#4 Tiempos
Héctor Aguilar Camín, oropel de un pillo | Columna de Julián de la Canal
El significado de la palabra intelectual es poroso, inasible en ocasiones, pero no exento de consenso. Un grupo de individuos fomenta desde hace tiempo esa volatilidad que promueve el privilegio y excusa la responsabilidad. Se llaman a sí mismos intelectuales, pero solo se interesan en gestionar monopolios pretextando cultura. El oxímoron monopolio de la cultura expone una categoría que abrevia en pose y posseur es Héctor Aguilar Camín. El vocablo intelectual adquiere sentido moderno a partir del affaire Dreyfus, capitán de la armada francesa sobre el que se vertieron acusaciones motivadas por un antisemitismo muy del momento. Émile Zola alzó la voz en defensa del ciudadano frente a la razón de Estado. La irrupción de los nuevos clercs se remonta a la Ilustración en que los enciclopedistas Diderot y D’Alambert escriben el “Discours prèleminare” de la Enciclopédie (1751-1771) como miembros del partido filosófico cuyo propósito era ocupar espacios de decisión. Inicia entonces el poder de los hommes de lettres interesados en concentrarlo en lugar de compartirlo. La virtud del gesto de Zola emplazaba al intelectual frente al poder, a contrapelo de los laicos clérigos ilustrados, virtud tan efímera como escasos los años de vida de Zola tras el escándalo. De labios hacia fuera la intelligentsia se consideró un contrapoder opuesto al poder político, únicamente interesada en la verdad. En los hechos sucumbió a su seducción justificando con Gramsci su inclusión en los aparatos ad hoc y legitimando ideologías. Abdica de la verdad, acostumbra a satisfacer el interés particular excusando interés general al operar como coartada para abolir libertades individuales, renuncia al libre examen a condición de servir al autoritarismo de la ideología o del poder bajo apariencia de emancipación a cambio de su propia utilidad. Del relumbre de finales del siglo XIX, a principios del XXI solo resta lobreguez. No obstante, todavía tolera cierto crédito que reside en considerarlo autoridad moral en que lo decisivo es que sea dueño de una moral y no autoridad que llega luego. La coherencia entre palabra y actuación dota de jerarquía a su portador una vez aceptada por la sociedad.
El prestigio del intelectual es frágil incluso cuando resulta impremeditado, expuesto a desmoronarse como se desmorona el prestigio de un sacerdote que vive en contradicción. En la actualidad, el intelectual confunde crítica con estigmatización. Renuncia a los argumentos abrazado al ultraje como repuesto de la razón. No ha sido capaz de resistir la trivialidad en que se ha sumido la sociedad trivializándose a su vez. Impasible, el homme de lettres se presenta en calidad de referente cuando solo es referente de su decepción. Sus contrasentidos se vuelven más evidentes y quienes así se aprecian se exhiben patéticos.
Héctor Aguilar Camín representa a cabalidad el extravío del intelectual que no es intelectual, el estrago al que el exceso ha sometido a una figura cuyo exclusivo capital es la ejemplaridad, el menoscabo de un prestigio vuelto frivolidad siempre sospechoso que en su caso no despierta sospecha alguna. La historia dictaminará la calidad de su obra, pero no hay que esperar a la historia para juzgar su calidad como intelectual. El autor de La guerra de Galio pervierte el significado del término ajustado a sus intereses coincidentes con los intereses del poder de la hora que sufraga pródigamente sus atropellos con el pretexto de la revista Nexos. Julio Scherer García denunció en La terca memoria (2007) las fechorías cometidas por Aguilar Camín en complicidad con el Presidente Carlos Salinas de Gortari a costa del erario. Más recientemente la revista Polemón vuelve sobre este asunto con pruebas irrefutables (https://polemon.mx/salinas-uso-la-partida-secreta-para-financiar-a-aguilar-camin/). Héctor Aguilar Camín no es un intelectual, en todo caso se acomoda ese paramento para revestir abusos y tropelías.
El debate de fondo no es que sea un sujeto vano, sino que se presente como alguien honorable siempre prevenido para censurar a otros siendo un sujeto vano. Sus objeciones exhiben inconsistencias como persona, sus ambiciones desnudan carencias como intelectual. Un oportunista que hace de la simulación modus vivendi. La feria del libro del Tecnológico de Monterrey en 2022 dedicó al escritor varias mesas para comentar sus aportaciones a la cultura mexicana. Nadie reseñó las contribuciones de los mexicanos durante años para que al celebrado intelectual le dedicaran cuatro sesiones con objeto de celebrarlo. No es descartable que después del homenaje hubiera volado a Yucatán para instalarse en su espléndida palapa -que en orden al financiamiento amerita declararse patrimonio nacional-, muerto de risa. De equívoca moral, despojado de autoridad, falto de ejemplaridad, apenas deslumbra el oropel de un pillo.
