julio 2, 2022

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#4 Tiempos

Ricardo u Octavio, he ahí el dilema | Columna de Jorge Saldaña

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TERCERA LLAMADA.

 

Culto Público, lo invito a participar en la más bonita, fidedigna, transparente, pero sobre todo útil de las encuestas: He decidido contratar a Massive Caller, la encuestadora de cabecera de Octavio Pedroza, para que publique en los próximos días que su servidor tiene la nariz más respingada y estética de todo el país, compitiendo apenas unos puntos por debajo de la Miss Universo y hermosísima chihuahuense, Andrea Meza.

También romperé mi cochinito y pagaré a la nacional y mundialmente desconocida empresa FactoMétrica, casa encuestadora de Mónica Rangel y casi todos los candidatos morenistas de la elección, para que aseguren por todo lo alto (pero sobre todo por todo lo bajo) que este aprendiz de reportero arrasará contundente e irreversiblemente la elección sobre quién es el vecino mejor portado, el que se levanta más temprano, hace menos ruido los fines de semana y el más simpático de mi populosa colonia.

Mi más cercano competidor (con 5 puntos de diferencia) es una simpática monja en retiro, que organiza el Ángelus todos los días aquí cerca.

Ya encarrerado, pediré a la empresa Demotecnia de María de las Heras, la encuestadora de Ricardo Gallardo, que arroje y publique los resultados de un estudio en el que se asegure que, con 20 puntos de ventaja, en los próximos meses seré el ganador indiscutible del primer concurso estatal de brillo ocular, empatía y encanto natural.

Por el bien de todos, en ninguno de los ejercicios se tomará en cuenta la prueba del traje de baño, pero en todos resultaré ganador.

Así de confiables y fehacientes son las encuestas que los tres candidatos finalistas han usado como material de propaganda desde el inicio de la contienda, para mi gusto una herramienta sobre-utilizada, al grado que hoy se les desestima por completo.

¡Ah!, pero no tema el Culto Público, este audaz golpeatecleados, ha tenido acceso a algunos otros ejercicios, los cuales considero dignos, al menos, de un poco de atención, por la única razón de que me consta no están pagados por candidato alguno, y por no haber sido publicados, aún, en ningún lado como material de campaña.

Me refiero en específico a la encuesta levantada por México Elige, a través de la empresa Investigaciones Digitales, y a la que reposa en el escritorio del gobernador Juan Manuel Carreras elaborada por Arias Consultores.

No tengo autorización expresa de ninguna de las empresas para publicar sus gráficos como lo solicitan en el propio estudio, por ello solamente hago referencia a cada una y dejaré el sitio web y plataformas de contacto de cada una para que usted pueda comprobar la certeza y veracidad de las cifras.

Al grano: ¿Cómo van?

En el estudio de México Opina, Ricardo “El Pollo” Gallardo aventaja la elección con el 35.3 por ciento de las preferencias. Le sigue Octavio Pedroza con el 31.9% (3.4 puntos de diferencia) y en tercer lugar se ubica Mónica Liliana Rangel con el 16.8% (18.5 escalones de diferencia con el primer lugar). [email protected] y www.mexicoelige.com

Aunque ya dije que la encuesta no está patrocinada por el Pollo, ni por ninguno de los contendientes (para que ni empiecen) en lo particular me parece que su metodología está pobremente explicada, no deja clara la forma de elección de la muestra (2 mil 914 encuestados) ni las condiciones de exclusión, o no, de los levantamientos.

El segundo informe electoral al que me refiero, de Arias Consultores, con una técnica y metodología mucho más precisa (hasta el precio del estudio publican) coloca, al 13 de mayo, a Ricardo Gallardo Cardona como puntero de la encuesta con un 32.8 por ciento de las preferencias, seguido de Octavio Pedroza con 26% y en tercer lugar a la doctora Rangel con el 24 de los puntos porcentuales. www.ariasconsultores.com Contacto: Luis Octavio Arias Ortiz. www.facebook.com/ariasconsultores, Paseo de la Reforma 483 piso 14 Colonia Cuauhtémoc. Correo: [email protected]

A simple vista, el estudio de Arias arroja resultados mucho más cerrados entre el triduo puntero, pero ambas casas coinciden en el orden de las preferencias.

