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Y… ¿Quién le pone el cascabel al narco?
La violencia en el país quedó de manifiesto en los últimos días, pues ha afectado a la cotidianeidad de varias ciudades como Celaya y Uruapan
Por: El Saxofón
Preludio: Celaya, sin tortillas
“Todos tenemos miedo, ¿quién le gana a las balas?”
Esta pregunta, y la afirmación que la precede, no la hizo uno de esos agudos críticos de la estrategia de seguridad del Estado Mexicano, ni un objetivo analista de la crisis de violencia que atraviesa México; la hizo un vendedor de tacos de Celaya, Guanajuato, ciudad donde las tortillerías se vieron obligadas a cerrar debido a las amenazas de muerte y el “cobro de piso” del crimen organizado.
El 6 de agosto, las crónicas de los diarios narraban una escena apocalíptica en la ciudad guanajuatense: “Hombres y mujeres deambulaban este martes por las calles de Celaya en busca de una tortillería abierta”; en los dos únicos locales abiertos había “largas filas”.
Ante las amenazas de los delincuentes, los industriales de la masa y la tortilla acordaron cerrar sus negocios por tres días, del sábado al lunes, tratando con ello de llamar la atención de las autoridades y frenar las acciones de los delincuentes.
Pero las autoridades no hicieron nada; en cambio los criminales fueron y balacearon una tortillería fundada en 1962. Más de 50 años de trabajo e historia, terminaron con la muerte de la dueña del expendio, una señora de 60 años, y sus dos empleadas.
Esto ocurrió el lunes 5, por eso el cierre de las tortillerías se extendió hasta el martes 6.
Al problema, casi absurdo (una ciudad sin tortillas en México), los celayenses le encontraron sus propias soluciones:
“¿Qué se hace, eh? Hay que trabajar, ¿verdad?”, dijo al ser cuestionada al respecto una empleada en una de las dos tortillerías que permanecieron abiertas.
“Todas las tortillerías están cerradas. ¿Ahora qué vamos a hacer?”, se preguntó otra mujer, y, práctica, se respondió de inmediato: “Pues ir a Mega, ahí de seguro hay tortillas”.
Incluso, según un sacerdote, en redes sociales se formaron cadenas de oración para pedir por Celaya. “La oración tiene poder, y que las autoridades hagan lo que les corresponde”, dijo el cura al diario El Universal.
Uruapan: una carnicería
Pero si alguien pensó que dejar sin tortillas a una ciudad ya era un agravio excesivo por parte del crimen, y que la crisis por la inseguridad estaba tocando fondo, aún faltaba algo peor.
El jueves el apocalipsis se trasladó a Uruapan. El municipio michoacano amaneció convertido en una carnicería: 19 cuerpos sin vida, algunos de ellos colgados y regados en un radio de tres kilómetros. Seis cuerpos colgando de un puente, otros siete, troceados y regados: cabezas, brazos piernas. Tres cuerpos completos, más allá, otros tres embolsados por acullá.
A las cuatro de la mañana, la gente que iba a trabajar vio el “operativo” que montaron los criminales para exhibir sus atrocidades: Varios sujetos armados vigilando desde taxis y motocicletas, mientras otros colgaban los cuerpos y regaban los restos en la vía pública.
“Todo el horror de México se concentra en una calle de Michoacán”, cabeceó el diario español El País.
Los diarios nacionales en sus crónicas, usaron palabras como “terror”, “horror”, “masacre”, “jornada violenta”: los viejos lugares comunes de la nota roja mexicana que han vuelto con nuevo brío a las portadas.
Al día siguiente, la fiscalía michoacana dio alguna información sobre 13 de las víctimas. Todas tenían ocupaciones aparentemente normales. Comerciantes, amas de casa, algún estudiante. Algunos habían sido levantados desde el 4 de agosto, pero las familias no se atrevieron a denunciar. Otro dato: en los exámenes toxicológicos todos dieron positivo por metanfetaminas, es decir, o consumían la droga, o los hicieron consumirla en el cautiverio.
La trampa de la guerra
El viernes, desde Durango, donde la inseguridad ha cedido, según las autoridades, el presidente López Obrador declaró: “no vamos a caer en la trampa de declarar la guerra como lo hicieron en otros tiempos y que fue lo que nos llevó a esta situación de inseguridad y violencia”.
