octubre 3, 2022

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#4 Tiempos

Distorsiones al orden jurídico | Columna de Víctor Meade C.

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SIGAMOS DERECHO.

 

Hacia finales de la década de los 80, Argentina se sumía en una severa crisis económica: el dólar duplicaba su precio en cuestión de semanas, el alza de las tasas inflacionarias no daba tregua y más y más personas caían en pobreza. El entonces presidente Raúl Alfonsín decidió abandonar su cargo anticipadamente y entregarle las riendas del país sin mayor trámite al presidente electo Carlos Menem. El Partido Justicialista —que llevó a Menem a la silla presidencial— contaba con mayoría absoluta en el Senado, mientras que en la Cámara de Diputados estaban muy cerca de ocupar la mitad de los curules. Con las condiciones de severa crisis económica y gran influencia en el Legislativo, Menem rápidamente envío al Congreso las iniciativas que formaban parte del paquete legislativo de reactivación económica.

Con la excusa de la emergencia, Carlos Menem argumentó que llevar a cabo todo el proceso legislativo para aprobar una ley era extremadamente lento. Aquí comenzaron las distorsiones al orden jurídico. El presidente Menem echó mano de su facultad ejecutiva de emitir decretos que saltaran a todo el proceso legislativo para poder dar el empujón de arranque a su proyecto nacional. Su ministro de Economía le hizo un llamado público para que detuviera estos arranques de unilateralismo y ejercicio excesivo de poder, a lo que Menem respondió con mesura pero muy a su manera. Comenzó, entonces, a enviar iniciativas preferentes al Congreso pero acompañadas de un atento mensaje para los legisladores: si la iniciativa era modificada, Menem la vetaría; si la iniciativa no era discutida, entonces la decretaría. En solo cuatro años, Carlos Menem vetó de manera total 37 proyectos de ley y 41 de manera parcial.

Con el Poder Legislativo en su mano, las distorsiones al orden jurídico y constitucional se siguieron agravando y, entonces, el foco de atención pasó a ser el Poder Judicial. Carlos Menem envió una iniciativa de reforma al Senado para modificar la estructura de la Corte Suprema: aumentar de cinco a nueve el número de ministros. Ante el acoso y presiones institucionales, la iniciativa fue aprobada y dos de los ministros renunciaron, por lo que Menem tuvo la oportunidad de designar a seis de nueve ministros en un solo año. Ya entrado en gastos, Menem también destituyó al procurador General e impuso al suyo, pero esta vez incluso sin acuerdo del Senado. Menem consolidó un gobierno a base de decretazos y logró echarse a la bolsa a cualquier contrapeso.

Gobernó por 10 años: terminó con la hiperinflación y mejoró la calidad de los servicios públicos, por ejemplo. Pero también se duplicó el desempleo; la deuda externa casi se triplicó; creció la desigualdad; y, según el Foro Económico Mundial, Argentina se volvió el quinto país más corrupto del mundo.

Esta breve historia del caso argentino con Menem es solo una de tantas que han vivido/sufrido los países latinoamericanos con presidentes que pretenden presentarse a sí mismos como los portadores únicos del remedio para todos los males, y que logran articular un discurso masivamente convincente y basado en alguna emergencia o imperante necesidad de transformar algo.

Con esas características —genéricas y aparentemente sencillas de reunir— el 1 de junio de 2019 Nayib Bukele asumió la presidencia de El Salvador después de haber ganado la elección con más del 50 por ciento de los votos. Desde entonces, las distorsiones al orden jurídico no han parado: gobierna y manda órdenes oficiales desde Twitter; ha impulsado políticas de cero tolerancia a la delincuencia, lo cual es bien sabido que se traduce en detenciones arbitrarias y terribles viol   aciones a derechos humanos; mantiene condiciones aberrantes en las cárceles; y todo esto le ha sido permitido con unos niveles de aprobación altísimos.

El quiebre definitorio al orden jurídico y constitucional de El Salvador se dio, me parece, el 9 de febrero del año pasado. Días antes, mientras la Asamblea Nacional no se encontraba en periodo de sesiones, Bukele convocó a una sesión extraordinaria para la aprobación de un préstamo de más de 100 millones de dólares destinados a la compra de equipo para la policía y fuerzas armadas

. Ante la negativa —constitucionalmente fundada— de los legisladores a reunirse en la sesión extraordinaria, Bukele entró acompañado del ejército a la Asamblea el 9 de febrero y se sentó en la silla del presidente del Congreso. La Corte Suprema, ejerciendo las facultades que le competen, se pronunció al día siguiente y ordenó lo evidente: que se dejara sin efectos cualquier convocatoria extraordinaria sin fundamentos constitucionales y que se abstuviera de usar a las Fuerzas Armadas en tareas contrarias a las que establece la Constitución.