De ahí me explico tanto vaivén de trompazos mediáticos, el origen de las denuncias de ida y vuelta, de la guerra declarativa entre los voceros de ambos bandos y la desesperación por la colocación masiva de encuestas cuchareadas.

La elección vive su punto más critico, se está cerrando como Oxxo a las 10 o como banco a las 5, todo está en juego, ya no hay vuelta para atrás, las fichas están en su número y chin chin el que se raje.

Ya no bajaron ni bajarán al Pollo de la contienda, lo harían víctima en automático y virtual ganador antes de la votación. Los amarres con el presidente ya no los desata ni Mario Delgado, Gallardo cumplirá con las diputaciones federales prometidas a la federación y espera el respeto a los resultados finales por parte de la presidencia, la petición de operar a favor de Mónica en el día “D” (versión que corre en las más altas esferas), de ser cierta, llegó demasiado tarde. Los compromisos están firmes y el Gallardismo defenderá con todo lo que tenga a su alcance sus puntos de ventaja.

Bien lo dijo Riva Palacios en su columna de ayer miércoles sobre el Pollo Gallardo, que pese a lo que se diga del candidato, a la fecha todo son “percepciones y no realidades”.

Octavio por su parte, vive su mejor momento, ya no tiene razón para cuidar las formas con la contendiente de Morena, ex compañera de gabinete de su hermano y protegida indirectamente por el gobernador Carreras.

Ya no tiene que cuidar las formas con él, Carreras ya decidió (o lo hicieron decidir desde alguna llamada o reunión en una oficina del Zócalo) sacar las manos y dejar correr la elección tal cual lo arrojan los resultados, por lo tanto, el ingeniero Octavio tiene el campo libre para hacer notar y contrastar su proyecto frente a los dos restantes. La traba constante de “quedar bien” con todo el mundo ha quedado rebasada.

Es tiempo de Octavio para lanzarse con todo por la bandera ANTI-Cuarta Transformación, que hoy pertenece al Pollo mucho más que a Mónica, pero no con golpes bajos, tampoco con expedientes armados a modo que no llevan a ningún lado y que no son rentables electoralmente, esos se quedan en el campo de la velocidad ingrata y efímera de lo mediático. Esa estrategia ya está agotada.

Es hora que su equipo desborde pasión, no importa que haya llegado en mal momento la orden de aprehensión contra Cabeza de Vaca, no importa si su hermano salió o no del gabinete justo después de la acusación (desde mi punto de vista muy débil) de Arturo Segoviano, si Octavio quiere ser gobernador, debe demostrar en los próximos 5 días que todo esto lo puede superar con estrategia, y efectivamente puede ser el gobernador de los potosinos. Fortalecer sus enlaces, invitar a expertos en estrategia, no confiarse, usar sin miedo los recursos, tomando el timón por propia mano y navegar contra viento y marea.

Golpear y callar es lo más fácil, conmover y convencer, lo más difícil.

Octavio trae fragata ganadora, que levante pues las velas y no se desgaste en remeros de las inquinas y fomentadores de la polarización bajuna, agorera de inestabilidad post-electoral. Si el viento hoy no lo tiene a favor, no hay más que buscar el ángulo correcto de las velas.

A Mónica, la doctora, todo parece que le faltará un mes de campaña que no tiene. Su curva de aprendizaje fue muy lenta, la estructura y los recursos le llegaron tarde, el despliegue y la movilización apenas lo están atendiendo y ni idea tienen de la ubicación o diagnóstico de las 355 secciones básicas para ganar puntos. Su única esperanza es la de una intervención presidencial forzada y caprichosa que sería tan notoria como humillante.

