#4 Tiempos
El alfiler que rompe al Globo. No-va-Na-va | Apuntes de Jorge Saldaña
APUNTES.
Han inflado mucho un globo sin cuidarse de los alfileres. La historia ficticia de los logros municipales de la capital se dio gusto 7 días antes y 5 después de su informe, que fue, por cierto, impreciso en las cifras, inconsistente con la realidad, mañoso en su estructura informativa y, si me apura, hasta ilegal, porque violentó cínicamente la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, al anunciar sus logros fuera de su área geográfica (se anunciaron en todo el estado).
Pero todo eso, poco importa.
Los ciudadanos hemos perdido, con justificada razón, el interés en los informes de gobierno y aún cuando los formatos cambien y la creatividad se confunda con parafraseo de medias verdades, los actos se convierten en herramientas de propaganda, por lo que, con mucho dolor y lamento, lo digo: son los gobiernos los que están más interesados en circular sus supuestos logros, que la exigencia ciudadana de escucharlos.
Aun así, todo resulta irrelevante.
Me podría pasar algunas horas de mi desocupada agenda, Culto Público, en desmenuzar los engaños y embustes convertidos en espectaculares, spots de radio y tv, o mensajes de las redes para contrastarlos con la realidad, sin embargo, insisto: no tiene importancia.
Si acaso, le comparto algunas opiniones que me encontré en las redes y que me parece valioso retomar para dibujar un poco el sentir ciudadano, el verdadero, contra el costoso bombardeo de publicidad pagado con dinero público y que no es más que seguir inflando un globo llamado Xavier Nava.
El vocero de la organización “Con Todo San Luis”, Carlos Alberto Lara, calificó el segundo año del alcalde Xavier Nava apenas con un 3 de calificación y –dijo– “ya es mucho”, porque “la ciudad está en el abandono y lo único que ha cumplido es su aspiración por la gubernatura, está saqueando el erario municipal para promocionarse, los apoyos por la pandemia del Covid-19 los entregó únicamente a su séquito de comerciantes que están en la nómina”.
En obra pública les queda a deber a los potosinos, las luminarias salieron carísimas y no funcionaron; las acciones de bacheo han sido un fracaso, hay corrupción en toda la administración, se está burlando de los potosinos, “no vino a gobernar solo vino a robar”, apuntó el vocero.
También podría considerar en contra de esta administración que este año con Xavier Nava como alcalde, el municipio de San Luis Potosí ocupó el terer lugar a nivel nacional con más feminicidios, es decir, Nava convirtió la ciudad en una de las más peligrosas para que vivan las mujeres, un tema que creció con su administración y del que no puede culpar a otros. Pero eso ya es conocido y autoridades de los tres niveles se lanzan el problema.
Otro ejemplo es el de Elizabeth López Navarro, comerciante del Centro Histórico, que declaró en estos días que el alcalde Xavier Nava no merece ni un cero de calificación en este su segundo año de Gobierno. Además, habló sobre diversos proyectos fallidos de la administración municipal, como las ciclovías y el “Bachetón”.
Los de la FAO, en voz de Carlos Covarrubias Rendón, que defiende la Sierra de San Miguelito de los empresarios depredadores, calificó con un “0” la gestión del alcalde Xavier Nava Palacios, que encarna lo peor del PRI-Navismo y tiene la ciudad a merced de los intereses de las élites económicas y a la población en el más completo abandono, su único objetivo es lograr la gubernatura, lo que ha afectado de manera drástica la calidad de vida de las familias, “cosa que no le importa, porque solo busca de manera obsesiva la gubernatura”.
En materia de prevención con Xavier Nava, la ciudad de SLP ocupa uno de los primeros lugares en robo de vehículo a nivel nacional, la falta de vigilancia en las calles y el nulo trabajo de la policía preventiva y el aparente contubernio han puesto a la capital potosina como una de las más peligrosa para tener vehículo.
