junio 16, 2026

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#4 Tiempos

Una batalla en el terreno científico por la defensa de México | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

 

El proyecto expansionista de Estados Unidos lo llevó a apropiarse de un extenso territorio de México, logrado a través de las armas. En el plano político durante las conversaciones para lograr la paz, el mayor éxito de los mexicanos fue conservar Baja California y unirla a través de un puente de tierra con Sonora. Finalmente el tratado se firmó en la Villa de Guadalupe-Hidalgo el 2 de febrero de 1848, cediendo México en total dos millones trescientos setenta y ocho mil quinientos treinta y nueve kilómetros cuadrados, y pasando a ser extranjeros en su propia tierra unos cien mil mexicanos.

Sin embargo, perduró en los norteamericanos el deseo de seguir apropiándose de terreno mexicano, extendiendo los límites de la frontera con sus cálculos a favor realizados por su comisión científica, que trataba de delimitar la línea fronteriza extendiéndose más al sur. Iniciaba una nueva batalla en el terreno científico que México llevó con dignidad reflejando la calidad de su ciencia y la buena preparación de sus científicos.

De acuerdo al Tratado de Guadalupe-Hidalgo para fijar la nueva frontera cada nación debería nombrar su comisión de límites, para efectuar los trazados de la frontera de manera independiente. Una comisión con tremenda tarea debería estar preparada para realizar trabajos cartográficos y bien preparada para la realización de observaciones astronómicas, pues serían los que marcarían con precisión los lugares donde pasarían la frontera establecida en el Tratado de Guadalupe-Hidalgo.

El 2 de noviembre de 1848 se formó la Comisión Mexicana de Límites, bajo el mando del ingeniero y general Pedro García Conde, quien promoviera la adquisición del primer telescopio profesional que hubo en el país, un anteojo de pasos marca Ertel construido en Alemania y que fuera instalado en el Castillo de Chapultepec alrededor de 1842. Los otros miembros fueron el ingeniero José Salazar Ilarregui, quien tuvo el nombramiento de agrimensor; el ingeniero Francisco Jiménez que fue nombrado astrónomo de la Comisión, junto con el ingeniero Francisco Martínez Chavero y los ingenieros Agustín García Conde y Ricardo Ramírez; en calidad de intérprete participó el Sr. Felipe de Iturbide.

El trabajo que hicieron los astrónomos de la Comisión en la Baja California no fue trivial ni rutinario, requirió de mucho esfuerzo, una gran preparación y habilidades matemáticas adecuadas.

A lo largo de la frontera comprendida entre Paso del Norte y la costa del Pacífico, se instalaron 258 mojoneras, una de éstas cada 500 metros. Para establecer la posición exacta de cada una de ellas, fue necesario que tanto los comisionados mexicanos como los estadounidenses realizaran por separado del orden de 70 observaciones diferentes de la estrella po lar,

complementadas por otras tantas hechas sobre estrellas brillantes, así como de la luna.

Los trabajos de la Comisión Mexicana de Límites terminaron después de seis años de intenso trabajo y en condiciones muy difíciles, pues mientras defendían los límites fronterizos en el ámbito de la ciencia, Santa Ana vendió una nueva franja del territorio nacional, modificando la frontera. El nuevo límite fronterizo quedó definido en el tratado de La Mesilla o Gadsen. Al término los científicos que participaron regresaron a la capital del país, dejando constancia de su actividad en los monumentos que marcan la separación en la línea divisoria.

Entre 1881 y 1886 México y Estados Unidos ratificaron los tratados existentes sobre la delimitación de la frontera entre estos dos países. Así se creó la Comisión Internacional de Límites, cuya tarea inicial fue restablecer los monumentos que indican la posición geográfica de la línea que separa a ambas naciones.

Por parte de México, la comisión estuvo a cargo del ingeniero Jacobo Blanco Colab; los astrónomos adjuntos fueron los ingenieros José Tamborrel y Felipe Valle, quien en esas fechas era subdirector del Observatorio Astronómico Nacional de México; los ingenieros Tomás Torres, Agustín Aragón y León que fueron designados como ayudantes al igual que el potosino ingeniero Valentín Gama y Cruz miembro también del Observatorio y ex alumno del Instituto Científico y Literario de San Luis Potosí.

La Comisión se encargó en aquella ocasión de revisar y ratificar las posiciones de las mojoneras establecidas a lo largo de la línea divisoria entre lo que ahora son las ciudades de Juárez y Tijuana, restaurando aquellas que habían sido dañadas y utilizando en esta ocasión instrumentos adecuados contando con varios anteojos zenitales y algunos de tipo altazimut, algunos de los cuales fueron exhibidos recientemente en el edificio central de la universidad potosina, en la exposición de instrumentos antiguos del Observatorio Astronómico Nacional.

