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#4 Tiempos

¿Cómo llegamos aquí? | Columna de Víctor Meade C.

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SIGAMOS DERECHO

 

De vez en cuando, suceden acontecimientos —tan propios de nuestra política mexicana— que nos hacen preguntarnos muchas cosas sobre el rumbo que hemos tomado como país. Particularmente podemos identificar que estos acontecimientos ocurren con una periodicidad específica, como cuando se destapa la caballada flaca de candidatos y candidatas a cualquier puesto de elección popular; o momentos que llegan sin previo aviso, como cuando un diputado sube un video bailando con un burro, por nombrar un ejemplo. Dichos momentos de vergüenza y de desaire invitan a responder unas ya muy acostumbradas preguntas: ¿tenemos el gobierno que merecemos?; ¿Cómo llegamos aquí?

El pasado 29 de octubre, la Secretaría de Gobernación, a nombre del presidente, publicó en el Diario Oficial de la Federación un decreto por el que se declara luto nacional del 31 de octubre al 2 de noviembre para conmemorar las defunciones ocasionadas por el coronavirus. Para esta conmemoración, 20 ofrendas de pueblos originarios fueron instaladas en el patio de Palacio Nacional, en donde, incluso, una mujer mazateca le realizó una limpia al presidente y a Beatriz Gutiérrez.

La actual administración se ha caracterizado por acudir constantemente a simbolismos que pretenden ser muy significativos en el fortalecimiento del discurso oficial, sin embargo, este acto en particular ha caído en una simulación sin gracia. Primeramente, hay que resaltar el hecho de que la mujer mazateca que les realizó la limpia sí portaba cubrebocas y el presidente y su esposa no. Se acaba de rebasar la tan trágica cifra de 90 mil fallecimientos a causa del virus y, tanto el presidente como el subsecretario López Gatell continúan negando la utilidad del cubrebocas como medida de prevención. Han sido publicados ya numerosos artículos científicos que demuestran su efectividad, pero la errada necedad de continuar con la postura que asumieron al inicio de la pandemia de no usar cubrebocas ha dejado un saldo terrible. Si bien, durante su campaña presidencial repitió hasta el cansancio que no sería “candil de la calle y oscuridad de la casa”, sí tuvo que acceder a ponerse el cubrebocas cuando se reunió con Trump en Estados Unidos.

Adicionalmente, llama la atención que la conmemoración llevó por nombre “Una flor para cada alma” y que las cifras oficiales no están ni si quiera cerca del numero real de defunciones por coronavirus. Eso, claro, si solamente nos referimos a la pandemia, sin embargo, la situación es similar para todos los casos de violencia en el país. El presidente ríe al levantarse el cuello diciendo que ya no hay masacres; Durazo, por su parte, afirma que se acabó el dominio del narco en el país. Entre tanto, la vergüenza no se encuentra por ningún lado.

Al atender a la pregunta de ¿tenemos el gobierno que merecemos?, la respuesta es evidente: nadie merece gobernantes así. No obstante, tanto la pregunta como la respuesta tienen un alcance muy limitado: únicamente consideran al gobernante y no a los gobernados. Andrè Malraux, novelista francés del siglo pasado, modificó la pregunta y planteó que no se trata de que el pueblo tenga al gobierno que se merece, sino que el pueblo tiene al gobierno que se le parece. A la luz de lo propuesto por Malraux, la respuesta sigue siendo desalentadora, sin embargo, nos responsabiliza a asumir el problema. Para el caso que ha sido discutido en estas líneas, sobra decir que la ciudadanía ha aflojado considerablemente las medidas de prevención.

Hoy, el Día de Muertos no puede ser celebrado con el bullicio con que se ha hecho por siglos. Desde la presidencia hacen un esfuerzo a medias por rendir honor a las y los fallecidos, sin embargo, cualquier esfuerzo será insuficiente para tratar de resarcir las problemáticas que se les han escapado de las manos, si es que alguna vez las tuvieron.