En pocas palabras, Culto Público, a 17 días de la contienda, en mi humilde opinión la final está entre el Pollo Gallardo y Octavio Pedroza, alguno de los dos será el próximo gobernador, pero solo de ellos depende dar el último estirón, es la hora de que aguante la riata porque es el último jalón, ahora es cuando chile (verde y coalicionista) en el que hay que dar sabor al caldo.

La guerra de encuestas está rebasada, jueguen sus cartas, vienen las últimas semanas, pongan a trabajar a sus candidatos municipales y diputados locales, no hay más. ¿Quieren ganar o no? Ambos (o el triduo por respeto a los números de la doctora) ofrecen un cambio. ¿Por qué no lo demuestran en los próximos 17 días evitando la guerra sucia, la compra de votos? Con ninguno de los tres en el palacio, nos iría mal a los potosinos, compórtense, si me permiten la sugerencia, más como estadistas y políticos de altura, que como niños berrinchudos arrebatándose el juguete, acusando con sus mamás, llorando a grito pelón o presumiendo los dibujos de sus propias encuestas.

Digo y repito: es una simple sugerencia, pero hagan lo que quieran finalmente, si la campaña la polarizan en lo negativo en estos últimos días, en el pecado llevarán la penitencia, el que gane recibirá un estado en hervor, con poco margen de gobernabilidad y con su legitimidad cuestionada.

Para despedirme, un último dato: de acuerdo a PentaMarketing (que hace mucho no publica nada) su servidor lleva 51 puntos de ventaja para convertirme en el primer reportero en ser enviado a Marte, 49 puntos de ventaja para ganar el concurso de las uñas de los pies mejor arregladas y es irreversible mi triunfo frente a todos los potosinos por tener a la novia con más bonitos ojos (esa encuesta la levanté yo y el universo muestral fue de 1).

Ya en serio, faltan 17 días, son pocos para hacer mucho, y muchos para no hacer nada.

Hasta muy pronto, Culto Público y una disculpa de antemano por la extensión de la presente, no tuve tiempo de escribir poco.

Hasta muy pronto.

@jfsh007

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#4 Tiempos

Recomendaciones de cine LGBTQ+ | Columna de Mario Candia

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APUNTES DE UN CINEÓFITO

 

El lugar sin límites (Ripstein. 1978) Con un guión basado en la novela de José Donoso y con la colaboración del novelista argentino Manuel Puig, El lugar sin límites del director mexicano Arturo Ripstein representa un parteaguas en la cinematografía nacional, una película de culto que expone el machismo, la homofobia, el odio, la doble moral, la corrupción y abusos de poder en nuestra sociedad. La película muestra una mirada seria sobre la homosexualidad como no se había visto antes en el cine mexicano, un relato que desafortunadamente se mantiene actual y vigente. Para la posteridad quedan las enormes actuaciones de sus intérpretes, en especial la de Roberto Cobo, quien es todo un icono dentro del cine nacional, tanto por su trabajo como “El Jaibo” en Los olvidados de Buñuel, como por su “Manuela” y su inolvidable baile de la leyenda del beso. Un clásico de culto mexicano.

Prayers for Bobby (Mulcahy. 2009) Película basada en hechos reales, nos muestra el entramado de relaciones de una idílica familia cristiana, en la cual todo funciona a la perfección, cada miembro se mueve según ‘‘la voluntad de Dios’’. Sin embargo el perfecto mundo forjado bajo las férreas doctrinas que inculca la biblia se viene abajo cuando se descubre que Bobby no es el hijo perfecto con el que sus progenitores siempre habían soñado. La madre del joven Bobby, interpretada por Sigourney Weaver, es una señora de creencias evangélicas fundamentalistas que no puede asimilar que su hijo es homosexual. A partir de ahí, el drama va creciendo, hasta llegar a la tragedia. Y la tragedia dará paso al descubrimiento, a la transformación y a la solidaridad. Uno de los objetivos del filme es remover conciencias y hacernos reflexionar. Y sin duda nos hace anhelar el día en que la aceptación, la comprensión y el amor en el sentido más pleno de la palabra, hagan posible que historias como estas no tengan que suceder.

