julio 26, 2021

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#4 Tiempos

La discursividad de la 4T | Columna de Paul Ibarra

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4T

Desde mi clóset

 

Esta semana el presidente de la República entregó, en Congreso federal, el paquete a través del cual informa al poder representado por el pueblo, el legislativo, sobre las acciones realizadas en el primer año de administración. Al respecto, es interesante hacer un análisis de las prácticas corporales acaecidas en este ritual institucionalizado.

En primera instancia, al estar el lenguaje constituido en código masculino, existe una sentencia dogmática que el patriarca impone. Si bien, llevamos décadas hablando de la institucionalización de la perspectiva de género en la función pública, de la implementación de políticas públicas para reducir las brechas de desigualdad, algo está pasando con la Cuarta Transformación que parece no quedar claro.

El discurso no es homogéneo. Mientras el Senado presume la Nueva Reforma Educativa que incorpora los derechos humanos y la igualdad sustantiva como ejes transversales, algunas dependencias federales regresaron a hablar de equidad de género. ¿Qué implicaciones tiene este retroceso? En primera instancia, se ha dejado de contextualizar el ejercicio de prácticas corporales de las colectividades en relación con la diferencia sexual.

La dilución de los discursos que enuncian las violencias dan cabida a formas más sutiles de violaciones a derechos humanos, no por eso menos graves. Hoy en día está en boga la disputa entre fifís y chairos, que pareciera ser una vieja afrenta entre el proletariado y la burguesía, sólo que más compleja. No llegamos en ningún momento a la dictadura proletaria, ni ganó ninguna revolución. Son los mismos cuerpos, solo que con distinta vestimenta aquellos que se encuentran ostentando el poder en todas las dimensiones.

Ya decía Butler que esos cuerpos que importan no son los abyectos, ni los que cuestionan a la biopolítica con disfraz revolucionario son contestatarios. Marichuy, lideresa indígena que aspiraba gobernar México, cuando le da un rotundo no a Andrés Manuel lo calificó de excluyente. Y es que no existe un cambio real en el paradigma. No se busca ni acabar con el capitalismo ni con el patriarcado. Sólo falta escuchar los diversos comentarios realizados por el mandatario mexicano, las acciones provenientes de la administración federal y los enfoques en el ejercicio de los recursos.

Discursivamente, se está buscando generar una identidad novedosa, pensando mal, con fines clientelares. La identidad en construcción atraviesa las corporalidades, sin embargo, no se hace un análisis crítico del contexto.

Los cuerpos no se emancipan con un redentor, sino que a través de procesos de concienciación que faciliten el cuestionamiento de la realidad. Lo cual dista de la actualidad. Hoy en día no aprobar los mandamientos propuestos por el Jefe de Estado, en su crimen. 

También lee: El cuerpo que encarnamos | Columna de Paul Ibarra

#4 Tiempos

Pegasus vs. PANAUT | Columna de Víctor Meade C.

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SIGAMOS DERECHO.

 

En días recientes, distintos medios de comunicación y organizaciones de la sociedad civil revelaron más información sobre uno de los tantos grandes escándalos de la administración de Enrique Peña Nieto. Se trata del tema de Pegasus —fabricado por NSO Group— y la red de espionaje montada por el gobierno federal, mediante la cual intervinieron las comunicaciones privadas de decenas de periodistas, activistas y políticos, tanto opositores como aliados.

La manera en que operaba Pegasus —porque ya no opera, ¿verdad?— era a través de un mensaje (SMS) llamativo y con un enlace a un sitio web falso. Dicho SMS estaba diseñado para que el destinatario se viera incitado a dar click en él y, una vez abierto el enlace, el teléfono móvil queda inmediatamente infectado por Pegasus. Así, el emisor del mensaje obtiene acceso a la cámara y micrófono del dispositivo móvil, como también a los mensajes enviados a través de aplicaciones de mensajería instantánea, contraseñas, historial de navegación y ubicación en tiempo real, entre otras cosas.

