agosto 12, 2026

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#4 Tiempos

Los tipos duros no escriben poesía | Columna de Edén Martínez

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Funambulista

 

Los textos que Santiago Rummért escribió para revistas norteamericanas en los setenta, ochenta y noventa, además de sus únicas dos novelas, son ahora casi de colección. Los artículos y epístolas del narrador fantasma, quien se presume vive entre Buenaventura, California y San Luis Potosí, México, me fueron entregados en condiciones bastante misteriosas en el metro de la Ciudad de México por una mujer llamada Ximena Martínez.

Edén Ulises Martínez.

 

Santiago Rummért.  30 de abril de 1999

¿Recuerdan a aquel impostor, ese hombre de muchos nombres, sin otra moral que la estética, dandy del horror, asesino y fotógrafo del miedo, artista bárbaro que llevaba al arte hasta sus últimas consecuencias? Lo conocí en un verano de los años noventa, y en ese momento no supe mucho de él. Viendo sus ojos no podría decirse que fuera el asesino de las hermanas Garmendia, parecía otro latinoamericano cualquiera en Massachussets, con ese andar de no ser de acá, y una especie de encogimiento de hombros arquetípico del hemisferio sur.

Yo llevaba varios días escribiendo una crónica sobre la vida nocturna en Provincetown, y todas las tardes me sentaba a ordenar mis notas en el Mirador. El tema del sida todavía estaba de moda y a la revista Narrative Journals de San Francisco le interesaba sacarle provecho, así que me pedían adelantos semanales. Querían que me concentrara en los homosexuales. Si pudiera imaginar el título perfecto de la crónica para mi editor, sería algo así como “El submundo de las orgías homosexuales en Provincetown: una alerta sanitaria”. A mí la verdad todavía no me constaba que hubiera orgías, ni homosexuales ni heterosexuales ni mixtas, y después de sentarme dos o tres Dry Martinis en el Mirador, me iba a rondar a los bares del centro para tratar de pensar cómo inventarme una historia verosímil con nombres reales.

En uno de los bares de la calle Comercio, The Brig, conocí a Sven Veriakis, un hombre bajito y rubio a quien le apodaban el Arpón, de algunos 40 años y quien se decía espiritista. Ya borracho aquel hombre me contó la historia de un tal Timothy Madden y una tal Patty Lareine, una pareja de esposos que solían organizar “las mejores fiestas de droga, orgías e intercambio de parejas de la ciudad”. Interesado, le invité unas cuantas Budlights para que desembuchara, y lo habría hecho si en ese momento no hubiera llegado Carlos Wieder, con sus ojos fríos y cargando una cámara fotográfica. Wieder, quien en ese momento se presentó como Mario Ruiz, le dijo algo al oído al Arpón, y después se marcharon los dos de prisa y sin despedirse.

No fue hasta años después cuando me di cuenta de que ese hombre ya envejecido y regordete era el mismísimo padre de la nueva poesía chilena, y que en aquel verano del 91 buscaba sin parar por todo Provincetown a un tal Meeks Wardley Hilby III, quien fuera antiguo compañero suyo en un misterioso club de fotografía en Tampa, Florida (De Quincey Photo Club), del cual se rumoreaba que experimentaba con “el desnudo, la sexualidad, y el desmembramiento simbólico del papel y la carne en la imagen”.

El día que me enteré —creo que fue algún fin de semana de enero del 94—, cuando pude ver aquella famosa fotografía del avión, telefoneé inmediatamente a mi editor, Donnie Rodríguez. “Donnie, ¿recuerdas cuando me mandaste a ese pueblo de mierda, Provincetown, para sacar el artículo de los gays y el sida? Pues ese día conocí a Carlos Wieder, un fascista de mierda, cercano de Pinochet, y el mejor poeta latinoamericano de mi generación”.

—¿Y qué?

—Pues nada, que pude haberlo entrevistado, o mejor, le pude haber pegado un tiro.

Aunque confieso que eso de pegarle un tiro fue más bien un sofismo—ya que no sé disparar armas de fuego—, verdaderamente pensé que pude haberlo entrevistado. ¿Qué le habría preguntado? Una sola maldita cosa: ¿Qué es la poesía?

