febrero 13, 2026

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Deportes

Los mejores tenistas en la historia de San Luis Potosí

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Con más de 100 años de historia en nuestro estado, este deporte ha entregado grandes leyendas

Por: Daniel Villa

El tenis llegó a México en el año 1873, cuando se construyó la primera cancha en la mina Real del Monte, Pachuca. Posteriormente el deporte se extendió y adquirió popularidad en toda la República Mexicana y con el paso del tiempo San Luis Potosí se convirtió en uno de los estados más importante para distintos torneos nacionales e internacionales, lo que dio pie al surgimiento de grandes tenistas locales.

La primera institución de tenis fundada en San Luis fue el Club Potosino de Tenis en el año de 1911, que en 1940 se convirtió en lo que hoy el Club Deportivo Potosino.

En los años 50, San Luis Potosí contaría con un equipo que lo representó, el cual logró coronarse ocho veces en el campeonato nacional por equipos Copa Popocatepetl; de igual forma, se llevó a cabo el primer Torneo Abierto de Tenis de San Luis Potosí, evento que es considerado actualmente como uno de los torneos más importantes del país.

La popularidad del tenis en el estado provocó que surgieran jugadores potosinos que gracias a sus participaciones y triunfos, pusieron su nombre en la historia nacional del deporte; a continuación repasamos una lista con los potosinos más relevantes en el deporte blanco, los cuales se habla a detalles en el libro “El Tenis en San Luis Potosí. Ochenta años de historia” escrito por Ana María R. de Palacios y Arnoldo Kaiser Schlittler y publicado por primera vez en 1990:

 

ANSELMO “PELICANO” PUENTE

Tras lograr posicionarse en los primeros lugares entre los tenistas locales en los años 40, decidió partir al entonces Distrito Federal, donde logró ser campeón local. Anselmo obtuvo medalla de oro en singles de los Juegos Centroamericanos de 1946 en Barranquilla, Colombia, posteriormente, fue subcampeón nacional de singles en 1949 y 1953 y campeón nacional de dobles junto a Nacho de la Borbolla en 1949.

También ganó el oro en los Centroamericanos de México en dobles junto con Mario Llamas; representó a nuestro país en los Juegos Panamericanos de Argentina en 1951, al igual que formó parte del equipo de Copa Davis y fue un elemento fundamental dentro de la escuadra potosina para la Copa Popocatepetl.

 

MANUEL GALEANA

En su carrera como deportista, Manuel formó parte del equipo de jugadores locales que defendió en distintas ocasiones la Copa Popocatepetl junto con Palillo Ortega, Pelicano Puente, entre otros.

Galeana salió victorioso en distintos torneos dentro del estado, logros que lo llevaron a formar parte del equipo mexicano Copa Davis.

 

RAFAEL “PALILLO” ORTEGA

El tenista destacó por salir campeón en los VII Juegos Centroamericanos y del Caribe, así como también en la Primera Fuerza en 1949 y ser subcampeón nacional en dobles junto con Anselmo Puente, en 1951.

“Palillo” también logró un subcampeonato centroamericano en 1956, además de ser campeón del II Torneo Abierto de San Luis en 1956. Rafael formó parte del equipo nacional de la Copa Davis durante 4 años, además de ser un integrante importante en el equipo local por la Copa Popocatepetl.

 

JORGE LOZANO

Nacido en San Luis Potosí, pero radicado en Guadalajara, Jorge fue campeón nacional infantil y juvenil; ganó en 1988, junto a Lori McNeil y en 1990 con Arantxa Sánchez, el Abierto de Francia, Roland Garros, uno de los cuatro torneos de Grand Slam. Fue campeón individual en el evento de Lagos, Nigeria, además de lograr un subcampeonato en singles en los Juegos Centroamericanos de la Habana, Cuba, en 1962.

Jorge fue uno de los mejores jugadores de dobles en el mundo, junto al estadounidense Todd Witsken, con quien logró ser la dupla número 4 del circuito de tenis en 1988; en 1990 a lado del mexicano Leonardo Lavalle, ganó el Torneo de dobles de Rotterdam, Holanda, así como el Abierto de San Luis Potosí.

Como jugador de Copa Davis representó a México de 1981 a 1995, también fue capitán del equipo mexicano de Copa Davis.

