junio 18, 2026

Conecta con nosotros

Destacadas

Recortes en la 4T dejarán sin chamba a trabajadores del RAN en SLP

Publicado hace

el

Registro Agrario Nacional

Trabajadores de confianza del Registor Agrario Nacional no han sido notificados formalmente sobre su despido; además, denunciaron chantajes y amenazas

Por: Roberto Rocha

Trabajadores del Registro Agrario Nacional (RAN) en San Luis Potosí fueron avisados ayer que sus nombramientos como personal de confianza en esa dependencia serán dejados sin efecto. Un empleado que ni siquiera pertenece a la institución es quien les exige su renuncia en condiciones que podrían interpretarse como chantaje o amenazas

Según denuncian once empleados, que dicen tener al menos seis años en sus cargos y haber ingresado a ellos por la vía del Servicio Profesional de Carrera, se les exige firmar su renuncia voluntaria, o de lo contrario tendrán que enfrentar un cese: “Para firmar las renuncias, nos dicen que si lo hacemos considerarán recontratarnos; en cambio, si no firmamos, nos dicen que pasará como cese, por lo que tendríamos que defendernos en un laudo y la amenaza del comisionado es que tendrían que pasar muchos años y solo terminaríamos ganando lo mismo que nos ofrecen como liquidación”. Ese laudo tendría que ser ante el Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje.

Por el retiro voluntario, la liquidación que ofrece el RAN a esos empleados de confianza es de solo tres meses de sueldo, más 20 días por cada año laborado, lo que queda por debajo del finiquito que les correspondería por ley.

A algunos de ellos, además, según explicaron a La Orquesta, no se les tomará en cuenta todo el tiempo que laboraron en el RAN: “Solo quieren respetarnos nuestro trabajo después de haber cumplido un año de haber ingresado en el Servicio Profesional de Carrera. Muchos ya trabajaban antes en el RAN, pero eso no se contará en su antigüedad”.

Según dijeron los empleados que están por ser despedidos del RAN, su baja se da debido a un memorándum del presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, del pasado 3 de mayo. En él, AMLO menciona que deberán desocuparse, antes del 31 de mayo, “las plazas no autorizadas y deberán ajustarse las estructuras orgánicas”.

El memorándum además señala que “no habrá personal de confianza ni altos mandos en las delegaciones federales de las dependencias y entidades”. 

Los empleados del RAN solo fueron avisados de palabra sobre la cercanía de sus despidos y no han sido notificados al respecto. Dijeron en entrevista con LaOrquesta.MX que sus bajas de la administración pública federal representan una incongruencia de la Cuarta Transformación: “Nosotros llegamos al RAN en distintos sexenios y mediante el concurso de plazas. Somos apartidistas. Este gobierno llegó al poder con la promesa de erradicar la corrupción y limpiar las delegaciones. En cambio, se están quedando solo con el personal de base, sindicalizado, que no tiene la misma preparación de los que somos de confianza. Nosotros somos los responsables de las áreas, firmamos y sacamos adelante el trabajo”.

Según denuncian los empleados que serán dados de baja del RAN, “esto tiene un trasfondo: al final se están evitando confrontarse con los sindicatos, porque los ven como cotos de votación. En cambio, los empleados de confianza estamos desprotegidos”.

De acuerdo con la información otorgada por los trabajadores del RAN, en total, la delegación de esa dependencia cuenta con 33 empleados, ya tomando en cuenta a los 11 que serán dados de baja: “Nuestros despidos están hechos de forma incorrecta, pues no han derogado la Ley del Servicio Profesional de Carrera”. 

“Nos hemos enterado que están empezando ya a contratar personal de honorarios para los puestos que vamos a dejar, lo que es una contradicción a lo que han dicho, que nuestros cargos serán eliminados por insuficiencia presupuestal. Pero además están contratando a estas personas sin seguridad social ni pensiones, pero eso sí, con sueldos más altos”.

Además, en caso de que el RAN se mantenga únicamente con sus empleados de base, esto contravendría el artículo quinto de la Ley Federal de Trabajadores al Servicio del Estado, que menciona que solo el personal de confianza podrá cubrir cargos de mando a nivel directores generales, directores de área, adjuntos, subdirectores y jefes de departamento.

La Ley Federal de Trabajadores al Servicio del Estado, sin embargo, dice también, en su artículo sexto, que los empleados de base son inamovibles.

Según los trabajadores de confianza del RAN, apenas fueron avisados ayer de sus próximos despidos por el comisionado especial de Dirección en Jefe en San Luis Potosí, Ismael Carrillo Ávila. El problema es que, por procedimiento, Carrillo Ávila tampoco puede notificarles de sus bajas, pues no es un empleado en la estructura de la dependencia, sino que está contratado vía outsourcing, con el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura, de acuerdo por lo dicho por los empleados que enfrentarán sus bajas.

