agosto 1, 2026

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#4 Tiempos

Soy potosino, pero qué lindo es Culiacán | Columna de Felipe Donato

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Culiacán

El Che Pachón

 

Después de los sucesos por todos ya conocidos en Culiacán, capital de Sinaloa, bien vale la pena realizar un pequeño análisis de si la decisión del presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, de dejar en libertad al Hijo del “Chapo”, fue o no la correcta.

Vayamos pues a los hechos: existen por lo menos dos versiones donde se habla de cómo fue la detención de Ovidio Guzmán. En una de ellas se menciona que una patrulla del Ejército y la Guardia Nacional (GN) realizaban un patrullaje de reconocimiento, cuando de un domicilio fueron atacados a balazos, por lo que respondieron a la agresión, logrando detener al mencionado sujeto para luego trasladarlo a la Fiscalía General del Estado para interrogarlo y posteriormente trasladarlo a la Ciudad de México.

La segunda versión señala que este sujeto, también apodado como “El Ratón”, se encontraba comiendo en un conocido restaurante de mariscos junto a otras personas, cuando de repente fue sorprendido por las fuerzas del orden. Se le pidió que no opusiera resistencia, y al no encontrar salida, optó por entregarse, para luego llevarlo a un búnquer blindado dentro de la Fiscalía.

SE DESATÓ EL INFIERNO

No pasó ni una hora cuando la gente de Ovidio, al darse cuenta de la detención de su líder, reaccionaron de manera violenta con una coordinación y una sincronización casi perfecta:

1.- un grupo se traslada al penal y libera a por lo menos 40 reos. 

2.- otro grupo se traslada a la Fiscalía y pide que suelten a su jefe. 

3.- un comando se dirige a las instalaciones de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), para amenazar a los militares. 

4.- y este fue el golpe más fuerte de esta organización a las fuerzas federales. Varios vehículos llenos de gente armada se dirigieron a la unidad habitacional donde rodearon el lugar, y por radio lanzaron la amenaza “si no lo sueltan va a valer ver…”.

Esta información fue dada a conocer al presidente de la República. Sus consejeros le comentaban “señor, estamos en desventaja, si no lo soltamos va a haber una masacre de proporciones inimaginables, no contamos con mucha ayuda de las corporaciones locales y si mandamos refuerzos tanto de la Guardia Nacional, como del Ejército, la Marina, o de la Policía Federal (PF), tardarían horas en llegar a esta ciudad y estas personas no están jugando, hablan muy en serio, pero usted tiene la ultima palabra”, le habrían dicho los integrantes del gabinete de seguridad.

Lo demás ya es por todos conocido, el presidente dio la orden: “Libérenlo, no podemos permitir que se pierdan decenas de vidas”.

AHORA, QUE FUE LO QUE FALLÓ EN ESTE OPERATIVO

De acuerdo al Secretario de Seguridad  y Protección Ciudadana, Alfredo Durazo Montaño, quienes llevaron a cabo esta captura no calcularon la respuesta que tendría este grupo delincuencial, además de que no se pidió la autorización de sus mandos superiores.

VIENEN LAS PREGUNTAS

¿Dónde quedaron los datos de inteligencia de las corporaciones de la federación? ¿No sabían del poderío armamentístico, de comunicaciones y logístico que tiene este cártel? ¿Por qué no se envió a los grupos de élite de las fuerzas armadas para efectuar esta misión que se considera como de alta prioridad (de estos soldados y marinos se sabe han sido quienes capturaron a Osiel Cárdenas Guillén, líder del Cártel del Golfo, o la captura de el propio  “Chapo Guzmán”, incluso de liquidar a Arturo Beltrán Leyva, alias el “barbas”, o la detención de su hermano Alfredo Beltrán, alias el “Mochomo”).

LA PELEA SIEMPRE FUE DESIGUAL

Durante todos los enfrentamientos que sostuvieron los militares, estos se dieron en condiciones desfavorables en todos los sentidos.