De esta manera un buen número de personajes participaron activamente en la defensa de nuestro país, no solamente en el terreno militar y político sino como hemos visto, también en el científico.

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El Cronopio

El incansable escrutador del cielo, Enrique Chavira Navarrete | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

El 5 de junio de 1925 nace en la Ciudad de México Enrique Chavira Navarrete, el incasable escrutador del cielo; personaje que representa el renacer de la astronomía mexicana moderna. Heredero de los pioneros mexicanos de la astronomía que formaron los establecimientos para el estudio de la disciplina, entre ellos los potosinos Valentín Gama y Rodolfo Jurado y, muy especialmente de Joaquín Gallo quien le enseñó a observar y dar seguimiento a cuerpos celestes en el Observatorio de Tacubaya donde ingresó Chavira a trabajar, para luego pasar, al entonces naciente, Observatorio Nacional de Tonantzintla en Puebla, siendo de los astrónomos que iniciaron actividades en aquel lugar en 1943.

Su labor sería pionera al llevar a la astronomía observacional y a explicar que sucede en los fenómenos celestes que fue un paso significativo de la astronomía para usos prácticos que se realizaba en México a la astronomía moderna en el país, con el uso de nuevos instrumentos con los que contaría el Observatorio de Tonantzintla, como la cámara Schmidt, convirtiéndose en uno de los grandes observadores del cielo. El Observatorio de Tonantzintla se convertiría en uno d ellos principales centros de astronomía a nivel mundial, donde se descubrieron una buena cantidad de objetos celestes, participando en ello Enrique Chavira.  

En los setenta, cuando yo estudiaba física en San Luis, visitamos el INAOE que había asumido ese nombre a principios de los setenta al extenderse el observatorio de Tonantzintla a las áreas de electrónica y óptica que se agregaban a la de astrofísica, el Instituto Nacional de Astrofísica Óptica y Electrónica, conocimos a Enrique Chavira quien nos mostraba parte de la instrumentación telescópica que contaba esa institución, posteriormente al ir a continuar mis estudios a Puebla, fui compañero de la maestría en física de su hija Elsa Chavira, de quien ya hemos comentado en esta sección, y visité varias veces su casa además de encontrarlo seguido en el INAOE; entre las visitas a su casa, una de ellas de varios días pues estaba convaleciente y la familia de Elsa me albergó, descubrí que Enrique Chavira era un estudioso de las arqueología, y que había recopilado una buena colección de objetos prehispánicos propios de la región cholulteca donde estaba alojado el INAOE

, mismos que estudiaba con ahínco. 

Enrique Chavira es uno de los pilares de la astronomía observacional en México, que lo llevo a ser integrado como investigador en 1952 del Observatorio Astrofísico Nacional de Tonantzintla (OANTon), destacando en la identificación y clasificación de galaxias y estrellas azules gracias a su preparación en análisis espectral.

Entre sus descubrimientos observacionales se encuentran, el de una supernova en la región de Sagitario, el registro del quasar Ton256, que en el nombre lleva las siglas del observatorio de Tonantzintla, el objeto extragaláctico más lejano observado por la Cámara Schmidt de Tonantzintla y del Cometa Haro-Chavira en 1954 en la región del Toro. No es de extrañar que aparezca en el par de novelas de Elena Poniatowska que le dedicó la escritora al Observatorio de Tonantzintla donde trabajaba su esposo Guillermo Haro, compañero de Enrique Chavira.

A lo largo de más de cincuenta años contribuyó a la colección de más de 15 mil placas astrofotográficas del INAOE, sucesor del OANTON. La colección de placas astrofotográficas de la Cámara Schmidt de Tonantzintla que fue reconocida oficialmente en 2015 en el programa Memoria del Mundo de la UNESCO, cuestión que ya no pudo ser testigo Enrique Chavira Navarrete, pues su muerte ocurrió el 23 de noviembre del año 2000 en la Ciudad de Puebla donde radicó en todo ese tiempo. 

Sus grandes descubrimientos y la intensa labor en pro de la astronomía mexicana le valieron diversas distinciones, diplomas, cédulas reales, medallas al mérito académico y el nombramiento de Investigador Emérito en el INAOE.

Enrique Chavira, el gran astrónomo observacional, pasa a la historia como uno de los pilares de la astronomía mexicana moderna. 

