agosto 3, 2021

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Columna de Nefrox

Mexicano hasta los huesos | Columna de Arturo Mena “Nefrox”

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Mexicano hasta los huesos

Testeando

 

Pasó lo que pensé que pasaría: México perdió ante Brasil la final de campeonato mundial sub-17. El Tri, cayó ante el favorito, cayó ante el local, ya sabía que eso iba a suceder. 

En el papel, Brasil era un amplio favorito para quedarse con el trofeo, una selección bastante bien dirigida con una serie de figuras que pronto van a dar de qué hablar, tanto en la liga local como en Europa. Brasil es un equipo que imponía sus condiciones en casi todos los sectores de la cancha, dominando gran parte de los encuentros y derrotando a rivales muy complicados. 

Por su parte, México había llegado a la final en medio de muchas dudas: una primera fase bastante cuestionable y un paso por octavos y cuartos de final enfrentando a dos equipos asiáticos y la semifinal ganada en penales ante Holanda. Muchas dudas, pocos resultados para presumir. 

Sin embargo, el futbol es caprichoso: puso a un gran rival contra un “equipo cenicienta” en la final, y no solo eso, sino que durante muchos minutos el rival débil parecía salir con la victoria. México lo ganaba 0-1 al todopoderoso Brasil, dueño de la casa. 

El futbol es ese deporte donde casi todo puede pasar: un día Chile te gana 7-0 y al otro Alemania sorprende a Brasil en casa con un 1-7; una tarde cualquiera, México puede ganar una medalla de oro ante Brasil en Londres y en la otra empatar contra Bermudas en la altura de Toluca. Ese es el futbol, hermoso y muchas veces impredecible, caprichoso e indiscreto en resultados. 

Justo así era cómo México le ganaba la final a Brasil, ese Brasil que varias veces ha perdido contra los aztecas, ese Brasil que sufre cada vez que enfrenta a México en competencia oficial. México lo ganaba 0-1. 

No puedo decir que no me ilusioné: por más que yo sabía que Brasil terminaría siendo campeón mundial, no dejaba de querer equivocarme en ese pronóstico que días antes había dado en un programa de radio; quería que mi cara se cayera de vergüenza al ver a esos muchachos ganarle al local en su casa, quitarle la copa a los sudamericanos y ser los tricampeones mundiales de la categoría. 

Finalmente pasó lo que predije: Brasil le dio la vuelta al partido en los últimos minutos y con todo y dudas arbitrales terminó coronando un gran mundial, Brasil se convirtió en tetracampeón de la categoría, Brasil, siempre Brasil

Me duele en el alma que México no haya sido campeón, porque como he dicho en otras ocasiones “antes que ser del San Luis, soy mexicano”, antes que desear ver a mi equipo levantar el título de liga, sueño con ver a México campeón del mundo. Y sí, tal vez no logre ver ni una ni otra, pero cuando San Luis jugó una final y la perdió contra Pachuca, no me dolió tanto como perder en un mundial o incluso perder la final del mundial del domingo pasado. 

¡Sí señores! ¡Soy mexicano hasta los huesos! Y son amante del futbol, para mí la selección es religión y, las derrotas, la penitencia por ser aficionado a un equipo tan mediano. Pero ni hablar, se perdió una final de mundial, pero para perderse hay que llegar y México sabe muy bien cómo llegar. 

A pesar de todo, y con todo y el segundo lugar: ¡Viva México! Que volveremos a levantar no solo la copa en sub-17, levantaremos más, yo lo sé.

 

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Jackpot CONCACAF | Columna de Arturo Mena “Nefrox”

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TESTEANDO.

 

La apuesta salió redonda, la final de la Copa Oro 2021, se jugará en la última joya de estadios en los Estados Unidos, el flamante Allegiant Stadium, la nueva casa de los Raiders en Las Vegas.

