junio 3, 2023

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#4 Tiempos

Elogio indebido de Guillermo Sheridan | Columna de Julián de la Canal

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La penúltima colaboración publicada por David Huerta antes de morir en su columna semanal de El Universal se titula “En defensa de Guillermo Sheridan”. Errático, el texto exhibe un propósito apologético al calificarlo como “escritor proverbial”. En sentido estricto, a esto se reduce la vehemente expectativa a la que invita el artículo. El frágil panegírico favorece conjeturar que se trata del pago del autor a una deuda previa contraída con el sr. Sheridan saldada con escasa convicción. La observación muestra las prácticas fulleras de determinados círculos culturales. No repara Huerta en otra vocación igualmente decisiva del sr. Sheridan que contribuye sin paliativos a su defensa: surcar los aires. Con el tiempo, el “escritor proverbial” ha construido una acreditada compañía aérea de ámbito internacional, con bases en Ciudad Universitaria de la UNAM y la Universidad de Austin (Texas). No solo es dueño de una empresa de prestigio, sino también director, controlador, piloto, sobrecargo y aeromoza. Los inicios mercuriales del sr. Sheridan no fueron fáciles. Con objeto de hacerse con un espacio ad hoc en el abigarrado aviario universitario, optó por la caricatura de probables compañeros de trabajo que publicaba incansablemente en una revista del momento y que luego reunió en libro. La estratagema funcionó puesto que ganó fama de enfant terrible y prestigio de primus inter pares entre el equipo de aviación del aeródromo académico. Consolidada Fly Sheridan, S. A. de C. V., juzgó que era momento de cruzar otras puertas y asaltar otros ámbitos. Comienzan poco después las contrariedades.

El Sistema Nacional de Investigadores lo despojó de su nivel alegando inverosímilmente que no había memoria de la última vez que había impartido clases o dirigido tesis o participado en órganos colegiados. Al temerario piloto raudo se le juntó este dictamen con la decisión estupefaciente de la UNAM de retirarle la beca al desempeño académico porque no existía registro de la última vez que había impartido clases o dirigido tesis o participado en órganos colegiados, a lo que agregaba que no publicaba en esa institución como está prescrito en el reglamento. Era la etapa en que al parecer el intrépido volador infatigable y adláteres sobrevolaban a discreción el Fondo de Cultura Económica. Impertérrito, el bravo comandante volátil asumió que tales turbulencias eran inherentes al oficio. En consecuencia, desata en las páginas de El Universal y Letras Libres (textos en línea) una campaña de acoso y descrédito a las comisiones dictaminadoras del Sistema Nacional de Investigadores y de la UNAM.

Dada la incomodidad inexplicable que generaba el templado auriga aéreo, la UNAM le informó que la competencia aviaria en esa institución estaba dura y que no le regresarían las rutas canceladas. Universidad y empresario decidieron reorientar la relación. Así inicia la expansión internacional de la compañía con base en Texas. Las partes probablemente acordaron que lo ventajoso era que el sr. Sheridan desalojara la UNAM a condición de que la UNAM le asegurara cubículo, sueldo, prestaciones y estímulos académicos del nivel más alto que cobraría una vez establecido en la Universidad de Austin plus lo correspondiente a la entidad receptora. En su caso, no aplica el artículo de la legislación universitaria que consigna que un profesor únicamente puede ausentarse tres años consecutivos de la institución. Avisado Jasón ingrávido, partió con la cuenta debidamente pertrechada. Pero el osado capitán versátil no olvidaba el azul mexicano que en ese periodo únicamente cruzaban sus quincenas. De manera que resolvió que con sus blasonados antecedentes podría abrir una vía insólita de navegación pretextando el ingreso en El Colegio Nacional. Presumiblemente hostigó a sus contrincantes durante el proceso de postulación en que el impetuoso tripulante etéreo no pasó de mero prospecto. Pero no se desanima, escrutando a cada momento cerúleos cirros y cúmulos que tracen insospechados corredores vaporosos para que se haga justicia a su temperamento pródigo.

El indomable argonauta aleve es excepción al retrato del mexicano que él mismo aboceta en la colaboración “11 de agosto, AMLO y el pueblo”, publicado en Letras Libres y exhibido por López Obrador en una mañanera, causa de la fogosa defensa de David Huerta: “el mexicano es por lo general violento, fanático, corrupto, ladrón, caprichoso, temperamental”. Sin duda, un “escritor proverbial”.

