julio 28, 2026

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#4 Tiempos

In/comunicación | Columna de Juan Jesús Priego

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LETRAS minúsculas

 

La siguiente es una historia verdadera.

Había una vez un adolescente que llegaba a su casa todos los días a las dos de la tarde, arrojaba al suelo su pesada mochila como un sembrador arroja la semilla, daba las buenas tardes a los presentes, preguntaba con cierta indiferencia por los ausentes y corría a encender su computadora. ¿Y creen ustedes que se demoraba aunque sólo fuera un poco yendo a la cocina a tomar un vaso de agua? ¡Nada de eso! El vaso de agua, en todo caso, vendría después, mucho después de haber revisado la bandeja de entrada de su cuenta en Hotmail.

Ahora bien, ¿siempre era así? Siempre, y sus papás no se disgustaban por ello. Es más, para este par de seres indefensos lo natural era que las cosas sucedieran exactamente así y no de otra manera. Que el muchacho llegara más bien a acostarse, por ejemplo, hubiera podido significar que se sentía mal, o algo parecido, y semejante eventualidad habría puesto a sus padres los pelos de punta. Sí, era mejor que se pasara de 2 de la tarde a 12 de la noche  frente a la pantalla del ordenador a que dijera que estaba enfermo o que había cogido en el salón de clase un extraño virus portador de la fiebre o quién sabe de qué otra desgracia aún más terrible. De los males –solían decir éstos-, el menor.

En cierta ocasión, armándome de coraje, dije a esos desdichados, que además eran parientes míos:

Es demasiado tiempo. ¿No les parece que es demasiado tiempo?

-¿Qué cosa? -respondieron ellos.

Pero no me preguntaban nada, sino que me reclamaban. En realidad, la pregunta sonaba a ¿Qué cosa?, aunque quería significar: ¿Y tú, con qué derecho te metes en nuestra vida?

-Digo –respondí- que si no es demasiado tiempo el que su hijo pasa en la computadora.

Entonces fueron ellos los que se armaron de valor y me dijeron en tono molesto:

¡Pobre muchacho! ¿Y qué quieres que haga nuestro niño en casa? ¿Que se pase la vida leyendo, como tú? ¡Ay, no, qué vida tan aburrida! Carlitos tiene que vivir, tiene que divertirse…

¿Y a esto que hacía su hijo todo el santo día lo llamaban ellos vida y diversión? Antes de que instalaran Internet en su casa, el jovencito formaba parte de un equipo de básquetbol e iba por las tardes a una escuela de tae kwon do, aunque después dejó de ir a los entrenamientos de una cosa y de la otra.

-Es que el capitán del básquet es un déspota que nos trata a todos como animales -me respondió el muchacho cuando le pregunté si todavía formaba parte del equipo-. Y si quiere saber lo demás –añadió-, tampoco me gusta ya el tae kwon do.

En otras palabras, ahora era soberanamente libre para llegar a su casa, arrojar la mochila y encender el ordenador para no apagarlo sino hasta bien entrada la medianoche.

¿Qué tanto les decía a sus amigos en esos chateos que parecían no tener fin? No lo sé, y preguntárselo hubiera sido violar su privacidad, de manera que nunca lo hice. (Una vez su padre quiso ver lo que martilleaba en el teclado y él cubrió la pantalla con las manos para impedírselo).

Con uno de esos «amigos» mantenía larguísimas conversaciones electrónicas. Se mandaban recíprocamente mensajes, direcciones de interés común, y también fotografías, videos y letras de canciones; en fin, de todo -y cuando digo de todo, tratándose de Internet, ya sabrá el lector a qué otras cosas más me refiero-. Digamos que este «amigo» se llamaba Alex. ¡Ah, cómo se pasaba conversando con él horas y horas! Era –según decía- su compañero más querido.