“Vamos a seguir atendiendo las causas que originan la violencia… la paz y la tranquilidad son fruto de la justicia”, dijo el mandatario al reconocer que puede llevar tiempo, pero “esa es la mejor estrategia, la otra (de declarar la guerra) está demostrada que fracasó”.
Por su parte, el sector empresarial expresó su “preocupación”, sobre lo ocurrido en Michoacán.
San Miguel de Allende sin cantinas
El viernes, la agencia Notimex, informó que “Locatarios del Centro Histórico de San Miguel de Allende denunciaron que han sido víctimas de extorsiones, pues hace tres semanas sujetos dejaron maletas que contenían dosis de cocaína y marihuana con notas donde les daban 22 días para vender la droga. Por miedo, cerraron cinco cantinas, ubicadas en el primer cuadro de la ciudad.
“De manera anónima, por miedo a represalias, comerciantes declararon que prefirieron cerrar sus negocios, antes de que se cumpliera el plazo que venía en la nota escrita a mano en una hoja de libreta, el cual en algunos casos era de hasta un mes.
“Por el temor tampoco han denunciado a las autoridades y solo optaron por tirar a la basura las bolsas con las sustancias ilícitas y cerrar sus negocios”. Al menos 80 personas que trabajaban en dichos sitios perdieron su empleo.
“Los locatarios refirieron que no han presentado las denuncias correspondientes por miedo a que les ocurra lo mismo que a los comerciantes de Celaya, quienes el pasado viernes 2 de agosto, también fueron víctimas de extorsiones; el lunes 5 se manifestaron en la presidencia municipal y horas más tarde les balearon tres negocios y mataron a cuatro personas”.
Epílogo: Quién le pone el cascabel al narco
Los hechos que se narran líneas arriba son apenas un resumen incompleto del panorama sangriento que vive el país. Podemos completarlo un poco diciendo que, el viernes, en Veracruz se localizaron nueve bolsas con cadáveres, o que por la noche en San Luis Potosí, tres ataques armados en distintos puntos de la ciudad dejaron tres muertos.
Pero eso ya ocurre día y noche en el país. El crimen organizado tiene esclavizado a México. Poco a poco ha ido convirtiendo el territorio nacional en un moridero. Día tras día, la violencia criminal arrastra a jóvenes y no tan jóvenes; ancianos, mujeres y niños caen bajo las balas, o siguen sin hallar descanso en las morgues o peor aún, en las fosas clandestinas. Y a estas alturas tal parece que no hay salida.
Políticos, empresarios, organizaciones de la sociedad civil, exigen poner fin a tan grave problema.
Quienes escribimos sobre la inseguridad y la violencia somos muchos: unos criticamos la estrategia del gobierno, otros nos limitamos a referir los hechos; otros más aventuran posibles remedios, proponen soluciones.
En suma, todo esto nos recuerda la vieja fábula de los ratones que un día se reunieron para determinar cómo le iban a hacer para poner fin al asedio del gato, y determinaron que lo mejor era ponerle un cascabel, para por lo menos tener tiempo de huir cuando el felino se acercara, pero cuando preguntaron quien se atrevía a ponerle el cascabel, todos se quedaron callados.
La moraleja de la antiquísima fábula se apega mucho a la realidad: la situación que vivimos demanda actos que beneficiarán al colectivo, pero por el riesgo que implica realizarlos no hay voluntarios para ponerlos en práctica.
Con impotencia, debemos entender que no hay soluciones mágicas, y que nos espera un largo proceso, que aún hace falta mucho para que termine la oscura y violenta noche de México.
Corporalidad, oposición y resistencia | Columna de Paul Ibarra
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El día que dejamos de llamar noticia a todo. Manifiesto editorial.
En lo seguro no hay misterio.
Culto Público: Esta entrega no es mi columna ni mis apuntes. Es un acta y un manifiesto. Les suplico leerla como tal y de ser posible guardarla, no por ego, sino como garantía que extiendo.
Déjenme explicarles de qué va esto y el por qué.
Miren, todos los días, a esta redacción —como a las de cientos de medios en el país— llegan decenas de comunicados oficiales. Boletines puntuales, muchas veces mal escritos pero siempre perfumados de gerundio: “se llevó a cabo”, “se está trabajando”, “se está supervisando personalmente”.