Concluido este arrebatado elogio, me llega la siguiente noticia a la que se accede en este enlace https://polemon.mx/sheridan-el-academico-de-la-unam-que-no-da-clases-pdf/

Ante la información, se antoja inevitable aceptar que no hay mayor corrupción en la Academia que la condición de “aviador” de un investigador, puesto que esta es inseparable de la corrupción de las autoridades que la promueven y amparan. El Instituto de Investigaciones Filológica de la UNAM padece una irreversible descomposición institucional y todo elogio al sr. Sheridan es ya indebido, puesto que, en sus propias palabras, “engaña a la UNAM, a sus compañeros, al pueblo de México que financia su trabajo y, desde luego, a sí mismo”.

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#4 Tiempos

Un lento adiós | Columna de Carlos López Medrano

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MEJOR DORMIR

 

No todas las historias acaban con un portazo. La mayoría de ellas más bien pasan por un largo proceso de demolición. Sin el protocolo de un vete al carajo, muñeca, no quiero volver a verte. Los reproches, las lágrimas y los aspavientos son apenas entreactos. La separación tiene un avance gradual. Sutilezas en dosis miniatura que a veces ni siquiera las partes involucradas perciben.

Un día dejas de mandar ese mensaje de cómo estás. Ya casi es medianoche y no quieres ser imprudente. Qué más da, un descuido como otros. Dices que la saludarás mañana (cosa que olvidas hacer). Una semana después se te pasa preguntarle cómo le fue a su perro en el veterinario, consulta de la que te había comentado en un mensaje escueto como para no perder la costumbre de decir lo que sea.

En el último año los encuentros se han vuelto más y más espaciados. Recuerdas que ha transcurrido un mes desde la última ocasión en que salieron a comer juntos, y piensas en llamarla, pero esta tarde estás ocupado. Y también la siguiente. Y la otra. Además, ella no te ha llamado a ti. El orgullo hace que te tragues las ganas.

Cuánto tiempo sin vernos, se dicen al fin cuando coinciden por casualidad, antes de percatarse de que el hil o que los unía es más delgado de lo que solía ser y que no tardará en romperse

. Lo peor es que se desvanecerá sin doler ni hacer ruido (esos síntomas de lo que aún tiene porvenir). Por el contrario se irá sin más. Tan solo llegará un lamento propio de la vejez: notar que cada vez hay menos gente a tu lado. Ana María Matute decía que la vida es ir perdiendo cosas.

De alguna manera, la despedida comienza desde el momento mismo en que conoces a alguien. El ilusorio proceso ascendente eventualmente desemboca en la caída. Pese a que tarde en llegar, llega; ya sea debido a un desgaste social o uno biológico. Incluso las parejas sólidas alcanzan la vejez y con ello la terminación natural de una de las partes. Fue bonito mientras duró.

Las despedidas silenciosas también se dan de manera deliberada, cuando el otro ya no te hace clic. Al notar que se ha pasado de listo, aunque sin la perspicacia suficiente para darse cuenta de que a base de infamia ha agotado el crédito para estar contigo. Has tomado nota de las afrentas y en consecuencias te abstienes de alimentar ese vínculo sin decir nada. Simplemente cesar de ofrecer lo mucho o poco que tienes dentro. Ni siquiera voy a decirte que me voy. Hay un tipo de alejamiento para el que no es necesario moverse.

Una noche, cuando no puedes dormir, recuerdas a personas que alguna vez fueron tuyas. Te preguntas qué ha sido de ellas. Cómo es que ese hasta luego o ese nos vemos pronto quedó en una desconexión definitiva.

Ayer nos encontrábamos allí, tomando una copa, conversando sobre el clima. Y si bien ya no era como en los viejos tiempos, parecía que podríamos mantenernos cerca. Quizá todavía lo estemos, tengo que comprobarlo. Pero tomas el teléfono y descubres que de nuevo ya pasan de las once. O ves que en su foto de perfil sale con alguien más. De modo que cierras los ojos e intentas dormir. Lo dejas pasar.

Sin dimensionarlo, ese acto forma parte de los lentos procedimientos de adiós que tienes abiertos con otras tantas personas.

 

Contacto:

Correo electrónico: [email protected]

Twitter: @Bigmaud

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#4 Tiempos

Charla de La Ciencia en el Bar sobre la Vaquita Marina | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash

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EL CRONOPIO

 

Un cetáceo endémico de México conocido como vaquita marina que habita en la parte alta del golfo de California, el Mar de Cortés, se encuentra en peligro de extinción al disminuir considerablemente su número en las últimas décadas, entre otros factores, por las malas prácticas de pesca en esa región marítima de la Península de Baja California. La vaquita marina es el cetáceo más pequeño del mundo son poco sociables por lo que generalmente se encuentran solas; observarlas es muy difícil pues tienden a alejarse de los barcos y suelen estar ausentes en las superficies.

