junio 22, 2026

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#4 Tiempos

El desierto de Potosí en la pluma del poeta mártir | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

 

El Desierto del Potosí sería testigo de las pericias de Gil Gómez como lugarteniente del cura Hidalgo por su periplo a tierras del norte enarbolando la causa de la emancipación americana de la Nueva España. Su paso por Charcas rumbo a tierras del Venado para llegar posteriormente a Matehuala, estaría rodeada de atentados para terminar con la vida de Hidalgo y en los cuales Gil Gómez los controlaría para permitir a la tropa de Hidalgo poder llegar hasta el Saltillo. La historia de esta aventura la sabemos, Hidalgo fue traicionado finalmente, apresado y posteriormente fusilado después de sus compañeros de lucha entre los que se encontraba el potosino perito facultativo minero José Mariano Jiménez. Los esfuerzos de Gil Gómez por allanarle el camino a Hidalgo finalmente fueron infructuosos a pesar de haber descubierto en el camino al Venado una intriga para envenenar la comida de Hidalgo.

Esta narración sobre Gil Gómez fue publicada en 1858 por Juan Diaz Covarrubias en una de las primeras novelas históricas mexicanas intitulada Gil Gómez el Insurgente, donde narra las aventuras de los hermanos Gómez en una trama de amor y aventuras donde los protagonistas se ven envueltos en el movimiento independentista en diferentes frentes; Fernando el hermanastro de Gil Gómez originalmente fue enviado a las filas de Allende en San Miguel el Grande siendo sorprendido por el levantamiento armado el 15 de septiembre de 1810 y suspende su viaje para enlistarse en la guardia del Virrey Venegas, mientras que Gil Gómez, el hermano adoptado, al ir tras Fernando, se ve envuelto en el levantamiento del 15 de septiembre teniendo una activa participación en ese movimiento convirtiéndose en el hombre de confianza de Hidalgo. La novela toma posteriormente el hilo de la aventura amorosa de Fernando y su regreso a la ciudad de Xalapa donde trascurre la trama de la novela de Juan Diaz Covarrubias.

La novela nos rememora la ruta de Hidalgo por el desierto potosino, pasando por Charcas, Venado, Vanegas y Matehuala, teniendo una estancia en la Hacienda de Laguna Seca donde posiblemente sucediera el atentado narrado por Diaz Covarrubias.

Juan Diaz Covarrubias, tenía 20 años cuando la novela fue publicada y moriría un año después en la toma de Tacubaya por las fuerzas conservadoras quienes masacraron, contra las reglas de guerra, a los jóvenes médicos y estudiantes de medicina que atendían a los heridos en aquellas revueltas cuando los liberales al mando de Santos Degollado se habían fortificado en Tacubaya. En ese entonces Juan Diaz Covarrubias estudiaba medicina y se aprestó a brindar auxilio a los heridos que se encontraban en Tacubaya, cuando sucede la toma por el ejercito de Miramón, Márquez y Mejía quienes determinaron acabar con todos los médicos que habían quedado atendiendo a los heridos en Tacubaya. Los cincuenta y tres jóvenes médicos serían masacrados brutalmente, siendo destrozada la cabeza del estudiante de medicina y brillante literato mexicano Juan Diaz Covarrubias. A estos jóvenes ahora se les conoce como los Mártires de Tacubaya.

Juan Diaz Covarrubias nació en Xalapa el 27 de diciembre de 1837, hijo del poeta y demócrata José de Jesús Díaz y de la señora Guadalupe Covarrubias. Siendo muy niño comenzó a escribir, en primaria ya redactaba un periódico manuscrito que el mismo repartía entre las familias conocidas. En 1848 viajaba a México para continuar sus estudios comenzando su brillante carrera en el Colegio de San Juan de Letrán. En dicho Colegio haría amistad con el poeta Manuel Mateos, quien a la postre también sería uno de los mártires de Tacubaya. La amistad de estos dos poetas debía ir más allá de la tumba. En 1852 Diaz Concluyo sus estudios preparatorios de latinidad y filosofía, y en el siguiente año de 1853 ingresaría a estudiar medicina.