Desde entonces, el asedio a las y los integrantes de la Corte Suprema de El Salvador no han parado. Para beneplácito de Bukele, su partido Nuevas Ideas ganó 56 de los 84 curules de la Asamblea Legislativa, que se renovó en su totalidad con las elecciones celebradas este año. El periodo de sesiones inició apenas el sábado 1 de mayo y, sin perder tiempo, aprobaron en minutos la destitución de las y los magistrados titulares y suplentes de la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema. Ya entrados en gastos, también destituyeron al fiscal General. Para esa misma noche, los puestos ya habían sido designados a la gente cercana de Bukele. No hay contrapesos ya. La Constitución y el resto del orden jurídico no son más que letra muerta.

Partiendo de la premisa de que las comparaciones son siempre injustas, no pretendo hacer el simplista señalamiento de que nuestro país está encaminado a lo mismo. Será usted quien juzgue las similitudes o diferencias que guarda nuestro contexto nacional con los dos casos que aquí le he platicado.

Pero lo que no podemos dejar de ver es que este gobierno —y hay que decirlo con toda claridad— es aberrante en términos jurídicos. Las pequeñas distorsiones al orden jurídico y constitucional no son cosa menor, pues poco a poco degeneran en algo incontenible y que escapa del control institucional. Las mayorías complacientes —y facciones de la incipiente oposición— en el Legislativo han estado aprobando en fast track absurdos durante todo el periodo de sesiones (que, por ahora, afortunadamente terminó), pero no han podido cumplir con el mandato de la Corte de regular el uso de marihuana. Desde la tribuna matutina, escuchamos todos los días al presidente cargarse en contra de periodistas, militarizar hasta la sopa y desaparecer de un decretazo presupuestos, fideicomisos e instituciones completas sin prueba alguna de la corrupción que tanto alega. Desprecia abiertamente a los organismos constitucionales autónomos, el trabajo de las y los ministros de la Suprema Corte y utiliza instrumentos estatales para investigar a los jueces que realizan su trabajo. Los impresentables de su partido, entre tanto, ya no tienen recato alguno en llamar directamente a la confrontación con la autoridad electoral. Para nadie parece haber consecuencias.

Hay que reconocer cuantos logros legítimos y buenas políticas haya, pero ello no es aliciente para hacerse de la vista gorda ante lo demás. Las distorsiones al orden jurídico comienzan imperceptibles o con conductas que vamos dejando pasar una a una. Esto sin alcanzar a ver que pronto se sale de las manos, y que es la nación —no el gobierno— quien termina pagando los platos rotos.

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#4 Tiempos

A todo o ¿nada? | Columna de Arturo Mena “Nefrox”

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TESTEANDO

Al principio de la temporada, poco era lo que prometía San Luis comparado con el torneo pasado: un equipo con pocos refuerzos que había dejado ir a jugadores importantes y se aventuraba con un cuadro muy parecido al anterior con tan solo algunas cuantas incorporaciones.

Hoy lo sabemos, estamos a 90 minutos de poder hacer lo mismo que el torneo pasado, o nuevamente fracasar.

El torneo no ha sido fácil para el equipo de casa: entre lesiones, bajas de juego y errores que han costado muy caros, hemos llegado a la última fecha con la posibilidad de entrar al repechaje dependiendo solo de un resultado: ganar.

Sí, lo sé, el empate y hasta la derrota nos podrían dar la calificación, sin embargo las cosas no parecen tan sencillas y, para evitar sacar la calculadora, vale la pena salir a cazar Tigres.

Mucho hay que cuestionar de San Luis y su temporada: algunos jugadores que no han dado el ancho, otros que solo corren en la cancha y un desempeño táctico con errores que nos hicieron perder puntos, desatenciones en defensa y hasta rechaces al centro desde la portería

; en fin, no ha sido el mejor de los torneos. Sin embargo, si al final de la jornada, estamos dentro de los 12 que siguen con vida, la misión estará parcialmente completa y lo digo así, porque el verdadero reto del equipo no es solo calificar, sino alejarse ahora sí completamente de las multas. En ese rubro, hoy San Luis está en el lugar 13, medianamente alejado de los últimos 3 que pagarán multa, pero ojo, no del todo salvado.

El equipo ha cumplido hasta ahora con lo pactado, pero viene la última parte: ganar 3 puntos para calificar al repechaje, lograr cerrar la temporada lo más tarde posible y ¿por qué no?, soñar con volver a alcanzar la liguilla. Compleja situación, pero no imposible, un partido muy duro: tres puntos en disputa y solo dos puestos para entrar, mismos que en 90 minutos, se nos pueden ir y dejarnos absolutamente con nada.