Sobre este espécimen nos estará platicando la maestra en ciencias Mariana Dorantes Gilardi en la próxima sesión de La Ciencia en el Bar, ahora en su modalidad de itinerante. La sesión se llevará a cabo este miércoles 31 de mayo e punto de las ocho de la noche en Cervecería San Luis, que se encuentra ubicada en la Calzada de Guadalupe número 326. La charla se titula: La vaquita marina ¿en peligro de extinción?

Las medidas para la conservación de especies y de medio ambiente, como los decretos de reservas ecológicas, suelen verse limitadas si no son acompañadas por infraestructura y apoyo económico, como ha sucedido con la Reserva de la Biósfera del Alto Golfo de California, establecida desde 1993 con el objetivo de “Conservar y proteger los ecosistemas representativos de la región, la biodiversidad, los procesos evolutivos, los hábitats de reproducción, desove, migración y alimentación de especies marinas de importancia ecológica y comercial y, sobre todo, las especies endémicas y/o en peligro de extinción como la vaquita y la totoaba”.

Los esfuerzos de la Reserva de la Biósfera del Alto Golfo de California se han visto obstaculizados debido al insuficiente presupuesto federal destinado; la limitada disponibilidad de servidores públicos como inspectores, personal técnico, personal operativo; artes de pesca propias de la región; vedas y decisiones externas que impactan en el manejo de los recursos naturales.

Desde un enfoque científico poco se sabe sobre la vaquita marina, por lo que se requiere realizar estudios para conocer a plenitud aspectos como su edad de maduración sexual, longevidad, ciclo de reproducción sexual, entre otros. La información que se dispone, son estimaciones realizadas con especies similares o en estudios sobre ejemplares atrapados en redes.

¿Cómo se encuentra el estudio sobre la vaquita marina? Lo podremos entender con la información que nos proporcione Mariana Dorantes durante la charla de La Ciencia en el Bar. Mariana Dorantes estudió la licenciatura en Biofísica en la UASLP y realizó su maestría en ciencias del mar y de la tierra en el Centro de Investigación Científica y Educación Superior de Ensenada, Baja California (CICESE), donde existen las áreas de estudio sobre ecología y biotecnología marina. Actualmente realiza su doctorado en Ciencias Interdisciplinarias en el Laboratorio de Biofísica Molecular de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí.

Los esperamos este miércoles 31 de mayo a la ocho de la noche en lo que será la quinta charla del trigésimo quinto ciclo de La Ciencia en el Bar, con el tema la vaquita marina ¿en peligro de extinción?, a efectuarse en Cervecería San Luis, Calzada de Guadalupe 326.

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Final deslucida | Columna de Arturo Mena “Nefrox”

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TESTEANDO

 

Tigres y Chivas empatan en un aburrido encuentro: un 0 a 0 que no deja tranquilo a ninguno, pero que llena de ilusión a los de Guadalajara por levantar la 13.

Sin embargo, cuidado. Tigres ha sido un equipo de un gol; en cada una de las fases superadas (tomando también el repechaje) Tigres solo ha necesitado superar por un gol a sus rivales, justo la cantidad de goles que necesita el domingo para ser campeón.

Por su parte Chivas, jugó bien, un encuentro en donde necesitaban no perder, pensando en rematar brillantemente en su estadio, hasta el momento parece que la jugada le va a salir a los de Guadalajara, un solo gol es suficiente, pero los seguidores del rebaño quieren ser contundentes.

Es de preocuparse el nivel de ambas ofensivas: tanto los del norte como los de occidente, defraudaron no solo en este encuentro, sino en la liguilla con sus delanteros, del lado de Chivas los goles han caído de zonas diferentes a la ofensiva; por su parte los Tigres, salvando a Córdova, el resto de sus delanteros no han marcado gran diferencia.

Emblemático resulta el caso de Ibáñez, un jugador que la rompió en San Luis y Pachuca, y hoy está completamente perdido en la ofensiva felina; parece como si la camiseta de los Tigres le pesara, como si Nico no pudiera jugar su futbol.

Habrá que esperar, este empate a 0 deja poco sabor en la ida, deseando que la alegría venga en la vuelta, un estadio que estará a reventar por la nación Chiva, un estadio que los de occidente desean se convierta en un carnaval. Pero atentos, Tigres y su deslucido futbol, puede ser el fenómeno del golecito: así, con tan solo una mínima anotación, podría arruinar lo que en papel parece la fiesta de la nación rojiblanca. Cuidado Chivas, y que la final final, sí sea emocionante.

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Opinión