Ana Sánchez, coordinadora general del tianguis de Las Vías, en estos días calificó con un cero la gestión del alcalde de la capital, Xavier Nava, en su segundo año de gobierno. Dijo que como comerciantes y como mujeres han sido muy afectadas y que durante la pandemia jamás llegaron los apoyos prometidos mientras que el ayuntamiento no les permitió trabajar. Dijo que la administración ha dejado de atender a colonias de la periferia, incluso con los servicios básicos.
Los homicidios dolosos también se cuentan en cantidades alarmantes y por más patrullas, botones de pánico y ocurrencias de propaganda, los cuerpos se siguen juntando sin que la primera autoridad dé muestra de un verdadero trabajo de prevención coordinado. Las cifras son del Secretariado de Seguridad Pública y están a disposición de todos.
Válidas y certeras todas las expresiones aquí recopiladas, preocupante que se niegue la realidad y se manipule a la opinión pública con mentiras, no obstante, no estamos condenados, y por mucho que quieran construir una narrativa falaz, para los globos inflados siempre existe un alfiler y Xavier Nava lo sabe.
Es su talón de Aquiles, el corte de pelo a Sansón, su verdadero dolor de estómago, el remojo de sus barbas, su debut y despedida.
La tumba política de sus aspiraciones se encuentra en el juicio político pendiente interpuesto por las comunidades indígenas de la capital que no fueron tomadas en cuenta en la construcción del Plan Municipal de Desarrollo.
El expediente durmió el sueño de los justos durante los anteriores acomodos de las comisiones legislativas, pero está a punto de despertar.
No es cualquier juicio, ni está fundamentado a la ligera. De ese no hay escapatoria, arreglo o negociación que pueda liberarlo. Es el mismo fundamento nuclear por el que el lunes la Suprema Corte de Justicia de la Nación echó por tierra la aprobación y publicación de la Ley Electoral.
No hay manera en que los diputados lo omitan. Ese juicio político va, y su resultado parece más claro que la suma de uno más uno. En las manos de Sonia Mendoza y Beatriz Benavente está el expediente, y no parece que quieran omitirlo, no hay ninguna razón para hacerlo y los ciudadanos estaremos al pendiente de que cumplan con su deber.
Por eso ya son irrelevantes las mentiras de informe y sus justificadas reacciones. El veneno de la carrera política de Nava fue bebido desde hace tiempo. Ese juicio lo dejará fuera de la contienda y será ya poco el tiempo en que tengamos los ciudadanos que sufrir de su inoperancia perfumada de mentiras.
Es el alfiler que rompe al globo. De mí se acuerdan.
Les digo Anej en Náhuatl y me despido, Culto Público, no sin antes recordar que un Do bemol no es lo mismo que un Sí, sostenido.
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El Cronopio
El padre Peñaloza al rescate de la obra de Francisco González Bocanegra | Columna de J.R. Martínez/Dr. Flash
EL CRONOPIO
En las décadas de los cuarenta y cincuenta del siglo pasado hubo un importante movimiento editorial en San Luis Potosí dirigido por un selecto grupo de intelectuales preocupados por la cultura potosina; así aparecieron revistas como Estilo, Letras Potosinas, Cuadrante, Jueves Literarios, Revista de la Facultad de Humanidades, Archivos de Historia Potosina, entre otros, que recogieron importantes escritos culturales y que dieron vida a libros de importancia histórica local, como la memoria de Francisco Estrada padre, titulada Recuerdos de mi Vida y el libro conmemorativo por el centenario del Himno Nacional, publicados en los cincuenta a través de la UASLP.
En 1954 se publicaría el libro Vida y Obra de Francisco González Bocanegra con motivo del centenario del Himno Nacional, de la pluma del padre Dr. Joaquín Antonio Peñaloza, que participaba en algunas de las revistas y publicaciones mencionadas. En 1998 se editaría la segunda edición de este libro, ahora dentro del marco de festejos por el setenta y cinco aniversario de la autonomía universitaria, edición que estuvo a cargo de Jesús Rivera Espinosa y del propio padre Peñaloza. Esta edición agregaba otros poemas inéditos recopilados en ese periodo entre los cincuenta y los noventa.