¿Dónde vivía Alex? En la misma ciudad de mi joven pariente. Y hasta estudiaban en el mismo colegio, aunque en salones distintos. Lo extraño de todo esto es que, ya en la escuela, ni siquiera se saludaban, y una vez que coincidieron en una fiesta vespertina ni siquiera cambiaron entre ellos dos palabras. Viéndolos, uno diría que se trataba de extraños caídos por casualidad en el mismo sitio. Y sí que lo eran, a juzgar por la timidez e indeferencia de su mutuo trato. A través de Internet se lo decían todo, pero ya en la vida real apenas si se hablaban. En el fondo, a pesar de las horas que chateaban juntos, eran unos perfectos desconocidos.

Justo el día en que pensaba en estas cosas comencé a leer un libro de Norbert Bolz titulado Comunicación mundial, obra en la que el filósofo alemán hacía esta interesante observación, que subrayé al instante: «Precisamente, frente a la entrada triunfal de la interactividad de las relaciones públicas en la cultura de Internet, debemos tener en claro que la formación de sistemas sociales tiene cada vez menos que ver con la interacción».

Citada así, a secas, la frase puede parecer un tanto abstracta si no es que hasta enigmática (claro, es una frase alemana); pero, en realidad, lo que el filósofo quiso decir es muy sencillo: que la interactividad de Internet estaba desplazando y haciendo casi innecesaria la interacción, o sea, el encuentro entre las personas, y que en la misma medida en que prefieren hablarse a través de los media dejan éstas de comunicarse cara a cara ya en la realidad de la vida cotidiana.

Estudios recientes han demostrado que Internet, además de ser una biblioteca infinita –aunque desorganizada, como precisó una vez Umberto Eco-, es también una fábrica de solitarios. Y que me ahorquen si el caso de mi joven conocido no confirma esta verdad.

Él cree que tiene un amigo, pero en realidad está muy solo. Más solo de lo que piensa. Más aislado de lo que se imagina. Por desgracia.

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#4 Tiempos

Presupuesto de Apertura 26 | Columna de Arturo Mena “Nefrox”

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TESTEANDO

 

El torneo ha comenzado y no de la mejor forma para el Atlético de San Luis. Más allá de la derrota en la jornada 1 frente a Cruz Azul en casa, lo verdaderamente preocupante es lo complicado que se ven las primeras fechas para el equipo potosino, las ocho primeras jornadas parecen duelos difíciles de superar, sumado al fuerte compromiso de la Leagues Cup, lo que no parece dar muchos ánimos y más bien se pide paciencia tanto para jugadores como para la afición. Pero hagamos el presupuesto de puntos, como cada inicio de torneo.

J1.- Cruz Azul: derrota 0 puntos
J2.- Tigres: derrota 0 puntos
J3.- Tijuana: empate 1 Punto
J4.- América: derrota 1 Punto
J5.- Pachuca: derrota 1 Punto
J6.- Monterrey: derrota 1 Punto
J7.- Chivas: derrota 1 Punto
J8.- León: derrota 1 Punto
J9.- Necaxa: victoria 4 Puntos
J10.- Pumas: derrota 4 Puntos
J11.- Santos: victoria 7 Puntos
J12.- Toluca: derrota 7 Puntos
J13.- Querétaro: victoria 10 Puntos
J14.- Atlante: victoria 13 Puntos
J15.- Atlas: victoria 16 Puntos
J16.- Juárez: victoria 19 Puntos
J17.- Puebla: victoria 22 Puntos

Según el presupuesto, los 22 puntos serán insuficientes para una clasificación a la liguilla, pero aún más preocupante es la baja suma de puntos en las primeras jornadas, llegando a la semana 9 del campeonato con apenas una victoria y solo 4 puntos, esto debido al complicado calendario que tiene el cuadro potosino.

El panorama no es alentador para un equipo que se ha reforzado poco y ha perdido al jugador más valioso de la temporada pasada, un equipo que no se vio bien los campeonatos anteriores y que no promete un futuro distinto. La afición tendrá que ser paciente y entender que la reestructuración parece no ser completa en el plante

l, que las cosas pueden mejorar pero no lucen bien y menos con la forma en que el calendario se ha acomodado terriblemente para el equipo.