De todos los hombres y mujeres del mundo, solo Carlos Wieder, aquel maldito loco que escribía poemas sobre mujeres muertas, estaba lo suficientemente enfermo para responder esa pregunta, y yo lo había dejado ir. Wieder era un tipo duro. En una ocasión, en un bar mexicano en Barcelona, Roberto Bolaño, quien conoció a Carlos en Chile antes del golpe militar, me comentó que el aviador tenía “esa dureza que solo pueden tener los latinoamericanos pasando de los cuarenta años”. Cuando me lo dijo recordé aquella historia de Frank Costello, en la que después de obligar a todos sus secuaces a bailar con su rubia, les dijo que “los tipos duros no bailan”. No pude dejar de pensar que además de que no bailan, los tipos duros tampoco escriben poesía, sino que la dibujan en el cielo con un Messerschmitt de la Segunda Guerra Mundial.

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El Cronopio

El artista, narrador, periodista e ingeniero, Alberto Sustaita | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

J.R. Martínez/Dr. Flash

En la lista de los grandes literatos potosinos del siglo XIX y principios del siglo XX se encuentra Miguel Alberto Sustaita Zavala que combinó su actividad profesional entre el periodismo, la literatura, el dibujo y la música. Esta última exponiendo la vena musical familiar pues su abuelo fue el músico potosino de reconocimiento internacional León Zavala, cuyo nombre perduró en el imaginario potosino al preservarse la orquesta con su nombre, en la cual, por cierto, iniciaría sus actividades musicales Julián Carrillo.

Su nombre se suma a la lista de personajes que combinan su vocación entre las ciencias e ingeniería con las letras. Alberto Sustaita ingresaría a estudiar ingeniería en el Colegio Militar de México, después de terminar sus estudios de preparatoria en el Instituto Científico y Literario de San Luis Potosí, mismos que abandonaría para dedicarse a la escritura iniciando actividades de literatura y periodismo, en San Luis Potosí.

Miguel Alberto Sustaita Zavala nació en San Luis Potosí el 10 de mayo de 1863, su primera infancia la vivió bajo la ocupación francesa en San Luis. Si bien su obra literaria no es del todo conocida, sus composiciones musicales lo son menos, las cuales fueron influenciadas por el ambiente familiar en el cual varios de sus tíos ejercían su vocación musical heredada de su abuelo.

En sus primeros años como escritor se distinguiría por su trabajo periodístico, donde luego usaba la poesía como forma de expresión. Sus contribuciones en los periódicos locales de la época, como El Estandarte y El Correo de San Luis, usaba el seudónimo de P.K. Dor, el que luego también usaría en su obra literaria. Fue director del periódico potosino El Contemporáneo.

Su obra literaria incluye teatro, cuento, drama y novela

, la cual produjo desde fines del siglo XIX hasta su muerte que ocurrió el 29 de junio de 1909.

En 1892 publicó Siete Pecados, libro de narraciones editado por la imprenta Vélez e hijos, donde Manuel José Othón hizo la presentación; presentación donde Othón lamentaba “porque en San Luis nadie lee” (¿qué tanto ha cambiado esta apreciación?).

Iniciando el siglo XX llevaría a la imprenta varias de sus obras, entre las que se encuentran la realizada en la Imprenta Popular en 1906 intitulada Las Bolado. En la Tipografía de la Escuela Militar de San Luis Potosí, editaría las obras: Nita. Drama en un prólogo y tres actos, en 1904; El crimen del Pullman en 1907; Mortales y veniales en 1907; El padre Adrián. Drama en tres, también en 1907; Mutilado en 1909, poco antes de su muerte.

En 2010 el Ayuntamiento de San Luis Potosí publicó la obra Cuentos Potosinos donde se incluyeron los escritos por Alberto Sustaita y en 1998 El Colegio de San Luis, en su colección Literatura Potosina 1850 – 1950 coordinada por Ignacio Betancourt, publicó los cuentos Un Truchiman, Doña Juanita y el Tren de Balastre.

Alberto Sustaita procreó cinco hijos en su matrimonio el 7 de mayo de 1898 con María Emilia Muñoz López realizado en San Luis Potosí.

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#4 Tiempos

El pionero de la música electrónica en América Latina | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

Uno de los trascendentes desarrollos artísticos y científicos potosinos lo son los pianos metamorfoseados desarrollados por Julián Carrillo, únicos en el mundo y que abriera la puerta a un nuevo universo musical. Los pianos, diseñados dando importancia al esquema práctico del propio piano, o sea sin cambiar la disposición de las teclas, fueron diseñados para poder tocar en tercios, cuartos, hasta dieciseisavos de tono, conformando así una serie de quince pianos que fueron presentados en la Feria Internacional de Bruselas en 1958 donde obtuvieron la medalla de oro.