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#4 Tiempos

Gallardo manejó, Claudia le leyó el mapa | Apuntes de Jorge Saldaña

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APUNTES

 

 

Culto Público, hijos de la forma y el fondo:

Les traigo la primicia. Hace unas horas estuvo aquí en la capital la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.

Así. Sin aviso previo. Sin discurso. Rompiendo por completo — y si no me equivoco, por primera vez en su mandato — la forma de acudir a sus giras de fin de semana.

Los eventos a los que vino son, por donde se vea, guiños tiernos: premiar a un equipo de fut femenil en la Politécnica e inaugurar una cancha de futbol en Santa María del Río. Nada que ver con el estilo de sus giras. Y eso dice mucho.

La presidenta comenzó a visitar gobernadores. Y que el primero haya sido el potosino habla de la importancia que le da la mandataria a este estado de cara a la próxima contienda.

No dio discurso — seguramente algunas palabras a las premiadas y a los usuarios de la cancha —, pero su sola presencia dijo mucho más que cualquier micrófono encendido.

En los traslados estuvieron solo ella y el gobernador. Ni siquiera hubo chofer: manejó Gallardo. Y yo les apuesto, sin haberlo visto, que no hablaron del clima ni del partido México contra Corea.

Temas que sí tocaron, a mí juicio: la llamada Ley Serrano, la narrativa nacional construida sin contexto sobre la persecución a “voces críticas” — por fin la presidenta supo la calaña de personas a las que organismos internacionales defendieron con tanto ardor — y la realidad de fondo de ese asunto. Si hubo regaños, que bueno. Si se puso cada cosa en su lugar y en justa dimensión pues qué mejor.

En lo político les dejo dato para que ustedes le den mejor interpretación:

Nadie de Morena ni de Bienestar fue enterado. En Santa María del Río ni despertaron a la presidenta municipal — que es de Morena — y se enteró de la visita de Sheinbaum cuando apenas se andaba haciendo un huevito para el desayuno. Memo Morales y Rita tampoco estuvieron enterados, hasta donde se sabe.

Esos no son descuidos. Eso es mensaje.

Preguntas que dejo en el aire, porque yo no sé nada y ustedes sabrán leer mejor:

¿Comenzó la presidenta a hacer acuerdos rumbo al 27?

Si es así, se le aplaude que los haga en persona. Los mensajes encriptados y los “te mando decir con gestos” caen gordos.

¿Vino a conceder la “Excepción Ruth” estatutaria para amarrar la alianza Verde-Morena de cara a la gubernatura?

¿Vino a decirle al gobernador — no a preguntarle, ojo— cómo se va a llamar el candidato?

¿O ya quedaron en jugar a las venciditas uno contra el otro y buena suerte?

Yo por mi parte no sé nada. Yo apenas estaba echando baño para ir a misa de una en Tequis.

Buen domingo a todos y todas.

Yo soy Jorge Saldaña.

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#4 Tiempos

Aún quedan 102 | Columna de Arturo Mena “Nefrox”

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TESTEANDO

 

Comenzó la fiesta, la bola rodó en CDMX y Guadalajara, México y Corea pegaron primero y se llevaron los primeros puntos, se gritaron los primeros goles y la primera voltereta se dio en Jalisco. Así se cierra el primer día de actividades en tierra azteca. La pelota ahora va a Canadá y Estados Unidos.

En CDMX México ganó pero dejó dudas, un 2-0 que debió ser mucho más contundente, un equipo que no resolvió y un arquero sudafricano que salió inspirado fueron una constante en los 90, México con nerviosismo pudo romper la estadística de nunca haber triunfado en un partido inaugural después de 7 anteriores, lo hizo bien a secas y con una tarjeta roja que aunque cuestionable se sanciona y deja a la selección con una ausencia importante para el siguiente partido.

Más tarde en Guadalajara, el estadio de las Chivas fue testigo de un insípido primer tiempo que terminó 0-0

, partido nada digno de una justa tan importante, para la segunda parte los asiáticos comenzaron perdiendo, un tremendo saque de banda que fue catapultado emulando a un tiro de esquina consigue llevar un remate de cabeza impresionante, de ahí, Corea se levanta para terminar ganando 2-1 y sacar los tres puntos muy importantes para colocarse en segundo del grupo, solo por diferencia de goles detrás de México.

Buen arranque de la fiesta aunque el fútbol de nivel sigue y probablemente seguirá ausente en esta primera ronda, el estallido de la copa se verá a partir del fin de semana, cuando arranquen hasta 4 partidos diarios. Justo ahí la fiesta se habrá puesto completamente buena.

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Opinión

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