1.- en muchos videos que circulan por la red los integrantes del Cártel de Sinaloa presumían los AK- 47, Kalashnikov o mejor conocidos como cuernos de chivo. Los poderosisimos Barret calibre .50, las ametralladoras M2 o Browning calibre .50, que se vieron empotradas en varias camionetas de los sicarios, y por si esto fuera poco, también salieron a relucir hasta bazucas, con las cuales se puede derribar un helicóptero o inutilizar un tanque de guerra, mientras que del lado de los soldados solo se pudo ver que tenían su fusil G-3 y en algunos casos, su nueva ametralladora FX-5 o mejor conocida como serpiente de fuego.

ANTE TODO ESTO, ¿LOS INTEGRANTES DEL GABINETE DEBEN RENUNCIAR?

La respuesta es de inmediato, pues es inadmisible que no se hayan tomado todos los protocolos necesarios para este tipo de situaciones, en pocas palabras, este operativo lo hicieron con las patas, pues hasta un Boy Scout hubiera hecho mejor trabajo.

¿SE EQUIVOCÓ ENTONCES EL PRESIDENTE AL ORDENAR LA LIBERACIÓN DE ESTE PERSONAJE?

La respuesta podría ser muy subjetiva, pues para aquellos que exigen mano dura contra los criminales, al costo que sea, no importa que vaya a correr más sangre. El presidente actuó mal y se equivocó, pero para los militares que vieron amenazadas a sus familias y en general, la población que vivió momentos de terror y de angustia, la actuación fue la correcta.

¿DEBE CAMBIAR LA ESTRATEGIA DE SEGURIDAD? 

Por supuesto que sí, es verdad que los “fuchi guacála” y “acusalos con tu mamá” no están dando resultados, tampoco es una solución hacer que arda el país y se genere un caos generalizado.

¿ENTONCES CUÁL ES LA SOLUCIÓN? ¿SI SE VE LEJANO EL DÍA EN QUE TODOS PODAMOS VIVIR EN PAZ?

La verdad es difícil tener una respuesta a este problema tan complejo, lo único que podemos hacer como sociedad es seguir luchando cada quien en su trinchera, para que este país avance y con ello las nuevas generaciones puedan vivir sin miedo y puedan ser felices, felices, felices.

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Acento Ajeno

Las murallas de Chapultepec | Columna de Haniel Valdés

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Acento ajeno

Por: Haniel Valdés Velázquez

La ciudad de las piscinas a desnivel, los puentes verdes y las licencias gratuitas, tiene un nuevo debate público, que lo mismo puede parecer ataque político vestido de periodismo ciudadano.

Resulta que a muchos cochistas les molestan los nuevos topes de la Avenida Chapultepec, porque autos volaron sobre ellos en su primera noche. Los quejosos voladores aducen a través de reportes, que aún los topes no estaba bien señalados; lo cierto es que quien va a la velocidad permitida, no sale volando.

Por primera vez una obra vial a nivel de la calle ocupa portadas y titulares en los medios, porque para los ingenieros viales o expertos de turno la solución siempre es que el peatón suba y baje 200 escalones de horribles estructuras de hierro o que los autos sigan a 100 km/h sobre un puente o paso a desnivel.

No soy un experto en ingeniería urbana, por lo que no pretendo entrar en detalles técnicos de si está bien o mal hecho, por eso me centro en los debates que quieren forzar las páginas de Facebook que se llaman medios de prensa.

Pocas veces he visto medios cuestionar la constante construcción de estructura cochista que lejos de mejorar la movilidad, como dicen los boletines oficiales, tienden solamente a favorecer la velocidad.

¿Quién se acuerda de los peatones? ¿Quién piensa en el que quiere cruzar la calle sin tener que subirse a un gigante de hierro de más de 6 metros de altura? Antes de que lo invada un pensamiento clasista, whitexican o retrógrado y termine llamando “pobre” al que camina, tómese los 30 minutos que tarda en cada semáforo para respirar y léame con la mente un poco menos cerrada.