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#4 Tiempos

Recomendaciones del cine de Terry Gilliam | Columna de Mario Candia

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Apuntes de un cineófito

El Rey Pescador (The Fisher King. 1991) Es una película diferente, a la que el tiempo ha tratado bien. La cinta nos retrata a un hombre superficial en la gran ciudad, atormentado y roto, que conoce por casualidad a un loco maravilloso que le salva la vida. The Fisher King trata con humor y originalidad el problema de las enfermedades mentales, de los demonios que todos tenemos dentro y que luchan por salir, con los que tenemos una batalla constante para mantener la cordura. Es comprensible que haya personas que se dejen llevar y caigan en el abandono personal de la lucha por mantener a raya sus demonios. La solución que da este film, la amistad, pero sobre todo, el amor.

Las Aventuras del Barón Munchausen (The Adventures of Baron Münchausen. 1988) La imaginación al poder, efectos especiales impactantes incluso 34 años después de su estreno, surrealismo y humor al estilo de Terry Gilliam, cine de aventuras diferente, con un magnífico reparto, Uma Thurman como la diosa Venus más bella que nunca…El barón de Munchausen es un curioso personaje que vive mil y una fantásticas aventuras acompañado por sus fabulosos criados capaces de correr más rápido que la luz, escuchar los ronquidos de alguien a mil kilómetros, levantar violentos huracanes, o acertar un blanco en la otra punta del mundo. Años más tarde, cuando todo el mundo ha olvidado sus aventuras; él tiene que volver a reunir a sus criados para salvar la ciudad del ataque de sus antiguos enemigos. El principal factor de atracción de esta película es, sin duda, el divertimento que supone ver las mil y una locuras del barón, sus criados, y demás personajes que aparecen. Sin embargo, su mayor virtud es, precisamente, en las paradojas que produce contra posicionando realidad y ficción.

12 Monos (12 Monkeys. 1995) El síndrome de Casandra: dícese en psicología de la sensación de angustia que experimenta una persona que conoce de antemano lo que va a ocurrir, cuando nadie le cree. A este trastorno se ve sometido James Cole (Bruce Willis), un presidiario al que se le propone conmutar su pena a cambio de obtener información sobre las causas y el origen de propagación de un virus que devastó la humanidad en 1996. Nos hallamos ahora en un futuro que permite viajes al pasado, gracias a los avances científicos realizados bajo la superficie de la Tierra, donde residen los supervivientes de este apocalipsis. Basándose en una película francesa, Terry Gilliam nos sumerge en sus particulares visiones oníricas, surrealistas y extrañas para componer un rompecabezas confuso al principio, pero en el que acaban encajando todas sus piezas a la perfección. Además, la cinta ofrece un análisis sobre la mente humana y nos invita a una profunda reflexión acerca del comportamiento del hombre con respecto a la naturaleza y lo que le rodea, pensamiento que atormentará al propio protagonista haciéndole creer si realmente todo es una invención y ha perdido la razón.

Miedo y asco en Las Vegas (Fear and Loathing in Las Vegas. 1998) Adaptación cinematográfica fiel de la novela homónima de Hunter J. Thompson, creador del género periodístico Gonzo. Relata las aventuras del periodista y escritor, encarnado en Johnny Deep, y su abogado interpretado por Benicio del Toro, en el seguimiento de una carrera de motos en Las Vegas. Para ello llevan todo lo necesario: Dos bolsas llenas de marihuana, un salero de cocaína, un litro de éter, mezcalina, ácidos, mariguana, ron y tequila. Gilliam, quien si no, es fiel a la memoria del maestro Gonzo. La película reproduce genialmente lo que todos imaginamos cuando leemos cualquier trabajo de Hunter J. Thompson. Una genuina obra maestra.

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#4 Tiempos

El combo era con Pollo | Crónica de Jorge Saldaña

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El gobernador Ricardo Gallardo Cardona y el alcalde Enrique Galindo Ceballos en conjunto han invertido más de 2 mil 600 millones de pesos en infraestructura vial, se han reunido cada semana del año en las mesas de seguridad, adelantaron juntos otros 500 mil metros cuadrados de repavimentación y anunciaron invertir más de 600 millones de pesos para dotar a la capital y a todo el estado de una red de fibra óptica. Ricardo y Enrique son el “combo” de los potosinos… y el combo es con Pollo.