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El Cronopio
El incansable escrutador del cielo, Enrique Chavira Navarrete | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash
EL CRONOPIO
El 5 de junio de 1925 nace en la Ciudad de México Enrique Chavira Navarrete, el incasable escrutador del cielo; personaje que representa el renacer de la astronomía mexicana moderna. Heredero de los pioneros mexicanos de la astronomía que formaron los establecimientos para el estudio de la disciplina, entre ellos los potosinos Valentín Gama y Rodolfo Jurado y, muy especialmente de Joaquín Gallo quien le enseñó a observar y dar seguimiento a cuerpos celestes en el Observatorio de Tacubaya donde ingresó Chavira a trabajar, para luego pasar, al entonces naciente, Observatorio Nacional de Tonantzintla en Puebla, siendo de los astrónomos que iniciaron actividades en aquel lugar en 1943.
Su labor sería pionera al llevar a la astronomía observacional y a explicar que sucede en los fenómenos celestes que fue un paso significativo de la astronomía para usos prácticos que se realizaba en México a la astronomía moderna en el país, con el uso de nuevos instrumentos con los que contaría el Observatorio de Tonantzintla, como la cámara Schmidt, convirtiéndose en uno de los grandes observadores del cielo. El Observatorio de Tonantzintla se convertiría en uno d ellos principales centros de astronomía a nivel mundial, donde se descubrieron una buena cantidad de objetos celestes, participando en ello Enrique Chavira.
En los setenta, cuando yo estudiaba física en San Luis, visitamos el INAOE que había asumido ese nombre a principios de los setenta al extenderse el observatorio de Tonantzintla a las áreas de electrónica y óptica que se agregaban a la de astrofísica, el Instituto Nacional de Astrofísica Óptica y Electrónica, conocimos a Enrique Chavira quien nos mostraba parte de la instrumentación telescópica que contaba esa institución, posteriormente al ir a continuar mis estudios a Puebla, fui compañero de la maestría en física de su hija Elsa Chavira, de quien ya hemos comentado en esta sección, y visité varias veces su casa además de encontrarlo seguido en el INAOE; entre las visitas a su casa, una de ellas de varios días pues estaba convaleciente y la familia de Elsa me albergó, descubrí que Enrique Chavira era un estudioso de las arqueología, y que había recopilado una buena colección de objetos prehispánicos propios de la región cholulteca donde estaba alojado el INAOE , mismos que estudiaba con ahínco.
Enrique Chavira es uno de los pilares de la astronomía observacional en México, que lo llevo a ser integrado como investigador en 1952 del Observatorio Astrofísico Nacional de Tonantzintla (OANTon), destacando en la identificación y clasificación de galaxias y estrellas azules gracias a su preparación en análisis espectral.
Entre sus descubrimientos observacionales se encuentran, el de una supernova en la región de Sagitario, el registro del quasar Ton256, que en el nombre lleva las siglas del observatorio de Tonantzintla, el objeto extragaláctico más lejano observado por la Cámara Schmidt de Tonantzintla y del Cometa Haro-Chavira en 1954 en la región del Toro. No es de extrañar que aparezca en el par de novelas de Elena Poniatowska que le dedicó la escritora al Observatorio de Tonantzintla donde trabajaba su esposo Guillermo Haro, compañero de Enrique Chavira.
A lo largo de más de cincuenta años contribuyó a la colección de más de 15 mil placas astrofotográficas del INAOE, sucesor del OANTON. La colección de placas astrofotográficas de la Cámara Schmidt de Tonantzintla que fue reconocida oficialmente en 2015 en el programa Memoria del Mundo de la UNESCO, cuestión que ya no pudo ser testigo Enrique Chavira Navarrete, pues su muerte ocurrió el 23 de noviembre del año 2000 en la Ciudad de Puebla donde radicó en todo ese tiempo.
Sus grandes descubrimientos y la intensa labor en pro de la astronomía mexicana le valieron diversas distinciones, diplomas, cédulas reales, medallas al mérito académico y el nombramiento de Investigador Emérito en el INAOE.
Enrique Chavira, el gran astrónomo observacional, pasa a la historia como uno de los pilares de la astronomía mexicana moderna.
