octubre 31, 2026

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#4 Tiempos

Tiburcio Cadena: De mocito a millonario | Columna de Jorge Saldaña

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TERCERA LLAMADA.

 

¿Quién es Tiburcio Cadena Gutiérrez? Es el protagonista de la miserable y dolorosa historia de un hombre confundido por el miedo, la carencia y la ira. Un hombre que en sus 50 años intentó llenar sus vacíos emocionales con dinero, para reparar sus carencias existenciales a través de paliativos con precio. Un hombre que quiso tener dinero para tener algo, para dejar de no tener nada.

Un mocito con traumas de la señora Gallegos que se convirtió en soldado, en reportero mediano y finalmente en funcionario igualmente traumado y corrupto.

Son por lo menos 17 millones de pesos los que en tres años pudo robar Tiburcio Cadena en la administración municipal de Xavier Nava, a través de contratos a medios de comunicación inexistentes a los que pagó con dinero público para convertirlo en recursos privados.

La forma fue hasta burda: mandó hacer, de menos, de los que consta y dejaron evidencia, diez portales de internet. Siete fueron hechos el mismo día, en el mismo servidor, con los mismos datos, con el mismo proveedor. Otros tres ya existían. Uno que fue construido para la Coparmex, pero que fue desviado de su origen en 2019, y otro que se ofreció al municipio de Soledad desde el 2015.

Cada portal cuenta con sus prestanombres respectivos (son ladrones, pero no estúpidos), cobraron con puntualidad durante 2 años y 5 meses entre 30 mil y 80 mil pesos al mes, es decir, un promedio de 50 mil pesos por portal (seguramente a repartir con los prestanombres y factureros) durante todo el tiempo en que Tiburcio Cadena, el mocito con carencias y sin relleno, se desempeñó como director de comunicación social del Ayuntamiento capitalino.

450 mil pesos mensuales (menos moches a los proveedores simulados), multiplicado por 29 meses, resultan en un total de poco más de 13 millones de pesos, cuatro veces más de lo que ganará el propio presidente Nava durante los 36 meses de su mandato.

Si el presupuesto fuera pollo (sin connotación política) Xavier Nava se comió una alita mientras Tiburcio se atragantó la pechuga, el pescuezo, rabadilla, pico, plumas y hasta las menudencias. De esa hambre que no se quita.

Por si fuera poco, el mocito que nunca dejó de serlo, contrató un intangible que le pareció perfecto: los servicios de un locutor que comenzó recibiendo 50 mil pesos mensuales de iguala en 2018, aumentó a 88 el mismo año, en pocos meses subió a 166 (el doble de lo que cobraba suena a “una para ti y una para mí”), luego cobró todo el 2020 más de 100 mil cada treinta días y terminó en febrero de este 2021 con dos facturas idénticas de 1 millón 330 mil pesos con días de diferencia.

Cuestionado en plática informal, el locutor aludido me comenta a manera de defensa y duda razonable: “¿Y cómo sabes que de todas yo recibí el dinero?”

Tiene razón el locutor. Sin tener las facultades de Santiago Nieto, es imposible saber cómo se triangularon los recursos de cuentas privadas a otras. Quizás solamente se compraron las facturas y el dinero, ya con los respectivos impuestos descontados, iban a parar a alguna cuenta de Tiburcio o se convirtieron en irrastreable efectivo.

Del contrato por locución “incuantificable e intangible (como obra de arte)” en los casi tres años de “Te” Cadena al mando, se cobraron exactamente 4 millones de pesos.

(Como referencia un dato duro: Pepe Lavat, locutor reconocido internacionalmente y artista del doblaje en México, en paz descanse, cobraba en 2015, no más de 7 mil pesos por una campaña completa).

Las cuentas: 13 millones de pesos a través de contratos simulados en portales anónimos, más 4 millones de pesos por contratos de voz, suman 17 millones de pesos… solamente.

Nada mal para un mocito que se convirtió en millonario.