Santiago Nieto, titular de la Unidad de Inteligencia Financiera, informó la semana pasada que los primeros contratos de Pegasus alcanzan incluso al sexenio de Felipe Calderón, donde presuntamente pagaron cerca de 80 millones de dólares entre 2011 y 2012. Fue entonces con Peña Nieto en la presidencia que los contratos para la adquisición de Pegasus, firmados en 2014 por el exprocurador Jesús Murillo Karam, se volvieron mucho más significativos. Hasta ahora, existe evidencia de que la antigua PGR, la SEGOB, el CISEN, la SEDENA, la SEMAR, la SSP y hasta PEMEX firmaron contratos para adquirir este software de espionaje.

Sin embargo, distintas organizaciones como WikiLeaks o CitizenLab han documentado que en México no solo operaba Pegasus a través del gobierno federal, sino que los gobiernos de 14 estados del país también adquirieron programas de espionaje a distintos proveedores. En su mayoría, estas entidades justificaron la compra bajo el argumento de que su uso sería exclusivamente para tareas de seguridad pública; el Código Nacional de Procedimientos Penales prevé la facultad de las fiscalías de poseer y utilizar equipos de intervención de comunicaciones privadas, no sin que antes lo autorice un juez.  

No es necesario que profundice en mencionar cuál fue el verdadero uso que se le dio a Pegasus y similares; es muy claro cuál fue su fin y su tratamiento. Sin embargo, vale la pena apuntar que el uso ilícito de estas herramientas de espionaje es violatorio, entre otros, del derecho a la inviolabilidad de las comunicaciones privadas, del derecho a la privacidad, del derecho a la protección de nuestros datos personales y del derecho a la autodeterminación informativa.

Para este punto —y como el título de este texto lo advierte— las similitudes que guarda el escándalo de Pegasus con el Padrón Nacional de Usuarios de Telefonía Móvil (PANAUT), impulsado y mayoriteado en las cámaras por Morena, son inquietantes. Primero, y más evidente, es el sistema de vigilancia masiva que ambos instrumentos configuran. Segundo, en que la justificación principal de ambos, según la versión oficial, es el combate a la delincuencia. Tercero, en que el uso de ambos instrumentos afecta de manera muy similar la esfera jurídica de las personas perjudicadas.

Recordemos que la creación del PANAUT implica obligar a todos los usuarios de telefonía móvil del país a proporcionar a su compañía telefónica sus datos biométricos (huellas digitales, iris u otros), nacionalidad, domicilio y el esquema de contratación de la línea (prepago o pospago). Si usted decide no entregar estos datos a la compañía telefónica, sencillamente se le cancelará la línea, o bien, quedará sin la posibilidad de acceder al servicio.

La Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión prevé que las compañías de teléfono deberán colaborar con las instancias de seguridad para, de ser necesario, entregar el nombre y domicilio del usuario; el tipo de comunicación (llamada, buzón de voz, conferencia, mensajes, multimedia, etc.); origen y destino; fecha, hora y duración; modalidad del servicio (prepago o pospago); y localización geográfica en tiempo real de los equipos de comunicación. También, las compañías están obligadas a guardar esta información hasta por un plazo de 24 meses y, claro, a colaborar con inmediatez cuando se requiera compartir la localización de un equipo móvil, todo esto sin la orden de un juez. Nada más y nada menos.

Por si aún no siente desconfianza de que las instancias de seguridad tengan acceso a todos esos datos, o si considera que esa información por sí misma no es dramáticamente reveladora de nuestra privacidad, observe lo que esa información estudiada en su conjunto puede decir de alguien. Recientemente, la Universidad de Stanford condujo un estudio (https://bit.ly/2US0mPD) en donde analizaron, precisamente, todo lo que se puede inferir sobre una persona a partir de este tipo de datos.