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#4 Tiempos

El médico potosino que introdujo la imprenta | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

 

El 2 de diciembre se cumplieron los doscientos veinte años del nacimiento de Francisco Javier Estrada, padre del eminente físico del mismo nombre. Francisco Javier Estrada fue un médico, impresor, bibliotecario y político potosino que contribuyó al desarrollo educativo y cultural de su ciudad. Su nombre completo Francisco Javier Bibiano Estrada Zapata, emparentado con los héroes insurgentes potosinos Nicolás Zapata y Mariano Jiménez, nació el 2 de diciembre de 1801 en la ciudad de San Luis Potosí.

Su formación se debe a la tutela de Francisco Salazar que fuera párroco de Cerro de San Pedro, así Francisco Estrada, después de su formación en primeras letras, la continuó con los padres franciscanos en la ciudad de Zacatecas y posteriormente con los mercedarios en San Luis Potosí, aprovechando la llegada a la ciudad potosina del padre Dr. Uribe con quien pudo estudiar cursos superiores de filosofía que incluían la filosofía natural, pudiendo estudiar temas de matemáticas y física

La llegada del Dr. Uribe fue un sorbo de agua en el desierto, pues por primera vez se daba oportunidad a los jóvenes potosinos que no contaban con los recursos para ir a estudiar fuera de la ciudad, el poder llevar cursos superiores en su ciudad que ayudaran a su formación. El padre Uribe accedió a atender a los jóvenes con la condición de que pudieran reunirse al menos una docena de jóvenes. Catorce potosinos que ya habían cursado la gramática latina se reunieron por iniciativa de Francisco Estrada y se logró impartir el deseado curso, donde participaría como condiscípulo de Estrada, Francisco Terán que sería posteriormente un religioso franciscano, que ostentando título de bachiller formaría parte del primer cuerpo de profesores en educación superior en San Luis, el del Colegio Guadalupano Josefino.

El curso de filosofía superior del Dr. Uribe se impartía en 1820 y como parte de la presentación pública del aprovechamiento de los alumnos, Estrada visitó la imprenta de Alejo Infante en la Villa de Armadillo, para tratar la impresión de unos cuadernillos conociendo el equipo, que meses después negociaría para implantar una imprenta en la ciudad de San Luis Potosí, siendo así la primera imprenta que habría en la ciudad, lo que sucedió en el año de 1821.

De esta forma Francisco Estrada introduciría un elemento cultural importantísimo, convirtiéndose así en el introductor de la imprenta en San Luis Potosí, capital. También introdujo la imprenta en la ciudad de Zacatecas, donde se desempeñó por un tiempo como impresor.

El curso del Dr. Uribe, quien falleciera cuando el curso estaba en proceso, tuvo el apoyo del padre Fray Juan Soriano que se encargaría de su culminación con los temas de matemáticas y física. Este curso fue un paliativo importante en la formación de los jóvenes potosinos y en particular, propició que Francisco Javier Estrada pudiera culminar sus estudios de medicina en la ciudad de México en 1827, regresando a San Luis para fungir interinamente en la dirección del Hospital de San Juan de Dios que también funcionaba como escuela de médicos y por donde pasaron importantes personajes como Anastasio Bustamante, que llegara a ser presidente de la República y José Eleuterio González “Gonzalitos” de mucha influencia pública, educativa y política en la ciudad de Monterrey.

En 1832 Francisco Estrada se encontraba nuevamente en la Ciudad de México donde conoce a Luisa Murguía y con quien se casa el 2 de junio de 1832. La familia Estrada Murguía procrearía trece hijos, siendo el físico Francisco Javier Estrada el cuarto hijo de la familia y el primer varón

Convino la carrera de médico practicando su profesión alternándola con cargos públicos, entre otros, el de pro-secretario de Oficial Mayor del Gobierno del Estado, redactor del Periódico Oficial, vocal de la junta departamental, diputado y senador del Congreso General.

Francisco Estrada impulsó la escuela Lancasteriana en San Luis Potosí al promover la contratación, mediante oposición, del maestro Pedro Vallejo.

