mayo 6, 2021

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#4 Tiempos

La guerra en el aula | Columna de Andrea Lárraga

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Mosaico de plumas

Aprender a pensar se ha vuelto mi reto más grande dentro de las aulas. A diario el salón de clase se convierte en escenario de batalla entre la memorización, la inmediatez, la apatía contra la razón. Jóvenes nacidos a principios del siglo XXI se convierten en repetidores de contenido. No piensan, no razonan y mucho menos son autodidactas. El docente se tiene que convertir en el transmisor de contenido de tiempo completo. El alumno no cuestiona y no tiene el interés por hacerlo. Su vida se reduce a una pantalla negra de 5 pulgadas. Una pantalla que le ha enseñado a no esperar. A obtener todo al momento. La palabra paciencia se le han borrado de su vocabulario. Las novelas se han olvidado pues requieren pasar los ojos por cientos de páginas.

El mismo destino parece perseguir a los cuentos. Las historias de Lovecraft, José Emilio Pacheco, Julio Cortázar no son merecedoras del tiempo de los estudiantes.

Acostumbrados a 280 caracteres de Twitter y a los quince segundos de las historias de Instagram.

Aquellos que presumen de ser los alumnos de diez no están más preparados que a los que miran el móvil cada tres minutos. Las calificaciones se han vuelto una medida inservible para la educación que solo fermentan los egos de quienes llenan la boleta de 10. Alumnos que memorizan oraciones tras oraciones, pero no comprenden lo que guardan en su cabeza. Jóvenes que son aplaudidos por tener calificaciones altas, pero no tienen idea del mundo laboral. Un mundo oscuro donde las buenas notas no sirven para alumbrar el camino. Alumnas que memorizan el término literatura según el diccionario de la Real Academia, pero siguen llamando literatura a los libros de autoayuda.

La tarea del docente se convierte en una profesión aún más retadora, pues no sólo tendrá que estimular la capacidad de reflexión, tendrá que educar a los padres de los jóvenes que más allá de ser un apoyo para el docente se han convertido en un obstáculo en la educación. Padres de familia que protegen a sus hijos del razonamiento. Tachan de malos docentes a aquellos que se atreven a exigir un poco de esfuerzo a sus crías. Unas crías que son débiles de carácter y conocimiento por culpa de los progenitores que brindan todo sin pedir resultados a cambio. Alumnos que ofrecen dinero a cambio de aprobar una materia porque sus padres les han enseñado con dinero todo se puede comprar. Error. La capacidad de análisis crítico no se compra en Amazon ni se encuentra en Google. Se entrena a diario.

La tarea del pedagogo moderno es inmensa. Es enseñar más allá de definiciones y fórmulas, la capacidad de resolver problemas más allá de los escolares. Es recordar a Aristóteles en cada clase, convertirse en parteros de conocimiento. Entender que la literatura, la economía, la sociología no son términos que sólo servirán para obtener un certificado. Enseñar que más allá de las fórmulas las matemáticas son una es cuestión de lógica. Y si hablamos de lógica, todos los problemas de la vida responden a ella.

 

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#4 Tiempos

Ciencia básica y libertad de expresión | Columna de Andreu Comas García

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La Ciencia de la Salud

 

El miércoles 28 de abril tuve el honor de participar como comentarista dentro de las Jornadas de Reflexión sobre el Sistema de Ciencia, Tecnología e Innovación. Pude participar en la Mesa 8. Ciencia básica y libertad de expresión. A continuación, resumo las ideas con las cuales salí después de mi participación.

Como investigadores, parte de nuestra esencia es el entendimiento de la naturaleza mediante la curiosidad humana. Nuestra curiosidad nos deberá de llevar a la generación de nuevo conocimiento. Pero para que este entendimiento nos lleve al progreso, se deben de cumplir con ciertas condiciones.

Primero, el conocimiento debe de generase mediante el pensamiento crítico e independiente. Segundo, nuestros hallazgos, resultados y/o conclusiones deben de ser evaluadas y discutidas por pares. Tercero, el avance, aunque sea mediante pequeños pasos debe ser continuo y con libertad de análisis. Cuarto, el dinero destinado a esta actividad se debe de entender como inversión continúa y creciente a futuro. Quinto, debe de existir libertar en la creación del conocimiento.

El papel del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACyT) es el de ser institución coordinadora, articuladora y gestora de los recursos económicos para investigación. El CONACyT deberá de garantizar que la utilización del dinero sea adecuada dentro del marco de la ley, que sea suficiente para generar conocimiento innovador y esté bien administrada para que no haya desperdicio.

Desgraciadamente en la administración federal actual, el CONACyT ha adquirido un papel de juez o verdugo. Claramente existe una política de querer imponer una ideología “anti-neoliberal” -por cierto, es una falacia que exista la ciencia neolibreal”, aislacionista, represiva, retrógrada, altamente discrecional y sobre todo vengativa con el pasado y con sus críticos.