El libro mencionado es uno de los mejores esfuerzos por difundir la obra de González Bocanegra y aún puede conseguirse en la Librería Universitaria de la UASLP a costo bajo, pues debe de andar en la friolera de ochenta y cinco pesos. Una buena forma de conocer a este personaje y disfrutar sus poemas y escritos realizados principalmente en la década de los cincuenta decimonónicos.
González Bocanegra vivió treinta y siete años, muriendo en 1861 sobreviviéndole su esposa y dos de sus hijas, una de ellas tomaría los hábitos y otra se casaría dejando descendencia del insigne poeta. En el libro el padre Peñaloza repasa la vida del poeta desde su nacimiento en San Luis Potosí, el destierro voluntario de su familia a Cádiz en España debida a la expulsión de españoles del país al formarse la República, su regreso a San Luis y su partida a la ciudad de México donde comenzaría su obra literaria. El padre Peñaloza divide su vida de acuerdo con sus aportaciones literarias, así nos habla de su faceta de poeta, de orador, de dramaturgo, de funcionario público, de narrador , entre otros; además de su etapa de vida en San Luis Potosí.
El libro recoge, además, la recopilación de su obra, con sus poemas, sus escritos, sus ensayos, sus reportes como censor de obra de teatro. De esta forma es una buena forma de conocer la obra de este potosino que trasciende en el mundo de las letras al ser el autor de la letra del Himno Nacional, uno de los mejores poemas cívicos creados a nivel mundial.
Su estatua, retirada de la glorieta que lleva o llevaba su nombre, ya no sé, ha quedado relegada a un costado de la glorieta un tanto perdida, como ahora es la obra de González Bocanegra que es poco a nada conocida, al igual que la relegación de la estatua a Manuel José Othón otros de los importantes hombres de letras que colocan a San Luis en la historia de las letras mexicanas.
Así que, hágase de este libro, si no lo ve en las estanterías, solicítelo a ver si lo sacan de las bodegas de la librería universitaria.
Ante la ausencia de homenajes en los aniversarios de su nacimiento, como sucedió hace dos años que se cumplieron doscientos años de su natalicio el 8 de enero, el mejor homenaje que podemos hacer a este ilustre potosino es mantener su obra viva a través de la lectura.
También lee: Pedro Miramontes Vidal y su faceta de escritor científico | Columna de J. R. Martínez/Dr. Flash
#4 Tiempos
La batalla del segundo café | Columna de Carlos López Medrano
Mejor dormir
Sé que un día se ha estropeado cuando, antes de que empiece la faena, no tengo tiempo de tomar un café y tontear un poco. Desayunar sin prisa, leer una nota ligera del periódico, observar a un paseador de perros, pensar fugazmente en un viejo amor. Ese paréntesis previo al trabajo es la última línea de defensa entre el espíritu libre y el triste destino de convertirse en un engranaje más de una máquina fría. Conviene protegerlo como se protege una playa al amanecer, atrincherado frente al desembarco de la urgencia, para que no arrase con lo más valioso de uno mismo.
Hay seres poseídos por ánimos totalizadores que han logrado convencernos de la necesidad de la prisa. No ya llegar a tiempo, sino llegar antes, hacer acto de presencia, simular que la puntualidad es la forma más alta de la responsabilidad. Son los que clavan la bandera en la luna: lunáticos del ansia, sometidos a un espacio donde ya no son ellos, sino el sometimiento mismo, el hilo carcomido del proceso. Embusteros que, al final del día, cambian muy poco el mundo.
