#4 Tiempos
Una batalla en el terreno científico por la defensa de México | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash
EL CRONOPIO
El proyecto expansionista de Estados Unidos lo llevó a apropiarse de un extenso territorio de México, logrado a través de las armas. En el plano político durante las conversaciones para lograr la paz, el mayor éxito de los mexicanos fue conservar Baja California y unirla a través de un puente de tierra con Sonora. Finalmente el tratado se firmó en la Villa de Guadalupe-Hidalgo el 2 de febrero de 1848, cediendo México en total dos millones trescientos setenta y ocho mil quinientos treinta y nueve kilómetros cuadrados, y pasando a ser extranjeros en su propia tierra unos cien mil mexicanos.
Sin embargo, perduró en los norteamericanos el deseo de seguir apropiándose de terreno mexicano, extendiendo los límites de la frontera con sus cálculos a favor realizados por su comisión científica, que trataba de delimitar la línea fronteriza extendiéndose más al sur. Iniciaba una nueva batalla en el terreno científico que México llevó con dignidad reflejando la calidad de su ciencia y la buena preparación de sus científicos.
De acuerdo al Tratado de Guadalupe-Hidalgo para fijar la nueva frontera cada nación debería nombrar su comisión de límites, para efectuar los trazados de la frontera de manera independiente. Una comisión con tremenda tarea debería estar preparada para realizar trabajos cartográficos y bien preparada para la realización de observaciones astronómicas, pues serían los que marcarían con precisión los lugares donde pasarían la frontera establecida en el Tratado de Guadalupe-Hidalgo.
El 2 de noviembre de 1848 se formó la Comisión Mexicana de Límites, bajo el mando del ingeniero y general Pedro García Conde, quien promoviera la adquisición del primer telescopio profesional que hubo en el país, un anteojo de pasos marca Ertel construido en Alemania y que fuera instalado en el Castillo de Chapultepec alrededor de 1842. Los otros miembros fueron el ingeniero José Salazar Ilarregui, quien tuvo el nombramiento de agrimensor; el ingeniero Francisco Jiménez que fue nombrado astrónomo de la Comisión, junto con el ingeniero Francisco Martínez Chavero y los ingenieros Agustín García Conde y Ricardo Ramírez; en calidad de intérprete participó el Sr. Felipe de Iturbide.
El trabajo que hicieron los astrónomos de la Comisión en la Baja California no fue trivial ni rutinario, requirió de mucho esfuerzo, una gran preparación y habilidades matemáticas adecuadas.
A lo largo de la frontera comprendida entre Paso del Norte y la costa del Pacífico, se instalaron 258 mojoneras, una de éstas cada 500 metros. Para establecer la posición exacta de cada una de ellas, fue necesario que tanto los comisionados mexicanos como los estadounidenses realizaran por separado del orden de 70 observaciones diferentes de la estrella po lar, complementadas por otras tantas hechas sobre estrellas brillantes, así como de la luna.
Los trabajos de la Comisión Mexicana de Límites terminaron después de seis años de intenso trabajo y en condiciones muy difíciles, pues mientras defendían los límites fronterizos en el ámbito de la ciencia, Santa Ana vendió una nueva franja del territorio nacional, modificando la frontera. El nuevo límite fronterizo quedó definido en el tratado de La Mesilla o Gadsen. Al término los científicos que participaron regresaron a la capital del país, dejando constancia de su actividad en los monumentos que marcan la separación en la línea divisoria.
Entre 1881 y 1886 México y Estados Unidos ratificaron los tratados existentes sobre la delimitación de la frontera entre estos dos países. Así se creó la Comisión Internacional de Límites, cuya tarea inicial fue restablecer los monumentos que indican la posición geográfica de la línea que separa a ambas naciones.
Por parte de México, la comisión estuvo a cargo del ingeniero Jacobo Blanco Colab; los astrónomos adjuntos fueron los ingenieros José Tamborrel y Felipe Valle, quien en esas fechas era subdirector del Observatorio Astronómico Nacional de México; los ingenieros Tomás Torres, Agustín Aragón y León que fueron designados como ayudantes al igual que el potosino ingeniero Valentín Gama y Cruz miembro también del Observatorio y ex alumno del Instituto Científico y Literario de San Luis Potosí.
La Comisión se encargó en aquella ocasión de revisar y ratificar las posiciones de las mojoneras establecidas a lo largo de la línea divisoria entre lo que ahora son las ciudades de Juárez y Tijuana, restaurando aquellas que habían sido dañadas y utilizando en esta ocasión instrumentos adecuados contando con varios anteojos zenitales y algunos de tipo altazimut, algunos de los cuales fueron exhibidos recientemente en el edificio central de la universidad potosina, en la exposición de instrumentos antiguos del Observatorio Astronómico Nacional.
De esta manera un buen número de personajes participaron activamente en la defensa de nuestro país, no solamente en el terreno militar y político sino como hemos visto, también en el científico.