Por ejemplo, encontraron que el “Participante B” llamó a varios cardiólogos de distintos hospitales reconocidos, habló con algunos laboratorios y farmacias, y se comunicó con un número de servicios de emergencias para pacientes que utilizan monitores cardiacos. También, encontraron que el “Participante C” llamó a varias tiendas especializadas en la venta de rifles semiautomáticos, y que tiempo después se comunicó con el servicio al cliente de un fabricante de este tipo de armas. Esta información fue luego corroborada con datos públicos —Facebook, por ejemplo— y confirmaron el padecimiento cardiaco de B y la posesión de un arma de fuego de C.

Durante su discusión en el Congreso de la Unión, legisladores y legisladoras oficialistas afirmaron que la justificación del PANAUT reside en la necesidad de brindar mayores herramientas a las instancias de seguridad pública en la lucha contra la delincuencia. Sin profundizar en cómo lograrían lo anterior, el Padrón fue aprobado y, así, lograron configurar un esquema de vigilancia que, más allá de decenas de periodistas, activistas y políticos, alcanzará a los más de 85 millones de usuarios de telefonía móvil del país.

Casi idénticos a los derechos violados por el uso de Pegasus, el PANAUT es violatorio de nuestro derecho a la protección de datos personales, del acceso a las telecomunicaciones, del derecho a la privacidad, del derecho a la autodeterminación informativa, entre otros. Como muchos de los proyectos de esta administración, la constitucionalidad del PANAUT ha sido ampliamente impugnada y está pendiente de ser resuelta por la Suprema Corte.

El Gobierno Federal debe asegurar que toda la información relativa a Pegasus sea pública y esté transparentada, además de que debe demostrar con pruebas que ese instrumento ya no se utiliza; no basta el mero dicho del presidente. Esperemos que las investigaciones conducidas por la Fiscalía y la UIF sí lleguen a buen puerto y concluyan con imputaciones serias a todos los responsables, que deben pagar por este tipo de acciones que no tienen cabida dentro de un Estado democrático. Aunque seguramente le estarán sacando provecho político a estas novedades de Pegasus en el marco de la consulta popular (que, hay que reiterarlo, no es para enjuiciar expresidentes), lo mejor será que este terrible escándalo de espionaje nos sirva para recordar que el Estado mexicano debe proteger nuestra privacidad y nuestros datos, no usarlos bajo esquemas opacos y discrecionales de vigilancia masiva e injustificada.

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#4 Tiempos

Ese día cualquiera que Wozniak visitó San Luis | Crónica de Jorge Saldaña

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TERCERA LLAMADA.

“Es como decir que conociste a Pasteur, a DaVinci, o a…o a Madame Curie”, aporta con atino y visión de género a la conversación la señora Lorena Valle, esposa del gobernador Juan Manuel Carreras, iniciador y propietario de la breve, compacta e improvisada charla que se suscitó tras despedir el mandatario a Stephen Gary Wozniak, desde ayer visitante distinguido del Estado e invitado de gala en la clausura del Foro trilateral Nasco 2021 del que fue anfitrión San Luis Potosí.

“Hasta hace pocos años pensar en una máquina que hiciera millones de cálculos en milésimas de segundos era algo que solo podría atribuirse a un asunto de magia, de Ciencia Ficción, pero hoy en día resulta de lo más cotidiano”, le soltó el mandatario en su discurso al invitado unos minutos antes de entregarle la distinción.

Contundente el golpe de verdad en las palabras del gobernador anfitrión, cuando solo hacía falta voltear para notar que tanto la conferencia, como el momento protocolario, estaban siendo registrados por docenas de iPhones y iPads en manos de más de un centenar de asistentes presenciales y miles que lo hicieron a distancia en una transmisión en vivo, ambas circunstancias impensables sin la tecnología que el ingeniero expositor nacido en San José California, pero auto-declarado “ciudadano del mundo” creó hace apenas cuatro décadas.

Los videos que se reprodujeron durante la sesión y el circuito cerrado de cobertura, también fueron controlados por al menos cinco equipos con el logo de la manzana mordida.

Las tarjetas madre de cada dispositivo trabajando para su padre.