México contra Estados Unidos, la final soñada que por momentos se complicó para ambos equipos, por un lado los estadounidenses sufrieron para vencer al incomodo invitado de la competencia, el equipo de Catar, que tuvo en sus manos el encuentro y no pudo definir, bien lo dicen, el que perdona pierde. Por el otro lado, México alargó la vida de Canadá, sufriendo de más para derrotarlos, tuvo que ser en tiempo agregado donde se resolvió todo en favor de los de habla hispana.

Así el gran ganador vuelve a ser CONCACAF, los organizadores volverán a ver un clásico pero ahora en la ciudad del pecado, el mejor lugar para correr apuestas, el mejor lugar para hospedar aficionados, el mejor lugar para festejar con el equipo que sea campeón.

Las Vegas ahora se preparan para ser no solo la capital del juego, sino por un fin de semana ser también el epicentro del futbol en la confederación, y eso que le faltaba a esta ciudad, por fin se podrá realizar, un juego oficial que disputara mucho más que tres puntos.

La ciudad va a revolucionarse con este partido y los trabajadores del nuevo estadio en Nevada entran su primer gran examen, justo en el momento que aunque Las Vegas ha reabierto prácticamente al 100%, los contagios van a la alza.

Difícil escenario, complicado no solo dentro del campo para ambos equipos sino también para organizadores y espectadores, pero si algo podemos estar completamente seguros es que la casa ya ganó, CONCACAF puede hoy dormir en paz, independientemente de quien levante el trofeo el fin de semana, ellos ya ganaron, su apuesta en Las Vegas, funcionó perfectamente, cayó el jackpot.

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¡La vuelta! | Columna de Arturo Mena “Nefrox”

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TESTEANDO.

 

Dos buenos partidos de futbol nos entregaron los partidos de ida de las semifinales del futbol mexicano, un empate y una victoria del local, dejan el plato servido para los partidos de vuelta.

El miércoles en el Hidalgo, Tuzos y cementeros no se hicieron daño, en un estadio que vivió un lleno prepandemico antes de tiempo, ambas escuadras jugaron bien sus piezas, por un lado los de la capital lograron contener a una delantera que viene goleando rivales desde las últimas jornadas del torneo, mientras que los locales brillaron a la defensiva para lograr el cero en puerta, un juego que se definirá totalmente en el estadio Azteca.

Ayer por la noche, Santos fue una aplanadora frente a un Puebla desconocido, entre errores de sus delanteros y decisiones polémicas del VAR, los de la franja parecieron otro equipo, no ese que tan bien había estado jugando en los últimos partidos, un 3-0 que suena a un peso complicado de levantar.

Sábado y domingo restan para conocer a los nuevos finalistas, pase lo que pase, parece que tendremos una sorpresa en la final, ni Santos ni Puebla eran favoritos al principio del torneo, mientras que del otro lado es donde puede venir la campanada, en caso de que el superlíder caiga contra un Pachuca inspirado que ha venido desde el último lugar del torneo. Ojo, podría darse el caso de que tuviéramos una final emanada desde el repechaje, el lugar 5 y el 8.

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Una liga en Norteamérica | Columna de Arturo Mena “Nefrox”

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TESTEANDO.

 

Mucho se ha hablado de esa idea de generar una fusión entre la MLS y la Liga MX, una oferta el poderío de la organización mientras la otra presume el poderío deportivo, una luce sus estadios de primer mundo y la otra el color de su afición, y ¿saben? Es verdad, creo que todos podrían ganar mucho.

La Liga MX ha demostrado a lo largo de los años una verdadera supremacía deportiva en CONCACAF: los equipos mexicanos parecen estar lejos del restro de los clubes del área, pensando a veces en competir más con Sudamérica que con la región; pero del otro lado, la MLS ha demostrado un increíble nivel de organización, un verdadero poderío tanto en infraestructura como en contratos, una liga que en esos rubros busca competirle mercado ni más ni menos a ligas tan poderosas como la NBA, la NFL o la MLB. Ambas ligas tienen mucho qué ofrecer, mucho qué enseñar pero sobre todo mucho qué aprender una de la otra.