Además denuncian que las cartas de renuncia que pretenden hacerles firmar están personalizadas y con fecha de al menos hace ocho días, antes incluso de que se enteraran de sus despidos.

“Este gobierno prometió limpiar la administración pública como se barren las escaleras, de arriba hacia abajo. Hoy vemos que no es así, que están yendo contra los más vulnerables, que somos nosotros, que no tenemos protección y ganamos menos de 20 mil pesos mensuales”.

Los empleados de confianza del RAN denuncian además que se les ha dicho que cuentan con solo 15 días para realizar la entrega-recepción de sus cargos, pero no saben con quién deben hacerla, puesto que no hay información sobre qué personas puedan suplirlos.

“A final de cuentas esto no solo nos afecta a nosotros, sino que trabajamos con campesinos que vienen de todas las partes del estado, hasta las más alejadas. Se les va a afectar a ellos también”.

Los empleados del RAN que fueron avisados recientemente sobre su baja dicen que han denunciado estas condiciones de sus despidos, para hacerles saber a trabajadores de otras dependencias que pudieran pasar por la misma situación que pueden unirse para enfrentar las que consideran son arbitrariedades del gobierno federal, encabezado por Andrés Manuel López Obrador.

“No estamos pidiendo un aumento de sueldo, aunque tenemos doce años sin que se nos incremente. Tampoco estamos pidiendo que se nos reduzca la carga laboral. Lo único que queremos es que nos dejen en nuestros puestos”.

Por medio de boquete roban casa de empeño

Destacadas

El olor a descomposición llegaba a la calle; la indiferencia llegaba más lejos | Editorial de La Orquesta

Publicado hace

el

Durante años, un hombre habría vivido de reproducir perros sin poder ofrecerles ni agua, ni comida, ni una muerte digna. No eran perros, eran mercancias hasta que dejaron de existir

Por: La Orquesta

La crueldad humana no puede justificarse en nuestra condición de seres humanos complejos e imperfectos, es un porqué pero no una justificación.

Lo ocurrido en Milpillas es difícil de procesar. No por falta de información, sino porque mientras más se sabe, más insoportable resulta imaginar el sufrimiento que soportaron esos animales.

Es constante el intentar entender a las personas crueles. Decimos que tuvieron una infancia complicada, que padecen enfermedades mentales, que son producto de la pobreza, de la ignorancia, del abandono institucional o de una sociedad enferma. Todo eso puede ayudarnos a entender de dónde viene la violencia. Es un porqué, pero jamás puede convertirse en una justificación.

Porque el hombre que operaba este criadero vivía de los perros. Su trabajo consistía, básicamente, en encerrar a un macho con una hembra dentro de una jaula para que se reprodujeran, vender las crías y repetir el proceso una y otra vez. Nada más. Explotaba animales para obtener un ingreso económico y aun así no pudo ofrecerles lo más elemental: agua accesible, alimento suficiente, atención veterinaria, un espacio limpio o una muerte digna.

La normalización de estos actos de personas así es profundamente preocupante. Vecinos cuentan que llevaba años funcionando de esta manera. Durante años, al parecer, para él fue insignificante que los perros sufrieran. Era irrelevante que estuvieran en los huesos. Era irrelevante que agonizaran. Era irrelevante que compartieran espacio con cadáveres de otros perros, que respiraran el olor de cuerpos en descomposición, que algunos nunca hubieran recibido una caricia, un paseo, una manta durante el frío o un tratamiento para enfermedades.

Y entonces aparece la pregunta más dolorosa: ¿cuántos perros murieron ahí? ¿Cuántos nacieron solo para ser vendidos? ¿Cuántos pasaron toda su vida dentro de una jaula? ¿Cuántos agonizaron durante días antes de morir? ¿Cuántos soportaron el hedor de otros muertos porque ni siquiera eran retirados de las instalaciones? ¿Cuántos más existen en otros patios, bodegas o periferias de este país y nunca los conoceremos porque nadie denuncia, porque las autoridades no van o porque aprendimos a convivir con el horror?

El causar dolor a un ser vivo indefenso habla mucho más de quien infringe ese dolor que de quien lo recibe. No hablamos únicamente de perros. Las personas hieren personas. Torturan personas. Matan personas. Las razones pueden ser políticas, económicas, sociales, familiares o personales, pero muchas veces tienen un hilo conductor: herir a otros desde las propias heridas no resueltas.