Woz, como en la mayoría de las imágenes que se encuentran en la red, vistió de negro en pantalón, playera tipo polo y saco, no hubo calcetines entre sus sandalias Náutica y sus pies, ningún accesorio extra a un iWatch en su mano izquierda, una peculiar sonrisa bonachona y la canibarba en el sótano del rostro de un genio de talla global que visitó por primera vez tierras potosinas.

Como interlocutor de Wozniak, fungió uno de esos “si-y-ou” de trayectoria rimbombante y que actualmente se desempeña como uno de los capitanes de la empresa Siemmens.

Las preguntas fueron escasas y de poca profundidad por no decir frívolas en ocasiones, no obstante Rok Roky Racoon (así se registró en la Universidad de Colorado Boulder de donde fue expulsado) aprovechaba cada pie del interlocutor para plantear su propia narrativa.

En la pista de lo ligero, derrumbó mitos de la película biográfica de su socio y tocayo Steve titulada “Jobs”, como ese muy conocido de que iniciaron Apple Computers Inc en una cochera. En realidad no fue así y hubo al menos una década de trabajo previo y muchas otras circunstancias y personajes alrededor de la construcción de un imperio corporativo que, de ser país, sería la octava economía del mundo y contaría con 2 mil 400 billones de dólares (2 mil 400 y 9 ceros más).

Anécdotas de su familia, de su esposa, del dinero para escuelas en Cupertino, del googleo sobre el lago Tahoe, la idea de la aplicación Siri, su aparición en “Dancing with the stars” o su cameo en la serie “The Big Bang Theory” (que reconoce no haber visto antes de participar en las mismas), referencias a Elon Musk, a Tesla y la comparativa recurrente de tener la pasión de crear por crear, crear para sí mismo, crear para hacer un mundo mejor sin tener como objetivo impulsor las ganancias y el beneficio.

En un terreno más profundo, el ingeniero apasionado por la matemática y la enseñanza (tiene una fundación educativa global) aseguró a los potosinos que la vida se trata sobre la felicidad, sobre ser honestos consigo mismos, aconseja ser respetuoso de las habilidades de los demás, y asume que la creación auténtica, la que transforma, proviene de la búsqueda de las propias respuestas y no de la aceptación de las que ya existen.

De acuerdo a la visión del también filántropo, acudir a la universidad y responder un examen con las mismas preguntas y con las mismas respuestas, genera individuos con exactamente los mismos conocimientos. “Puede ser buena, pero tiene sus limitaciones” No hay un pensamiento autónomo u auténtico, sino la repetición y acaso la circulación del mismo. Por eso el “Think Different” por eso el pensar “Out of the box”.

Es asunto de prioridades y ninguna opción es por sí misma negativa –atajó- pero no se forman “inventores” en la universidad y es una disyuntiva primordial para las nuevas generaciones pensar en la inversión de obtener un título de profesional o con ese recurso aventurarse en una “StartUp”. Es cuestión de actitud y de prioridades, aconsejó.

-“Amar todo alrededor de tu vida”.
-“La pasión es más importante que el conocimiento”.
-“La pasión es la razón con la sonrisa”.
-“Hay que lanzarse al océano, solo hay dos opciones: o nadas o te ahogas”.
-“El Bitcoin es el oro digital”.
-“Se transforma con la actitud”.

Fueron algunas de sus frases, que me atrevo a marcar como cita textual aunque pueden variar por la traducción de quien esto escribe (La traducción simultanea con la que se contó en el evento tampoco era muy precisa).

Entre semejantes decretos, consejos y experiencias en voz de quien es considerado un genio, “Inteligencia es una palabra graciosa… hay que definir la inteligencia” destacó del resto y provocó un “gasp” o momento de jalar aliento para repensar lo escuchado entre la audiencia.

Simpático, bromista, cómodo, sin pose de diva ni de profeta con la verdad facturada, Wozniak de acuerdo tanto a lo dicho por sí mismo, como a algunas advertencias de sus representantes dadas a conocer previamente a los organizadores, es también un hombre introvertido, que se siente incómodo con las relaciones interpersonales, que odia el SPAM y a los “fans” que llegan a interrumpirle en su vida cotidiana. Es un Rockstar que no disfruta serlo.