En 1855, combinando sus estudios de medicina, inicia su carrera literaria alcanzando gran popularidad, en el mes de agosto de ese año publicó en el semanario “El Pensamiento” su primera publicación, mientras que en el periódico “La Blusa” vieron la luz pública sus primeras composiciones líricas. Sus publicaciones se hicieron comunes en los periódicos El Monitor, El Siglo, El Heraldo, siendo algunas de sus composiciones reproducidas en diarios de Europa y América del Sur. En 1857 obtuvo una plaza de practicante en el Hospital de San Andrés. Al finalizar ese año publicaba sus novelas “La Clase Media”, una novela de costumbres y su novela histórica “Gil Gómez el Insurgente”.

La vida y la brillante carrera literaria y médica de Juan Diaz Covarrubias fue cegada por el odio de Miramón ante sus fracasos militares en Veracruz. Los médicos asesinados en Tacubaya son mártires de la ciencia y del deber. Su hermano mayor el astrónomo Francisco Diaz Covarrubias estaría en San Luis Potosí viviendo por algunos años, acompañando, en el otro periplo, a Benito Juárez en su viaje al norte mexicano.

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#4 Tiempos

Hagamos Fan Fest, eso lo paga el pueblo | Columna de Haniel Valdés

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Acento Ajeno

 

La clase política potosina parece estar de acuerdo en una sola cosa: es hora de pelearse. Sin embargo para coordinarse y ahorrar dinero público, para cumplir promesas de campaña o terminar las obras conjuntas, para dialogar como adultos o políticos maduros, serios, profesionales, en lugar de andar tirando piedras con cuanta pregunta lanzan mis colegas del gremio, para eso: “no señor, no tenemos tiempo”.

El Mundial de 2026 está dejando una imagen que resume buena parte de la relación entre el gobernador Ricardo Gallardo y el alcalde Enrique Galindo: dos Fan Fest en la misma ciudad, financiados con recursos públicos distintos, promovidos por gobiernos distintos y dirigidos exactamente al mismo público, los potosinos.

Por un lado, el Gobierno del Estado adquirió un paquete de derechos de transmisión para llevar los partidos a San Luis Potosí, Soledad, Ciudad Valles y Rioverde. Por otro, el Ayuntamiento capitalino firmó sus propios acuerdos para organizar transmisiones en Plaza del Carmen.

La pregunta es inevitable: ¿era realmente necesario dos fan fest en la capital del estado?

Porque más allá de los argumentos políticos o administrativos que cada autoridad pueda presentar, el resultado práctico fue que dos gobiernos sostenidos por los mismos contribuyentes terminaron desarrollando estructuras paralelas para ofrecer exactamente el mismo servicio: que los ciudadanos vieran partidos del Mundial en espacios públicos.

Pantallas, logística, promoción, personal operativo, actividades complementarias y derechos de transmisión. Todo por duplicado.

Hasta ahora, ninguna autoridad ha transparentado completamente cuánto costaron los derechos de transmisión en cada caso. Se especula que mientras el Ayuntamiento capitalino gastó unos 11 millones, el “tetrapack” estatal superó los 60 millones.

Estas cifras pueden o no ser ciertas, pero lo que sí se conoce es que tanto el Ayuntamiento como el Gobierno del Estado comprometieron millones de pesos en contratos relacionados con sus Fan Fest destinando recursos para un mismo esquema de transmisiones mundialistas, solo que en dos plazas distintas.

El problema no es que existan eventos para acercar el Mundial a la gente. Eso puede justificarse perfectamente. El problema es la ausencia de coordinación institucional.

¿Alguien analizó cuánto habría costado un solo gran Fan Fest respaldado por ambas administraciones?

¿Alguien calculó cuánto dinero público se habría ahorrado compartiendo infraestructura, producción y permisos?

¿Alguien explicó por qué era mejor tener dos proyectos compitiendo entre sí en lugar de uno complementario?

