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Odín Patiño; del Inpode a director del Museo Francisco Cossío
El nuevo director del recinto aseguró que el deporte le ha dado la suficiente experiencia cultural para encabezar el proyecto
Por: Bernardo Vera
Odín Patiño, futbolista retirado y quien fuera subdirector de Desarrollo del Deporte en Instituto Potosino de Cultura Física y Deporte (Inpode), fue nombrado como el nuevo director del Museo Francisco Cossío el pasado 9 de diciembre de 2022; La Orquesta tuvo la oportunidad de platicar con el nuevo titular de este espacio cultural sobre el aporte que entregará desde su experiencia relacionada con la actividad deportiva.
El director del museo dijo sentirse contento y listo para trabajar en su nueva encomienda, y refirió que no solamente ha tenido la experiencia deportiva, sino también la experiencia cultural que el deporte le ha dado, razón por la que fue considerado por parte del proyecto de trabajo del gobernador del estado y la Secretaría de Cultura estatal (Secult).
“Mi carrera deportiva me ha dado la oportunidad de tener esas grandes relaciones, de que mi presencia hoy en San Luis Potosí también pueda tener ese impacto para que la gente conozca lo que se hace aquí, el proyecto del gobernador del estado. Por supuesto que yo estoy feliz de aportar mi conocimiento, también en otros temas que no son el deporte, sino muchos otros”, mencionó el funcionario.
Patiño reconoció que por el momento no hay definido un proyecto de trabajo, dado que su primera función será alinearse a las directrices que la Secult ya tiene establecidas con la intención de fortalecerla y respaldarla. Sin embargo, dijo que en un futuro se ampliará la oferta de cursos y talleres, así como abrir el espacio para expresiones culturales.
“Es un espacio para poder gestionar cosas que posicionen a San Luis Potosí, como grandes exposiciones, todo lo que tenga que ver con diferentes festivales de arte, música, tecnología. Es un espacio que tiene esa amplia variedad para que se pueda difundir. Y bueno, alineados al plan estatal que la Secretaría de Cultura dicta.”
El funcionario de Cultura estatal dijo que mantiene estrecha comunicación con Elizabeth Torres, la actual secretaria de Cultura estatal; no obstante, desconoce acerca de la gestión y las prácticas que se han llevado a cabo por esta dependencia y su titular, mismas que han sido dadas a conocer por este medio.
“No sé qué ha pasado a fondo en la secretaría, vengo de Deporte, y te puedo hablar hasta lo que conocí y hasta donde me tocó estar. Apenas me estoy empapando de los temas importantes. Mi comunicación con la secretaria es muy constante, estoy para apoyarla, para complementarla y fortalecer su proyecto, ahora en el área que me toca que es Cultura” enfatizó.
El director del museo dijo que la finalidad será que, como figura externa de la cultura, pueda proyectar las necesidades que hacen falta en estos recintos, como la atracción de visitantes locales y de otras partes del país. “Que el turista que venga aquí, vuelva a regresar, estamos en un punto estratégico del país, y tiene estos recintos que por supuesto hay que resaltarlos, hay que comunicarlos, y que la gente realmente se lleve un gran sabor de boca de cada espacio de San Luis Potosí”.
Finalmente, Odín Patiño dijo que se pondrá atención en las áreas de cursos y talleres; jardines; y bibliotecas para que que las y los visitantes “sientan al museo como su casa aquí, su espacio de conocimiento y expresión”.
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Siete altares, siete copas: La fe y la sed. Apuntes de Jorge Saldaña
APUNTES
Es jueves, siempre lo es.
En San Luis Potosí, el jueves no es un día de la semana, es un estado de la conciencia. Es el momento exacto en que la piedra cantera comienza a exudar un sudor frío, una mezcla de incienso y aguardiente. Hoy, las puertas de los siete templos se abren de par en par para recibir a los que buscan perdón, mientras que, a pocos metros, las puertas batientes de las cantinas reciben a los que buscan olvido.
La tradición dicta siete paradas. Siete altares donde se expone el cuerpo de un Dios que sufre. Pero en este “primer cuadro” de la ciudad, la geografía del dolor es compartida. El parroquiano camina la misma banqueta que el devoto, y a veces, son la misma persona.
En ese cuadro delimitado en el que, por cierto, hay más estaciones para el alivio del cuerpo que para el alivio del alma. (7 Iglesias y al menos 25 bares).
El poeta y ensayista, Alfredo García Valdez, lo supo escribir con el mejor tino: “la cantina es espacio y tema, forma, ambiente, sujeto y paisaje, ese laboratorio donde el alma se descompone para volverse a armar”.
Es el templo lo mismo que de vividores que periodistas, que el del albañil que carga el mundo o del cirujano que sueña con salvarlo. Allí, la melancolía se corona con la misma solemnidad con la que se corona de espinas al que va camino al Gólgota.
¿Qué diferencia hay entre el pecador que se arrodilla frente a la imagen de la Virgen de los Dolores, que el hombre que se desploma sobre la barra de El Tampico, La Montaña, o el Banco?.
Ambos cargan una cruz. Cristo cayó tres veces, y en el suelo falaz de una taberna, ¿quién no ha besado el polvo, literal o figuradamente?
Las caídas en la cantina obligan a levantar el propio peso porque ahí se cae a solas, mientras el cantinero —ese sacerdote de a deshoras— oficia la misa del último trago.
