febrero 8, 2026

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#4 Tiempos

Los diputados al VI y VII local | Columna de Jorge Saldaña

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TERCERA LLAMADA.

 

Culto Público, seré breve porque tuve tiempo, a diferencia de los candidatos a los que ya se les agotó ese preciado activo:

Me voy a referir en esta entrega a dos candidatos a diputados locales, al postulado por Morena al VII distrito, Óscar Valle Portilla, y al abanderado por la Coalición Sí por San Luis al VI distrito local, Ricardo Villareal Loo.

Óscar Valle:

1) Jamás se ha preparado para ser funcionario público, mucho menos para ser representante popular y por lo tanto no tiene una sola experiencia en su trayectoria profesional en el ámbito legislativo. Formó su familia y su currículum en la Ciudad de México y en Puebla siendo primero bróker financiero, asesor de inversiones, su vida hasta hace tres años fue la del apasionante mundo del juego de los capitales y el dinero. Compra barato y vende caro, la acumulación, la ganancia y la generación de capital son su Padre, Hijo y Espíritu Santo. Nadie dice que eso sea malo ni negativo, caray que bueno porque además fue exitoso y generó fortuna, alimentó a su familia y un estilo de vida.

2) Su retorno a San Luis, tras un breve paso por tierras poblanas, en las que defendió a multimillonarios capitalistas defraudados por algún vivales relacionado a banco Interacciones (en el que además abandonó el caso) responde al ruego perfumado de invitación que le hizo su amigo y socio Xavier Nava Palacios, cuando veía hundirse el barco de su campaña en 2018. Valle decidió regresar con la condición de mantener su calidad de vida (léase puesto asegurado y mejor remunerado). Allá en Puebla, por cierto, hizo buenas relaciones con empresas dedicadas a los proyectos de iluminación rentables, representantes o intermediarios involucrados con una de las productoras de energía más importantes de Francia (pura casualidad si fue el principal promotor e intermediario con TrafficLight empresa “ganadora” de la licitación del proyecto de 400 millones de pesos por 50 mil luminarias que a precio de mercado no cuestan ni la mitad).

3) Por construcción humana, y me refiero a educación, círculos sociales, relaciones familiares, convicciones e historia personal, Óscar Valle se puede definir como un hombre de derecha, capitalista, marista, privilegiado, siempre de alta esfera, beneficiado del apellido y los rendimientos del mismo que jamás dudó en usar. Vamos que, de haber nacido en Estados Unidos, Óscar Valle sería un ejemplar republicano y seguramente un ferviente admirador de Donald Trump. Entre sus libros favoritos, casi por lo seguro, tiene alguno de Carlos Cuauhtémoc Sánchez, o ¿Quién se robó mi queso? de Spencer Jhonson, y su biblia de cabecera me imagino puede ser “Padre Rico, Padre Pobre” o alguna novedad sobre cómo “triunfar en la vida” de Arturo Elías Ayub (que conste que nada tengo en contra de los textos y mucho menos de los autores, los pongo como ejemplos para dibujar al personaje en cuestión).

4) ¿Qué hace pues un perfil como el de Valle Portilla buscando el voto por el Movimiento de la Regeneración Nacional? Ese Partido de la llamada Cuarta Transformación en México, que entre sus principios se compromete a cuidar de los menos privilegiados, con el más alto sentido social encaminado a la recomposición estructural del sistema político y económico del país, el partido que es enemigo de los privilegios y fomentador de los derechos universales, ¿qué hace ese partido que es la antítesis de la acumulación desmedida de recursos en las manos de unos cuantos abanderando a un hombre como Óscar Valle?

5) A Óscar le interesan las relaciones del más alto nivel, la vida holgada, vivir en el Campestre, comer bien y beber mucho mejor en los mejores restaurantes, es aficionado al campismo y, comprobado, se encuentra invirtiendo 50 millones de pesos en la construcción de un Hotel-Camping para niños con padres de alta capacidad adquisitiva en la Sierra de Álvarez ¿Qué sabe el candidato de Morena de no tener agua en su casa si su fraccionamiento riega diariamente hectáreas de jardines con abundancia de H20 y en los baños de su residencia cuenta con sistema hidroneumático?

