azteca ha visto al Atlético ganar, sufrir y quedarse cerca de objetivos importantes. Las victorias ante América en 2022 y 2023 demostraron que los potosinos pueden competir en ese escenario; la eliminación de las semifinales de 2023 recordó que un buen partido no siempre borra los errores acumulados. Esa memoria debe servir como referencia, no como garantía. El pasado puede orientar, pero no juega el partido de hoy.

Atlante representa un desafío distinto. No se trata de repetir lo sucedido frente a América ni de vivir de los recuerdos de las eliminatorias de ascenso. Se trata de enfrentar a un rival que vuelve a encontrarse con San Luis en la máxima categoría y que tiene sus propias razones para buscar la victoria. La historia entre ambos añade interés al encuentro, pero serán los futbolistas actuales quienes decidan qué lugar ocupa esta noche en la memoria de sus aficionados.

San Luis llega con la posibilidad de encadenar una segunda alegría consecutiva y acercarse a los puestos que mantienen viva la pelea por la fase final. Tiene enfrente a un equipo que también necesita sumar y que buscará hacer valer su localía. La diferencia no estará en el nombre del estadio, en la nostalgia de las viejas eliminatorias ni en las estadísticas por sí solas. Estará en la capacidad de resolver los momentos difíciles y de aprovechar los favorables.

El fútbol potosino ha aprendido que las grandes noches no siempre se construyen con un estadio lleno o con un rival de enorme popularidad. A veces comienzan con una victoria inesperada, con un equipo que se atreve a jugar lejos de casa y con la decisión de no conformarse con competir dignamente. Esta visita ofrece una oportunidad para dar ese paso.

El Azteca guarda recuerdos de grandes partidos, pero no puede decidir el resultado de esta noche. Atlante tendrá su oportunidad y San Luis también. Para el Atlético, la tarea es sencilla de explicar, aunque difícil de ejecutar: convertir el impulso del clásico en fútbol, el fútbol en puntos y los puntos en una razón para creer que esta temporada todavía puede ofrecer algo importante.

Porque los estadios pueden conservar la historia, pero son los equipos los que tienen que escribir el siguiente capítulo.

Y esta noche, San Luis tiene la posibilidad de hacerlo en la capital.

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