Fue profesor del Colegio Guadalupano Josefino y del Instituto Científico y Literario de San Luis Potosí haciéndose cargo de cursos de latinidad y filosofía. Fue bibliotecario de la Biblioteca Pública del Instituto Científico, hasta su muerte ocurrida en 1885.

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Anécdota de un provinciano | Apuntes de Jorge Saldaña

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Apuntes

Hemos sido groseros en las palabras entre nosotros, pero es más por un acto de confianza. Somos muy amigos.

Yo lo conocí por allá en 2004. Éramos compañeros de trabajo, aunque no a los mismos niveles.

Hice un video que lo conmovió y, de ahí para acá, siempre me encarga ese tipo de aventuras audiovisuales aunque, debo confesar, me encantan, pero no me dedico a ellas.

¿Con quien dice que viene?. –Me pregunta una oficial (hermosa por cierto) con un uniforme impecable y quepí de los más nuevos.

Con el Comisionado General Enrique Galindo Ceballos y me está esperando, así que no le haga perder su tiempo. –Le dije de mamón.

Estaba yo en las instalaciones de Constituyentes de la Policía Federal en la capital del país. Mi amigo era “el mero mero”, nadie podía creer que este pobre diablo bajado de la pecera, que se paró del otro lado de la avenidota, tenía cita con el Comisionado General de miles de policías federales en el país y tenía bajo su mando un presupuesto más grande que el gobernador potosino, en ese entonces, Toranzo.

Todo sudoroso y con almohadazo “ETN” ahí llegó el provinciano.

Toda una anécdota. Hasta pasar, inscribirse, caminar por largos jardines, volver a mostrar el INE, ponerse frente a una especie de rayos equis vertical y finalmente quedarse en la sala de espera.

El maestro está ocupado, pero nos solicitó que lo atendieran. ¿Quiere comer o tomar algo? –He de confesar que a mi me urgía un Brandy nada más por la ansiedad) pero pues pueblerino, pedí un agua.

Tres horas para 500 mililitros de H2O. Ni modo, el amigo está ocupado.

Por fin y a punto ya de una pestaña, me habla un oficial y me dice: –¿Es usted el de San Luis?
–Ajá. –Le respondí elocuente.
Pues que el maestro lo atenderá en traslado.
–Ah, ok, ¿y qué hago?
Acompáñeme al helipuerto dos. –Luego supe había cuatro.
–Ajá. –Seguí con mi elocuencia.

¿Es neta? Pensé para mí solito. ¿Me voy a subir a esa madre? ¿Y si se cae? Pueblerino y pobre, pues ¿qué esperaban?

Yo no me hice el espantado y vámonos.

Apenas me saludó mi amigo de la prepa “el Aguacate” (jaja le caga que le digan así) Beto Zavala.

“Súbete pendejo, ¿o te quedas? –Pues ahí va el pendejo.

Platicamos Enrique y yo a través de unos audífonos a pesar de estar a centímetros de distancia. Bajamos y junto a nosotros un “Blackhawk” artillado hasta los dientes.

Cerramos la conversación en la oficina de Galindo y hasta me invitó un sándwich que le preparó quién sabe quién.

Eran los 85 años de la entonces Policía Federal y había que hacer un video.

Fueron tres minutos, me acuerdo, que costaron sangre, sudor y lágrimas por más de dos meses.

Una aventura fantástica aunque ingrata.

Conocí los tres volcanes que tenemos entre México y Veracruz. Carlitos, mi hermano calaca, cayó de nalgas cuando se levantaron al mismo tiempo cinco helicópteros en épocas de Peña Nieto en las instalaciones de allá por Xochimilco. La cámara, pues sabrá Dios.

Gran evento. Presidencial de esos que uno hasta traje compra. Llevé hasta a la esposa bien emperifollada (saludos mi Chany) y perfumada.