6) ¿Qué sabe Don Oscar de inseguridad si antes de vivir en la zona mejor ubicada de la Ciudad de México, creció viviendo en una enorme mansión de la Avenida Venustiano Carranza? ¿Cómo puede, ya no digamos representar, sino saber y sentir lo que siente un potosino de Mesa de Conejos, Tierra Blanca, Pozuelos, El Aguaje, Terrero o la Simón Díaz? ¿Podrá representarlos también a ellos? ¿Los conoce? ¿O nada más se acerca a hacer promesas, regalar estufas y persuadirlos con su gentileza efímera y estudiada que puede desde el legislativo resolver la seguridad y la falta de agua?

7) ¿No será que quiere seguir manteniendo su ritmo de vida, sus buenas relaciones y no alejarse del círculo de los negocios en el cobijo del presupuesto y vida pública? El partido, los valores y los ideales son lo de menos, mientras en su biografía no falte algo que para Valle Portilla es indispensable: recursos a manos llenas y la cercanía del lugar donde eso se consigue.

8) No tengo bola de cristal, Culto Público, pero puedo apostar doble contra sencillo que Valle Portilla ya tiene un plan “B” para cuando pierda la elección al séptimo distrito local. Saldrá de este pueblo polvoriento al que tanto desprecia, para ir a buscar un acomodo en la capital de la República o en alguna ciudad cosmopolita, desde donde administre las ganancias que le generen sus “Campamentos de Verano” para adolescentes mimados hijos de las clases altas.

9) Su campaña va en cuarto lugar en las preferencias y con razón. El VII distrito vota, como desde hace 50 años, por el PAN, no por una cara bonita que cambia de atuendo a conveniencia y que tiene por único objetivo mantener su status a cualquier costo.

10) Por lo anterior, Culto Público, si le dieran solo dos opciones a elegir y la primera fuera el señor Valle, por congruencia le sugiero escoger la segunda (sea lo que sea).

11) A casi tres años de ingresar al Ayuntamiento, el señor Valle Portilla no ha podido explicar, ni de dónde está invirtiendo cantidades millonarias en la construcción de un Hotel Campamento en la Sierra, ni ha podido explicar cómo es que le alcanza para pagar la renta de la casa que Jesús Ramírez Stabros en el exclusivo Club Campestre de Golf en más de 50 mil pesos, cuando Oscar Valle como funcionario ganaba apenas 46 mil mensuales, mismos que dejó de recibir hace más de 7 meses. ¿Será que en el Campestre fían las rentas?

12) Bonus Line: Valle Portilla la lleva de la mano con Xavier Nava, no se sueltan ni a sol ni a sombra… todavía no sé quién de los dos le quita más votos al otro.

Ricardo Villareal Loo (Candidato al VI distrito local por la coalición PRI-PAN-PRD-CP):

Diré muy poco y mucho menos de lo que sé: El diputado Villarreal quiere repetir en el cargo que le permitió darse gustos propios con dinero ajeno. Jamás regresó al distrito que se supone representa, pero que no conoce. Vive tan lejos de las colonias que recorre y ha gozado siempre de lo que los ciudadanos que pretende representar tanto carecen, que su campaña es una afrenta a la inteligencia, a la congruencia y a su propia integridad.

De Villarreal Loo, se le recuerda apenas por su paso, sin pena ni gloria, por la televisión local. No se ha distinguido por casi nada en la vida, ningún logro personal, ninguna causa desinteresada, ninguna iniciativa relevante ni mucho menos alguna historia de ayuda o interés genuino por sus semejantes.

El señor, eso sí, goza de vivir la buena vida y derrochar el dinero fácil, por ejemplo aquel millón de pesos que le fue entregado el 13 de diciembre del 2018 en casa del propio alcalde Xavier Nava por manos de Jesús Medina, atestiguada por otros asistentes, y confirmada por funcionarios municipales que estuvieron presentes.

La entrega del soborno a cambio de que votara Villarreal el aumento de la tarifa del agua que se celebraría un día después, fue festejado a lo grande en una francachela empapada de alcohol y mujeres en el privado del restaurante Casa Altero, evento que este reportero consignó puntualmente por encontrarse en el lugar y tener acceso posterior y por separado con casi todos los invitados al festín del reparto del dinero.

En aquella ocasión, el señorito Villarreal ebrio de poder y vanidad, pero también envalentonado con por lo menos medio litro de algún delicioso destilado, agredió verbal y físicamente al reportero que esto escribe y que en aquel entonces exhibió puntualmente, pero no hay rencores. Lo aquí plasmado son hechos verificables.