Por otro lado, creo que la directiva y cuerpo técnico saben bien a qué se enfrentan, conocen sus debilidades y saben lo complejo que parece el torneo en puerta, seguramente la planeación del campeonato no los tomó por sorpresa y sepan bien cuál es la ruta a seguir bajo esta circunstancia, a su vez, tranquilizar a los jugadores que seguro serán los más golpeados si los resultados no se dan.

Del lado de la afición y jugadores, queda cerrar filas, parece que se avecina un torneo más para el olvido, de esos que se va a sufrir más que gritar el gol a favor, ojalá yo esté equivocado, pero parece que no será así, parece que el destino está marcado y no suena muy alentador.

Toca esperar, apoyar, trabajar y sobre todo aguantar, que este proyecto sume y que encuentre en su humilde plantel, jugadores que demuestren y levanten la mano en un torneo en donde el presupuesto se ve, más que complicado.

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#4 Tiempos

Arturo Medellín Anaya, su pasión por la poesía | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

Un ejemplo claro de la popular frase de que nadie es profeta en su tierra es el caso de Arturo Medellín Anaya que falleciera en el 2023 realizando su obra artística y de promotor cultural en Tamaulipas. Si bien, abundan de cierta forma en San Luis Potosí los museos dedicados al arte pictórico, la muestra de obras de Arturo Medellín brilla por su ausencia. San Luis Potosí está, como en otros muchos casos, en deuda con este personaje que brilló como promotor y periodista cultural, escritor y pintor, llevando la vena artística de su padre, el pintor e ilustrador del mismo nombre, y de su madre una excelente pianista.

El taller de su padre, fue su primera escuela en el arte de la pintura desde niño pues a los diez años lo acompañó como aprendiz, iniciando la década de los sesenta; Arturo Medellín nació el 8 de julio de 1951 en San Luis Potosí. Compartía su tiempo entre el taller y la escuela realizando sus estudios primarios en el Colegio Inglés y la Escuela Benito Juárez, ingresó a la secundaria Jaime Torres Bodet y concluye dichos estudios en Tampico al cambiar de residencia a los doce años.

En Tampico continúa sus estudios de dibujo y pintura y labora como auxiliar de dibujo publicitario en el Sol de Tampico. Su contacto con San Luis continuaba y participa en el célebre grupo de teatro Zopilote de San Luis Potosí durante cuatro años, de donde parte en 1975 a coordinar grupos de teatro en La Paz, Baja California. En ese tiempo conocí parte de su actividad por su hermano Héctor Medellín fue mi compañero de estudios en la Escuela de Física y frecuentaba su casa. En la década de los ochenta se encuentra realizando actividades como dibujante publicitario, artista plástico e ilustrador, en diferentes puntos del estado de Tamaulipas, entre ellos Matamoros y Ciudad Victoria.

Su obra, un tanto desconocida, contempla pinturas, novelas, poesía. La Jornada Zacatecas en el 2018 lo retrataba como: “erudito en el arte de sobrevivir y de capturar al instante la magia del mexicano y sus turbulencias y lo hace en la novela, la pintura, la poesía, la promoción cultural desde una provincia –San Luis, Tamaulipas, Baja California, – y desde lo más hondo de los terruños de la patria callejera, la turbulenta en los sentimientos que avizoran algo nuevo vendrá más allá de los buenos deseos”. Mientras en San Luis, el silencio, producto posiblemente de su paso por el grupo Zopilote, contestario y promotor cultural de izquierda.

En el 2009 publica El Arte como Experiencia Espiritual, en ediciones La Criba, además de los libros, “Desde el corral del fondo”, “Pájaro de papel”, y “Testamento de Albatros”. Parte de su obra pictórica se exhibe permanentemente en la Galería del Centro Cultural Tamaulipas y el Museo de Arte Contemporáneo de Mac Allen, Texas.