¡Eventazo! Aviones, paracaidistas, canciones, condecoraciones, muro de los caídos, arte y pasarela tanto de cadetes como de elementos perfectamente coordinados en movimiento y color.

Carajo, fue un gran evento.

De ese estilo de los que le gustan a Enrique, de los que saludó y presumió e impactó al entonces presidente copetón.

Por si fuera poco, a los pocos meses, el equipo de Enrique atrapó ni más ni menos que al “Chapo”. (Luego les cuento esa con unos tacos).

Anécdotas sobran. Mi video ni siquiera se transmitió por cuestiones técnicas, pero se consignó hasta al primer mandatario que lo vio en traslado a Los Pinos.

–Cabrón te luciste. Ya ni chingas con tu…
Nos interrumpió un invitado de los VIP, que hacía apenas meses le habían matado en un secuestro a su hijo.
–Me recaté, prudente y comencé a decirle a Enrique “si maestro”, que intercambié por pura compostura del “güey cómo andas” (Betty Benavente es testigo del momento aquel).

La plática ofisocial-salutatoria terminó y ya no pude yo comentar más nada. Creo que aquella conversación aún está pendiente.

Hoy Galindo es el alcalde de la capital de San Luis Potosí.

Ayer, se inauguraron los Juegos Latinoamericanos de Policías y Bomberos. Vino la potosina Rosa Icela Rodríguez, buena amiga, a dar por comenzada la justa. Gober y alcalde no dejaron pasar la oportunidad de con ella comentar la situación de esta tierra. Yo no los escuché, pero ojalá hayan logrado acuerdos.

Esos son los eventos que le gusta organizar a Enrique. Son los eventos que, se quiera o no, internacionalmente ya nos distinguen a los potosinos.

Competidores a darle sin miedo. Que no se les vea, como a mí en aquel diciembre, lo pueblerino.

Que venga el mano a mano. Que San Luis vibre una vez más en el continente.

Que el evento no pase desapercibido.

Bienvenidos a todas y todos.

Gracias mi querido amigo.

Atentamente: Jorge Saldaña, el muy herido.

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La conspiración licuado | Apuntes de Jorge Saldaña

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Apuntes

Amigos de los viernes e hijos de las preposadas, una vez más les comparto algunos apuntes de viernes por la tarde, de esos breves, poco cándidos pero muy pecaminosos como para poder platicar por la noche con quién más confianza le tenga, o comparta bajo una felina cobija este frío fin de semana que se avecina.

Que si Mauricio Ramírez Konishi dejó al PRI para irse a Movimiento Ciudadano sería una nota igual o menos importante para los potosinos como el saber que la policía de Beijing compró nuevos helicópteros. ¿Y a nosotros qué?

Que si doña Lidia Argüello declinó a favor de Josefina Salazar para juntas intentar derrotar a Verónica Rodríguez pues…muchas felicidades. ¿En qué beneficia o afecta al resto de los potosinos?

Que si renunció la señora Rocío Cervantes Salgado a su puesto en la ASE… ¿Alguien dejará de pagar la renta o iniciará novenario por el desempleo de la ahora ex funcionaria?

Que si Oscar Valle Portilla está cabildeando en la ciudad de México para ser el sucesor de Sergio Serrano… ¿cómo a cuanta gente le puede importar el asunto?

Que si Sebastián Pérez se está “desmarcando” del Navismo (mejor dicho de Xavier Nava) para emprender nuevos caminos en el horizonte público ¿a cuántos quita el sueño?

Solo uno que otro trasnochado, como quien esto escribe, dio alguna muestra de agravio por que se le entregó el Frente Cívico Potosino a Nava, pero de ahí en fuera la gente anda más preocupada por el precio del Paixtle (¿así se escribe?) para poner el nacimiento que en lo que ocurra o deje de ocurrir en una organización que estaba prácticamente occisa.

Y remato con la aún menos importante: que si Rodolfo Flores (¿quién?) se vendió al mejor postor y salió huyendo con un botín de proyecto de MC que en principio ni era de él… ¿cómo cuántos potosinos saldrán corriendo a comprar Taffil para superar semejante traición?