La última cena se repite en cada ronda. “Este es mi cuerpo, esta es mi sangre”, se traduce en el pan compartido y el vino que quema la garganta antes de que la tormenta estalle.
En las siete estaciones eclesiásticas, se recuerda el sudor de sangre en Getsemaní; en los siete bares, se suda el delirio de la derrota, del desamor, de la euforia y la tristeza perfumada de fiesta y del “sírveme otra” como si fuera el “hágase tu voluntad y no la mía”.
En la cantina también se comparte el vaso, la palabra, la herida y a veces la soledad : La que se tiene o la que viene.
Observo la procesión silenciosa de la fe y la ruidosa procesión de la sed.
Aquí cerca de San Agustín las velas se consumen rezando por los pecados del mundo. El sacrificio del cordero.
En la cantina de más adelante, los vasos se vacían urdiendo poemas que nadie escribirá. Es el punto de encuentro definitivo: el santo sufrimiento.
Unos lo entregan a la divinidad para que tenga sentido, otros lo ahogan en el alcohol para que deje de tenerlo.
Me quedo con esa imagen: la ciudad dividida entre el incienso y el paseo por el duro adoquín en el suelo que conecta lo mismo iglesias que cantinas.
Siento una profunda admiración por la fe que mueve los pies de los creyentes hacia los altares y al mismo tiempo siento una profunda admiración por la impredecible condición humana de aquellos que, a pesar de la caída, piden (pedimos con fe) una última ronda antes de que el mundo se acabe.
Una ronda más antes de la traición. Una ronda más antes de lo que viene, y que con mayor o menor sufrimiento, más o menos espinas y caídas, también nos va matar: la vida.
Es lo mismo cuando el cantinero avisa que es hora de cerrar que cuando el sacristán apaga la última vela.
Todos, tanto los fieles borrachos como los piadosos pecadores- caminamos hacia la misma noche.
Porque hay noches en las que el alma pesa y no siempre se sabe rezar, por lo tanto…se bebe. En este jueves, que siempre lo es, la ciudad lo entiende sin decirlo. Nadie interrumpe, nadie corrige. Es un mismo tránsito, algunos con fe, otros con sed, pero todos con algo encima.
Dos “tradiciones”, una milenaria y otra mundana. Las dos que se encuentran no en la moral, no en el juicio, sino en esa condición profundamente humana que no distingue entre el altar y la barra: el dolor, la caída y la posibilidad, siempre incierta, de poder volver a levantarse.
Culto Público, en jueves, que siempre lo es, pero no tan santo no es tan distinta la oración que el trago, ni la cruz del vaso.
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Destacadas
SLP registra afluencia récord en Semana Santa
La derrama económica podría acabar superando los mil 250 millones de pesos en todo el estado
Por: Redacción
En San Luis Potosí, la afluencia de visitantes para Semana Santa está superando las expectativas iniciales, generando ahora proyecciones de 800 mil turistas y hasta mil 250 millones de pesos como derrama económica.
Municipios con gran vocación turística como Ciudad Valles, Xilitla, El Naranjo, Aquismón y Tamasopo reportan llenos totales en parajes naturales y sitios emblemáticos.
Entre los puntos con mayor afluencia destacan las cascadas de El Meco y Minas Viejas en El Naranjo, los embarcaderos hacia la cascada de Tamúl en Aquismón, el paraje Puente de Dios en Tamasopo y las cascadas de Micos en Ciudad Valles.
También sobresalen el Jardín Escultórico de Edward James, la Media Luna y Real de Catorce, que registran cifras récord de visitantes.
De acuerdo con el área de Planeación de la Secretaría de Turismo (Sectur), del jueves 2 al domingo 5 de abril diversos destinos se prevé que alcancen el 100 por ciento de ocupación hotelera, además de una alta demanda en restaurantes y servicios como recorridos guiados.
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Ayuntamiento de SLP
Diego “El Cigala” conquista el Festival San Luis en Primavera
El cantautor español se presentó en la Plaza de Fundadores con un show lleno de flamenco, bolero y emoción
Por: Redacción
La Plaza de los Fundadores volvió a convertirse en el gran escenario cultural de San Luis Capital con la presentación del cantaor español Diego “El Cigala”, quien ofreció una noche cargada de flamenco, bolero y emoción como parte del Festival Internacional San Luis en Primavera.
Ante una plaza completamente llena, el intérprete conquistó al público con un repertorio que incluyó canciones de autores mexicanos, latinoamericanos y españoles, interpretadas con la intensidad de su característico cante flamenco, que logró una conexión inmediata con los asistentes.
Durante la velada sonaron algunos de sus temas más emblemáticos como “Lágrimas Negras”, “Piensa en mí” y otros boleros que forman parte de su repertorio internacional, provocando ovaciones y aplausos del público que acompañó cada interpretación en una atmósfera de fiesta y emoción.
Antes de que iniciara el espectáculo, el alcalde Enrique Galindo Ceballos, acompañado de la presidenta del DIF Municipal, Estela Arriaga Márquez, entregó al artista español el colibrí, símbolo del festival, como reconocimiento a su trayectoria y a su participación.
La noche también destacó el talento potosino con la participación del ensamble de guitarras Sul Tasto, que abrió el escenario y dio muestra de la calidad musical local.
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