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En el funeral de Érika el asesino me marcó para darme el pésame: mamá de la dentista

La madre de Erika, la dentista asesinada hace dos años, nos cuenta un poco de la experiencia que vivió su familia antes y después de su muerte

Por: Ana G Silva

Rosa Villaseñor, madre de Érika, la dentista asesinada en su consultorio en el 2018 embarazada de nueve meses, contó a La Orquesta los momentos antes y después de la muerte de su hija, parte del proceso durante la sentencia de su asesino y los recuerdos que tiene de la joven.

Rosa explicó que Othón Isaac “N”, feminicida, expareja de Érika y padre del bebé que esperaba, le llamó por teléfono durante el funeral para darle el pésame, y aunque ella sabía que las autoridades sospechaban de él, no comentó nada para no alertarlo.

“Me llamó y me dijo ‘te hablo para darte el pésame’ y como yo ya sabía que andaban detrás de él, pero él no sabía que yo ya sabía, no le pude reclamar ni decir nada porque lo alertaba y además me dijo ‘le parece si hablamos en otro momento’, yo estaba amarrada de manos, no iba a echar a perder el trabajo que estaban haciendo para agarrarlo, si le reclamaba y sacaba mi coraje lo iba a alertar”, narró.

La mujer dijo que, una hora antes de la muerte de Érika, pudo estar con ella y conversar.

“Fui a su consultorio por mis nietos y me los lleve a mi casa, ella me había dicho que tenía ganas de pozole y yo le hice su pozole, dijo que cenaría en cuanto terminara de atender a dos pacientes nuevos, uno de ellos fue Christian, el que mandó Isaac para matarla”.

La madre de Érika dijo que una hora y media después, acudieron a su casa, que se encuentra a dos cuadras del lugar de los hechos, para avisarle que su hija estaba en peligro:

“Unas personas que venden botana cerca escucharon todo, ellos alcanzaron a verla con vida y ella decía ‘mi mamá, mi mamá’ que me avisaran, y cuando uno de ellos llegó y me tocó me dijo que algo estaba pasando en el consultorio, corrí allá, pero cuando llegué a verla ya estaba muerta, yo la vi”.

Villaseñor relató que a Érika le faltaban cinco días para dar a luz, incluso ya empezaba a sentir molestias del parto ese día.

“El sujeto que le disparó era paciente de ella, y lo mandó Isaac, y cuando se voltea le dispara, empezó a gritar auxilio, pero como siempre cerraba con llave pues cuando pudieron abrirle ya había terminado de agredirla”.

La señora Rosa dijo que tiene miedo a represalias por parte de Othón Isaac “N”:

“Aunque esté ahí detenido, pues ha mandado a hacer cosas como asesinar a Érika o alterar las declaraciones, da más miedo porque es cobarde y no sabes cómo lo va hacer, él se lava las manos y dice ‘yo pongo la lana y no lo hago’”.

Señaló que la sentencia que le dieron a Othón Isaac de 35 años de prisión fue justa y además era lo esperarse:

“La sentencia fue favorable porque había algo de inconsistencias creímos que iba a salir libre, ahora él tiene más de 40 años y 35 que le dieron, tendrá 75 cuando salga, entonces Dios que lo ayude, nosotros estamos satisfechos porque va a pagar, falta la audiencia con el otro sujeto, pero este es la que más nos tenía con pendiente de que pudiera salir, gracias a todas las instancias, medios y ciudadanía que apoyó no se salió con la suya”.

Rosa Villaseñor dijo que se pronostica que la sentencia del hombre que le disparó a su hija, conocido como Christián “N” se dicte el 10 u 11 de noviembre próximo.

“No más feminicidios, no más muertes a mujeres frágiles o mujeres vulnerables, espero que la sentencia de Christian sea parecida a la de Isaac, porque uno es el autor intelectual y el otro la ejecuta y bien dicen que el que ‘tanto peca el que mata a la vaca como el que le jala la pata’, son gente que no tiene principios ni corazón, son gente enferma porque no es normal lo que hicieron”.

La señora Rosa relató que vivir sin su hija ha sido duro para toda su familia: “el paso más difícil es vivir la ausencia física, ha sido muy difícil estos dos años porque sientes que va saliendo, pero luego que había una audiencia, que no, que se canceló, creíamos que era tiempo para nosotros, pero sí afectaba demasiado y no solo a mi , sino a toda la familia, tratamos de ocultarles lo más posible a sus hijos sobre la muerte de su madre y cuando se hizo justicia el papá les dijo que se había hecho justicia en el asesinato de su mama”.

La mujer dijo que Érika solía ser una persona atenta con su familia y con sus amistades:

Erika era una persona muy alegre y siempre veía por sus amigas, siempre les decía que se juntaran para llevar a los niños a Karakorum o decía ‘vámonos al cine o a desayunar’, ella siempre estaba para sus amigas o uno, y aunque tuviera sus problemas siempre nos apoyaba, como madre, era como todo ser humano, con sus cualidades y sus defectos, pero era todo alegría por eso el día que murió llevaron mariachi y había mucha gente. Ahora que sentenciaron a este hombre sus amigas organizaron un festejo en la casa, ellas se encargaron de todo, es lo que ella lo cosechó”.

Los hijos de Érika ahora tienen 10 y 11 años de edad y viven con su padre, su abuela comentó que ellos aún la extrañan.

“De principio no le dijeron las cosas tal cual, y pedimos la ayuda de una psicóloga de dar la noticia, fue el papá el que se encargó, y poco a poco les dijimos la verdad, pero en la escuela los niños fueron crueles porque les decían que en el periódico salía esto, esto y esto. Obvio al principio no se acepta, el niño más pequeño anhelaba un abrazo de su mamá, cosa que ya no va a tener, pero con cariño tenemos que enseñarles a que ya no la vamos a ver, pero que siempre estará en nuestro corazón, que mientras no la olvidemos siempre va a estar con nosotros, siempre se acuerda uno de los detalles, de lo que hacía y lo que no hacía” contó entre lágrimas la señora.

Relató que lo que más extraña de Érika es que estaba con ella todo el día en su casa: “comía aquí y después se iba al consultorio, ella junto con mis nietos me llamaban por teléfono y me decían ‘Tita, Tita ¿nos invitas a comer?’, ‘vamos para allá’ y yo les decía ‘pues vénganse’ y durante su embarazo pasaba aquí todo el día y me decía ‘mamá ya me voy’, le gustaba mucho estar conmigo”.

Rosa dijo que ella estaba siguiendo la denuncia al asesino de su hija por ella misma y por las personas que han sido víctimas de feminicidio.

Me la arrebataron muy rápido, yo la acababa de dejar en el consultorio y al ratito nada más la vi muerta, es lo que duele mucho, y solo los que no tienen conciencia hacen ese tipo de cosas”.

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