Las políticas actuales del CONACyT están siendo manejadas de manera unilateral por su directora. Su manera de actuar no solo se basa en falacias científicas y sociales, también en su muy propia ideología política y que además se deja guiar por resentimientos, vendettas y traumas personales. La dirección se ha cerrado a debatir -elemento básico en la investigación y educación-, ha cerrado las puertas a foros, organismos, universidades, investigadores y demás masa crítica.

El CONACyT como órgano coordinador o gestor debería de facilitar el progreso de la ciencia mediante un proceso administrativo trasparente y eficiente. Sin embargo, desde el 2019 la burocracia científica de este país se ha vuelto ineficiente, lenta, prepotente, soberbia y sorda. En parte, esto es la consecuencia de la contratación de personal no capacitado para técnicos, administrativos y directivos. Muchas de estas contrataciones se han dado más por amiguismo, compadrazgos o por ideología que por sus capacidades, aptitudes, conocimiento y entrenamiento.

Siendo maquiavélicos, la actual ineficiencia burocrática del CONACYT se pudiera ver como una estrategia “pasiva” para reprimir o castigar a los investigadores -o a las líneas de investigación- que no estén alineadas con el discurso o pensamiento oficialista.

Otro problema actual, es que existen grandes presiones gubernamentales para que los investigadores generemos únicamente proyectos aplicados que “resuelva de manera inmediata los grandes problemas nacionales” que solo a la 4T le interesan. A esto hay que sumarle el hecho de que existen presiones -restrictivas- que buscan impedir la realización de la investigación básica libre de cualquier ideología política. Recordemos que sin investigación básica no puede existir investigación aplicada.

Hoy podemos hablar de que no existe libertad para la investigación en México, pero ¿Por qué digo esto?, porque nos están bloqueando por todas partes. Entendamos que hay menos becas para los alumnos de posgrado y para las pocas que hay existe una gran lentitud administrativa. El financiamiento se ha caído, y el poco que se ejerce es opaco, se hace por lo obscurito y por debajo de la mesa. Nos han ido recortado paulatinamente el acceso a revistas científicas, lo cual genera una barrera para el acceso a información actual y a la cooperación científica. Finalmente, y de manera discriminatoria, se ha retirado el estímulo económico a los investigadores de universidades privadas quienes a partir de ahora serán investigadores de segunda clase para el gobierno mexicano.

Es claro que desde el 2019 se ha iniciado una lenta, pero continua persecución ideológica en contra de la ciencia, de la educación y, sobre todo en contra del pensamiento crítico. Pero todo momento de adversidad nos puede generar nuevas oportunidades, y en este caso esta nueva oportunidad se da con la unión e interlocución transversal como los pares que somos entre cientos investigadores de diferentes disciplinas, áreas e instituciones.

Sin libertad y con acoso los investigadores no podemos ser pares. La falta de liberta y la presencia del acoso nos esta llevando a la polarización ideológica sin pensamiento crítico. Por lo tanto, sin libertad y con acoso no pude haber ciencia.

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#4 Tiempos

El arqueólogo de los músicos potosinos y sus obras | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

El maestro Carlos Undiano Errejón es un magnifico pianista que iniciara sus estudios a finales de los setenta en San Luis Potosí con los maestros Consuelo Sandoval y Nicolás Díaz y posteriormente en la ciudad de México, para ingresar en el Conservatorio Nacional de Música donde realiza la carrera de concertista de piano, así como los correspondientes cursos de perfeccionamiento pianístico con maestros de reconocida calidad internacional.

Una característica de suma importancia del maestro Undiano ha sido su interés por revivir la música de compositores potosinos que prácticamente se encuentra en el olvido, haciéndola escuchar nuevamente y en algunos casos por primera vez, dándole vida artística a este talento musical del estado potosino que ha caído en el olvido.

Gracias al maestro Undiano que viene investigando y recolectando partituras de estos músicos, desde fines de la década de los ochenta, podemos disfrutar y conocer a estos personajes y la música de su inspiración. Esta actividad es invaluable y enriquece la cultura local. Por fortuna ha editado tres discos donde recoge parte de esta música olvidada, que ha clasificado de acuerdo con su producción discográfica como composiciones de salón, y música de concierto. Por su formación las obras que rescata son obras de piano, y su trabajo permite que puedan ser escuchadas y de esta forma dar vida a estos magníficos compositores potosinos del siglo XIX y XX.

No solo ello, el rescate permite contar con las partituras que ha trabajado que permite a su vez, que otros pianistas puedan interpretar estas valiosas e históricas obras. Podemos esperar que en un futuro pueda editar estas partituras.