Llegan con calificativos de acciones “inéditas, únicas, históricas” y todos compitiendo por destacar algo que es su obligación hacer. Lo he dicho estos días: Gobernar no es noticia.
Los comunicados por lo general vienen acompañados de una “selfie gubernamental” que retrata al gobierno mismo y deja en segundo plano, casi como escenografía lo importante, eso que es justo lo que le da sentido a que exista un sistema de gobierno: Los ciudadanos, con derechos y anhelos permanentes de recibir lo que carecen, lo que se les prometió no importa en que año, en qué campaña, que personaje ni que partido.
A ver, aquí no se culpa a nadie. La forma de comunicar el día a día de los aparatos institucionales tiene al menos cuatro décadas sin renovarse. Lo sé porque yo mismo fui parte de ello. Sí, las herramientas para difundir son más rápidas, pero no más útiles.
El resultado es algo que me despertó con alarma una noche cualquiera. Todos los medios terminamos pareciéndonos: somos espejos unos de otros, quizá con algunas variantes —algunos con colmillo, productos propios y estilo, si me permiten la vanidad—, pero variantes pues de lo mismo.
Eso se acabó hoy. Se acabó para mi y se acabó para La Orquesta.
A partir de esta publicación, La Orquesta sigue en su concierto periodístico pero deja de funcionar como repartidor de los volantes informativos que las instituciones nos piden convertir en noticia. Eso lo dejamos a los demás.
Nuestro público es Culto, lo repito hasta el cansancio, por lo tanto sabe que no todo lo que se hace, necesariamente es noticia, si acaso, un reporte de que se trabaja…que es lo menos que podemos exigir.
Para aliviar la angustia de esa noche cualquiera, decidí hacer algo que suena simple y no lo es: separar, todos los días, lo que es noticia de lo que es ruido. Evaluar la comunicación oficial no para aplaudirla ni para atacarla, sino para medirla. ¿Hubo resultado verificable? ¿Hay un dato, una obra, un beneficiario con nombre? ¿La gente necesita saberlo? Entonces es noticia y se reconoce sin regateos. En cambio ¿Es rutina disfrazada de logro, anuncio repetido o álbum de fotos del funcionario? Entonces también se dice.
Quiero ser claro en tres cosas.
La primera: esto no será un estudio científico ni un índice de laboratorio. Será una valoración editorial, mía y por lo tanto subjetiva aunque no carente de metodología básica. Claro, me podré equivocar y cuando lo haga, corregiré con el mismo tamaño y la misma tinta (no usamos tinta, pero ya saben lo que quiero decir).
Lo que no haré es fingir neutralidad donde lo que hay es postura. Junto a todo el equipo, estamos construyendo indicadores y herramientas para que ustedes tengan el contexto de lo que leen en nuestras plataformas. Pronto conocerán los nombres y la mecánica. Hoy solo les adelanto la promesa: cada evaluación será firmada, explicada y defendible.
La segunda: no vamos a mirarnos el ombligo. La agenda pública —y sobre todo la agenda del poder público— la hacemos todos los medios. Voy a leer, analizar y reconocer a todos. No tenemos miedo de publicar hallazgos de otros medios serios -ojo, no reproducir su material, sino reconocerlos e invitar a nuestro público sumarse al de ellos-
Si un colega hace un buen trabajo -como lo hacen muchos- se reconoce sin mezquindad. Si otro medio genera cambios y publica mejor que nosotros, también lo diremos. Hay que competir por informar mejor, no por decirlo más fuerte.
Eso sí, lo que ocurre atrás de lo que un medio publique —sus intereses, sus líneas, sus contratos, (que todos tenemos y que conste)— no es de nuestra incumbencia. Leeremos lo que hacen público. Punto.
La tercera, y esta va con dedicatoria: existe en San Luis Potosí —y en todo el país— una fauna de páginas que se hacen llamar medios pero a las que en realidad no se puede llamar por ningún nombre, porque son anónimas.
Son esas páginas que escriben sincronizadas como si les mandaran guión. No usan método periodístico, usan adjetivos, conjeturas y afirmaciones sin comprobar. Ellos no quieren informar: quieren atacar sin honor, todos conocemos a alguno y todos sabemos que esas cañerías de publicaciones tienen sus villanos favoritos y sus mecenas invisibles (entre comillas, subrayado y en rojo…no son invisibles aunque así lo crean)
A esos no los voy a poner en duda, porque duda no tengo: no sirven para nada excepto para generar ruido, polarización y satisfacer los vacíos emocionales de sus autores y sus patrocinadores.