Aun así, lanzó la carnada más usada de los famosos: “San Luis es el mejor lugar de México, y si quisiera vivir en este país (al que reconoce mucho más desarrollado y menos pobre que hace 20 años) escogería a “Saint Loois Potósi (así con el acento en la “o”) porque ahora es mi favorito”. Llegaron los aplausos.

Las advertencias sobre la interacción personal tomaron forma al no haber oportunidad de verdadera comunicación, cero “feedback”, no hay sesión de preguntas ni con la audiencia física y mucho menos la virtual. El invitado jamás bajó del templete de metro y medio que sostenía el escenario conformado por tres pantallas gigantes, a la derecha un discreto “set” de dos sillones elegantes donde se sostuvo la charla y una pequeña mesa central.

Aplausos. “Bye” desde lejos. Algunas palabras de Tiffany Melvin, presidenta de la North American Strategy for Competitiveness. ¿Ella cerró el evento? ¿Ya se acabó? ¿Se retira Wozniak?

Huele a una rápida despedida. Un impertinente de la segunda fila saca una carpeta tamaño carta abierta de par en par en la que a manera de cartel, se lee algo escrito con una letra espantosa:

-Steve, can you please sign my 1986 Aple II?

El genio de Cupertino entrecierra los ojos para alcanzar a leer la improvisada pancarta, la presidenta de Nasco, con visión más afinada, se acomide a hacerlo y se lo transmite. Woz hace un ademán con ambas manos que se interpreta como un ¿Y en dónde está?

A la Apple II se refirió en repetidas ocasiones durante su conferencia. Es la primer computadora personal con teclado, monitor y una unidad de disco “flopy”, que se vendió por más años que ningún modelo, el verdadero producto que hizo sólida en ese momento a la compañía de la manzana y de la que, se nota, Wozniak está verdaderamente orgulloso por la pasión con la que se refirió a la misma.

De inmediato el imprudente volteó de lado la carpeta-pancarta, en la que decía:

-In the trunk of my car.


Wozniak sonrió al detalle de tener por adelantado la respuesta sobre la ubicación de la nostálgica y beige computadora que “todos tuvimos” (según Steve Wozniak) entre 1983 y finales de 1994 y pidió con la mano al imprudente acercarse.

No, no iba a salir Steve a firmar una computadora al estacionamiento, pero accedió a firmar un par de dispositivos de colección que el imprudente llevaba en mano. Aplausos nuevamente al generoso gesto del que dio cuenta la audiencia.

Una docena de personas siguieron el ejemplo del imprudente solicitador de autógrafos para computadoras y lo mismo acercaron iPhones que iPads que servilletas o papeles. Era comprensible, volver a estar a centímetros de un pionero de ese calado seguramente no será un asunto con muchas posibilidades de repetirse.

No a todos dijo que sí, ni tampoco firmó cualquier cosa. Asunto de marcas, de derechos, de tiempos, de dispositivos o meros cuidados de su firma, solo el lo sabe.

El imprudente guardé muy bien mis nuevos coleccionables favoritos marcados ya con los trazos de su creador.

Foto rápida con los organizadores, los titulares de Desarrollo Económico de otros estados, el gobernador de éste, el Director de Desarrollo Económico potosino, Gustavo Puente Orozco, y no más. Adiós Steve, su vehículo lo esperaba para partir de inmediato a su aeronave. Adiós Saint Looois Potósi.

El evento con el lema “Stronger Together” fue un éxito y no solamente por Wozniak (que le dio muchísimo realce) sino también por la “Coompetive” una mezcla entre cooperación y competencia que resultó de tres días de agenda y de relaciones de negocios entre tres países aliados reunidos en el valle del Tangamanga.

Los VIP subieron la escalera eléctrica del Centro de Convenciones donde los esperaba una comida de clausura. El resto bajamos la escalinata de piedra para retirarnos del sitio.