Ahora bien, soñemos un poco: imaginemos una fusión entre las ligas, un gran monstruo donde pudieran coexistir todos los equipos de cada país. Inventemos nuestra Súper Liga Norteamericana.

Actualmente la MLS está conformada por 27 equipos, dividos en dos conferencias, sin embargo hay tres equipos que entrarán a competir en los próximos años en la liga: Charlotte, St Louis y Sacramento. Alcanzando con esto el número mágico de 30 equipos.

Por el lado de la Liga MX, actualmente se cuenta con 18 equipos en la primera división y 16 en la liga de expansión, dando un total de 34 equipos.

Se ha hablado mucho sobre la posibilidad de establecer una súper liga con 60 equipos, 30 de la MLS y 30 de México. Pero para hacer más emocionante la propuesta, dividamos esos 60 equipos en 3 divisiones, evidentemente cada una con 20 equipos participantes.

Imaginemos ahora, una liga donde entre sus tres divisiones exista ascenso y descenso, muy al estilo de las ligas europeas, 3 ascensos y 3 descensos al año, todos ligados a los últimos lugares de la tabla anual. También imaginemos el reparto equitativo de los derechos de transmisión, publicidad y mercadeo, entre todos los participantes de las divisiones.

Por último, hagamos el ejercicio de establecer las divisiones y el acomodo de cada equipo, basándonos en los últimos resultados de cada participante en sus ligas actualmente.

Comencemos con la tercera división: del lado de la liga Mx tendremos que sacrificar a dos equipos, para esto tomaré a los dos últimos lugares de la tabla actual de la liga de expansión: UdeG y Correcaminos. Para emparejar a los 10 equipos mexicanos representantes en la segunda división, separaré a los dos primeros lugares de la tabla actual: Morelia y Cimarrones. Con esto quedaría así la representación mexicana: Celaya, Zacatecas, Atlante, Tapatío, Tepatitlán, Cancún, Dorados, Tlaxcala, Oaxaca, Mérida, Tabasco y Tampico.

Mientras que en la MLS: Charlotte, St Louis y Sacramento (como equipos nuevos) Cincinnati, Houston, DC United, Atlanta, Chicago, Salt Lake, Austin.

En la segunda división colocaremos a los dos mejores de la liga de expansión y a los 8 peores de la liga mx actualmente, así como a los lugares del 11 al 20 de la MLS.
México: Morelia, Cimarrones, Necaxa, Juárez, San Luis, Chivas, Pachuca, Pumas, Tijuana y Mazatlán.
MLS: Los Angeles, Miami, Montreal, Vancouver, San Jose, New England, Nashville, Red Bull NY, LAFC y Dallas.

En la primera división, colocaríamos a los mejores equipos de la actualidad de cada liga.
México: Querétaro, Tigres, Toluca, León, Atlas, Santos, Puebla, Monterrey, América y Cruz Azul.
MLS: Colorado, Minnesota, Portland, New York, Seattle, Orlando, Columbus, Kansas, Toronto y Philadelphia.

El ejercicio resulta interesante como propuesta, una liga con ascensos y descensos deportivos justos, una competencia cerrada que ayudará a levantar el nivel deportivo y económico de las ligas y por ende de la región.

Sin embargo, el ejercicio tiene problemas: como el descenso a la segunda división de equipos históricos de ambas ligas como Los Angeles, Red Bull o Chivas y Pumas. Mientras que equipos pequeños participarían en la primera división, como Orlando, Colorado o Atlas y Querétaro. Eso se tendría que ajustar mejor.

La idea existe, ojalá se concretara de la mejor manera para ambas ligas, el futbol de la CONCACAF merece un mejor lugar a nivel mundial y justo es desde ahí, desde las ligas, donde puede darse el movimiento importante para dar el siguiente paso. Habrá que esperar, que decidan lo verdaderamente mejor en todos los aspectos.

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