Escriben con coraje porque están enojados. Escriben con miedo porque se sienten inferiores. Escriben insultos porque se están proyectando. Es la psicología básica de la cobardía.
A esa revisión le vamos a llamar El Graznido del Pato. No para darles importancia —lo último que merecen— sino para lo contrario: para que al menos mi Culto Público y el círculo rojo de este estado distinga a esos como lo que son y lo poco que valen. Desestimarlos es justo.
Si algún dueño, patrocinador o autor escondido de estas cañerias de pato-notas quiere reclamar algo, el trámite es bien simple: quitarse la máscara. Hablar de frente y hacerse responsable de sus publicaciones de manera retroactiva. Los espero, yo no tengo prisa, confío en su profunda intolerancia al ego herido.
Ahora, lo que hace posible este cambio no es solo un arranque de valentía ni mi despertar ese de madrugada.
Detrás de estos cambios, nuestro medio empieza a operar una infraestructura de inteligencia artificial diseñada para hacer lo que ningún equipo humano puede hacer todos los días con todo lo que se publica: leer la información, desarmarla, extraer los datos cuando se detecten , y cruzarlos contra la memoria de lo que ya se dijo antes.
La máquina recuerda lo que luego el poder confía en que se nos olvide. Esa será su función y también su límite: propone, pero un ser humano dispone. Ninguna evaluación, criterio o producto se publicará jamás sin el cuidado de un periodista. El día que eso se invierta, y dejemos todo a la maquina, entonces cierren esta página porque ya no seremos nosotros. El periodismo o tiene alma, o deja de hablarle a los seres humanos perdiendo todo sentido.
El primer paso de este camino tiene nombre y se entregará desde mañana a un círculo muy reducido al que mantendré en mis listas de difusión, lo bauticé como “A Tiempo y Marcando el Ritmo”.
Ese es solo el inicio. Hay más productos en camino y cambios estructurales que iremos anunciando conforme estén listos —no antes, porque aquí no vamos a cometer el pecado que le señalamos al poder de anunciar lo que todavía no existe.
Empezamos en San Luis Potosí, que es donde el águila paró y donde han iniciado, nacido y generado hombres, mujeres, movimientos, piezas y talentos de valor universal.
Sin embargo, la vieja enfermedad de la repetición informativa y de la construcción deliberada de narrativas y relatos mediáticos desde el poder, mismos que obedecen al piramidal filtro del discurso occidental de producción, consumo y miedo, no es un problema exclusivo ni de nuestro estado ni país, es un asunto continental.
Y es que ese sistema viejo como Matusalen, junto a la velocidad sin criterio de las herramientas a la mano, el peligroso scroll incuestionable, el reto de informar en 4 palabras o detener al navegante en dos segundos, ha generado dos cosas: nuevas especies en el espectro de la comunicación y el periodismo, y la desalmada condena que nos depara si seguimos confundiendo cualquier cosa como noticia, sin cuestionarla y -lo que es peor- asumirla como verdad.
Se le atribuye a Mark Twain la afirmación: “Lo que te mete en problemas no es lo que no sabes, es lo que crees que sabes con certeza… y resulta no ser cierto”. Así nos está pasando.
El remedio no lo tenemos, pero primero hubo fiebre que paracetamol. El termómetro está a reventar y a la vista de todos.
Una cosa más, Culto Público y con esto cierro: En lo seguro no hay misterio, y cuando no hay camino…”se hace camino al andar “ escribió Antonio Machado.
Por lo tanto, seguro que nos llamarán locos, (lo bueno es que la cordura nos cae gorda y a mi me han dicho más feo) seguro incomodaremos a algunos o a muchos, seguro habrá tropiezos y errores.
Lo que les prometo es que no habrá arrepentimiento. El afán es honesto. Desde La Orquesta quiero contribuir a la construcción de un mástil, vela y timón con el que el periodismo supere la tempestad en la que estamos, y que surque los mares de eso que chocará de frente, fuerte y rapidísimo, eso de lo que no tenemos remota idea de lo que es, ni de lo cerca que pueda estar, pero -les aseguro- viene.