El trabajo de rescate del maestro Undiano, además de su trabajo artístico, valga la analogía, es todo un trabajo de arqueología, que debe de reconocérsele como una de sus aportaciones a la cultura de San Luis Potosí.

Gracias a sus grabaciones podemos escuchar música de compositores potosinos, muchos de ellos desconocidos, como Luciano Espinosa, Rafael Ambriz, Luis Martínez, Gabriel Arriaga, Manuel Hernández Nava, José Sabre Montiel, Aniceto Ortega, Julián Carrillo, Flavio F. Carlos, Clemente Aguirre, Genaro A. Moreno, Leandro Sánchez, Francisco de P. Huerta, Fausto Gaitán, Luis Martínez Colunga, Jorge Romero Malpica, Antonio Guerrero, Santiago Uresti, Santos Beltrán, León Zavala, Florencia García de Verástegui, Miguel C. Meza, Agustín Baranda y José Sabre Marroquín.

Entre los músicos que ha investigado se encuentra el célebre Julián Carrillo, las obras que muestra en sus discos, pertenece a obras clásicas en el sistema tradicional de doce sonidos; aunque en su investigación sobre este autor ha interpretado obras en el sistema de Sonido 13 desarrollado por Carrillo y desempolvado obras de la época de juventud de Carrillo, que pueden considerarse obras de salón.

Los discos en que recoge estas obras pianísticas son: San Luis Potosí …su música para piano, entre valses y lanceros y obras para piano de compositores potosinos que presentara hace un año.

Carlos Undiano Errejón, es pianista de la Camerata de San Luis, es maestro en la Escuela Estatal de Música y en el Centro de las Artes de San Luis Potosí. Ha sido maestro en el Conservatorio e Música del Estado de México y director de la Escuela Estatal de Iniciación Musical Julián Carrillo.

Los invitamos a escuchar estas obras y disfrutar la calidad pianística del maestro Carlos Undiano a quien agradecemos su esfuerzo por sacar del olvido a estos ilustres músicos potosinos.

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La maldición de Antorcha: vaya semana para Octavio | Columna de Felipe Donato

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DE CHILE, DULCE Y MANTECA.

En su carrera a la gubernatura del estado, en ya casi dos meses, pocas semanas tan malas tuvo Octavio Pedroza como la que recién terminó.

Todo empezó con el evento de Octavio y toda la coalición del PRIANRD con Antorcha Campesina. No bastó únicamente un mitin con los candidatos antorchistas, Pedroza parece que le vendió el alma al diablo cuando decidió decir que él se convertiría en el primer gobernador antorchista del país.

En la capital del estado, en las cuatro regiones y sobre todo, en el Altiplano sur, esta unión de Pedroza con los antorchos fue muy mal vista. Los municipios que sufren día a día los abusos de los gobiernos antorchistas consideraron que fueron traicionados por el panista, quien parece que no ha visto las situaciones que hacen pasar a la ciudadanía de Villa de Ramos, Santo Domingo y Charcas.

La reunión con líderes (o vividores) antorchistas de todos los candidatos de Sí por San Luis además tiene como falla el desconocer los alcances de la organización, que siempre tiende hacia la extorsión para poder llegar a sus objetivos.

¿Estaría dispuesto Pedroza, de ser gobernador, a estar seis años azotado por las exigencias de Antorcha, cada vez más fuertes? La organización es voraz y parece que no tiene llenadera. Lo que no ganan, lo arrebatan, con las amenazas de movilizar gente y hacer plantones, que pueden desestabilizar cualquier gobierno.

Estar cerca de Antorcha Campesina, para un candidato a gobernador, puede salir muy caro. Con decirle que parece que le cayó a Pedroza como maldición, por las fallas que cometió el resto de la semana.

Primero aceptó la invitación de un periodista de poca reputación para beber y charlar en una transmisión en vivo. Ahí se vio mal, porque el conductor solo se dedicó a hablar de él mismo y poco dejó expresarse al candidato.

Tanto siguió Octavio Pedroza el ritmo de su interlocutor, que sin medir consecuencias, habló mal de otra periodista, aunque el aspirante a gobernador era seguramente ajeno al pleito.

La mala suerte de Octavio con los periodistas no paró ahí, sino que después trajo de “refuerzo” a Carlos Loret de Mola, exconductor de Televisa, para intentar sobajar la campaña de “El Pollo” Gallardo.

Pero en vez de afectar al candidato del Verde, tanto Mónica Rangel como Octavio Pedroza se equivocaron al hacer notar a Gallardo como un aspirante con fuerza e incluso llamarlo “el rival a vencer”.

¿Cuánto habrá costado en dinero la visita de Carlos Loret? Seguro no fue barato, pero más les va a costar no medir las consecuencias de sus palabras el próximo 6 de junio.

¡Ah para semanita, Octavio! Todo empezó, muy temprano el domingo pasado, cuando madrugó con Antorcha.

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Opinión