Las primeras quejas llegaron porque no había señalética para avisarle a los conductores que había una barda en medio de la calle, pero la mayoría de los que piden la señal con el aviso son los mismos que, a propósito, no ven las que sí están, esas que indican un máximo en la velocidad, o ser cortés con los peatones que intentan cruzar.

Señales faltan más, como una que indique para qué o quién es el carril central de Chapultepec, que en realidad nadie lo sabe a ciencia cierta, otras en toda la ciudad, las que avisen que la ciclovía no es para que se estacionen autos de los negocios de Carranza o Himno Nacional.

La Avenida Chapultepec tiene varias señales que indican que el límite de velocidad es de 50 km/h, algunas casi borradas -ahí te encargo, Ayuntamiento- pero en los videos que circularon de autos voladores, en ninguno de los casos, la velocidad del vehículo estaba por debajo del límite permitido

.

Sí hubo un fallo grande por parte de las autoridades viales municipales que no anunciaron a tiempo el tope y no colocaron la señal hasta que ya estaba listo el muro de los tormentos.

Sigue existiendo tardanza por parte de estas mismas autoridades para repintar o rescatar las señales que no solo ahí, sino en toda la ciudad, están mal pintadas, opacas, mal colocadas o tapadas por árboles.

Los medios que compartieron videos, que criticaron al gobierno municipal, que incitaron al odio de conductores hacia peatones (como si eso no fuera pan de cada día), ¿por qué no acompañaron sus post con un “circule con cuidado”, “cumpla con lo establecido”, “respete al peatón”?

A mis colegas de los medios: falta para el 2027, no empecemos desde ya a querer caerle mejor al que todavía no saben si va a seguir en el poder, hagamos periodismo útil, no crítica en busca de likes. 

Conductores: respeten al peatón. Peatones: no usen el móvil mientras cruzan las calles, ni intenten ganarle al semáforo. Ciclistas: hay solo 3 ciclovías, pero usémoslas correctamente. 

Autoridades: hagan su trabajo, pero háganlo bien, y no descuiden lo que hicieron antes por centrarse solo en obras nuevas.

Gobierno estatal: la obra municipal es para que las personas se sientan más seguras entrando a un parque bajo su cuidado, para evitar accidentes en una calle, de una ciudad que también es parte del estado.

Gobierno municipal: no se apresuren por hacer cosas solo de cara a la contienda electoral, échenle ganas y háganlas bien, respeten los tiempos, informen oportunamente a los usuarios de las vialidades.

Ya aprovechando, revisen las señales de tránsito de la zona, que necesitan mantenimiento, y luego dense una vuelta por la ciudad: hay banquetas que son estacionamientos, hay ciclovías intransitables, hay peatones en riesgo porque los conductores no siguen el reglamento.

En pocas palabras, bajemos todos la velocidad… en todo, hay topes.

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Acento Ajeno

Arrancó la carrera, todos la van perdiendo | Columna de Haniel Valdés

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Acento ajeno

Por: Haniel Valdés Velázquez

La competencia por la elección de 2027 ya sabemos que inició hace un rato, ¿a quién le importan los tiempos electorales cuando ni Ceepac hace su chamba, ni a los políticos les importa respetar lo establecido? Aquí lo que hace falta es ganar.

Ahora, podemos ir revisando cómo va esa carrera, quienes van primero y quienes se rezagaron, pero hagamos un análisis serio y real, no mirando encuestas de esas que casualmente suelen dar ganador al que la pagó. Y lo cierto es que el ganador real hasta ahora no es ninguno.

Las batallas electorales deben pelearse en todos los terrenos, pero casi siempre es la prensa el más complicado, y el que suele dejar al ganador. Esta vez, más que nunca les está pasando factura ese campo minado que es la comunicación, han querido meterse de a lleno en el papel de comunicar, pero terminan desinformando.

