#Si SostenidoColumna de Dalia García

Para ir al gym | Columna de Dalia García

Divertimentos

 

Mi relación con los gimnasios ha sido intermitente, nunca constante. Como profesional del campo de las humanidades, lo que me importa no es la forma sino el contenido. Bueno, a veces sí importa, sobre todo cuando se van manifestando los achaques producto del sedentarismo y la falta de actividad física.

La última vez que fui a un gimnasio comencé a tomarle gusto a las rutinas, en gran parte gracias al instructor; lástima que a los pocos meses me sobrevino un desgarre en la ingle y decidí dejarlo, animada también porque a mi coach lo despidieron por cobrar cuotas clandestinas al instruir después de su horario de trabajo.

Más tarde me inscribí a clases de spinning. Me gustaba mucho, creo que progresé rápido en la resistencia, pero pronto se apareció Cuernavaca en mi vida y tuve que dejarlo. Desde entonces, no había pisado el suelo de un lugar acondicionado para la actividad física.

Ahora, los efectos de un año completo sin ejercicio me están pasando factura. Afortunadamente, este periodo vacacional se convirtió en el momento ideal para un nuevo comienzo, ya que aproveché la oferta de 2×1 sin costo de inscripción en el gym más cercano. Mi área favorita es la de cardio, y fue reconfortante advertir que aún quedan restos de condición física en mi cuerpo.

Había olvidado lo interesante que es observar las escenas que tienen lugar en un gimnasio. Las personas se transforman; en el gimnasio muestran, y/o (se) demuestran, lo que afuera parecería grotesco, inadecuado, exhibicionista, amoral… Podría decir que existe un instructivo tácito para tener éxito en dicho sitio, y debo confesar que mi fracaso en esto se debe a mi incapacidad para acatar los puntos del manual. Sin embargo, que no consiga tener éxito no significa que guardaré para mí las observaciones y conclusiones a las que he llegado en mi paso fortuito por estos lugares, así que les diré qué hacer para tener éxito en un gimnasio:

Mujeres:

  1.     Ponerse faja.
  2.     Usar ropa entallada cuyo diseño cuente con secciones traslúcidas (¡muy de moda!). Si su autoestima es lo            suficientemente alta, use top.
  3.     Ponerse perfume y maquillarse bien (no olvide que el maquillaje tiene que ser a prueba de agua).
  4.     Alaciarse el cabello o rizarlo con tenaza.
  5.     Si es buena para los tacones, usar tenis con plataforma.
  6.     Usar ropa interior tipo tanga de color.
  7.     Antes de ir al gimnasio, ensayar varias veces la forma en que se desplazará por el gimnasio; la más extendida      es: pecho y glúteos hacia fuera, abdomen succionado, brazos relajados, piernas muy sueltas, y el rostro                siempre tiene que estar en dirección a los espejos.

Hombres:

  1.     Si desea captar las miradas, para bien o para mal, vista ropa entallada.
  2.     No escatime en la cantidad de desodorante que use.
  3.     Póngase perfume también.
  4.     También puede usar licras, de hecho, si uno de sus objetivos es ir a exhibirse, use ropa de licra.
  5.     Si cree que cuenta con una cantidad adecuada de masa muscular, use camisetas sin manga.
  6.     Use buenos tenis, nunca lleve Converse.

EN EL GIMNASIO…

Mujeres:

  1.     Exagerar los movimientos ensayados en casa. Pasearse por todos los pasillos del gimnasio con mirada de            desdén.
  2.     Si otra mujer está ocupando un aparato contiguo, no dejar de hacer ejercicio hasta después de que su competencia termine. ¡No muestre menos resistencia! Lo mismo si está en la caminadora o escaladora: mirar constantemente el tablero del usuario contiguo para superar su tiempo o su distancia recorrida. ¡Gánele, sin      importar si es hombre o mujer!
  3.     No dejar, nunca, de mirarse en el espejo. No importa la incomodidad en el cuello, o las posibles contracturas por la dirección en que se encuentre el aparato; no dejar de verse en el espejo, ni de repetirse a sí misma lo grande que es por estar en ese lugar haciendo esa clase de esfuerzos descomunales.
  4.     Poner el peso máximo en cada aparato, no importa que no sea el adecuado para usted y su rutina, lo que importa es que las demás mujeres noten que carga más peso que ellas.
  5.     No sonreírle a ninguna mujer, a menos que se trate de la instructora.
  6.     Tomarse foto en el espejo una vez que haya sudado lo suficiente. Después publíquela en sus redes sociales con un pie de foto según la rutina del día: “Juevíceps”, “Viernas”, “Sabrazo”, “Domingluteo”…

Hombres…

  1.     Caminar como hombre. No se confíe, ensaye el movimiento en el espejo de su casa. Para hacerlo bien: imagine que todo su cuerpo está inflado, ¿cómo se vería? Imite su imagen mental.
  2.     Pasar el mayor tiempo posible levantando peso. Cargue mucho, mucho peso. Solo descanse cuando no haya mujeres a la redonda.
  3.     Hacer sonidos extraños al levantar peso. Grite, que se escuche fuerte para dar la sensación de que está cargando un coche o una casa; enseñe los dientes.
  4.     No dejar de verse ni un segundo en el espejo.
  5.     Hacer amistad con mujeres.
  6.     Siempre que se pueda, enseñarle a una mujer cómo usar mejor los aparatos o qué rutina le conviene más.
  7.     Acatar paso a paso los puntos anteriores. Lo demás no importa.

Fracasar en un gimnasio no es lo peor que puede suceder en la vida. Hay cosas peores; y lo importante no es la forma, sino el fondo.

También lee: Vacaciones de qué | Columna de Dalia García

Nota Anterior

Gobernador de Puerto Rico dejará el cargo… y también una gran deuda

Siguiente Nota

Alcaldía debe indemnización por perros envenenados en Morales