Nota: (Por razones técnicas, la crónica se perdió de la base de datos de La Orquesta pero se encuentra en nuestra página amiga Código San Luis en la que se puede acceder a través de éste link: https://archivo.codigosanluis.com/la-orquesta-cronica-de-un-aumento-al-agua-que-termino-en-cruda/)

Al final de cuentas, los diputados panistas involucrados en apoyar el intento municipal de aumentar la tarifa fracasó, pero solo los “decentes” (y lo pongo entre comillas porque ya habían recibido también su parte de recursos) regresaron el efectivo que habían recibido.

Villarreal Loo, no. El prefirió quedárselo y gastárselo, total –pensaría- “lo caido (sin acento) caido.

Por eso Ricardo Villarreal, no se atreve a decir una sola palabra en contra de Xavier Nava, por eso, aunque lo niega, le juega sucio y en contra a Enrique Galindo, candidato de su misma coalición a la alcaldía, del que, por cierto, se aprovecha en cada evento y oportunidad, por eso no se atreve a tocar temas municipales, simple y sencillamente porque no tiene cara ni valor para mirar a Nava a la cara… digo, le debe un millón de pesos (y su carita de vergüenza lo sabe).

¿Así quiere repetir en el cargo? ¿Quiere otro millón para gastar en gustos costosos? No creo que los potosinos quieran mantenerle 3 años más la parranda, la socarronería, la desvergüenza y la falta de integridad, pero pues allá él, su distrito y sus compañeros del “maxi-combo” si siguen confiando en dicho personaje.

Me despido por esta ocasión, Culto Público, pero regreso pronto con apuntes. Los 7 días de campaña lo ameritan. Próximo jueves, esos sí, le prometo dar a conocer mis pronósticos para las diputaciones federales.

Hasta muy pronto.

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#4 Tiempos

Pensamientos en la Catedral | Columna de Juan Jesús Priego

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LETRAS minúsculas

 

Los dos jóvenes se toman de la mano por unos instantes y él le dice a ella: «Yo, Juan, te acepto a ti, Lucía, como mi esposa, y prometo serte fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad, y amarte y respetarte todos los días de mi vida».

De reojo observo a la mamá de la novia: está llorando, y con discreción se pasa un pañuelito blanco por el área de los ojos. El padre del novio, en cambio, se muestra pensativo y perplejo. Quizá se pregunte: «¿A qué hora creció este niño? ¡Apenas ayer se me sentaba en las piernas, y mírenlo ahora! ¿Tan rápido se va entonces la vida? ¿Tan rápido nos hacemos viejos? Dentro de un año, tal vez, ya seré abuelo». Todas estas preguntas y exclamaciones, y aún otras más de la misma índole, puedo leer en su rostro, en su cabeza que se mueve a intervalos rítmicos y en sus pies que casi tiemblan. Sí, ¿en qué momento se hicieron grandes estos niños que hoy, dejándolo todo, se van de casa, a qué hora crecieron y se enamoraron?

La ceremonia continúa. Ahora ya no miro a los papás, sino a los novios, que se entregan el uno al otro un anillo dorado. Y yo pienso en la grandeza de este sacramento. Porque esto es lo que es: un sacramento, es decir, un rito sagrado que no sólo simboliza, sino que también realiza y aun trasciende, la materialidad de los signos. «Este es un gran misterio –decía San Pablo hablando del matrimonio-, y yo lo refiero a Cristo y a la Iglesia» (Efesios 5,32). De pronto empecé a pensar cosas en las que nunca antes había pensado.

Esto que los dos jóvenes están haciendo hoy en la Catedral –me decía a mí mismo- es una imagen terrena de lo que sucede místicamente en el alma de los hombres. ¡Dios se ha desposado con cada una de sus criaturas! ¿Es esto posible? Dios se desposa con ellos, y lo que este muchacho acaba de decir a su amada lo dice Dios también a cada uno y de manera individual: «Prometo serte fiel en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad…, todos los días de mi vida». ¿Pero Dios puede decir: todos los días de mi vida? Sí, sólo que, para Él, ese todos los días se designa con una sola palabra: eternidad. Por la eternidad estaré contigo. No te abandonaré ni siquiera por un momento, ni siquiera en la muerte. Porque es fuerte el amor como la muerte, dice la lectura que hace un momento acabamos de escuchar (Cantar de los cantares 8,6).