En medio de ambas gradas, las que subían y bajaban, se quedaba el sabor de un San Luis próspero, privilegiado geográficamente, con potencial no solamente automotriz o manufacturero, vocaciones de ciudad en puerta, grandes esperanzas, riqueza en recursos humanos y vaporoso de bondades por donde se le vea. Caray, tenemos todo.

Afuera, a pocos minutos y cuadras del punto de reunión de tres países por la competitividad, en una calle cualquiera, están dos niñas menores de 10 años trabajando. La más pequeña pasa un traste de plástico a los conductores detenidos en el semáforo para pedirles alguna moneda. La más grande toca en su acordeón una canción tristísima.

Trabajan juntas y seguramente se reparten las monedas, ellas también son “Stronger Together”.

La canción tristísima no cabe en los 250 gigas de mi Mac. El recuerdo del día que Wozniak visitó San Luis quedó guardado en el limitado disco duro de mi memoria y entre tanto, mi lento procesador se queda congelado en una pregunta:

¿Cómo salir de la caja cuando duermes en cartón?

(¿Le pregunto a Siri?)

@jfsh007

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#4 Tiempos

La corrupción de la 4T en Salinas | Columna de Felipe Donato

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DE CHILE, DULCE Y MANTECA.

“Por el bien de todos, primero los pobres”, es la cantaleta disfrazada de slogan que no se cansa de repetir un día sí y otro también esa cosa mal llamada Cuarta Transformación.

Lo anterior ha resultado más que cierto en Salinas, por lo menos para la “pobre” familia del no muy afortunado Sergio Martínez, candidato perdedor en tres ocasiones a la alcaldía de este municipio del Altiplano potosino.

Y es que no está usted para saberlo, pero nosotros sí para contárselo, pero desde hace tres años una sola familia le ha sacado provecho a la dizque justiciera, impoluta y casi beatifica 4T y a Morena en Salinas.

Sergio Martínez ha logrado incrustar, desde el año 2019, a una amplia parentela en la siempre generosa ubre gubernamental. Mire usted si no: él mismo es el mero mero de Morena en el municipio; su hermana Juana es coordinadora de PUBA; su hermano Martín es servidor de la nación, su hermanos Antonio y su sobrina Mónica son promotores de UBA. Amelia Flores de Martínez, su cuñada y y Amelia Martínez, suegra de su hermano, también se ganan la vida como coordinadora y promotora de programas respectivamente. ¡Vamos!, hasta la esposa de un sobrino de Sergio, Mónica Contreras, ha logrado ser cobijada por la amplía ala del águila de la Reforma, escudo del actual gobierno federal. Ella también se desempeña como promotora de UBA.

Por si tales desplantes de nepotismo no fueran suficiente, señal de alarma para el partido, Sergio Martínez se autodesignó como candidato a la alcaldía, aunque solo para perder de fea manera por tercera ocasión.

No hubo problema ya que él se mantiene como titular de los programas de la Secretaría del Bienestar, además de aferrarse a la dirigencia de Morena.

En cuanto perdió se regresó a su puesto oficial y se sabe que ahora que en Morena planean hacer cambio en las dirigencias estatales y municipales, ya se escucha que no la quiere soltar. Sergio quiere seguir teniendo la dirigencia en Salinas porque de plano no quiere que otros perfiles tengan la oportunidad de participar para encabezar al partido y por lo visto quiere mantenerse en el cargo hasta 2024 y cómo no, si de eso depende el negocio familiar.

Se estima que en esos tres años su familia se estaría embolsado cerca de 2 millones de pesos y eso solamente en sueldos, porque nadie conoce de manera cierta cómo se han manejado los recursos de los programas del gobierno federal.

Cabría preguntarse qué opina al respecto el superdelegado estatal Gabino Morales o por lo menos el subdelegado Jesús Guillén Martínez. ¿No están enterados de esta situación? Malo, y ¿si lo saben y simplemente no les importa?, peor.

Y hay más información sobre las tranzas que ha hecho Sergio Martínez y su familia con recursos del gobierno federal y en su momento se las haremos saber.

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Opinión