Por eso alcanza para comprar terreno y proyecto en Horizontes, por eso alcanza para depa y carro nuevo, por eso alcanza para inversión en Pozos. 17 millones para darse gustos propios con dinero ajeno, ojalá alcance para muchos muchos años de defensa jurídica y vida sin empleo.

Pero quien esto escribe ni juzga ni culpa, Culto Público (será trabajo de las fiscalías y contralorías) eso sí, tampoco justifico, pero entiendo de la condición humana y de los dolores tempranos y cognitivos de un hombre, y me conduelo hasta el punto del llanto de su miserable historia.

En la etapa quizás más dolorosa de la misma, Tiburcio se ganaba un pan con agua limpiando mierda de los perros, sirviendo café, barriendo y fregando los pisos al son de un tronar de dedos y recogiendo los juguetes de los hijos de sus empleadores. Fue el mocito (ni a Mozo llegó) de la entonces la familia Gallegos de Ayala, de entonces y ahora, de excelente posición social. Ahí se construyó el sueño de Tiburcio y se engendró su resentimiento.

Soñó en que un día sería patrón y no empleado, pero de ahí pasó a recoger mierda, barrer y fregar pisos al tronar de los dedos enlistado en la Secretaría de la Defensa Nacional, de donde no pasó de soldado raso, de los que obedecen a gritos y agachan la cabeza, de los que tienen que seguir siendo mozos y lavar los excusados. No cambió el tragar pan y agua, solo cambió de correa.

Luego pasó por el periodismo local sin pena ni gloria, que se recuerde ocupó sillas en el Sol de San Luis cuando su principal fuente de información era “Calolo” y, finalmente, se “consagró” como jefe de información en el Canal 7, propiedad, entre otros, de Luis Mahbub, su entonces patrón, al que sirvió también con infidelidad recibiendo aparte de su sueldo los respectivos “chayotes” gubernamentales de los que aunque renegaba diciendo: “yo gano bien y no los ocupo”, los recibía gustoso y hasta acudía a domicilio por su sobre (no de perro) manejando su destartalada Jeep Liberty negra con factura de aseguradora.

Hoy Tiburcio, el mocito, maneja una poderosa Suburban blanca como analgésico a sus carencias. Fue al único que la administración de Xavier Nava le autorizó un vehículo de lujo, porque el alcalde, el secretario y hasta el tesorero se mueven en vehículos sedán muy modestos.

En lo personal compadezco mucho a Tiburcio Cadena y su historia. Lamento y sufro en ajeno el ver la caricatura en la que se convirtió, me conduelo de ser testigo de una historia de aparentes éxitos usados como cascarón de un hombre dolorido, lastimado y resentido,

que ni con todo el dinero que pudo haber robado le alcanza para comprar el alivio de sus privaciones tempranas ni cambiar su destino de obedecer, someterse y limpiar mierda. No importa el nombre de su encargo.

De lo aquí dicho, como siempre, tengo pruebas contundentes y por eso reto al multi aludido a defenderse y más allá: si Xavier Nava ignoró durante casi tres años las ladronadas de su jefe de comunicación, entonces que lo obligue a dar la cara o que se atenga a ser llamado corrupto por solapar a un ídem (¿De qué otra forma se le llamaría?).

Desde aquí, reto a Tiburcio Cadena a que explique en su oficina o en la mía, en el patio de la UAM o en la Plaza de Armas o donde el guste, el día que quiera y a la hora que le acomode a responder en vivo para todos los ciudadanos (auténticos dueños del dinero que manejó a su antojo TC):

¿Quién o quiénes son los propietarios y cuánto se le pagó durante su gestión a las siguientes páginas?

www.aldeapolitica.com
www.revistaroi.com
www.sonarpolitico.com
www.buenasnuevas.mx
www.cuarteycincogrados.com
www.enblancoynegro.mx
www.lanoticia.mx
www.reporterosanluis.com
www.vocerosanluis.com
www.lasdeldia.mx

¿Quién facturaba por cada una?