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#4 Tiempos
Gallardo manejó, Claudia le leyó el mapa | Apuntes de Jorge Saldaña
APUNTES
Culto Público, hijos de la forma y el fondo:
Les traigo la primicia. Hace unas horas estuvo aquí en la capital la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Así. Sin aviso previo. Sin discurso. Rompiendo por completo — y si no me equivoco, por primera vez en su mandato — la forma de acudir a sus giras de fin de semana.
Los eventos a los que vino son, por donde se vea, guiños tiernos: premiar a un equipo de fut femenil en la Politécnica e inaugurar una cancha de futbol en Santa María del Río. Nada que ver con el estilo de sus giras. Y eso dice mucho.
La presidenta comenzó a visitar gobernadores. Y que el primero haya sido el potosino habla de la importancia que le da la mandataria a este estado de cara a la próxima contienda.
No dio discurso — seguramente algunas palabras a las premiadas y a los usuarios de la cancha —, pero su sola presencia dijo mucho más que cualquier micrófono encendido.
En los traslados estuvieron solo ella y el gobernador. Ni siquiera hubo chofer: manejó Gallardo. Y yo les apuesto, sin haberlo visto, que no hablaron del clima ni del partido México contra Corea.
Temas que sí tocaron, a mí juicio: la llamada Ley Serrano, la narrativa nacional construida sin contexto sobre la persecución a “voces críticas” — por fin la presidenta supo la calaña de personas a las que organismos internacionales defendieron con tanto ardor — y la realidad de fondo de ese asunto. Si hubo regaños, que bueno. Si se puso cada cosa en su lugar y en justa dimensión pues qué mejor.
En lo político les dejo dato para que ustedes le den mejor interpretación:
Nadie de Morena ni de Bienestar fue enterado. En Santa María del Río ni despertaron a la presidenta municipal — que es de Morena — y se enteró de la visita de Sheinbaum cuando apenas se andaba haciendo un huevito para el desayuno. Memo Morales y Rita tampoco estuvieron enterados, hasta donde se sabe.
Esos no son descuidos. Eso es mensaje.
Preguntas que dejo en el aire, porque yo no sé nada y ustedes sabrán leer mejor:
¿Comenzó la presidenta a hacer acuerdos rumbo al 27?
Si es así, se le aplaude que los haga en persona. Los mensajes encriptados y los “te mando decir con gestos” caen gordos.
¿Vino a conceder la “Excepción Ruth” estatutaria para amarrar la alianza Verde-Morena de cara a la gubernatura?
¿Vino a decirle al gobernador — no a preguntarle, ojo— cómo se va a llamar el candidato?
¿O ya quedaron en jugar a las venciditas uno contra el otro y buena suerte?
Yo por mi parte no sé nada. Yo apenas estaba echando baño para ir a misa de una en Tequis.
Buen domingo a todos y todas.
Yo soy Jorge Saldaña.
#4 Tiempos
Aún quedan 102 | Columna de Arturo Mena “Nefrox”
TESTEANDO
Comenzó la fiesta, la bola rodó en CDMX y Guadalajara, México y Corea pegaron primero y se llevaron los primeros puntos, se gritaron los primeros goles y la primera voltereta se dio en Jalisco. Así se cierra el primer día de actividades en tierra azteca. La pelota ahora va a Canadá y Estados Unidos.
En CDMX México ganó pero dejó dudas, un 2-0 que debió ser mucho más contundente, un equipo que no resolvió y un arquero sudafricano que salió inspirado fueron una constante en los 90, México con nerviosismo pudo romper la estadística de nunca haber triunfado en un partido inaugural después de 7 anteriores, lo hizo bien a secas y con una tarjeta roja que aunque cuestionable se sanciona y deja a la selección con una ausencia importante para el siguiente partido.
Más tarde en Guadalajara, el estadio de las Chivas fue testigo de un insípido primer tiempo que terminó 0-0
, partido nada digno de una justa tan importante, para la segunda parte los asiáticos comenzaron perdiendo, un tremendo saque de banda que fue catapultado emulando a un tiro de esquina consigue llevar un remate de cabeza impresionante, de ahí, Corea se levanta para terminar ganando 2-1 y sacar los tres puntos muy importantes para colocarse en segundo del grupo, solo por diferencia de goles detrás de México.Buen arranque de la fiesta aunque el fútbol de nivel sigue y probablemente seguirá ausente en esta primera ronda, el estallido de la copa se verá a partir del fin de semana, cuando arranquen hasta 4 partidos diarios. Justo ahí la fiesta se habrá puesto completamente buena.
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