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El Cronopio
Carlos Villatoro, el actor de corazón potosino | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash
EL CRONOPIO
Los inicios del cine mexicano están marcados por la participación de actores y actrices de San Luis Potosí; algunos personajes han sido tratados en esta columna. Desde la época del cine mudo hasta los albores del cine sonoro en México, aparecen estas contribuciones potosinas que se extienden a lo largo de toda la historia del cine mexicano.
Entre los personajes que inician su actividad actoral en el cine mudo se encuentra Carlos Villatoro, que si bien se registra su lugar de nacimiento en Comitán, Chiapas, en 1903, siempre subrayó su sello de potosino en virtud que sus hermanos mayores habían nacido en San Luis Potosí y su familia radicaba en la ciudad potosina al finalizar el siglo XIX.

Uno de dichos hermanos era Héctor Villatoro que a principios de la década de los veinte se encontraba como cónsul en Canadá, y con quien fue enviado Carlos Villatoro por su padre. Este periplo marcaría su primera relación con el mundo del cine, pues al quedar varado en Nueva York por una huelga que imposibilitó su viaje a Canadá, conoció a quienes iniciarían la dirección de películas en México, Gabriel García Moreno y Manuel Ojeda, en ese momento se acercaba a la actividad actoral en Nueva York. Como consecuencia, en 1925 García Moreno le propuso el papel estelar de la película El Buitre, y una serie de películas que se filmaron en Orizaba, Veracruz, de 1925 a 1927, entre ellas el Puño de Hierro de 1927 que se considera la primera película que trata el mundo de las drogas.
Como pionero del cine mudo mexicano Carlos Villatoro se convierte en uno de los mejores actores del cine mudo mexicano y de los primeros años del cine sonoro, al protagonizar películas sonoras desde 1934, entre ellas la película de Juan Bustillo Oro, Dos Monjes, donde participa también la actriz potosina Emma Roldán, en el papel de Gertrudis la madre de Javier, protagonizado por Carlos Villatoro; en esa película participa también en realización de Dos Monjes, el matehualense Juan José Ortega García, de quien trataremos en futuras entregas de esta columna.
Carlos Villatoro conoce a Juan Bustillo Oro cuando estudiaban en la Escuela Nacional Preparatoria, lo que fue otro encuentro que le marcaría su destino a la actuación en cine, donde también se formaría como guionista y director, dirigiendo a principios de los cuarenta los cortometrajes: Viaje a Jalapa, Canciones y Danzas Mexicanas, Compositores Mexicanos y Juan Diego. Escribió el argumento de la famosa y exitosa película Quinto Patio, dirigida por Rafael Sevilla en 1950.
Después de su participación en el cine mudo en México donde actuó en cinco películas en la década de los veinte, inicia su participación en el cine sonoro en 1934 en la película Águilas de América dirigida por Manuel Ojeda, participando en alrededor de veinte películas en el lapso de diez años, terminando su actuación en 1943 en la película La Mujer sin Alma de Fernando de Fuentes en 1943, al lado de María Félix.
A partir de 1944 se desempeña como anotador y asistente de director hasta 1963, año de su muerte. En esta actividad trabaja en numerosas producciones norteamericanas filmadas en México, teniendo apariciones incidentales.
También tuvo participación en la radio en México, siendo locutor en varias estaciones desde 1929. En la XEW tuvo el programa en 1951 “El rincón bohemio de Carlos Villatoro”.
Carlos Villatoro Escobedo el actor pionero del cine mexicano y baluarte en su desarrollo, quien se consideró un potosino de corazón, es uno de los fervientes hacedores del cine en México, quien consideraba que “la vida no era de película, pero hacer cine era su vida”.
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El Cronopio
Leticia Almazán de la Garza, compositora potosina | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash
EL CRONOPIO
San Luis Potosí ha sido tierra de compositores, donde la música de concierto y las canciones de concierto han sobresalido. Algunos de estos personajes los hemos tratado en esta sección, aunque entre ellos han escaseado las mujeres, en cuanto a composiciones se refiere. Los tiempos cambian al abrirse oportunidades a las damas y, afortunadamente, en este siglo veintiuno podemos contar con algunas compositoras potosinas. Como muestra está el concierto que ofreciera la Orquesta Sinfónica de San Luis Potosí en el mes de marzo pasado donde interpretó, en el marco del Día Internacional de la Mujer, composiciones de autoras potosinas. Entre las compositoras potosinas programadas en el concierto se encontraba Leticia Almazán de la Garza.
Leticia Almazán, al menos fue mencionada en esta columna cuando tratamos el caso de la pianista potosina Malkhut Zavala, quien tiene entre su repertorio obras de Leticia Almazán, quien actualmente es encargada de las Escuelas de Iniciación Artística Asociadas que están asociadas al Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, que a pesar del esfuerzo de sus integrantes ha sido difícil su continuación, como suele suceder con el cambio de administraciones. Leticia Almazán se desempeña como Directora Académica del CEART San Luis.
Entre sus composiciones se encuentra La Noche, obra basada en los poemas de Manuel José Othón, obra con la que obtuvo el premio 20 de noviembre “Julián Carrillo”; la obra se estrenó en 2006, y ha sido poco interpretada, hasta que se armó el concierto de marzo.