¿Por qué tienen exactamente las mismas notas y fotos?

¿Cómo se explica que fueron creadas en su mayoría el mismo día, bajo los mismos datos, en el mismo servidor?

¿Cuál fue la justificación para pagarles entre 30 y 80 mil pesos mensuales a páginas que no alcanzan siquiera el nivel de tráfico para ser rankeadas por Google?

¿Quién cobraba por ellas?

¿Qué tienen que ver contigo las contadoras Torres? ¿Son dueñas de www.monithor.mx? Tu deberías de saberlo, ¿no? ¿Quién cobra entonces?

¿Quién las creó y cómo se explica que tras la elección dejaron de funcionar y hace apenas unas horas pudieron ser “bajadas” de la red?

¿Por qué Michelle Jasmin Aayadi Garcín cobró 32 mil pesos mensuales como proveedora municipal hasta septiembre de 2020?

¿Quién es Michelle Jasmin Aayadi Garcín (a quien conociste en el Canal 7) y qué relación guarda contigo? ¿Quién cobra y administra la página www.lanoticia.mx ?

¿Ya no es oficialmente proveedora municipal? (pregúntale al tesorero como lo hice yo para que te lo confirme como a mí).

¿Quién es Cristina Gardea? ¿Por qué está en la nómina de comunicación social ganando casi 40 mil pesos si nadie la conoce?

¿No es la misma Cristina Gardea, la representante de la empresa consultora MKF de Marco Sifuentes el publicista político de Guadalajara?

¿A cambio de qué se le ha pagado a la mencionada señorita Gardea con la nómina del ayuntamiento?

¿No es Marco Sifuentes y su consultora, MKF (no KNG no te confundas) el autor de “Motivos para seguir” y de los conceptos de la campaña de Xavier Nava en su empeño electoral por Morena? ¿No es el autor de “San Luis suena fuerte”?

¿Pagaste con dinero público la campaña de Xavier Nava? ¿Usaste los 1.2 millones de pesos que se le contrató a la consultora desde el Interapas? ¿Se los estás pagando en abonos a través de una nómina secreta a la misteriosa Cristina Gardea?

¿Por qué al personal que contrataste en el municipio, ex compañeras tuyas del Canal 7, las cambiaste a Servicios Municipales? ¿Las quieres esconder?

¿Cuánto te costó y bajo qué esquema compraste el terreno en Horizontes de más de 250 metros cuadrados y su lujoso proyecto?

¿Dónde está tu 3 de 3 actualizada así como la de tu pareja Montserrat, funcionaria de Comunicación Social del Gobierno del Estado?

¿Pueden demostrar el origen de su fortuna o tienen algo qué esconder?

Tiburcio: Llévate los archivos, los contratos, las facturas, tus estados de cuenta y cállame la boca si todo lo que he dicho es mentira. Te reto –repito- a que limpies públicamente tu honra por el bien propio y de tu familia. Te espero cuando quieras, en las condiciones que quieras a que públicamente respondas. Quedo al pendiente. Nunca a tus órdenes.

Qué chistoso, Culto Público, que por lo menos un trío de personajes “Xavieristas” “los niños sin hambre”, los “tan honestos y buenos”, tengan tan poco crédito en la tarjeta de su libertad. Tanto que se quejaron de los anteriores y del resto de los mortales, instalados en el trono de la moralidad, que es dramático ver cómo hoy están tan cerca de vivir a salto de mata como ladrones.

¿Vas a hacer algo Xavier Nava? ¿Estabas enterado? Si lo estabas, con mucha pena te informo que te comieron el mandado, pero si no lo estabas pues pregúntale, verás que será insostenible en su encargo (a menos que todavía le debas algo a don Luis Mahbub…).

Al tiempo. Por lo pronto, es todo, Culto Público, y estaré informando con puntualidad respecto al asunto aquí expuesto.

