Desarrollada por el Centro Estatal de Investigación en Virología y Biotecnología Véktor, la vacuna entrará en breve en la fase dos de los ensayos clínicos
Por: Redacción
Rusia anunció hoy que una segunda vacuna contra covid-19 fue probada con éxito en los primeros voluntarios.
La vacuna experimental, desarrollada por el Centro Estatal de Investigación en Virología y Botecnología Véktor, fue administrada en un total de 14 voluntarios y todos dijeron sentirse bien, informó hoy el organismo ruso de protección al consumidor, Rospotrebnadzor.
Todo los participantes se encuentran bajo supervi sión médica y hasta el momento no han presentado problemas derivados de la vacunación, según la prensa rusa.
De acuerdo con el reporte, durante los próximos cinco días se presentará otro informe sobre la seguridad y eficacia de la vacuna experimental, y posteriormente, los expertos definirán el inicio de la fase dos de los ensayos clínicos.
Las pruebas clínicas del fármaco iniciaron a finales de junio pasado.
Rusia se convirtió el martes en el primer país en aprobar una vacuna contra el coronavirus y declararla lista para su uso, un anuncio que se topó con el escepticismo internacional y con preocupación de los científicos porque sólo ha sido estudiada en decenas de personas.
Científicos de varios países reaccionaron con alarma, diciendo que apresurarse a ofrecer una vacuna antes de la etapa final de pruebas podría ser contraproducente.
Los llamados ensayos de fase 3, que suelen durar meses e implican a miles de personas, son la única forma de demostrar si una vacuna experimental es segura y si realmente funciona.
La vacuna desarrollada por el Instituto Gamaleya en Moscú, con la colaboración del Ministerio de Defensa de Rusia, utiliza un virus diferente -el adenovirus común, que causa el resfriado- modificado para llevar los genes de la proteína en forma de punta que recubre el coronavirus, como una forma de preparar al cuerpo para reconocerlos si se produce una infección real de covid-19.
Esta es una metodología similar a la de las vacunas que están siendo desarrolladas por la empresa china CanSino Biologics, la Universidad de Oxford y la empresa británica AstraZeneca, pero a diferencia de estas compañías, los científicos rusos no han publicado ninguna información científica sobre el comportamiento de la vacuna en pruebas con animales o en estudios iniciales con personas.
Suele decirse, y al parecer es verdad, que quienes inventaron la pólvora hace muchos, muchos siglos, fueron nada menos que los chinos. Y lo hicieron para distraerse un poco, haciéndose la vida más llevadera jugando con fuegos de artificio. ¡Qué hermoso espectáculo, sobre todo por las noches, era ver el cielo lleno de estrellas que en cuestión de minutos se encendían y apagaban! No creyeron los chinos que la pólvora pudiera servir para otra cosa, de modo que nunca la utilizaron para nada más.
Pero un occidental, viendo a lo lejos aquel derroche de luz, se preguntó: «¿Pero, en qué piensan estos tontos? ¡Mirad lo que han inventado! ¿Es que no han entrevisto siquiera la magnitud de su hallazgo? ¡La de cosas que pueden hacerse con la pólvora! ¡Nada menos que dominar el mundo! ¡Y éstos la gastan en infiernitos!».
Y el occidental se puso entonces a hacer cuentas. Con esa nueva arma el universo podría caer rendido a sus pies, los cielos y la tierra serían suyos. Viéndolo bien, la pólvora era esa palanca que pedía Arquímedes para…
«¿Cómo es posible inventar la brújula –se preguntaba el europeo- sin llevar su curiosidad y continuar su atención hasta la ciencia del magnetismo? ¿Y cómo, habiéndola inventado, es posible dejar de pensar en conducir una flota que vaya a explorar y a dominar las comarcas de allende los mares? Los mismos que inventan la pólvora no saben avanzar en el camino de la química y no fabrican cañones; la disipan, por el contrario, en artificios y en vanas diversiones nocturnas» (Paul Valéry, Miradas al mundo actual).