Apuesto doble a ciegas que nadie en el estado dejará de comerse un buñuelo azucarado por ninguna de las situaciones consignadas aquí arriba pero…

¿Y si todo está conectado? Yo le llamo la “Conspiración Licuado” y le explico por qué:

En la política no hay casualidades, y “donde hay poder, hay resistencia” escribió el calvo francés de Michel Foucault en alguno de sus libros.

Y es que hasta donde yo conozco, el jugo de naranja no se hace solo, ni las gallinas ponen en los árboles, luego entonces si están juntos, no es natural…y se llama licuado, son todos movimientos conectados y controlados para formar una sustancia de oposición potosina rumbo a 2024.

Así es Culto Público, por sórdido y hasta incestuoso que se lea, los protagonistas heridos de la pasada elección y un grupo compacto de amigos ambiciosos están ejecutando una receta para, una vez más, envenenar a los potosinos con polarizaciones e inquinas.

Con la alianza de las señoras Argüello y Salazar, los panistas saben que se están jugando el último movimiento de un “jaque mate” anunciado: si aún juntas pierden, van a desquebrajar el partido, no habrá quien reconozca el triunfo de Verónica Rodríguez y comenzará (de mi se acuerda) un éxodo de figuras que buscarán otra “tierra prometida”.

Si en un acto que hoy por hoy con números en la mano parece de lo más improbable, Josefina Salazar alcanza el triunfo, de cualquier forma el resultado será el mismo porque pondrá a disposición de la “conspiración” el membrete de lo que quede de partido.

La sustancia la aportará la ex titular de la ASE, la misma que no fue capaz de que le aprobaran en el congreso una sola de las cuentas públicas que auditó, la misma que quiso cubrir con una servilleta de papel lo roto que se dejó la vajilla presupuestal en la pasada administración. La misma que dijo que en el gobierno de Xavier Nava, sus lámparas, sus contratos vehiculares y la contratación de cientos de aviadores todo estaba muy bien.

De ella sacarán documentos, armarán expedientes y técnicamente la conspiración se nutrirá de oficios que seguramente en este momento ya están fuera de las oficinas de la ASE y que no usó, como debió hacerlo, cuando así se lo encomendaron los representantes de todos los potosinos.

El vocero, por supuesto, será Xavier Nava, que desde un moribundo Frente Cívico querrá convertirse en el vengador potosino, persiguiendo figuras ficticias desde la comodidad de la mansión, y ocupando su tiempo en mover tres hilos en tres partidos: a Sebastián Pérez cerca de Konishi en MC, a Oscar Valle empujando en Morena y a Josefina flanqueando en el PAN, si no gana Josefina, MC será la “tierra prometida” de la que escribí arriba.

Total que “los mismos de siempre”, ya están partiendo las “naranjas” (con una traición fraguada y desalmada al grupo y proyecto de origen ciudadano y empresarial) y agregando huevos de gallinas viejas en posiciones ídem.

Es la Conspiración Licuado, es un Movimiento Calculado, es la apuesta de una oposición que nace de la herida.

Con razón Juan Carlos Valladares Eichelman los mandó al demonio a todos juntos y formados. Ser parte de una simulación perversa no está dentro de sus planes.

Con razón ya se va del PRI, Cecilia González Gordoa.

Por eso ya Boris no está en el PAN ni salió en la foto con Dante y Ramírez Konishi

Si esa es la oposición, con razón el gobernador tiene todo el sartén por el mango.

¿De veras piensan que nada más ustedes saben hacer licuados?

Me despido y recuerde, Culto Público, que mis fuentes son los confesionarios del Santuario, las peores cantinas de un viejo barrio, un par de palomas mensajeras, una galleta de la suerte y por supuesto uno que otro de los protagonistas de las historias que le comparto.

Hasta la próxima.

Jorge Saldaña, el que prefiere no estudiar a reprobar el primero de Tinder.

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