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Acento Ajeno

La alcancía sin fondo de Margarito | Columna de Haniel Valdés

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ACENTO AJENO

Por: Haniel Valdés Velázquez

Dice Shakira, “tiene nombre de persona buena, claramente no es como suena”. Nombre de flor, pero actuar de mala hierba. Mientras el Estado amplía las rutas gratuitas y de calidad, para los potosinos, las empresas que operan el otro, el caro y de pésima calidad, dicen que no les alcanza y necesitan duplicar el precio del pasaje.

Margarito Terán, representante del sector camionero, que nunca ha usado el transporte público para moverse, solo para llenar sus bolsillos, por eso no sabe el pésimo servicio que prestan, pide tarifa récord y dinero público sin explicar qué pasó con el aumento de este año ni con los camiones nuevos que el Estado ya entregó al sector.

En enero, Margarito Terán pidió subir el pasaje de 12.50 a 15 pesos. El Estado le autorizó 13.50. Nueve meses después vuelve con una cifra que ya no es petición sino ultimátum: 23 pesos por viaje, 2,797 millones del erario y la amenaza de que el sistema “va a colapsar por inercia”.

Veintitrés pesos son 70% más que la tarifa vigente y 53% más que los 15 que el propio Terán decía indispensables hace diez meses. Si 15 eran la salvación en enero, ¿qué cambió para que ahora cueste ocho pesos más?

Hay un dato que Terán omite. Ese mismo enero, el 12, el gobernador Ricardo Gallardo entregó 100 camiones nuevos con una inversión de 266 millones de pesos en financiamientos. Son 2.66 millones por unidad. Al ritmo de ese precio, renovar las 768 unidades de la iniciativa costaría unos 2,043 millones. Faltarían casi 750 millones para llegar a los 2,797 que piden. El resto cubriría déficits de operación, un margen de 15% de utilidad para los concesionarios y las pérdidas de la pandemia. Es decir: dinero público para garantizarles ganancia.

Tampoco está claro qué pasó con los camiones ya entregados. El Gobierno presumió 100 en enero; en octubre, la SCT habló ante el Congreso de “más de 70 unidades urbanas” renovadas. Nadie ha dicho cuántos circulan, en qué rutas ni quién paga el financiamiento. Antes de pedir más, habría que rendir cuentas de lo que ya se dio.

Yo, usuario del transporte público de la capital, debo ser un desafortunado, solo una vez subí a una unidad de las nuevas, al parecer las rutas 53, 21, 30, 27, 10 y 5, que son las que utilizo con frecuencia, no recibieron la dicha de contar con los nuevos camiones, porque he conocido autos clásicos más modernos que los camiones que suelen llevarme por la ciudad.

La flota vieja no es una sorpresa. Terán dice que 882 unidades

ya debieron salir de circulación. La Ley de Transporte Público no permite camiones de más de 10 años, y renovarlos es obligación de quien tiene la concesión, no del usuario. En 2015 el padrón registraba mil 174 unidades; hoy hay mil 203. Once años después, el parque casi no creció, y tampoco se renovó. Y en mayo, el propio Terán reconoció que de mil 200 unidades autorizadas solo circulaban unas 800.

Hay una concentración que pesa. Cuatro empresas controlan 36% del padrón y diez, 61%. El dinero público llegaría sobre todo a quienes ya tienen más peso. Una de ellas, Tangamanga, enfrenta una denuncia de Ciudadanos Observando por mantener suspendidas tres rutas de su concesión.

El diputado Héctor Serrano lo dijo claro: las concesiones “son potestad del Estado, no propiedad de los concesionarios”. Quien explota un bien público no puede presentarse a pedir rescate cuando el negocio le sale mal.

Terán tiene razón en algo: los costos de operar suben. Pero una industria que pide más tarifa, más subsidio y más tiempo, sin ofrecer metas, plazos ni auditoría, no pide apoyo: pide un cheque en blanco.