En cambio, quienes pelean por otro sorbo de café, por caminar una cuadra más, por detenerse en la esquina siguiente y descubrir una calle nueva, llevan una insignia que convendría reivindicar en tiempos de métricas, rendimiento y KPIs —a qué punto hemos llegado, Dios mío—. Son los verdaderos justicieros: la resistencia suave que consiste en tomarse el ritmo a la ligera y escuchar otra canción.
Cumplir, sí. Llegar a tiempo. Hacer lo tuyo. Pero sin renunciar a la parte del pastel que te pertenece: ese tiempo libre que, sin venir a cuento, cedemos a las dinámicas de la preocupación y la rutina. El gran engaño de la jornada laboral de ocho horas, que siempre acaba siendo más larga por los minutos regalados al transporte, a la anticipación, a la congoja, minutos que podrían devolverte una sonrisa que no encontrarás en ningún otro sitio.
Sobre la importancia del aquí y el ahora, del tiempo libre como una variante del oro, aprendí de mi amigo Karim, abogado poblano, un mediodía en el Bar Mascota del Centro Histórico de la Ciudad de México. Estábamos de vacaciones, aunque incluso en esos territorios se filtra la ponzoña del oficio. Entre risas y anécdotas sonó su teléfono. Alguien quería hacerle una consulta, pedirle algo. Karim escuchó con atención, sin perder el aplomo ni olvidar que estaba pasándola bien con los presentes. Entonces soltó una frase memorable que aún guardo en el anecdotario: «Si es urgente, márcame en media hora». Y siguió en la cháchara, sin agobiarse.
Nadie es recordado por su fervor a la rutina, por renunciar a una escena de cine para sentarse veinte minutos antes frente a un escritorio. Quienes gozan de su tiempo cargan con un descrédito inmerecido. Hay más que aprender del hombre que fuma un cigarrillo y mira el horizonte que del que corre ansioso a apretar una máquina checadora.
Algo parecido ocurre por la noche: saber cuándo marcharse. Entender las responsabilidades como el oleaje: nunca desaparecerá, y mal hacen quienes pretenden domarlo. La sabiduría consiste, más bien, en surfearlo, pulir un poco las piedras, volver a casa y al día siguiente repetir el gesto. El trabajo nunca se acaba; la disponibilidad perpetua solo sirve para avivar el fuego y descubrir nuevos rincones que limpiar.
Languidecer no es el destino de los viernes. Un viernes es para detenerse y saludar a la vendedora de la esquina, mirar una vitrina de pan dulce, probarse un suéter que no se comprará, hojear el menú de un restaurante al que invitarás a alguien. Beber el licor suave de no hacer nada. La rutina es un ladrón de guante blanco: te roba historias y momentos si no te resistes, si no das la batalla cada mañana.
Hay que ponerse en modo guerrilla para defender la propia subsistencia antes de convertirse en una versión disminuida de lo que ya hace mejor un robot sin agallas o la mentada IA, incapaz de atender al olor de una naranja recién cortada o de entender el valor de un atardecer: la belleza de quedarse embobado, de no tener respuestas, de esperar un poco.
Sal del arroyo de las tonterías. Todo pasa.
«La noche fue hecha para amar», decía Lord Byron. Bien podría decirse lo mismo de la vida entera.
Contacto:
Correo: yomiss[arroba]gmail.com
Twitter: @Bigmaud
Lee también: Otro año de mi vida | Columna de Carlos López Medrano
#4 Tiempos
Pedro Miramontes Vidal y su faceta de escritor científico | Columna de J. R. Martínez/Dr. Flash
EL CRONOPIO
Manuel Martínez Morales, uno de los creadores de El Cronopio, hablaba de la responsabilidad del investigador en el quehacer de la divulgación de la ciencia. Su corriente de trabajo basado en la socialización del conocimiento científico, exigía de cierta forma, exponer una opinión ante los temas tratados. Su obra de divulgación abordaba artículos y ensayos donde la historia, el arte, la filosofía y la ciencia eran recurrentes en el abordaje de sus temas.