 

RODRIGO MARTÍNEZ

La historia de este deportista estuvo unida al tenis desde muy joven, pues a la par de ser recogepelotas en el Deportivo Potosino, participó y fue campeón del Nacional Juvenil en 1963 y 1964. Además de ganar los Juegos Regionales Juveniles en 1963, Martínez coronó junto a Guillermo Andrés en el Torneo Estatal de segunda fuerza, en la modalidad de dobles. Junto a Juan Arredondo se quedó con el primer lugar de dobles en el Internacional de Guadalajara en 1965; en el Torneo Nacional de Segunda Fuerza celebrado en León, realizado en 1968, logró coronarse en single y en dobles con Aurelio García.

Rodrigo se quedó con el primer lugar en el torneo estatal de 1969, y repitió el campeonato de Segunda Fuerza en 1970. Más adelante partiría a Tamaulipas, donde se convirtió en el primer campeón de la Copa Challenger en Tampico, acompañado de Raúl Ceja.

 

MANUEL GALLARDO

Fue el primer campeón del Torneo Abierto de San Luis Potosí en 1955, además de ser parte del equipo mexicano de Copa Davis en 1952 y 1955.

Manuel logró coronarse en la modalidad de dobles con Jaime Subirats, en el Torneo Nacional de Primera Fuerza en 1969. De igual forma fue campeón del Junior College del estado de California en EEUU,

y ocupó un sitio importante como profesional en el Altamira Tenis Club, de Caracas, Venezuela.

En Venezuela fue campeón nacional de singles, dobles y mixtos durante 5 años. Fue entrenador del equipo venezolano de Copa Davis, con quien participó en los Juegos Sudamericanos, y se desempeñó en competencias internacionales en Colombia, Ecuador, Antillas Holandesas, Estados Unidos y Canadá.

Manuel Gallardo quedó inmortalizado en la historia del tenis nacional no solo por sus logros deportivos, sino también porque jugó en el primer partido de tenis que fue televisado en México, durante los Juegos Panamericanos de 1955.

 

JORGE SOLANO HERNÁNDEZ

Jorgé Solano nació en el estado de Tamaulipas, pero su desarrollo en el deporte se dio a muy temprana edad, cuando su familia se mudó a San Luis, estado al que siempre representó.

Las copas Popocatepetl y Parras fueron algunas de las competencias en donde representó a SLP; Solano logró campeonar en el Municipal y Estatal en la modalidad de singles, dobles y mixtos en múltiples ocasiones.

Solano Hernández fue el primer campeón del torneo Abierto de San Luis, en modalidad dobles junto a Juan Arredondo.

 

JUAN ARREDONDO “JUANOLAS”

Juanolas empezó su trayecto deportivo desde los 11 años, en su historial logra destacar sus múltiples campeonatos Municipales y Estatales, además de ser campeón de Segunda Fuerza en 1960; fue llamado para los Juegos Olímpicos de México 68, participó en el Abierto de los Estados Unidos y otros torneos de la Unión Americana. Acudió a los Juegos Centroamericanos en 1962 en Kingston, Jamaica, donde ganó junto a Vicente Zarazúa el oro, en singles obtuvo la plata y en mixtos segundo lugar junto a Toña Prado; además jugó Panamericanos en donde llegó a las semifinales en Sao Paulo Brasil, en 1963.

Arredondo destacó por ganar su match en el Torneo Internacional de México, 1963, contra Martin Mulligan, quien era 2do mejor jugador de su país y séptimo del mundo. Formó parte del equipo mexicano Copa Davis en 1963, y logró coronarse en la modalidad de dobles con Rodrigo Martínez, en el Internacional de Guadalajara, en 1965, año que salió también campeón del Torneo Internacional de San Luis Potosí, al igual que en 1970; en el año de 1969 Juanolas ocupó el séptimo lugar en el ranking nacional.

Durante el Torneo Challenger del 2013, el Club Deportivo Potosino hizo un homenaje a este tenista poniéndole su nombre a la cancha central.

 

CARLOS MEDRANO

Carlos es reconocido por su labor como instructor de alto rendimiento en diversos clubes locales, así como en Cuernavaca y Acapulco. En su carrera como deportista, logró ser campeón nacional juvenil, categoría “A” en 1965, subcampeón estatal en 1966 y 1967; en 1971 quedó como subcampeón en dobles en el Torneo Internacional de San Luis, junto a Rodrigo Martínez. Además de ser campeón municipal en 1972; junto con Alberto Blanco, quedó campeón municipal en dobles, en 1981; Carlos Medrano se desempeñó como presidente de la Asociación Potosina de Tenis.