Los costos suben, pero el respeto a la vialidad, la buena educación y atención por los conductores de las unidades, la limpieza de las mismas y el respeto a sus horarios y paradas, disminuyen.

La SCT debería preocuparse más por velar que las unidades de transporte urbano cumplan con aquello por lo que reciben dinero público, ofrecer un transporte de calidad. Pero primero y más fácil, cerrarle la boca y pararle los pies a este señor que ya parece alcancía, solo pidiendo dinero para guardar y no para emplear en lo que se necesita. O mínimo, salir con urgencia a desmentir sus falacias y exigirle resultados.

Lo mínimo que el usuario merece antes de pagar un peso más es saber cuántos de los 100 camiones nuevos circulan, un plan de renovación con fechas, rutas que realmente operen y cuentas abiertas sobre qué se hizo con el aumento de este año. Sin eso, los 23 pesos no son un precio. Son una factura sin desglose.

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El Cronopio

Carlos Villatoro, el actor de corazón potosino | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

Los inicios del cine mexicano están marcados por la participación de actores y actrices de San Luis Potosí; algunos personajes han sido tratados en esta columna. Desde la época del cine mudo hasta los albores del cine sonoro en México, aparecen estas contribuciones potosinas que se extienden a lo largo de toda la historia del cine mexicano.

Entre los personajes que inician su actividad actoral en el cine mudo se encuentra Carlos Villatoro, que si bien se registra su lugar de nacimiento en Comitán, Chiapas, en 1903, siempre subrayó su sello de potosino en virtud que sus hermanos mayores habían nacido en San Luis Potosí y su familia radicaba en la ciudad potosina al finalizar el siglo XIX.

Carlos Villatoro, actor del cine mudo y sonoro mexicano

Uno de dichos hermanos era Héctor Villatoro que a principios de la década de los veinte se encontraba como cónsul en Canadá, y con quien fue enviado Carlos Villatoro por su padre. Este periplo marcaría su primera relación con el mundo del cine, pues al quedar varado en Nueva York por una huelga que imposibilitó su viaje a Canadá, conoció a quienes iniciarían la dirección de películas en México, Gabriel García Moreno y Manuel Ojeda, en ese momento se acercaba a la actividad actoral en Nueva York. Como consecuencia, en 1925 García Moreno le propuso el papel estelar de la película El Buitre, y una serie de películas que se filmaron en Orizaba, Veracruz, de 1925 a 1927, entre ellas el Puño de Hierro de 1927 que se considera la primera película que trata el mundo de las drogas.

Como pionero del cine mudo mexicano Carlos Villatoro se convierte en uno de los mejores actores del cine mudo mexicano y de los primeros años del cine sonoro, al protagonizar películas sonoras desde 1934, entre ellas la película de Juan Bustillo Oro, Dos Monjes, donde participa también la actriz potosina Emma Roldán, en el papel de Gertrudis la madre de Javier, protagonizado por Carlos Villatoro; en esa película participa también en realización de Dos Monjes, el matehualense Juan José Ortega García, de quien trataremos en futuras entregas de esta columna.

Carlos Villatoro conoce a Juan Bustillo Oro cuando estudiaban en la Escuela Nacional Preparatoria, lo que fue otro encuentro que le marcaría su destino a la actuación en cine, donde también se formaría como guionista y director, dirigiendo a principios de los cuarenta los cortometrajes: Viaje a Jalapa, Canciones y Danzas Mexicanas, Compositores Mexicanos y Juan Diego. Escribió el argumento de la famosa y exitosa película Quinto Patio, dirigida por Rafael Sevilla en 1950.

Después de su participación en el cine mudo en México donde actuó en cinco películas en la década de los veinte, inicia su participación en el cine sonoro en 1934 en la película Águilas de América dirigida por Manuel Ojeda, participando en alrededor de veinte películas en el lapso de diez años, terminando su actuación en 1943 en la película La Mujer sin Alma de Fernando de Fuentes en 1943, al lado de María Félix.