La impresión que queda es incómoda: la rivalidad política terminó pesando más que la eficiencia administrativa.

Mientras los discursos oficiales hablan de unidad, promoción turística y convivencia familiar, las decisiones muestran otra cosa. Muestran dos gobiernos empeñados en demostrar quién podía organizar el mejor evento, aunque eso implique gastar más recursos públicos de los necesarios.

Yo veo dos niños pequeños, organizando su cumpleaños y peleados por ver quien hace la fiesta más linda. ¿El problema? Como los niños son de la misma familia, el dinero sale de la misma bolsa y los invitados son exactamente los mismos “amiguitos”.

El Mundial dura unas semanas. Las consecuencias de gastar sin coordinación permanecen mucho más tiempo.

Porque el dinero utilizado para financiar proyectos paralelos no pertenece ni al gobernador ni al alcalde. Pertenece a los ciudadanos.

Y los ciudadanos tienen derecho a preguntarse si realmente era indispensable pagar dos veces por lo mismo.

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El Cronopio

El incansable escrutador del cielo, Enrique Chavira Navarrete | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

El 5 de junio de 1925 nace en la Ciudad de México Enrique Chavira Navarrete, el incasable escrutador del cielo; personaje que representa el renacer de la astronomía mexicana moderna. Heredero de los pioneros mexicanos de la astronomía que formaron los establecimientos para el estudio de la disciplina, entre ellos los potosinos Valentín Gama y Rodolfo Jurado y, muy especialmente de Joaquín Gallo quien le enseñó a observar y dar seguimiento a cuerpos celestes en el Observatorio de Tacubaya donde ingresó Chavira a trabajar, para luego pasar, al entonces naciente, Observatorio Nacional de Tonantzintla en Puebla, siendo de los astrónomos que iniciaron actividades en aquel lugar en 1943.

Su labor sería pionera al llevar a la astronomía observacional y a explicar que sucede en los fenómenos celestes que fue un paso significativo de la astronomía para usos prácticos que se realizaba en México a la astronomía moderna en el país, con el uso de nuevos instrumentos con los que contaría el Observatorio de Tonantzintla, como la cámara Schmidt, convirtiéndose en uno de los grandes observadores del cielo. El Observatorio de Tonantzintla se convertiría en uno d ellos principales centros de astronomía a nivel mundial, donde se descubrieron una buena cantidad de objetos celestes, participando en ello Enrique Chavira.  

En los setenta, cuando yo estudiaba física en San Luis, visitamos el INAOE que había asumido ese nombre a principios de los setenta al extenderse el observatorio de Tonantzintla a las áreas de electrónica y óptica que se agregaban a la de astrofísica, el Instituto Nacional de Astrofísica Óptica y Electrónica, conocimos a Enrique Chavira quien nos mostraba parte de la instrumentación telescópica que contaba esa institución, posteriormente al ir a continuar mis estudios a Puebla, fui compañero de la maestría en física de su hija Elsa Chavira, de quien ya hemos comentado en esta sección, y visité varias veces su casa además de encontrarlo seguido en el INAOE; entre las visitas a su casa, una de ellas de varios días pues estaba convaleciente y la familia de Elsa me albergó, descubrí que Enrique Chavira era un estudioso de las arqueología, y que había recopilado una buena colección de objetos prehispánicos propios de la región cholulteca donde estaba alojado el INAOE

, mismos que estudiaba con ahínco. 

Enrique Chavira es uno de los pilares de la astronomía observacional en México, que lo llevo a ser integrado como investigador en 1952 del Observatorio Astrofísico Nacional de Tonantzintla (OANTon), destacando en la identificación y clasificación de galaxias y estrellas azules gracias a su preparación en análisis espectral.

Entre sus descubrimientos observacionales se encuentran, el de una supernova en la región de Sagitario, el registro del quasar Ton256, que en el nombre lleva las siglas del observatorio de Tonantzintla, el objeto extragaláctico más lejano observado por la Cámara Schmidt de Tonantzintla y del Cometa Haro-Chavira en 1954 en la región del Toro. No es de extrañar que aparezca en el par de novelas de Elena Poniatowska que le dedicó la escritora al Observatorio de Tonantzintla donde trabajaba su esposo Guillermo Haro, compañero de Enrique Chavira.