 

GUILLERMO STEVENS

Consiguió el campeonato nacional en la categoría de 14 años y menores en 1972; dos años después ganó el Torneo Azteca de Oro, además de quedó campeón juvenil en Chicago en el Torneo Metropolitano, así como en el Torneo de Baton Rouge, Louisiana, donde se quedó con el triunfo en single y dobles junto a Enrique Haro, en 1974, año en el que también fueron campeones de doble en Memphis, Tennessee, y Alabama.

En el año de 1975, quedó doble subcampeón nacional en 18 y menores junto a su compañero Oscar Leal, posteriormente, en 1976, sería considerado entre los 5 mejores jugadores a nivel mundial, en 16 años y menores, durante ese año saldría campeón nacional interuniversitario.

En 1977 se llevaría la victoria nacional de 18 años y menores, así como en 20 años y menores; fue subcampeón en el Torneo Abierto Internacional de San Luis Potosí en 1980, dos años después, conquistaría el Torneo Internacional de Burdeos y en 1985 saldría campeón del entonces Distrito Federal.

Guillermo participó en distintos torneos importantes a lo largo del mundo: El Orange Bowl de Miami, Copa Casablanca, Copa del Café en Costa Rica, Caracas, Lima, San Juan. Para los años 80 había participado en torneos de Inglaterra, Holanda y Bélgica, vivió en Bélgica donde formó parte del cuerpo de instructores en un centro de formación para tenistas de alto nivel.

 

En la actualidad el tenis se puede practicar en distintos clubes y centros deportivos como: Lomas Raquet Club, Club Deportivo Punto Verde, Real del Potosí, Club 2000, entre otros.

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TESTEANDO

El clásico entre San Luis y Querétaro es uno de esos partidos que no se explican únicamente desde lo futbolístico. No nace de finales, títulos ni de una historia prolongada de choques decisivos. Su verdadera raíz está en otro lado: en la tribuna, en el viaje, en el orgullo regional y en una rivalidad que las aficiones se han encargado de alimentar con el paso de los años.

En la cancha, el enfrentamiento suele ser más sobrio de lo que la previa anticipa. Ni los jugadores ni los cuerpos técnicos cargan con una animadversión profunda; los planteles cambian, los proyectos se renuevan y las prioridades pasan por sumar puntos más que por saldar cuentas históricas. Pero fuera del rectángulo verde, el partido se vive con otra intensidad. Ahí es donde el clásico cobra sentido.

San Luis llega a este duelo con la obligación de hacerse respetar en casa. El Alfonso Lastras se transforma cuando aparece Querétaro en el calendario, no tanto por lo que representa el rival en términos deportivos, sino por lo que despierta en la afición local. Ganar este partido es una forma de reafirmar identidad, de sostener una narrativa que va más allá de la tabla y que conecta directamente con la grada.

Querétaro, en cambio, asume el papel de visitante incómodo. No necesita dominar el juego para competirlo; le basta con resistir el ambiente y aprovechar cualquier momento de desconcentración. En este tipo de clásicos, el equipo que mejor entiende el contexto suele sacar ventaja, porque sabe que el partido puede romperse por tensión, no por talento.

La rivalidad, entonces, se manifiesta más en los cánticos que en las barridas, más en el color de las tribunas que en los esquemas tácticos. Los futbolistas juegan un partido importante

, sí, pero no uno que defina su historia personal. Para la afición, en cambio, este encuentro sí pesa distinto: es conversación de semana completa, es memoria compartida, es rivalidad de las redes y comparación inevitable.

Eso no significa que el partido carezca de intensidad. Al contrario. Precisamente porque se carga desde fuera, el margen de error se reduce. Nadie quiere ser el responsable de un tropiezo en un partido que la gente siente propio. Cada balón dividido se juega con un poco más de cuidado, cada decisión arbitral se magnifica y cada gol tiene un eco que trasciende los noventa minutos.

El clásico San Luis–Querétaro no necesita exagerar su importancia deportiva para existir. Su valor está en el entorno, en la cercanía geográfica, en la rivalidad que se construyó sin manual y sin guion. Es un partido donde los jugadores cumplen su función y los entrenadores hacen su trabajo, pero donde las aficiones son las verdaderas protagonistas.