Lejos quedaron aquellos comerciales en que la alianza Sí por San Luis que anunciaba a sus candidatos en dupla, ganó el Verde en el estado, ganó la alianza en la capital y a pesar de sus diferencias de origen, que reconocen, ambos gobiernos caminan, por el momento, en paralelo con temas principalmente de agua, infraestructura vial y ordenamiento urbano.

Es el primer informe de gobierno del gobierno capitalino y el escenario es el Centro Cultural Bicentenario. La primera fila la ocupan los invitados especiales del alcalde, entre los que se cuenta lo mismo a Angélica Aragón, al cantante Fernando de la Mora, al escultor Enrique Carbajal Sebastián, pero también a la representes del Marko Cortés, presidente del PAN; Laura Esquivel, sentada estratégicamente alejada de Carolina Viggiano, representante del líder nacional tricolor, Alejandro Moreno. Nadie del PRD. La Alianza vive su “peor momento”, según las palabras de Enrique de la Madrid, también invitado especial del alcalde y auto destapado del PRI en búsqueda de la candidatura presidencial del 2024.

A la diestra del auditorio se convocó a seis ex alcaldes: Guillermo Pizzuto, Mario Leal, Victoria Labastida, Alejandro Zapata, Mario García Valdez y el también ex gobernador Marcelo de los Santos, que tomó su lugar junto al ex mandatario Teófilo Torres Corzo y Horacio Sánchez Unzueta. Faltó Ricardo Gallardo Juárez y Octavio Pedroza, está de más decir que ni fue ni se esperaba la presencia de Xavier Nava.

No, hoy no hubo rechifla para nadie.

Fueron, de acuerdo a Galindo, más de 840 millones de pesos en deuda los que dejó su antecesor y, a pesar de las condiciones adversas, este gobierno en su primer año pudo ejecutar recursos propios y compartidos por más de 3 mil millones de pesos.

El formato fue el “TED Talk”: un solo personaje dueño del escenario, que expone sin lectura los temas, acompañado visualmente de grandes pantallas.

Enrique tenía los datos en la mente de cada eje en que dividió su informe, todo de la mano del “SÍ”, marca de su administración: El San Luis seguro, el del bienestar, el sostenible, el emprendedor y el de la infraestructura.

Las obras y acciones explicadas de forma natural y abierta de parte del alcalde, un remate de video en cada eje para dar mayor cuerpo al tema, producto de una entrevista a profundidad grabada en el Centro Histórico y acompañada de imágenes ilustrativas.

Se acudió y aplaudieron los ejemplos y anécdotas tanto como los testimonios de los beneficiarios, algunos presentes como el niño emprendedor Axel y otros en video.

Durante casi dos horas, Enrique Galindo fue desmenuzando parte a parte su gobierno, sus 45 semanas de Domingo de Pilas, los logros en materia de seguridad producto de una inversión histórica en pasar de tener 14 a 96 patrullas y el reconocimiento humano a su fuerza policiaca que pasó de la número 70 a ser una de las mejor pagadas del país.

Se recorrieron los números y se reconoció el esfuerzo conjunto en cuanto a la inversión en Vialidades Potosinas y se anunció la versión 2.0 de la misma para el año que entra. Se adelantó el “Paseo Esmeralda”, que contempla la rehabilitación de la Calzada de Guadalupe, el mercado de la Merced y todo el trayecto peatonal de la avenida.

En el remate del evento, tras el recorrido guiado por el alcalde y acompañado de un espectacular video mapping en las paredes del auditorio, se invitó al gobernador Gallardo a dirigir un mensaje.

El mandatario destacó una vez más las obras en conjunto y fue momento del mensaje político. No hubo en esta ocasión ni lamentos ni reproches, reconoció la altura política del protagonista del informe como de todos los invitados, dio lugar a todos los ex alcaldes, al ex rector de la UNAM y ex secretario de Salud, José Narro, y de todos los asistentes.

Ya no hay espacio para el encono ni para la “vieja potosinidad”, dijo Gallardo, mientras volteaba a ver a Horacio Sánchez Unzueta. El mensaje estaba entregado sin intermediarios.

Se hizo hincapié en el gobierno para todos, y en la paz y civilidad política. El gobierno de Enrique Galindo y el ejercicio de su informe SÍ lo hizo posible.

El Pollo y el refresco resultó un buen combo. Los invitados se retiran, unos fugaces, otros se quedan a los saludos y felicitaciones. Todos se van con buen sabor de boca, mientras atravesaban la instalación visual colocada en el amplio lobby del complejo universitario.

A pregunta expresa en entrevista sobre la cantidad de informes que prevé en su futuro, el alcalde responde: solo diré que es el primero de muchos.

Jorge Saldaña.

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