Un buen tiempo tenía sin encontrar artículos con esta característica, hasta que la buena voluntad de Pedro Miramontes me tendió un libro suyo intitulado Mares de Tiempo y Agua, de las ediciones del Instituto de Física de la UASLP que encabeza Jesús Urías; si bien, el libro no está exento de errores editoriales viene a enriquecer los títulos que el Instituto de Física ha editado a lo largo de su corta existencia y que ha venido a refrescar el árido mundo de las ediciones potosinas y, sobre todo, las universitarias.
Formados como físicos por la misma época y su deambulación por las matemáticas, así como el estilo de escribir artículos de corte científico dirigidos a un amplio público, son los factores que caracterizan a Manuel Martínez y Pedro Miramontes quien en mares de tiempo y agua nos recorre la historia del pensamiento que formó el estudio de los sistemas complejos y nos descubre un mundo multifactorial para su explicación. Los detalles históricos, muchos de ellos dejados de lado en la historia oficial del pensamiento científico y su relación con la construcción de las ideas sobre nuestro universo desde la antigüedad y que ha moldeado la filosofía de la ciencia, son recurrentes en los capítulos que corresponden a artículos y ensayos escritos en su mayoría al despuntar el siglo XXI para la revista Ciencias de la Facultad de Ciencias de la UNAM, una de las revistas de divulgación de gran prestigio en el país, y que ahora es dirigida, precisamente, por Pedro Miramontes que realiza una estancia académica en la Facultad de Ciencias de la UASLP.
La complejidad de los sistemas naturales que conforman nuestro mundo, lo manifiesta en sus propios escritos pues la visión holística con que los aborda, nos permite transitar desde diferentes enfoques en el entendimiento de tales sistemas, ya sea a través del arte y por supuesto, desde la ciencia en su gran abanico de disciplinas, donde las matemáticas sintetizan las posibles explicaciones. A través de la selección que realiza Miramontes podemos enterarnos de conceptos sobre el caos, la geometría fractal , sin desligarnos de aspectos sociales y educativos. Sus escritos responden al requerimiento filosófico de Ortega y Gasset donde critica la especialización y sus inconvenientes en asuntos de carácter complejo, como es el mundo donde nos desenvolvemos y del que queremos entender a cabalidad para mejorarlo y construir sociedades más justas y de feliz convivencia.
En todos ellos, hay una opinión, y una socialización del conocimiento formado a lo largo de siglos para la contribución del desarrollo científico y social. Pues el carácter utilitario de la ciencia es un factor que requiere reflexión por parte de los constructores de dicho conocimiento para contribuir al desarrollo social. Nuestro país, no es ajeno a este requerimiento y esa carencia que suele suceder sobre reflexión de nuestra labor como científicos, la señala Miramontes, como un recordatorio de nuestro papel como miembros de una sociedad con múltiples problemas y de los cuales podemos contribuir.
Si tienen oportunidad, no dejen de leer ese libro es ampliamente recomendado y, en especial para quienes quieren adentrarse en la divulgación escrita, es un buen ejemplo de cómo realizarlo, para lo cual se requiere mucha preparación en el ámbito cultural.
Pedro Miramontes estudió física en la UNAM y se doctoró en la propia UNAM en Matemáticas, combina sus investigaciones en áreas interdisciplinares como computación, biología, física, matemáticas, genómica, entre otras. Es profesor titular del Departamento de Matemáticas de la Facultad de Ciencias de la UNAM, ha participado desde hace años como profesor e investigador visitante en la Facultad de Ciencias de la UASLP. Su trabajo docente y de investigación lo combina con la divulgación del conocimiento científico, participa activamente como disertador en el ciclo de charlas La Ciencia en el Bar, actualmente dirige la revista de Divulgación Ciencias de la Facultad de Ciencias de la UNAM una de las más importantes revistas de alta divulgación científica en el país.
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