A quienes observamos desde fuera nos conmueve el sufrimiento, especialmente cuando se trata de seres incapaces de defenderse. Un perro no es una persona. Nunca lo será. Pero reconocer esa diferencia tampoco justifica minimizar el dolor que sentimos al imaginar la crueldad que soportaron estos animales. Deprimirnos ante ello no nos hace exagerados; probablemente nos hace una sociedad un poco menos enferma.

También debemos aceptar algo incómodo: la cárcel por si sola no cura a quien necesita infligir dolor. El castigo punitivo no repara la empatía rota de una persona. Sin embargo, sí debe existir un castigo ejemplar. Y en México, particularmente en San Luis Potosí, los castigos por maltrato animal suelen ser una burla. Hemos visto agresores salir prácticamente ilesos tras entregar costales de croquetas, cumplir medidas mínimas o evitar condenas efectivas, a pesar de que la legislación contempla penas de hasta cinco años de prisión en casos graves.

Quizá la prisión no transforme a un maltratador, pero las sanciones económicas severas sí pueden convertirse en un mecanismo disuasorio. A muchos les duele más perder dinero que saber que otro ser vivo sufrió bajo su responsabilidad.

La omisión institucional también es parte del problema. Resulta frustrante que cuando alguien roba un vehículo existan operativos, seguimiento y reacción inmediata, pero que cuando un policía observa a un animal siendo golpeado, encadenado, abandonado o muriendo lentamente, pocas veces intervenga. El maltrato animal debería asumirse con mayor seriedad y atenderse como un indicador de violencia social, no como una falta menor.

Hay otro componente incómodo: la periferia. En muchas comunidades alejadas de los centros de poder parece existir un mensaje tácito de impunidad. Ahí la gente construye sin permisos, quema basura, tira escombros, abandona animales y, a veces, opera criaderos clandestinos durante años sin consecuencias. Es un abandono institucional que termina normalizando cualquier cosa.

Finalmente, hay una responsabilidad colectiva que rara vez queremos asumir. Mientras siga existiendo un mercado dispuesto a pagar miles de pesos por un cachorro de determinada raza, seguirá habiendo personas dispuestas a reproducirlos en serie. Tal vez deberíamos dejar de decir “me encantan los perros, pero solo de tal raza”, porque ese supuesto amor muchas veces alimenta la industria que los convierte en mercancía.

El caso de Milpillas es indignante. Pero sería aún más indignante descubrir que dentro de unos meses volvemos a compartir fotografías de otro criadero, de otro perro en los huesos, de otro cadáver cubierto con cal, y reaccionamos con sorpresa, como si no supiéramos que el problema nunca fueron solamente los animales abandonados.

El problema es la facilidad con la que aprendimos a convivir con la crueldad.

También lee: Era peor de lo que se imaginaba: Animalistas rescatan a perros de criadero clandestino de Milpillas

Continuar leyendo

Ciudad

Era peor de lo que se imaginaba: Animalistas rescatan a perros de criadero clandestino de Milpillas

Publicado hace

el

Perros husky y pastor alemán en los huesos, animales agonizando dentro de jaulas, cadáveres cubiertos con cal, restos reducidos a mechones de pelo, un olor nauseabundo que llegaba hasta la calle y hasta lechones muertos dentro del predio

Por: Ana G Silva

Lo que vecinos y rescatistas encontraron al ingresar a un presunto criadero clandestino de perros en la fracción Milpillas fue descrito por ellos mismos como una escena “horrible, difícil de ver, de oler y profundamente triste”.

La tarde del miércoles, colectivos animalistas potosinos acudieron al domicilio señalado desde hace semanas por habitantes de la zona como un sitio donde se criaban y comercializaban perros husky y pastor alemán en condiciones inadecuadas. La intervención ocurrió luego de que el caso se viralizara en redes sociales, ante la falta de respuesta de autoridades municipales y estatales, pese a denuncias previas realizadas por vecinos.

Al llegar al inmueble, las rescatistas no localizaron a los cachorros que anteriormente habían sido observados en el lugar y que presuntamente eran comercializados incluso a la orilla de la carretera. De acuerdo con testimonios de quienes participaron en el rescate, aparentemente algunos animales fueron retirados antes de su llegada y hubo intentos por limpiar parcialmente las instalaciones.

Entre las acciones que detectaron se encontraba la colocación de recipientes con agua; sin embargo, ésta permanecía fuera de las jaulas, imposibilitando que los perros encerrados pudieran acceder a ella.

A pesar de ello, numerosos ejemplares permanecían confinados en jaulas pequeñas, sin alimento y en condiciones de extrema desnutrición. Algunos perros se encontraban prácticamente reducidos a piel y huesos, mientras que otros presentaban un estado de salud tan delicado que las voluntarias consideraron que estaban al borde de la muerte.