Previamente Carrillo había diseñado y transformado un piano comercial de alta calidad a piano de tercios de tono, cambiando por completo el cuerpo del piano, el arpa que daba paso a tener un piano en tercios de tono, lo cual fue desarrollado a finales de la década de los cuarenta del siglo XX.

En este importante diseño del piano de tercios de tono, participó un joven que se haría camino en el mundo de la música y de la tecnología, Raúl Pavón Sarrelangue que pasa a la historia de la música mexicana como el pionero en la música electrónica en América Latina.

Por el lado musical, Raúl Pavón estudiaría guitarra con el célebre guitarrista Andrés Segovia y en Milán, Italia y en Colonia, Alemania, música electroacústica. Posterior a su participación el piano de tercios de tono, continuó su trabajo en nuevos diseños y construcción de guitarras y sintetizadores.

En el ámbito de la ingeniería y tecnología Raúl Pavón se formaría en el Instituto Politécnico Nacional egresando de la licenciatura en ingeniería en electrónica y comunicaciones en 1954, graduándose como ingeniero en radiocomunicación y electrónica con un diplomado en computación, continuando sus estudios superiores en electrónica en Milán, Colonia y París.

Su formación, así, estuvo ori entada a la música y la ingeniería lo que le permitiría unir esas disciplinas en sus futuras contribuciones en la música electroacústica de la que sería pionero en América Latina destacando además como compositor e investigador.

En 1964 construyó el primer sintetizador hecho en México, el Ominifón, uno de los primeros sistemas de sintetizador didáctico, que anticipó la idea de la tecnología musical como herramienta educativa y creativa.

En el Conservatorio Nacional de México fundaría en 1970 el Laboratorio de Música Electrónica junto a Héctor Quintanar, con quien colaboró en los primeros conciertos de música electrónica y electroacústica realizados en México. En 1976 dedicándose por completo a la música electrónica y al desarrollo del Icofón, instrumento de imagen y sonido electrónicos para el cual compuso las obras Suite icofónica (1983), Fantasía creacionista (1985), Una antifantasía (1986), Fantasía de la muerte (1987), Fantasía abstracta (1989) y Fantasía cósmica (1984), algunas de las cuales pueden escucharse por Youtube.

Publicó el primer libro sobre el tema de la música electrónica en 1981, intitulado La electrónica en la música y en el arte, editado por el Centro de Investigación y Documentación Musical Carlos Chávez (CENIDIM).

Raúl Pavón Sarrelangue, que tuvo relación con una de las aportaciones potosinas al mundo, nació en 1928 y falleció en el 2008.

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Trump pausa ataque a Irán; Teherán niega acuerdo sobre Ormuz

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Donald Trump

El presidente de Estados Unidos aseguró que suspendió una ofensiva militar para dar espacio a un acuerdo, pero el gobierno iraní rechazó que exista cualquier pacto y advirtió que responderá si es atacado

Por: Redacción

El conflicto entre Estados Unidos e Irán entró el fin de semana en una nueva fase de incertidumbre, luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara la suspensión de un ataque militar previsto contra Irán con el argumento de abrir una ventana para un acuerdo diplomático. Sin embargo, Teherán negó que exista cualquier negociación o pacto sobre la reapertura del estrecho de Ormuz.

Trump afirmó que decidió detener la ofensiva tras conversaciones con aliados de Medio Oriente y expresó su expectativa de alcanzar un acuerdo “rápido”. Entre las condiciones planteadas por Washington se encuentran la reapertura del estrecho de Ormuz y el abandono del programa nuclear iraní.

La respuesta iraní llegó pocas horas después. El gobierno de Teherán calificó de falsas las declaraciones del mandatario estadounidense y aseguró que no existe ningún acuerdo con Washington

. Además, reiteró que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado mientras continúen las hostilidades de Estados Unidos.

El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, sostuvo que su país responderá a cualquier nueva agresión, mientras medios cercanos a la Guardia Revolucionaria respaldaron la postura oficial y descartaron cualquier negociación en curso.

La tensión en la región se mantiene elevada después de cinco meses de enfrentamientos entre Estados Unidos, Israel e Irán, un conflicto que ha afectado el tránsito marítimo en el Golfo Pérsico, el mercado energético y la estabilidad de Medio Oriente.

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