Mientras pienso en estas cosas que me llenan de emoción, los padrinos de arras me llaman al orden pidiéndome que las bendiga. Hay que bendecirlas, claro. Y lo hago. Derramo sobre las monedas unas gotas de agua bendita y se las entrego al esposo para qué él, a su vez, las haga llegar a su mujer como un río que fluye, sin quedarse con ninguna, y yo sigo diciendo para mis adentros: «¡Por toda la eternidad! Porque nos hiciste, Señor, para ti, nuestro corazón estará inquieto hasta que descanse en ti. ¡Hermosas palabras éstas de San Agustín! ¿Nos hiciste, entonces, para ti? Sí, sólo para ti. Tú eres el esposo verdadero de nuestras almas y a los demás sólo nos los prestas por un tiempo, para el tiempo. ¡La eternidad te la reservas Tú, pues eres el Señor de ella!».

Estoy distraído o, mejor aún, embebido. Los padrinos de lazo me hacen señas desde la distancia y me preguntan como jugando a caras y gestos si ya es tiempo de ponérselo a los nuevos esposos. Yo les hago un gesto afirmativo con la cabeza. ¡Claro, el lazo! Sí, ya es tiempo de ponérselo. Y mientras los padrinos ejecutan esta sencilla maniobra, yo sigo pensando: «Haber nacido es haber sido elegido. Estamos aquí, Señor, porque nos quisiste, porque nos amaste. ¡Nos elegiste para la vida, es decir, para ser tuyos! Nadie está en este mundo por causalidad, o por azar. ¡Tú elegiste a los que viven para desposarte con ellos en el amor y la fidelidad! Así pues, nunca los dejas solos, ni los has dejado, ni los dejarás jamás. Esto es lo que dices a cada hombre que nace, y aún antes de que nazca, desde que está en el seno de su madre: «Prometo serte fiel».

Creo estar más emocionado que los mismos novios. Pero sus padres –los cuatro- me miran con extrañeza y casi diría que hasta con rencor. Seguramente piensan que he estado muy distraído durante la ceremonia. Ha sido mi actitud exterior la que quizá les haya hecho pensar que no he estado realmente con ellos, sino en otra parte: en la luna, por decir un lugar. Y, sin embargo, nunca había estado más cerca de alguien que con estos jóvenes que ahora se tal vez se preguntaban por qué me habían elegido a mí, precisamente a mí, para…

¿Cómo no había pensado con más detenimiento en este misterio? Jesús elevó a rango de sacramento la unión definitiva entre el hombre y la mujer para que éstos, celebrándolo, vayan todavía más allá y piensen en Dios, que nos ama así: con un amor que ni se arrepiente ni vacila. Todo lo podemos temer, menos que Dios deje de querernos. «Podrán desaparecer las colinas y los montes, pero mi amor por ti no desaparecerá». ¿Y no es esto justamente lo que hemos recordado, lo que hemos celebrado hoy? ¡No se enojen, amigos! Enseguida estoy con ustedes.

Mientras coloco los dones sobre el altar, sigo pensando: «No hay historia de amor más bella que la del alma con su Dios. ¿Acaso el verdadero matrimonio sea sólo éste? Sí, quizá sea así, de manera que el matrimonio que acabamos de celebrar no sea, en el fondo, más que una imagen pálida –aunque visible y real- de aquél.

Y cuando termino la Misa y los padres de la novia se me acercan para darme las gracias por haber venido de lejos únicamente para celebrarla, me dicen sonrientes:

-Estuvo muy bonita la ceremonia, ¿verdad? ¡No lo niegue! Se le veía a usted emocionado.

Emocionado, sí, esa es la palabra: pero no era por las flores que ellos mismos habían mandado colocar a todo largo y ancho de la iglesia, sino únicamente por esos pensamientos míos que ya conoce el lector.

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#4 Tiempos

La escritora mexicana que acarició el Nobel de Literatura | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

Cristina Rivera Garza, escritora mexicana nacida en Matamoros, Tamaulipas, estuvo considerada como la favorita para obtener el Premio Nobel de Literatura 2025 con su libro ‘El invencible verano de Liliana’, texto que narra el feminicidio de su hermana en los años noventa y obra con la que ganó el Premio Pulitzer de 2024. Si bien el Premio Nobel finalmente fue otorgado al autor húngaro László Krasznahorkai, la mención de Cristina Rivera que fue considerada como la escritora a vencer, da brillo a las letras mexicanas.