A lo largo de más de cincuenta años contribuyó a la colección de más de 15 mil placas astrofotográficas del INAOE, sucesor del OANTON. La colección de placas astrofotográficas de la Cámara Schmidt de Tonantzintla que fue reconocida oficialmente en 2015 en el programa Memoria del Mundo de la UNESCO, cuestión que ya no pudo ser testigo Enrique Chavira Navarrete, pues su muerte ocurrió el 23 de noviembre del año 2000 en la Ciudad de Puebla donde radicó en todo ese tiempo. 

Sus grandes descubrimientos y la intensa labor en pro de la astronomía mexicana le valieron diversas distinciones, diplomas, cédulas reales, medallas al mérito académico y el nombramiento de Investigador Emérito en el INAOE.

Enrique Chavira, el gran astrónomo observacional, pasa a la historia como uno de los pilares de la astronomía mexicana moderna. 

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#4 Tiempos

Gallardo manejó, Claudia le leyó el mapa | Apuntes de Jorge Saldaña

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APUNTES

 

 

Culto Público, hijos de la forma y el fondo:

Les traigo la primicia. Hace unas horas estuvo aquí en la capital la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.

Así. Sin aviso previo. Sin discurso. Rompiendo por completo — y si no me equivoco, por primera vez en su mandato — la forma de acudir a sus giras de fin de semana.

Los eventos a los que vino son, por donde se vea, guiños tiernos: premiar a un equipo de fut femenil en la Politécnica e inaugurar una cancha de futbol en Santa María del Río. Nada que ver con el estilo de sus giras. Y eso dice mucho.

La presidenta comenzó a visitar gobernadores. Y que el primero haya sido el potosino habla de la importancia que le da la mandataria a este estado de cara a la próxima contienda.

No dio discurso — seguramente algunas palabras a las premiadas y a los usuarios de la cancha —, pero su sola presencia dijo mucho más que cualquier micrófono encendido.

En los traslados estuvieron solo ella y el gobernador. Ni siquiera hubo chofer: manejó Gallardo. Y yo les apuesto, sin haberlo visto, que no hablaron del clima ni del partido México contra Corea.

Temas que sí tocaron, a mí juicio: la llamada Ley Serrano, la narrativa nacional construida sin contexto sobre la persecución a “voces críticas” — por fin la presidenta supo la calaña de personas a las que organismos internacionales defendieron con tanto ardor — y la realidad de fondo de ese asunto. Si hubo regaños, que bueno. Si se puso cada cosa en su lugar y en justa dimensión pues qué mejor.

En lo político les dejo dato para que ustedes le den mejor interpretación:

Nadie de Morena ni de Bienestar fue enterado. En Santa María del Río ni despertaron a la presidenta municipal — que es de Morena — y se enteró de la visita de Sheinbaum cuando apenas se andaba haciendo un huevito para el desayuno. Memo Morales y Rita tampoco estuvieron enterados, hasta donde se sabe.

Esos no son descuidos. Eso es mensaje.

Preguntas que dejo en el aire, porque yo no sé nada y ustedes sabrán leer mejor:

¿Comenzó la presidenta a hacer acuerdos rumbo al 27?

Si es así, se le aplaude que los haga en persona. Los mensajes encriptados y los “te mando decir con gestos” caen gordos.

¿Vino a conceder la “Excepción Ruth” estatutaria para amarrar la alianza Verde-Morena de cara a la gubernatura?

¿Vino a decirle al gobernador — no a preguntarle, ojo— cómo se va a llamar el candidato?

¿O ya quedaron en jugar a las venciditas uno contra el otro y buena suerte?

Yo por mi parte no sé nada. Yo apenas estaba echando baño para ir a misa de una en Tequis.

Buen domingo a todos y todas.

Yo soy Jorge Saldaña.

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Opinión

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