Me resulta difícil de entender ¿quién aconseja a los políticos potosinos?, ¿de dónde salieron sus grupos de comunicación?, todos parecen tener un mismo objetivo, que el rival pierda, en lugar de centrarse en que su patrón gane la campaña.

Los dime y diretes que cada vez vemos más en las conferencias de prensa, los empujones e interrupciones por pseudocomunicadores e influencers de turno de páginas de facebook autoproclamadas medios, que acompañan cada banquetera, no solo demuestran la falta de educación formal, civismo y ética periodística que consume al gremio, también evidencia carencias que ya no son de la persona, vienen desde la academia y los nuevos “periodistas” que se están formando.

Pero volviendo al tema de los que hacen boletines y posts para informar que sus jefes trabajan, ¿no hay algo más que necesite comunicarse? ¿de verdad es siempre “gracias al trabajo inconmensurable del supremo líder de tal o más cuál municipio/estado/entidad” que las cosas se solucionan?

Donald Trump en su primera campaña presidencial echó a perder la prensa internacional, en números su campaña fue maravillosa, pero es un modelo netamente primermundista, la heroización, el convertir a personajes políticos en protagonistas de Marvel funcionan en economías donde la fuerza del voto está en los grandes empresarios y en poder de las multinacionales, todos quieren al empresario exitoso dirigiendo su país.

En latinoamérica solo hay un caso donde ese modelo de prensa ha funcionado, Nayib Bukele controla los medios de El Salvador y su triunfalismo lo posicionó como el presidente con mayor aceptación del mundo. En México hubo un caso muy positivo, pero al que no le alcanzó, fue la pasada campaña presidencial de Máynez, donde mientras dos señoras se la pasaban criticándose entre sí y hablando de administraciones pasadas, el emeceísta se posicionó como el más votado de su partido en una carrera por la presidencia.

¿Pero, qué pasa en el interior de los estados, en los municipios? Las personas no creen en héroes, no les importan los muchos adjetivos que acompañan a las autoridades en las notas institucionales, el pueblo busca ver sus problemas resueltos y no siempre se acuerda de quién los soluciona.

Todas las notas periodísticas y boletines institucionales parecieran redactados por la misma persona, o el mismo usuario de chatgpt, “gracias a la labor de”, “por indicación de”, “con la guía de”, no solo dejas de reconocer al que sí estuvo al sol medio día tapando el bache o 4 meses haciendo una carretera o puente, logras hartar al lector de escuchar el mismo nombre y el mismo cargo 100 veces al día, cuando lo cierto es que a veces ni por su colonia se le ha visto.

Hay campañas peores: la zumayezca idea de que los bots cuentan en urnas es de político novato. Lo peor es que le copiaron la idea y ahora sus rivales la replican en sus propias granjas, para atacar medios aliados a su contraparte.

Ojalá me equivoque, pero nos esperan 12 meses de bombos y platillos de un lado y de otro, todos jugando a ser el ganador y bombardeando al rival con cuanta tontería (o no) aparece.

No hay charla cercana con el pueblo (aunque nos hagan creer que sí), no hay investigación, búsqueda de los problemas reales que aquejan a los potosinos, solo buscan hacer estructuras cada vez más grandes para autos, prometer agua, y bombardear sus actos y sus redes de promesas vacías que saben no van a resolver los problemas.

La carrera inició, pero esta vez casi nadie está mirando la carrera en sí, ni a sus corredores, andan pendientes de los comentarios de “narradores” que no están tampoco mirando a la pista. La descomunicación va a la cabeza, y seguramente será la vencedora.

Donde reinan las mentiras repetidas hasta el cansancio, los triunfalismos, y la vieja costumbre de intentar humillar al rival, el éxito nunca será para el periodismo o la verdad, solo para quien se siente en el trono y para aquellos que decidan seguirle el juego.