Al final, como ocurre con muchos clásicos regionales, el resultado importa, pero no lo es todo. Lo que queda es la sensación de haber defendido colores, de haber impuesto presencia y de haber ganado (o perdido) un duelo que se juega tanto en la memoria como en el marcador. Y en la Liga MX, esos partidos, aunque no siempre definan campeonatos, sí terminan definiendo identidades.

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Noventa minutos para confirmar | Columna de Arturo Mena “Nefrox”

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TESTEANDO

El duelo entre San Luis y Necaxa llega en un punto delicado, la tabla empieza a apretar y cada partido deja de ser trámite para convertirse en sentencia. No es un choque cargado de reflectores ni de discursos, pero sí uno de esos encuentros que terminan definiendo el ánimo y el rumbo de un equipo.

San Luis enfrenta este compromiso con la obligación silenciosa de hacerse sentir. De visita ha sido más, los cuatro puntos de este torneo, los ha obtenido en patio ajeno, un espacio donde el equipo entiende mejor sus límites y virtudes. San Luis no vive de la posesión prolongada ni del brillo individual; vive del orden, de la disciplina táctica y de saber esperar su momento. Ante Necaxa, esa paciencia será clave, porque cualquier exceso de confianza puede volverse en contra.

Necaxa, por su parte, llega con una identidad clara: intensidad, presión y transiciones rápidas. Es un equipo incómodo, que rara vez regala espacios y que suele crecer cuando el rival se desespera. No necesita dominar el partido para competirlo; le basta con mantenerse cerca del marcador y aprovechar errores ajenos. En ese contexto, el reto para San Luis será no caer en el juego que propone el rival.

Este partido se jugará más en la cabeza que en los pies. San Luis tendrá que manejar la ansiedad de buscar el resultado sin romper su estructura. Necaxa, en cambio, intentará alargar el partido, hacerlo pesado, llevarlo a una zona donde cualquier descuido sea definitivo. No es un duelo para distracciones ni para excesos de riesgo.

Hay además una lectura más profunda: este encuentro puede marcar una línea. Para San Luis, ganar significaría confirmar que el proyecto tiene argumentos para sostenerse en la pelea y no quedar atrapado en la irregularidad. Perder, en cambio, devolvería viejas dudas sobre su capacidad para cerrar partidos clave. Para Necaxa, sumar sería reforzar la idea de que su propuesta sigue siendo competitiva, sobre todo en casa.

No será un partido que se decida por grandes secuencias de juego. Todo apunta a que el marcador se moverá por detalles mínimos: una pelota parada, una mala salida, una jugada aislada. En la Liga MX, esos momentos suelen pesar más que cualquier dominio estadístico.

San Luis y Necaxa se encuentran en un cruce que no promete espectáculo, pero sí consecuencias. Y en un torneo tan corto y tan exigente, esos partidos son los que terminan definiendo temporadas completas. Aquí no se trata de brillar, sino de resistir, entender el momento y no fallar cuando la oportunidad aparece.

Partido de pronóstico reservado, parejo y con ambas escuadras muy necesitadas de esos sagrados tres puntos. Que gane el fútbol y que por lo menos Joao Pedro vuelva a marcar, que ese es un espectáculo independiente en este presente del fútbol potosino.

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Ciudad

Listo operativo “Estadio Seguro” para el Atlético de San Luis vs Chivas

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Más de 860 elementos coordinarán la seguridad, asegurando tranquilidad para las familias asistentes

Por: Redacción

La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana del Estado (SSPCE) implementa el Plan de Operaciones “Estadio Seguro” como parte de las medidas de seguridad para la Jornada 4 del Torneo Clausura 2026 de la Liga MX.

El encuentro entre Atlético de San Luis y las Chivas Rayadas del Guadalajara se llevará a cabo este sábado 31 de enero a las 17:00 horas, y se espera la presencia de miles de aficionados en el estadio.

En una reunión presidida por Jesús Juárez Hernández, titular de la Secretaría, y con la participación de representantes de las instituciones de seguridad y procuración de justicia, se definieron las líneas de acción del operativo, incluyendo el monitoreo constante a través de cámaras de videovigilancia y la coordinación entre todas las corporaciones involucradas

.

El operativo iniciará a las 13:30 horas y contará con más de 860 elementos de seguridad, Protección Civil y personal médico. Su objetivo es mantener el orden y garantizar un ambiente seguro y familiar para todos los asistentes durante la jornada futbolística, reafirmando el cambio que se vive y se siente en cada evento organizado en la entidad.

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