A partir de 1944 se desempeña como anotador y asistente de director hasta 1963, año de su muerte. En esta actividad trabaja en numerosas producciones norteamericanas filmadas en México, teniendo apariciones incidentales.

También tuvo participación en la radio en México, siendo locutor en varias estaciones desde 1929. En la XEW tuvo el programa en 1951 “El rincón bohemio de Carlos Villatoro”.

Carlos Villatoro Escobedo el actor pionero del cine mexicano y baluarte en su desarrollo, quien se consideró un potosino de corazón, es uno de los fervientes hacedores del cine en México, quien consideraba que “la vida no era de película, pero hacer cine era su vida”.

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El Cronopio

Leticia Almazán de la Garza, compositora potosina | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

San Luis Potosí ha sido tierra de compositores, donde la música de concierto y las canciones de concierto han sobresalido. Algunos de estos personajes los hemos tratado en esta sección, aunque entre ellos han escaseado las mujeres, en cuanto a composiciones se refiere. Los tiempos cambian al abrirse oportunidades a las damas y, afortunadamente, en este siglo veintiuno podemos contar con algunas compositoras potosinas. Como muestra está el concierto que ofreciera la Orquesta Sinfónica de San Luis Potosí en el mes de marzo pasado donde interpretó, en el marco del Día Internacional de la Mujer, composiciones de autoras potosinas. Entre las compositoras potosinas programadas en el concierto se encontraba Leticia Almazán de la Garza.

Leticia Almazán, al menos fue mencionada en esta columna cuando tratamos el caso de la pianista potosina Malkhut Zavala, quien tiene entre su repertorio obras de Leticia Almazán, quien actualmente es encargada de las Escuelas de Iniciación Artística Asociadas que están asociadas al Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, que a pesar del esfuerzo de sus integrantes ha sido difícil su continuación, como suele suceder con el cambio de administraciones. Leticia Almazán se desempeña como Directora Académica del CEART San Luis.

Entre sus composiciones se encuentra La Noche, obra basada en los poemas de Manuel José Othón, obra con la que obtuvo el premio 20 de noviembre “Julián Carrillo”; la obra se estrenó en 2006, y ha sido poco interpretada, hasta que se armó el concierto de marzo.

A cien años de la muerte de Othón se compone esta obra musical, que da concreción a la obra inconclusa que contemplaran Othón y Carrillo, su conjunción lírica que habían titulado Tetralogía. Una pieza para celebrar el centenario de la Independencia de México que estaría dividida en cuatro partes: Descubrimiento de América, Conquista, Virreinato e Independencia. Así sería una obra que recorrería la historia hispana de México y la construcción de un nuevo país. La muerte sorprendió al poeta y la obra quedó en suspenso; colaboración entre dos grandes figuras potosinas del arte, cuestión ya tratada en muy anterior entrega de esta sección de El Cronopio.

Ahora Leticia Almazán, se basa en la poesía de Othón para crear su obra musical La Noche. Una forma de apreciar el nuevo arte musical potosino de la mano de Leticia Almazán y la poesía del máximo poeta potosino. Por desgracia, es música que no se encuentra grabada por lo que dificulta su difusión, de por sí escasa, en aquellas obras de que se disponen grabaciones.

Leticia Almazán surge, así como una de las mujeres que abren camino en el campo de la composición en San Luis Potosí. Su incursión en esta línea de la composición es alentadora, pues puede sumarse a la escasa pero existente lista de compositoras mexicanas que incursionaron en la música clásica, entre ellas, María Grever, Sofía Cancino de Cuevas, Rosa Guraieb, Consuelo Velázquez, Ángela Peralta, María Teresa Prieto, Alicia Urreta, Guadalupe Olmedo, y ahora la joven compositora potosina Galya Cisneros, por citar algunas.

Leticia Almazán se tituló en la Licenciatura en Composición en la Escuela Estatal de Música en el año 2015, y realizó una Maestría en Administración Pública en la Universidad Latinoamericana.

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