A cien años de la muerte de Othón se compone esta obra musical, que da concreción a la obra inconclusa que contemplaran Othón y Carrillo, su conjunción lírica que habían titulado Tetralogía. Una pieza para celebrar el centenario de la Independencia de México que estaría dividida en cuatro partes: Descubrimiento de América, Conquista, Virreinato e Independencia. Así sería una obra que recorrería la historia hispana de México y la construcción de un nuevo país. La muerte sorprendió al poeta y la obra quedó en suspenso; colaboración entre dos grandes figuras potosinas del arte, cuestión ya tratada en muy anterior entrega de esta sección de El Cronopio.
Ahora Leticia Almazán, se basa en la poesía de Othón para crear su obra musical La Noche. Una forma de apreciar el nuevo arte musical potosino de la mano de Leticia Almazán y la poesía del máximo poeta potosino. Por desgracia, es música que no se encuentra grabada por lo que dificulta su difusión, de por sí escasa, en aquellas obras de que se disponen grabaciones.
Leticia Almazán surge, así como una de las mujeres que abren camino en el campo de la composición en San Luis Potosí. Su incursión en esta línea de la composición es alentadora, pues puede sumarse a la escasa pero existente lista de compositoras mexicanas que incursionaron en la música clásica, entre ellas, María Grever, Sofía Cancino de Cuevas, Rosa Guraieb, Consuelo Velázquez, Ángela Peralta, María Teresa Prieto, Alicia Urreta, Guadalupe Olmedo, y ahora la joven compositora potosina Galya Cisneros, por citar algunas.
Leticia Almazán se tituló en la Licenciatura en Composición en la Escuela Estatal de Música en el año 2015, y realizó una Maestría en Administración Pública en la Universidad Latinoamericana.
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Acento Ajeno
Ni Moisés dividió tanto el agua | Columna de Haniel Valdés
Por: Haniel Valdés
Hoy escribo porque cometí un error. Fui de los periodistas que estuvimos en rueda de prensa con el alcalde de la capital, Enrique Galindo Ceballos, al terminar la Junta de Gobierno con Interapas. El miércoles pasado ofreció declaraciones a medios de prensa que sí acudimos a la cita nocturna y compartió los acuerdos tomados en dicha reunión.
Ahí está mi error: al parecer mis notas no fueron lo suficientemente claras. O quizás solo fue que varios medios salieron a llenar huecos que no había.
Lo interesante de ese encuentro es que se aprobó el plan de estímulos fiscales que se llevará al Congreso del Estado para su aprobación de cara a 2027, donde se aclaró además (y se insistió mucho en eso) que la tarifa de cobro del líquido se mantendría igual que en este año.
Al día siguiente muchos medios ya traían la nota de que aumentaría la tarifa y quién sabe cuántos inventos más de colegas que no estuvieron en la conferencia de prensa y que les pareció divertido el imaginar datos e informar a medias.
Pero lo que más me preocupa no es el ruido que generaron esas notas, sino la incoherencia que se vivió en dicha reunión por parte del síndico y el alcalde de Soledad, así como de Pascual Martínez.
Según informa Galindo, entre las decisiones tomadas, está la de revisar si es posible cumplir con la petición que hizo el gobernador de no cobrar el servicio a adultos mayores. Ni los participantes por Soledad, ni el titular de la CEA, votaron a favor de dicha propuesta. ¿No están de acuerdo con la idea de Gallardo? Es que la primera vez que el gobernador habló sobre el tema, fui muy cuidadoso y me fijé claramente que ambos, Pascual
y Navarro, estaban aplaudiendo esa iniciativa.La CEA ya es habitual que no aporte a esas reuniones, según Galindo, el titular solo ha ido a tres y no votó en esta última, tampoco dio razones ni propuso algo. Sí, el organismo responsable de la política pública del agua en el Estado no tiene nada que aportar sobre el tema.
Según informó el presidente de la junta, Juan Manuel Navarro sí aportó algo, propuso un estímulo fiscal que también quedó dentro de los acuerdos que se enviaron al Congreso. Ahora, cuando tocó votar, Navarro se abstuvo de hacerlo, ¿no está de acuerdo con una idea que él mismo había planteado? ¿o algo lo hizo cambiar de opinión?
Lo cierto es que mientras la diputada Nancy Jeannine García, presidenta de la Comisión del Agua, llama a no politizar, todos lo continúan haciendo, lo hace el aquaman Gámez Macías, lo hace el alcalde capitalino, lo hace el gobernador del estado, lo hace el alcalde de Soledad y la CEA. Mientras hay cuentas sin pagar, tinacos sin llenar, conductoras sin reparar y rezos por hacer para que El Realito no vuelva a fallar.
“Entonces extendió Moisés su mano sobre el mar, y Jehová hizo que el mar se retirase por recio viento oriental toda aquella noche; y volvió el mar en seco, y las aguas quedaron divididas.” (Éxodo 14:21)
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