Los chinos inventaron el papel, pero no por eso fueron más allá, ni crearon empresas editoriales; inventaron la brújula, pero no les interesó dedicarse a la navegación; inventaron la tinta y la pólvora, pero nunca se les ocurrió que estas cosas pudieran hacerlos invencibles: en realidad, ni siquiera les pasó por la cabeza. Ahora bien, si todo esto inventaron los chinos en una determinada época de la historia, quiere decir que por lo menos en esta misma época fueron los hombres más adelantados de su tiempo. ¿Cuándo, entonces, se quedaron atrás, y, sobre todo por qué? La respuesta a esta pregunta es muy sencilla: porque la mirada de aquella gente era mucho más contemplativa que utilitaria. Contra todo lo que pudieran decir en contra de ella Marx y sus secuaces, a esta gente no les hacía maldita la gracia transformar el mundo; ellos querían únicamente contemplarlo.
La mirada oriental era contemplativa; la de Occidente casi siempre ha sido instrumental. Aquélla se contentaba con reverenciar la belleza de las cosas; ésta, en cambio, quiso siempre dominar para poseer. A un hombre de Oriente, como bien dijo Erich Fromm en uno de sus libros, le bastaba con admirar las rosas de su jardín, y cuando las había contemplado a suficiencia, proseguía su camino; el occidental, en cambio, si las flores le parecen bellas, las corta para ponerlas más tarde en un jarrón (y, a ser posible, en el jarrón de su mesa de centro). El oriental admiraba; el occidental nunca ha tenido tiempo para eso: él sólo ha querido poseer; y si la rosa se le muere entre las manos, ¿qué remedio? Él, como quiera que sea, ya la tiene porque la quería.
Prosigamos con nuestra comparación. Para un oriental, un río era un río, y con él sólo era posible hacer dos cosas: o navegar por sus aguas a la hora del crepúsculo sacando de la experiencia enseñanzas filosóficas («Todo fluye», etcétera), o bien sumergirse en él para experimentar lo que podría llamarse «un nuevo nacimiento». El occidental, por el contrario, no ve nada de esto; para él el río no es una maravilla que se mueve, sino un banco de peces que lo sacarán de pobre si sabe venderlos bien. Para este ser utilitarista no hay bosques encantados ni montañas sagradas; a él, sencillamente, «un río no se le presenta más que como energía para sus turbinas, un bosque como madera o materia prima de vario aprovechamiento y una montaña como un yacimiento de piedras o de menas que puede utilizar para sus edificios o depurar en sus altos hornos» (Johannes B. Lotz, SJ, De la soledad del hombre).
Sin embargo, hoy las cosas han cambiado tanto que también para los orientales la naturaleza ha perdido ya su carácter prodigioso y se ha convertido en una cantera gigantesca que es necesario saber explotar y, por supuesto, aprovechar. ¡También para ellos, cuyo destino parecía ser enseñarnos el arte de la quietud! ¿Y cuál ha sido el resultado de todo ello? Un mundo que se cae a pedazos. Gracias a la mirada codiciosa (a la «razón instrumental», como la llaman algunos), todo ha perdido su misterio: las aves, las nubes, los mares y aun el hombre, que ya no es ese ente sagrado que hacía maravillarse a los filósofos de la antigüedad, sino sólo un par de pies a los que hay que traer marcando el paso para prosperidad y beneficio de las naciones, es decir, de unos cuantos individuos. ¡Todo tiene un precio y todo sirve para algo: he aquí el principio número uno de la razón instrumental!