Las activistas denunciaron además la presencia de grandes cantidades de cal esparcidas en distintas áreas del predio, particularmente en zonas donde localizaron perros muertos en avanzado estado de descomposición. El olor, señalaron, era nauseabundo y podía percibirse desde la calle, situación que vecinos consideraron incluso un riesgo sanitario para quienes habitan en las inmediaciones.

Durante la inspección también fueron encontrados restos de animales que consistían únicam ente en mechones de pelo y vestigios óseos.

Asimismo, localizaron varios lechones recién nacidos muertos, que, según sospechan algunas personas involucradas en el rescate, podrían haber sido utilizados ocasionalmente como alimento para los perros.

Los rescatistas sostuvieron que las condiciones encontradas permiten presumir que los animales sobrevivientes permanecían cotidianamente en ese entorno insalubre, rodeados de cadáveres, desechos y fuertes olores derivados de la descomposición.

Ante la gravedad de la situación, vecinos y colectivos decidieron sacar del inmueble a todos los perros que aún permanecían con vida. Algunos fueron adoptados de manera inmediata por ciudadanos que acudieron al sitio, mientras que el resto fue trasladado a un refugio para recibir atención, aunque hasta el momento se desconoce con precisión el estado de salud de cada uno de los ejemplares rescatados.

Habitantes de Milpillas recordaron que el funcionamiento del presunto criadero clandestino había sido denunciado con anterioridad ante diversas autoridades, pero aseguran que no obtuvieron respuesta ni inspecciones formales, situación que derivó en que las agrupaciones animalistas actuaran por cuenta propia una vez que el caso alcanzó notoriedad en redes sociales.

Respecto al propietario del inmueble, vecinos señalaron que presuntamente se encontraba hospitalizado y que recientemente habría sido dado de alta; sin embargo, hasta ahora no se ha presentado en la vivienda ni ha establecido contacto con quienes participaron en el rescate.

Las organizaciones animalistas anunciaron que este jueves acudirán a presentar una denuncia formal ante la Fiscalía General del Estado por posibles actos de maltrato animal, abandono y operación irregular de un criadero, además de aportar evidencia sobre la presunta venta de perros en las inmediaciones de la carretera y las condiciones deplorables en que eran mantenidos.

También lee: Crueldad animal en Milpillas: huskys fueron desechados tras dejar de reproducirse en criadero

Continuar leyendo

Destacadas

“Dependerá del gobierno entrante”: Sedesore sobre sus programas sociales

Publicado hace

el

La titular de Sedesore reconoce que los apoyos —tortilla subsidiada, becas, madres solteras, adultos mayores— podrían no sobrevivir al cambio de administración en 2027

Por: Redacción

María del Rosario Martínez Galarza, titular de la Secretaría de Desarrollo Social y Regional (Sedesore), reconoció este miércoles que la continuidad de los programas sociales del gobierno de Ricardo Gallardo Cardona dependerá de quien encabece la siguiente administración, al margen de los compromisos adquiridos.

La declaración ocurrió durante el anuncio de una nueva tortillería subsidiada en Residencial del Bosque, cuando se le preguntó si existe garantía de que los apoyos no se eliminen con el cambio de gobierno. “Cada administración tiene un tema muy diferente de trabajar”, respondió.

Martínez Galarza recordó que cuando Sedesore inició la gestión de Gallardo, la dependencia contaba con un solo programa activo: las despensas de emergencia de la pandemia de COVID-19. Desde entonces, la Secretaría construyó una red que hoy incluye tortilla subsidiada

, apoyos a madres solteras, adultos mayores y becas escolares.

La titular planteó que estos apoyos deberían convertirse en políticas permanentes, sin embargo, sostuvo que “va a depender muchísimo de las personas que estén a cargo de la dependencia, pero sobre todo de las indicaciones del gobierno”.

La dependencia opera actualmente ocho tortillerías en el estado con una inversión de más de 3 millones de pesos y una distribución de más de 500 kilos diarios a 14 pesos el kilo, poco menos de la mitad del precio comercial.

También lee: Gallardo adelanta vacaciones en SLP por calor y crecientes de ríos

Continuar leyendo

Opinión

Pautas y Redes de México S.A. de C.V.
Av Cuauhtemoc 643 B
Col. Las Aguilas CP 78260
San Luis Potosí, S.L.P.
Teléfono 444 2440971

EL EQUIPO:

Director General
Jorge Francisco Saldaña Hernández

Director Administrativo
Luis Antonio Martínez Rivera

Directora Editorial
Ana G. Silva

Periodistas

Diseño
Karlo Sayd Sauceda Ahumada

Productor
Fermin Saldaña Ocampo

 

 

 

Copyright ©, La Orquesta de Comunicaciones S.A. de C.V. Todos los Derechos Reservados