#Si SostenidoColumna de Daniel Tristán

Impunilandia (ft. La Logia Mens Club) | Columna de Daniel Tristán

LaguNotas Mentales

Uno ya no sabe si reír o llorar cuando se le cae la venda de los ojos y le muestra la triste realidad de la justicia en nuestro país. Vivimos en territorio apache en el que la frialdad de los números es demoledora. Las últimas estadísticas dan cuenta de la calaña del sistema jurídico que nos rige. El nivel de impunidad en México es de 98% y existe una tasa de delitos que no se denuncian y no se investigan de 93%. De tal manera que si usted, querido lector, se anima a delinquir tiene la reconfortante seguridad de que podrá cometer la pillería y salir bien librado.

Se cumplieron ya seis años de la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa y nadie sabe nada. Hemos normalizado el ver en nuestro día a día cuanto delito sea posible cometer sin que los malhechores reciban su merecido. Llegará el momento en que nos toque pasar a mejor vida y jamás sabremos quién asesinó a Luis Donaldo Colosio o Paco Stanley, o a los miles de mexicanos asesinados anualmente cuya muerte queda en un limbo legal eterno. Hemos sido testigos de cómo los pocos líderes del narcotráfico que son capturados en tierra mexicana burlan la justicia y “escapan” sin que nadie mueva un dedo para detenerlos.

Aquí se roba, se viola, se soborna, se mata y se estafa a diestra y siniestra con la absoluta certeza de que al día siguiente se podrá continuar respirando el fresco aire de la libertad. No hemos caído en cuenta de que de nada nos sirve que se propongan y aprueben modificaciones legislativas pues el problema no radica en las leyes, el problema de raíz es la absoluta omisión de las mismas. Cuántos no tomamos en gracia aquella tirana propuesta del Bronco de “mocharle” la mano a los criminales, en parte por lo jocoso de la propuesta y en parte porque sabemos bien que aunque semejante barbaridad fuera aprobada no habría en México criminal alguno que tuviera que despedirse de su mano.

En el ámbito local la cosa dista de ser diferente. En días recientes se revivió la polémica por el regreso de “La Logia Mens Club”, grupo de Facebook surgido en el 2017, en el cual se comparten imágenes íntimas, principalmente de mujeres, sin su consentimiento previo. Resulta que en aquellos días brincaron a la luz incluso nombres de gente de la esfera política potosina que figuraban en la lista de miembros del polémico grupo de depravados cibernéticos

Tras la movilización de la sociedad el grupo perdió fuerza y terminó por desaparecer, hasta que hace unas semanas surgió de la nada. Esta vez solamente como plataforma de comunicación entre sus miembros para invitarlos a unirse a grupos de Messenger o WhatsApp, por medio de los cuales se realiza el intercambio del contenido.

La impotencia de la sociedad potosina no es poca cosa, se ha llegado a un punto de hartazgo ante la forma en la que los criminales hacen y deshacen a placer sin recibir castigo alguno. En el caso particular de los miembros de “La Logia Mens Club” uno podría quedarse más tranquilo si la aplicación de las leyes en nuestro país se diera al pie de la letra. Está ahí por ejemplo la Ley Olimpia, que de ser correctamente aplicada no daría pie al surgimiento de grupos de este tipo. Culto público, aquí de nada nos sirve la Constitución Política de 1917, ni las garantías y libertades, ni los derechos humanos, ni el bla bla bla de los que cobran millonadas por tirarse una jeta diariamente en la butaca del senado.

Aquí tenemos que entender que no queremos más leyes si no se van a cumplir. El país sería mucho mejor si se rigiera con la única ley necesaria y se tuviera los pantalones para hacerla valer con todo el peso de la autoridad. Simple, sencillo y sin rodeos: Cero tolerancia, cárcel al pasado de lanza.

 

 

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