Hoy se habla de que, para evitar las catástrofes ecológicas que se avecinan, debemos aprender a racionar nuestra energía, plantar árboles, desconectar de cuando en cuando nuestros aparatos eléctricos y aligerar las cajuelas de nuestros vehículos. Y todo esto está muy bien. Pero la verdadera solución va mucho más allá: consiste en aprender nuevamente a contemplar, a maravillarnos, sustituyendo nuestros delirios de grandeza por esa humilde virtud llamada reverencia. La contemplación consiste en ver sin querer poseer; deleitarse con el aroma de la flor, pero sin querer cortarla; estar en este mundo como quien se halla en casa ajena. ¿Quién nos dijo que este mundo era nuestro y que podíamos disponer de él a nuestro antojo? «¡No tocar!»: he aquí una orden que había que elevar a rango de imperativo categórico, o, incluso, de exigencia moral.
Creo que fue André Malraux quien dijo que el siglo XX será religioso o no será. Karl Rahner dijo de él a su vez que sería contemplativo o no sería. ¡Nunca como hasta ahora resultó ser esto tan verdadero! O aprendemos a contemplar, sin querer nada más, o simplemente no habrá futuro. ¡Ah, si también los novios adoptaran también esta máxima, su relación sería más feliz, y estaría menos aquejada de sentimientos de culpa!…
Los familiares alegan irregularidades en el proceso, ya que en el metraje se observa cómo fue el otro vehículo el que impactó contra el taxi
Por: Redacción
Continúa el proceso por el trágico accidente acontecido el pasado 16 de enero en la Carretera 57, donde dos personas, entre ellas una menor de edad, perdieron la vida tras accidentarse con un taxi, por lo que el conductor fue vinculado a proceso.
Manuela García Cázares, fiscal general del Estado, declaró esta mañana que el presunto implicado, de nombre Raúl “N”, se mantendrá separado de su libertad, y que se le investiga por el delito de homicidio culposo agravado, al haber fallecido dos individuos en el incidente.
Sin embargo, en las últimas horas ha comenzado a circular en redes sociales un video que podría exonerar al taxista, pues en él se muestra cómo es el otro vehículo el que circula a exceso de velocidad, impactándose con el taxi y volteándose en la carretera.
Los familiares y compañeros laborales del detenido han salido a protestar en las últimas horas, manifestándose a las afueras del Centro de Detención de La Pila para exigir la liberación de Raúl “N” y denunciar presuntas irregularidades.
Señalan que no existen las pruebas necesarias para que siga detenido, que ni siquiera los dejaron ver el expediente y que, si el proceso se ha alargado, es por un tema de influencias de los familiares de las dos personas fallecidas.
Autoridades confirmaron que el caso fue reclasificado como homicidio y que no existió razón de género
Por: Redacción
La Fiscalía General del Estado informó que no se trató de un feminicidio el caso ocurrido en la colonia Satélite, luego de que las investigaciones permitieran descartar una razón de género. La fiscal general, María Manuela García Cázares, señaló que el delito fue reclasificado como homicidio y que ya existen personas detenidas por estos hechos.
Detalló que durante el fin de semana se ejecutaron dos órdenes de aprehensión relacionadas con este caso, el cual inicialmente fue investigado como feminicidio, pero tras el análisis de las circunstancias se modificó la tipificación. “Se descartó que fuera un feminicidio y se convirtió en un homicidio”, precisó.
La fiscal explicó que la víctima se encontraba dentro de un vehículo cuando ocurrió el ataque, sin embargo, no era el objetivo directo de la agresión. “El ataque no era contra él… fue una víctima colateral”, indicó, al tiempo que aclaró que no hubo más personas lesionadas, únicamente el fallecimiento de la joven, quien además festejaba su cumpleaños el día de los hechos
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García Cázares agregó que, de acuerdo con los antecedentes revisados por la autoridad, el lugar donde se encontraba el vehículo había sido previamente un punto de venta de droga, situación que forma parte de la línea de investigación. No obstante, subrayó que la víctima no participaba ni vivía en ese sitio.
Finalmente, la fiscal recordó que otros dos casos ocurridos a inicios del año también fueron descartados como feminicidio, al determinarse que se trató de suicidios, reiterando que no hubo razones de género en ninguno de ellos y que las carpetas de investigación continúan integrándose conforme a la ley.