Pride (Warchus. 2014) La película relata la lucha de los mineros contra la Dama de Hierro, sus huelgas y reivindicaciones callejeras. Y como, una cuadrilla de gays y lesbianas, ante el rechazo a su colectivo en 1984, deciden crear una asociación en apoyo a los mineros para quizá así, conseguir aceptación y visualización. Lo que parece una idea alocada, poco a poco va tomando sentido, llegando a prensa, radios y televisión. Matthew Warchus y su guionista Stephen Beresford componen un agradable relato conciliador y emotivo que hace recuperar la fe en el ser humano más allá de todo lo que nos divide y, revindica aquello que nos une, que es el espíritu humano de solidaridad.

Retrato de una mujer en llamas (Sciamma. 2019) Una película que captura la esencia de los profundos sentimientos que sienten dos mujeres atrapadas en un tiempo que no es el suyo, el amor que surge entre ellas y la indeleble huella que les deja para siempre. Una cinta de gran belleza y delicadeza desde el primer fotograma al último, sin demasiados concesiones al sentimentalismo. Tiene momentos mágicos, cómo la canción de la fiesta en el fuego de un grupo exclusivo de mujeres, repleta de lírica, de poesía. Una película con secuencias que por momentos parecen pinturas renacentistas en imperceptible movimiento. Técnicamente es prodigiosa, tanto la fotografía como el sonido, que te transporta a esa época. Extraordinaria.

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#4 Tiempos

La historia de Juan | Columna de Juan Jesús Priego

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LETRAS minúsculas

 

Conozco a Juan desde hace mucho, desde el tiempo en que éramos vecinos de banco en la preparatoria y estudiábamos juntos por las tardes en el mismo equipo.

Juan. Lo recuerdo con la mirada siempre fija en la lejanía o inclinado ante la página de un libro abierto por la mitad. Hace treinta y cinco años –¡treinta y cinco años ya!- usaba unas gafas gruesas y verdes que lo hacían parecer más viejo de lo que era, y aunque hoy usa unos lentes más delgados y finos y luce más juvenil que hace dos décadas , sigue siendo el mismo Juan.

En aquel entonces caminaba por los pasillos del colegio siempre pegado a la pared, como si no quisiera robar espacio a los demás o necesitase apoyarse en algo para no caer.

Nunca aceptaba nada. Cuando, por ejemplo, lo invitábamos a comer o a cenar, él siempre se sentía en la obligación de pagar la cuenta, y si uno de nosotros le rogaba que no lo hiciera, él se removía en su silla, visiblemente angustiado. Más de una vez, fingiendo tener que ir al baño, se dirigió a la caja para tomarnos la delantera y pagar la cuenta. Los que no lo estimaban se aprovechaban de él, diciéndose entre ellos: «¿Invitamos a Juan para que pague él?»; los que lo estimábamos habíamos dejado de invitarlo a nuestras reuniones por dos motivos: primero, porque sabíamos que no era rico y nuestras invitaciones le eran gravosas, y, segundo, porque no queríamos apenarlo innecesariamente: nos daban lástima sus gestos de tímido, su cara de huérfano.

Una vez, por su cumpleaños, le regalé un libro cuyo título no recuerdo ahora. Quizá era El Principito, aunque no estoy muy seguro. Pues bien, al día siguiente fue a dejar a mi casa un libro todavía más caro y más gordo que el que yo le había obsequiado el día anterior diciendo que desde hacía tiempo había pensado llevármelo a la escuela, pero que no lo había hecho por puro descuido de su parte. «Siempre se me olvidaba meterlo en la mochila», me dijo bajando la voz y cerrando los ojos, cual si estuviera pidiéndome perdón. En otras palabras, con él no había remedio.

Un personaje del mundo novelístico de Flannery O’Connor (1925-1964), la escritora norteamericana, era exactamente como Juan: «Después de cada comida buscaba en el bolsillo un pedazo de lápiz y escribía una cifra: aquella que, según él, costaba la comida. A su tiempo restituiría la suma entera». Juan la restituiría pagando a su vez en la próxima reunión.