Radicada en Estados Unidos desde 1989, la escritora y ensayista trabaja actualmente como profesora en la Universidad de Houston, institución donde obtuvo su doctorado en Historia Latinoamericana; estudió sociología en la UNAM y es directora del programa de posgrado en escritura creativa en español en la Universidad de Houston.

Una de sus novelas por la que es reconocida fue editada en 1999, nadie me verá llorar, una novela que el escritor mexicano Carlos Fuentes describió como “una de las obras de ficción más notables de la literatura no sólo mexicana, sino en castellano, de la vuelta de siglo“.

En esa novela histórica resalta el papel de la mujer que es sojuzgada a fin de maniatar su furia crítica. Novela histórica que se asoma a la vida de una interna contra su voluntad en el manicomio de La Castañeda que responde al nombre de Modesta Burgos quien estuvo internada por al menos treinta y cinco años desde la década de los veinte.

Modesta Burgos originaria de Papantla Veracruz, llegaría a la Ciudad de México a casa de su tío y deambularía por la ciudad entre fábricas y burdeles. Indagando en archivos de salud, Cristina Rivera reconstruye su vida y su peregrinar en la sociedad mexicana de principios del siglo XX. 

Si bien, el libro en mención es una edición reciente, de octubre de 2024 de Random House, la novela fue publicada en 1999; la novedad de esta edición es que ahora se usa el nombre real del personaje en cuestión ya que en la anterior edición se utilizó el nombre de Matilda Burgos, por cuestión de protección de identidad de los internos del Manicomio General, hoy con la Ley de Transparencia de y Acceso a la Información y Protección de Datos personales del 2012, así como la nueva Ley General de Archivos del 2016, permiten poder revelar su nombre.

Nadie me vera llorar nos relata la experiencia de Modesta Burgos, una mujer que, a pesar de haber sido internada a la fuerza en el manicomio La Castañeda a inicios del siglo XX, en la Ciudad de México, siempre conservó su furia crítica

, una inconfundible voz propia y su libertad. Modesta parece tener dificultad para fijar su atención en los objetos del mundo, pero por donde quiera que camina lleva toda la luz del manicomio sobre la cabeza.

Entre los archivos y obras consultadas por Cristina Rivera para recrear la historia de Modesta Burgos, se encuentra la obra del padre Rafael Montejano sobre Real de Catorce, que ahora ha sido reeditada por la UASLP dentro de su magro trabajo editorial. La consulta responde a la construcción de parte de la historia de Modesta Burgos por su paso por diez años en Real de Catorce en compañía de Paul Kamáck, historia que se sitúa a principios del siglo XX cuando la bonanza de Catorce comenzaba a decrecer y como consecuencia se suicidaría Paul y Modesta quemaría su casa, despertando en un hospital de San Luis Potosí, antes de ingresar a La Castañeda.

En la novela podemos leer: “En el vagón del tren, Pablo habla del Valle de Matehuala como si le perteneciera. Su querencia. A través de la ventanilla le señala la fila zigzagueante de la gobernadora, las flores de las biznagas, amarillas, rojas; las espinas del garambullo. Hay cactos largos como sacerdotes y árboles de nopal justo como los que pintó José María Velazco, Pitayas y Guayule.

…. Su nombre le produce la primera ternura real de su vida. Lo único que él le pide justo antes de entrar a las callecitas entrecortadas de Real es que nunca le de un hijo. Modesta acepta.

El amor es una tonadilla, apenas una canción.

El mineral de Catorce

es digno de compasión

pues que ahora se encuentra

en tan fatal situación.

Al pasar por Potrero

me preguntan dónde vas,

me voy a buscar trabajo

al mineral de la Paz.

Cristina Rivera Garza inició su serie de premios en San Luis Potosí al ganar con su libro de cuentos La guerra no importa el Premio Bellas Artes de Cuento Amparo Dávila en 1987.

También lee: El padre Peñaloza al rescate de la obra de Francisco González Bocanegra | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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#4 Tiempos

Los “Chones-Pachones” de la UASLP | Apuntes de Jorge Saldaña

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APUNTES

 

Culto Público, hijos de mis impulsos contenidos:

Los dedos me queman y mi sistema límbico pre frontal (causante de lo que llamamos risa) está que me brota como cascada, sin embargo, me gobernaré una vez más.

