#4 TiemposCebando mates

Lecciones de Chile | Columna de Israel LM Elizondo

CEBANDO MATES.

El triunfo del apruebo en Chile fue una fiesta democrática, una victoria simbólica para Latinoamérica, la oportunidad de construir un nuevo modelo igualitario, incluyente y paritario desde la constituyente. Definitivamente, un castigo contra la clase política chilena, el electorado indicó que no quiere que participe en la asamblea. 

Para entender la histórica votación nos tenemos que remontar al convulso 2019, que terminó con multitudinarias movilizaciones en América del Sur, en especifico Colombia, Ecuador, Bolivia y Chile, por diversas causas.

En este orden de ideas podemos identificar el agotamiento del modelo neoliberal, es sintomático que la pandemia evidenció aún más las fallas: desigualdad, debilidad en el sector salud, concentración de la riqueza y ausencia de un Estado benefactor.

Justo es decir que el éxito de la democracia participativa es una derrota ideológica para el neoliberalismo. Recordemos que en 1973, anti democráticamente, se implementó en Chile con un golpe militar; posteriormente, le dieron viabilidad jurídica con la constitución de 1980, la herencia del régimen militar de Pinochet.

Paralelamente, la victoria del Movimiento al Socialismo se inserta en la propuesta de proyectos alternativos para la región. La victoria de Luis Arce Catacora es otra lección de democracia popular para la reacción conservadora de América Latina, que debe aprender a conquistar el poder en las urnas. El regreso del MAS pone en duda el informe de la OEA sobre las elecciones de 2019.

Es oportuno preguntarnos si está comenzando otro ciclo progresista en Latinoamérica, tomando en cuenta la victoria del obradorismo en México (2018), el regreso del peronismo a Argentina (2019), la irrupción del MAS en Bolivia y el apruebo en Chile. Sumaría las movilizaciones en Colombia y Costa Rica; además, no se debe perder de vista las elecciones en Ecuador del próximo año.

Los líderes latinoamericanos no pueden repetir los errores de la Marea Rosa (1998-2015) y tienen que desmarcarse de las derivas autoritarias de Venezuela y Nicaragua.

La mayor lección de Chile es que otro diseño de Estado es posible por la vía democrática, un proceso que reivindique al pueblo mapuche, con una asamblea paritaria y que atienda las desigualdades heredadas del neoliberalismo.

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