Por aquellos días, según nos enteramos, Juan tuvo una novia. ¿Le parece a usted extraño? A nosotros, crueles con la crueldad de la juventud, el hecho no sólo nos pareció insólito, sino incluso ridículo. ¿Juan una novia? Sí, y tanto la quería que diariamente le compraba un pequeño ramo de rosas. Y no sólo eso, sino que además la llevaba al cine, o a alguna plaza comercial para invitarle un helado. ¿Todos los días, todos los días? Sí. «Esto acabará mal», sentenciamos en coro sus amigos. Y así sucedió, en efecto, porque cuando, sacando cuentas, vio Juan que aquella relación lo tenía a un paso de la depresión económica, de la ruina financiera, decidió sencillamente terminarla.

La novia, claro está, ni siquiera lo buscó para decirle lo que suele decirse en tales circunstancias, a saber, que volvieran otra vez, que no le importaba recibir cosas, que con regalos o sin ellos ella lo quería lo mismo, o cosas así, sino que simplemente desapareció de su vida como desaparece una cucaracha por el resquicio de una puerta.

Y entonces, claro está, la depresión económica de Juan adquirió también un sesgo marcadamente psicológico que lo dejó al borde del suicidio. «¿Por qué nadie me quiere, por qué nadie quiere quererme?», nos preguntaba a sus amigos, que lo único que hacíamos era darle inofensivas palmaditas en la espalda.

Hoy, sin embargo, sí sabría explicar por qué la cosa tenía que acabar mal: porque el amor es un intercambio en el que se da y se recibe al mismo tiempo, y Juan nunca recibió nada a cambio de lo que daba. Él era el que tenía siempre que hablar, que invitar, que insistir. ¿Y qué recibía en compensación? Ya lo sabe el lector: nada. Como me dijo una vez un hombre de campo, hay quienes gustan de usar sólo el azadón, y cuando tienen que usar la pala se escabullen. La novia de Juan pertenecía, evidentemente, a esta raza malévola.

«Amar –dice Erich Fromm repetidamente en uno de sus libros- es esencialmente dar, no recibir». Sí, y, sin embargo, el que nunca recibe termina cansándose de no ser sino el que siempre da. ¡También a él, alguna vez, le gustaría que le dieran algo! Como dijo Benedicto XVI en Dios es amor, su primera encíclica, «el hombre no puede vivir exclusivamente del amor oblativo, descendente. No puede dar únicamente y siempre: también desea recibir. Quien quiere dar amor, debe a su vez recibirlo como don» (n. 7).

Es más, según Anselm Grün, famoso monje benedictino y autor de innumerables libros de espiritualidad, uno de los enemigos de la amistad y del amor es la tentación de estarle siempre dando cosas al otro. «El exceso de favores –escribió una vez- debilita la amistad en lugar de fortalecerla. Hay, efectivamente, personas que regalan muchas cosas a sus amigos. Esto lleva a que el amigo sienta que el otro quiere comprar su amistad. Es verdad que puede reprimir este sentimiento, pero, en seguida, el sentimiento reprimido se transforma en agresividad y, finalmente, conduce al endurecimiento». En otras palabras: los roles acaban consolidándose y el que recibe ya nunca quiere dar; y, así, si el otro esperaba algo a cambio de lo que daba –una palabra de afecto, una declaración de cariño- se queda lindamente con un palmo de narices.

¿Es esto es lo que había pasado con Juan? Tal vez. Pero ojalá haya aprendido la lección, y en su próximo noviazgo –en el caso de que lo haya, aunque ya sea preocupantemente tardío- confíe más en sí mismo y menos en el valor de sus regalos.

(Posdata: ayer vi a Juan en la calle; llevaba sus gafas modernas y, en las manos, una caja de chocolates. Iba, además, muy sonriente. Ojalá no se trate de lo que estoy pensando…).