No haré mofa del asunto de los 2.4 millones de pesos de ropa interior comprados por la “UniTienda” de la UASLP.

Evitaré juegos de palabras como “espero que sean transparentes… (las autoridades, no las prendas)”.

Me abstendré de llamar el asunto “los chones pachones”.

No usaré frases como “enseñaron los chones”, ni mucho menos diré que esa “mancha” en la ropa interior, pues no es cualquier cosa.

El asunto está muy lejos de ser un misterio del estilo Ágatha Christie respecto por qué el señor Pachón compró (y a quién) semejante cantidad de prendas… eso es un misterio resuelto.

Lo del “caso cerrado” al respecto del rector Zermeño, fue la peor salida que encontraron, pero lo entiendo.

El rector, todos sabemos, es un hombre íntegro, pulcro, elegante… el andar hablando de calzones atenta contra el pudor propio.

Lamentablemente ya con “los chones enseñados” (otra frase que evitaré) pues lo mínimo era “vamos a investigar” -que en parte lo hizo- diciendo que ahora las prendas y el asunto está en la Contraloría de la Uni. (Podemos ahora decir, sin temor a equivocarnos, que la contralora universitaria pues está muy “calzonuda”)

El IFSE no desaprovechó la oportunidad y en pocas palabras dijo, otra vez: déjate auditar (que se podría decir coloquialmente: bájate los chones).

Todo eso y más diría solo para divertirme, pero como lo dije en un principio, mejor me autogobierno (que es mi especialidad) y no sigo por ese camino que tantas cosquillas da en los dedos de quien esto escribe.

Hablemos de lo serio del tema: comprar millones de pesos por un producto que no se vende no está de risa cuando esta rectoría ha sido marcada por su pensamiento de pobreza y penurias financieras permanentes.

Estoy seguro que el doctor Zermeño preferiría (por su pudor, que se respeta, y admira así como su forma de conducirse) hablar del encuentro incómodo que tuvo el sábado 17 de enero en La Parroquia con Fabián Espinosa Díaz de León, su ex arrendatario, el representante de VEM con quien la institución sostiene una demanda que, de acuerdo a los que saben, es muy probable que pierda la Universidad.

Palabras más, o palabras menos (en La Parroquia no graban los audios de sus clientes, bendito sea Dios) primero se saludaron así como con la cabeza, pero luego un tercero saludó a la señora esposa del rector y al galeno. Fabián Espinosa se acercó y el diálogo fue -según testigos que nunca faltan- entre un “mira él es responsable si me pasa algo físicamente o a mi salud-

Fabián Espinosa, dicen, respondió igual: “señora mire que mi esposa dice lo mismo de su marido”.

Qué incomodidad.

El rector dio guillotina a la charla con un “las cosas de la oficina las trato en la oficina”

¿Chisme de restaurante? Sí. Pero fondo también hay (en la tienda de la Uni, de los que no se han vendido).

En fin que preferiría el doctor Zermeño hablar de cualquier cosa menos de los “chones pachones” de eso si estoy seguro.

El asunto ya pasó y “ya lo pasado pasado” pero si nos interesa:

  1. ¿Qué medidas se toman para que una compra tan grande y absurda no se vuelva a repetir en la UniTienda?
  2. ¿Qué estudios de mercado se hacen a partir de que alguien más la administra?
  3. ¿Quién administra la UniTienda?

Con el convenio Federación-Estado para 2026 hasta este domingo detenido en firmas (y redacción según dicen) ¿hasta cuándo aguantará el préstamo que les hizo favor gobierno de pedir para la Uni?

En fin, ya me extendí. Yo quiero escribir de la tensión cubana, Ucrania, Venezuela, y Groenlandia (son piezas moviéndose para un “jaque mate” global)

También quería escribir sobre la valiente posición de la nueva titular de la Facultad de Derecho ante las “sugerencias” rectoriles, de la construcción de narrativas de Morena, de la renuncia de Adán Augusto, y la hamaca del Verde nacional, pero pues será para la próxima (si es que no escribo otro cuento, que ya le voy agarrando gusto).

Los abrazo y saludo a todos y todas.

Jorge Saldaña.

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