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#4 Tiempos

Una figura representativa de la literatura potosina, Ramón F. Gamarra | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

 

En el siglo XIX se desarrolla el género de novela en San Luis Potosí al que desde entonces han contribuido excelentes plumas potosinas entre quienes se encuentran: Francisco de Paula Palomo, Francisco de Asís Castro, Alberto Sustaita Zavala, Eugenio Verástegui, Agustín Vera, Adolfo Antonio de Alba, Miguel Álvarez Acosta, Rafael Montejano y Aguiñaga, Jesús Goytortúa Santos, Teodoro Torres, Jorge Piñó Sandoval, Jesús R. Alderete, Jorge Ferretis, Manuel José Othón, entre otros, y de manera especial Ramón Francisco Gamarra que fue de los primeros en editar una novela en San Luis Potosí.

Ramón Francisco Gamarra nació en San Luis Potosí alrededor de 1828. Participó de manera activa en la política potosina del siglo XIX siendo liberal, entre las actividades que realizaría se encuentra el periodismo, donde igualmente destacaría codirigiendo en 1885 El Diablo Verde, en 1867 fue director de El Fantasma y, en 1868 de La Charanga. En 1874 fue redactor de El Potosino, que fue un periódico que impulsó la candidatura para gobernador del estado de Manuel Muro, historiador potosino. De los periódicos oficiales del gobierno del estado, fue redactor de La Unión Democrática junto a Rafael Castillo.

En el gobierno del estado fue secretario de gobierno de tres gobernadores, Vicente Chico Sein, Degollado y Bustamante, fue también diputado en varias ocasiones. Al retirarse de la vida política, fue bibliotecario del Instituto Científico y Literario de San Luis Potosí.

En el ámbito literario, en 1868, escribió una de las primeras novelas potosinas El Filántropo, la cual se conserva en forma manuscrita, al igual que sus Memorias de un Espiritista y la Historia Contemporánea de San Luis Potosí.

En 1885 publicó por entregas Catecismo popular de la doctrina democrática y, en 1886, Ellos, un singular texto donde Gamarra aclara: “es un episodio de fondo cristiano y de forma realista que corresponde al volumen XII de mis Ensayos Literarios”. Este texto fue escrito en 1878 y publicado ocho años después por la Imprenta de Dávalos en San Luis Potosí.

Como suele suceder con los autores que mencionamos al principio, su obra no es muy conocida, existen escasas ediciones lo que ocasiona no sea difundida, a pesar de ser considerado como una figura representativa de la literatura potosina del siglo XIX,

además de su contribución al periodismo y la narrativa histórica, lo que lo lleva a ser uno de los autores relevantes en la cultura decimonónica.

Ellos, sería la novela más conocida, novela que aborda eventos históricos en un ámbito narrativo. La novela fue reeditada por el Colegio de San Luis en 1999 dentro de la serie Literatura Potosina 1850-1950, coordinada por Ignacio Betancourt.

En la presentación de Ellos, que hace el Colegio de San Luis nos indica la trama principal de la novela de Gamarra donde el autor recrear “una excepción horrorosa y rigurosamente histórica de que el amor de la madre hacia sus hijos, está siempre creciente”.

Relato alucinante en torno al incesto donde, como un mural, Gamarra intercala cuadros de costumbres, situaciones fantásticas y reflexiones culteranas acerca del mal y sus insospechadas manifestaciones. Con un recurso muy contemporáneo al ‘documentar’ la realidad, el escritor presenta una genealogía demoniaca y nos conduce ´por los vericuetos de un San Luis sorprendente y sórdido.

El abigarramiento de la narración estalla en un desenlace polifónico, cuya verosimilitud no resulta de su desarrollo anecdótico sino del extraño humor negro que caracteriza al autor.

Esta edición de El Colegio de San Luis nos permite conocer una de las obras de Ramón Francisco Gamarra, que posiblemente pueda aún conseguirse en esa institución o, al menos ser consultada en su biblioteca.

Ramón Francisco Gamarra, el político, periodista y escritor cuya obra merece ser rescatada, murió en San Luis Potosí el 18 de abril de 1886.

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