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El médico Gregorio Barroeta como profesor de física | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

 

Hace sesenta y cinco años la física moderna se asentaba en la Universidad Autónoma de San Luis Potosí; en esta sección hemos tratado algunos de sus aspectos y en particular recordamos a profesores de física que de cierta manera allanaron, desde el siglo XIX, el camino para su consolidación, en esta ocasión toca el turno a un personaje al que ya nos hemos referido en anteriores entregas: Gregorio Barroeta Corvalán que fuera profesor de física en varias instituciones educativas del estado, siendo profesor de la cátedra de física en el Instituto Científico y Literario desde 1884 al retirarse el profesor Francisco Javier Estrada.

Gregorio Barroeta, médico y cirujano egresado de la Escuela Nacional de Medicina, fue además un destacado naturalista, director del Observatorio Meteorológico del Instituto Científico y Literario de San Luis Potosí y encargado de la cátedra y del Museo de Historia Natural. De los personajes potosinos ligados a la ciencia del siglo XIX es el único cuyo nombre ostenta una escuela para niños, la que se encuentra en la Ciénega de San José en el enclave minero de Santiago Papasquiaro en la sierra de Durango.

Podemos situar el año de su nacimiento en 1831 en San Luis Potosí, falleció el 25 de octubre de 1906, en su casa habitación ubicada en el número 16 de la 4° calle del cinco de mayo.

Se relacionó con la comunidad científica mundial y varios de ellos visitaron San Luis, compartiendo experiencias científicas. Durante una de esas visitas se fundó la Sociedad Médica de San Luis Potosí.

Perteneció a varias sociedades científicas tanto del país como del extranjero, hablaba siete idiomas y como cirujano era una eminencia, como que fue el primero en toda la república que practicó varias veces, conjuntamente con el médico Esteban Olmedo, la ligadura de la arteria temporal superficial, con anestesia clorofórmica. Ambos realizaron también, hacia 1873 una operación de meningocele cervical. Las descripciones de ambos trabajos fueron publicados en La Fraternidad, publicación del Cuerpo Docente de Médicos y de la Sociedad Médica de San Luis. Se dedicó con especialidad a los estudios biológicos y botánicos, sus investigaciones sobre la flora potosina fueron revisadas por una academia de la ciudad de Viena, quien impuso los nombres científicos de Viola Barroetácea y Barroeta Setosa a unas desconocidas variedades de plantas que él envió y clasificó.

Al encargarse de la cátedra y gabinete de física en el Instituto Científico, siendo el también médico Dr. Doroteo Ledesma egresado de medicina en el propio Instituto su suplente, esta era una de las mejores y más bien dotadas del Instituto y según las crónicas de la época, había sido trasladada a un elegante salón (actual oficina de rectoría de la UASLP) destinado a ese objeto y enriquecido con todos aquellos aparatos que los adelantos de la ciencia reclaman.

En 1879 se abría la cátedra de física en la Escuela Normal para Profesoras, que fuera fundada en 1868, encargándose de la misma el Dr. Gregorio Barroeta; en el Colegio Seminario Cociliar también se incorporaría, junto a las materias religiosas, la materia de física para los estudiantes seminaristas ofreciéndose en el sexto año de estudios preparatorios atendida por el Dr. Barroeta, quien además impartiría la cátedra en el Colegio Politécnico de San Luis que se abriera a fines de la década de los setenta del siglo XIX.

De entre los colegios particulares, uno que enseñaba geografía y cosmografía, así como nociones de ciencias físicas y naturales era el Colegio del Sagrado Corazón de Jesús, establecido en un lote del exconvento del Carmen en 1888, fundado por el Obispo Dr. Ignacio Montes de Oca y Obregón, contando con especialistas para determinadas clases.

De esta forma el número de alumnos que en el último cuarto del siglo XIX, cursaron física o al menos temas de física, no fue del todo bajo, algunos llegarían a figurar con importantes aportaciones en el campo de la ciencia y en particular de la física, y en su formación contribuiría el médico, naturalista y estudioso de la física Dr. Gregorio Barroeta Corvalán. 

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