Yo soy Jorge Saldaña.
Ciudad
El Saucito está contra reloj; Galindo analiza posponer la obra
La obra todavía no tiene vía libre y, una vez que sea liberada, tendrá que pasar por 45 días de licitación
Por: Redacción
La obra de El Saucito enfrenta una carrera contra el tiempo debido al retraso en los trámites para su liberación, por lo que el Ayuntamiento de San Luis Potosí ya analiza si todavía es posible ejecutarla dentro del calendario previsto.
El alcalde Enrique Galindo Ceballos explicó que, aunque existe el compromiso del Gobierno estatal para liberar las obras municipales que permanecen en trámite desde marzo, el proyecto de El Saucito tendrá que pasar todavía por un proceso de licitación de aproximadamente 45 días.
“Se nos acortó ya demasiado para iniciar la obra de El Saucito”, reconoció el alcalde tras reunirse con el gobernador Ricardo Gallardo Cardona.
Galindo señaló que ordenó al área municipal de Obras Públicas realizar una proyección para determinar si, una vez liberado el proyecto, todavía sería posible concluir los trabajos en enero, como se había comprometido con los habitantes de la zona.
“Por eso es que mañana voy a definir si sí podemos o si no”, explicó.
El alcalde insistió en que el proyecto no está en riesgo de cancelarse, aunque sí podría ser necesario modificar el calendario de ejecución.
“Yo digo que no se va a cancelar, se va a posponer, porque es un compromiso”, sostuvo.
Uno de los principales factores que busca preservar el Ayuntamiento es la celebración tradicional de El Saucito, cuya antigüedad supera los 100 años. Galindo señaló que no quiere que los retrasos administrativos terminen afectando esta festividad.
“No podemos interrumpir una fiesta de más de 100 años, y no quisiera que fuera por esto”, afirmó.
El alcalde agregó que durante la semana sostuvo reuniones con algunas de las organizaciones de la comunidad de El Saucito, las cuales, dijo, están al tanto de la situación y de las dificultades que enfrenta actualmente el proyecto.
Será con la proyección que prepare el área de Obras Públicas cuando el Ayuntamiento determine si los trabajos pueden realizarse en los tiempos comprometidos o si será necesario posponerlos.
También lee: Gallardo y Galindo: de abierta confrontación a reunión de acuerdos
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SLP supera las 200 interrupciones legales del embarazo en 2026
Desde la aprobación de este derecho en el estado, suman más de 400 procedimientos
Por: Redacción
Más de 200 interrupciones legales del embarazo (ILE) se han realizado durante 2026 en instituciones públicas de salud de San Luis Potosí, informó la secretaria de Salud estatal, Leticia Mariana Gómez Ordaz.
La funcionaria detalló que, desde que este derecho fue aprobado en el estado, se han efectuado más de 400 procedimientos en hospitales públicos y otras instituciones del sector.
El Hospital del Niño y la Mujer concentra la mayor cantidad de atenciones, debido a la experiencia de su personal, aunque el servicio también se ofrece en hospitales regionales que cuentan con la infraestructura necesaria para llevarlo a cabo.
En aquellos casos que requieren una atención médica especializada, las pacientes son canalizadas a las unidades correspondientes, explicó Gómez Ordaz.
La titular de Salud señaló que uno de los principales desafíos para garantizar el acceso a este derecho es la falta de información, pues todavía hay mujeres que desconocen que pueden solicitar la interrupción legal del embarazo dentro del plazo que establece la legislación.
Hasta ahora, aseguró, la Secretaría de Salud no tiene registro de hospitales o clínicas públicas que hayan rechazado brindar este servicio a alguna paciente.
Ante una eventual negativa o si existen dudas sobre el procedimiento, Gómez Ordaz llamó a las mujeres a acercarse a los Servicios de Salud, donde podrán recibir orientación y, en caso necesario, ser canalizadas a la unidad médica correspondiente.
La secretaria reiteró que los procedimientos se llevan a cabo de acuerdo con la legislación vigente y bajo atención de personal médico profesional.
De esta manera, mientras el estado acumula más de 400 interrupciones legales del embarazo desde la aprobación de este derecho, la Secretaría de Salud identifica como uno de los pendientes que la población conozca con mayor claridad que el servicio está disponible y dónde puede solicitarse.
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