Destaca en su producción, la colección de pinturas que con motivo del centenario de la revolución mexicana pintara; una colección de 20 retratos contemporáneos, de mujeres revolucionarias exhibida en las ciudades de: Tampico, Mante, Victoria, Matamoros, Reynosa y Laredo. McAllen y Brownsville Texas.

De sus actividades artísticas Arturo Medellín prefería la poesía, que era lo que más lo identificaba. Escribía porque estaba convencido que podía ser escritor. El recuerdo de su formación en San Luis y de la vida cultural que vivió normaba su labor artística, como lo menciona en una entrevista que le realizara en la década de los noventa Azael Jaramillo, al preguntarle “¿qué te queda de potosino?, su respuesta:

“Mi pasión por la poesía de Manuel José Othón, por López Velarde, mi gusto por la Historia, pero sobre todo por la Historiografía, por la comida y una nostalgia por haber vivido la cuna culta en un sentido diferente a como se vive aquí en Tamaulipas donde todo se hace por obra y gracia de la política cultural del Estado. Tenemos el recuerdo de que Tula fue la ciudad de los pianos, pero esa Tula ya no existe”.

Arturo Medellín Anaya murió el 25 de junio de 2023. Su testamento de albatros, una de sus obras nos dice en un fragmento:

Hoy regresan los muertos hasta la mar nocturna,
bajan la cordillera, se adentran en el llano y
junto al farallón, enlazan su plegaria con las olas.
Son muertos luminosos como del seno de las aguas,
discurren en procesión inagotable por la vida y la brisa.
Hoy regresan los muertos advertidos y mustios
sobre la arena insomne. Son los dueños del tiempo,
su ropaje trasluce lunas. Su voz, diseña el eco de la ola.

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Ciudad

Casa del Migrante pide antibióticos y oxígeno para hondureña sin piernas

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El refugio necesita antibióticos, material de curación y un concentrador de oxígeno para atender a la mujer, que perdió las piernas al intentar subir al tren conocido como “La Bestia”.

Por: Redacción

Marco Antonio Luna Aguilar, director de la Casa del Migrante, pidió el apoyo de la sociedad potosina para una migrante hondureña que perdió ambas piernas al intentar subir al tren de carga conocido como “La Bestia”, en su trayecto hacia el norte del país.

El refugio necesita antibióticos, material de curación y un concentrador de oxígeno para la mujer, que es atendida en el lugar pero cuyo tratamiento no puede completarse con los recursos disponibles.

Luna Aguilar explicó que la Casa del Migrante opera actualmente a poco más de la mitad de su capacidad, mientras el flujo de personas migrantes, principalmente de Centroamérica, va en aumento. Muchas de ellas llegan con enfermedades y heridas diversas, por lo que el dispensario médico del refugio se encuentra rebasado.

“Antibióticos, material de curación, también ahorita estamos necesitando un concentrador de oxíge no que no es fácil conseguirlo también, es una persona que lo necesita, hemos estado buscando y no hemos podido conseguirlo, ojalá que alguien pueda echarnos la mano”, dijo el sacerdote, quien compartió el teléfono de la Casa del Migrante para quien desee colaborar: 4448156225

.

Los donativos pueden entregarse a través del área de Trabajo Social del refugio, dijo Luna Aguilar, con el objetivo de evitar que la mujer adquiera una infección y de mejorar la atención de los demás enfermos que resguarda la institución.

Sobre el accidente, el director de la Casa del Migrante relató que la mujer arribó a San Luis Potosí junto con su pareja, pero al pasar el tren frente al refugio, ubicado en el barrio de Tlaxcala de la capital potosina, solo el hombre logró subir. Ella cayó y perdió ambas piernas.

Desde entonces la pareja se separó y la migrante hondureña permanece sola, atendida únicamente por la caridad del refugio católico.

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Opinión

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